¡Basta ya! Boletín Literario - Febrero - Marzo 2013



Director: Eduardo Alberto Planas
Colaboradores permanentes: Lily Chavez,  Héctor Aldo Valinotti, Alfredo Lemon,  Jorge Luis Carranza, Sergio Pravaz, Silverio Enrique Escudero, Jorge Torres Roggero
Suscripción gratuita.
Registro Propiedad  Intelectual nº 598958.
Hecho el depósito que marca la ley 11.723. Se puede reproducir con cita de autor y fuente.  Contacto: eduardoplanas2001@hotmail.com www.boletinliterariobastaya.blogspot.com


Contenidos
3. Remera – Jorge Luis Carranza
4. La huella inicial – Yolanda Gozálvez
5. Ser una flor – Ana Paulinelli
6. Pensamiento académico y pensamiento plebeyo
9. Nostalgia, Definiciones – Daniel Requelme
14. Pedro Aznar celebra la música de Spinetta
15. Don Bruno, el alemán -  Héctor Aldo Valinotti
17.  Apuntes sobre Cuba – Eduardo Planas
19. El Gallo Rojo de Sergio Pravaz
22. La Habana – Eduardo Planas
23. La palabra poética ¿qué valor tiene? – Jorge Torres Roggero
26. Evita – Alfredo Lemon
29. Una cosa trae la otra – Lily Chavez
31. Cinco leyendas
32. Poetas Cubanas: Reina María Rodríguez,   Dulce María Loinaz, Fina García Marruz
39. 50 años jugando a la Rayuela – Leandro Calle
41. Cine: 7 días en La Habana
43. Antologías: Dos Orillas / Calicanto
44. Intentos – Mely Almada
45. El fracaso escolar, ¿una responsabilidad gubernamental? –Silverio Enrique Escudero



Remera

La remera de dormir
parece de gasa.
Luce pequeños huecos
en distintas partes
y es casi,
casi, transparente.
Está a punto de rasgarse
y no tiene forma.
Así y todo
de todas las prendas
es la que no puede faltar.
La más pobre,
la menos bella,
la menos fuerte.
Su abrazo  no aprieta
y envuelve.
Podría decirse
que tantas noches compartidas
la han hecho parecerse
al alma.

Jorge Luis Carranza




La huella inicial


Genuina arcilla fui. Me profanaron.
Dejando mis venas devastadas
en la piel adolescente y jubilosa
de ingenua maravilla deshojada.
Yo tenía mis dioses y mi lengua
que copiaba, del arroyo virginal, su claro verbo.
Soberana en las cumbres y en el llano
sentía la eternidad sobre mi frente
y escribía mis sagradas escrituras
sobre la tierra ardiente y fecundada.
Mi simple corazón, madurado en manantiales
fue trocando su esencial latido
por el vano atractivo de historias consumadas.

Doblegando mi estirpe, acallaron mi voz
que se quedó susurrando en los collados…
Murmurando el extraño abecedario del exilio.
Los dioses diluyéronse en la lluvia
enmudecida esclava fue mi raza
  enmudecida nota los claros ruiseñores
expirando en la cuerda de ciegos pentagramas.
Quebrados fueron mis rituales de plumas y de hogueras
donde hacía el amor, su Llama Santa.

Y comencé a morir
por los húmedos ojos, hacia adentro
cargando en mis espaldas los ancestros.
Desorbitados los enigmas
ante la zozobra de una estoica raza.
Me prendí camalotes en el pecho
buscando resguardar, en vano intento
las atávicas raíces ceñidas de su temple.
Pero igualmente, el desenfreno
me dejó sin nada.
Pero lo mismo, me quedé sin nada.
Y desde entonces …
El alarido de mi inconclusa gesta
anda suelto en el aire
contando su derrota, su oscura rendición.
Su amargo llanto.
Hermano Americano:
Si detienes tu andar en algún sitio
donde impere el silencio y hable el alma
oirás el triste canto de tu abuelo
buscando liberarse en la espesura
y remontar en procura de la esencia
que, a pesar de los siglos, aún perdura:
En la huella inicial.
Su Propio Templo.



Yolanda  Gozálvez




Ser una flor

Era la encargada  de la decoración del casamiento de mi sobrina. Llegaría al lugar unas tres horas antes y dispondría las mesitas bajas con manteles y velas. Nada más. Pero tenía que buscar flores. Había encargado por teléfono en una florería que me quedaba de paso dos ramos bien grandes de lilium blancos. El taxista que era un conocido del barrio no tendría problema en esperarme.
Todo estaba planificado en detalle.
Era la primera vez que entraba en esa florería. Era también un vivero y se exhibían unas bellas y exóticas plantas de orquídeas.
Los dueños eran orientales, seguramente japoneses.
El señor me recibe con una sonrisa amable y medida. Le explico de mi pedido telefónico. Mira la hora en su reloj, asiente y me dice:
─ Sí. Es así. Ya se lo preparo.
Da la vuelta y busca adentro dos grandes jarrones con las flores blancas ostentosamente bellas.
Puestas sobre el mostrador comienza a trabajar. Extiende un papel con mucho cuidado, que no quede ningún pliegue, y con dedicación absoluta en cada pequeño movimiento retira la flor del jarrón. La acuesta suave acariciando su cáliz sobre el papel. Tiene manos delicadas de piel casi transparente, pero convencidas de lo que están haciendo. Son manos despiertas, atentas.
Escalona las flores con una métrica perfecta. Mover cada flor es el traslado de un tesoro.
Y yo, extasiada, me pierdo en esa danza lenta de sus manos… ¿Cómo sería ser tratada como una flor por ese hombre?
Demoró mucho más de lo que había previsto. Pero fue un tiempo como el que uno vive en clima de alcoba, sin la percepción real del tiempo marcado por las agujas del reloj. Un tiempo ajeno a las medidas.
Al estar todo listo subí al taxi, y, en el apuro, sentí que mi alma lenta aún seguía adentro presa del éxtasis.
Cuando mi sobrina volvió de su viaje nos juntamos a comer y yo les conté de las flores.
Me miraron asombrados.
─ ¿Qué? ¿No leíste los diarios? El dueño del vivero de las orquídeas… ¡Sí!  un hombre mayor de origen japonés mató a su mujer con ciento veintidós puñaladas.

Ana Paulinelli




Pensamiento académico y pensamiento plebeyo



 “El pensamiento que semejante a un pececito dentro de un acuario, toca el fondo y las paredes y no puede seguir más profundamente. Las ideas dogmáticas”. (M.M. Bajtin).
En los ámbitos académicos muchas veces los investigadores/docentes tienden a trazarse una vía o método de una vez y para siempre. Eso dificulta el diálogo con los otros colegas porque se carece de tiempo “para aprender el lenguaje del otro”, o sea, lo dialógico queda obturado; o porque, como decía Luis Jorge Prieto: “Ya no se discute más sobre la realidad que se estudia, sino sobre lo que ciertos autores han dicho sobre el tema”. Predomina la “categoría” sobre la “palabra viva”. De ese modo, la angurria bibliográfica veda la “reflexión directa  sobre el objeto que se estudia”.
Nuestra época peticiona una teoría del conocimiento, que a diferencia de la clásica, tenga en cuenta al sujeto. También en el campo del conocimiento, y en la etapa global, de eso se trata. O nos dedicamos a manipular ideas y sacar sobresalientes con las conclusiones sobre los libros leídos, o ensayamos nuevas posibilidades a partir de una reflexión propia.
La vida más intensa de la cultura se da sobre los límites (en las fronteras) entre  diversas zonas geoculturales productoras de sentido (“en los confines de Occidente”.) La zona geocultural es el espacio de la serie semántica de la vida como tensión cognitiva y ética desde su interior mismo.
Se  entiende por geocultura el lugar de encuentro con el otro, del codo con codo de la comunidad. La podríamos definir como una red preexistente, un texto radiante anterior a la escritura que es así una formalización sincrónica del  sentido profundo, que es siempre acrónico, especie de masa confusa del  “gran tiempo”, como diría Bajtin. Geocultura es el espacio de un sujeto cultural colectivo, preexistente y subsistente, que siempre está y habla sin parar: es el que  nos plasma como  unidades humanas o sujetos individuales, el que nos da el amor y el nombre (Bajtin) Ese sujeto cultural colectivo es el que determina (plasma, da forma) a los textos literarios en el acto de la escritura:  “Las profundas y poderosas corrientes de la cultura (sobre todo las corrientes bajas, las populares), que determinan de una manera efectiva la obra de los escritores, permanecen sin descubrir y a veces resultan desconocidas a los investigadores. Con semejantes enfoques es imposible penetrar en la profundidad de las grandes obras, y la literatura misma llega a parecer un asunto insignificante y poco serio (Bajtin)”. En nuestros países se debe distinguir por un lado, una minoría que se piensa como civilizada ( “sujeto cultural sin cultura”, según Rodolfo Kush); por otro, el protagonismo de las masas populares “bárbaras” que en los mejores textos emergen como apariciones de lo que Bajtin llama “serie semántica de la vida”, como “contextos lejanos”, como actores creadores de “los géneros y formas de la comunicación discursiva de la poderosa cultura popular” y que llamamos geocultura, espacio-tiempo del estar ahí. La ciencia literaria aparece, cada vez más, obligada a una constante segmentación. A partir de ese irreversible estrechamiento del campo de observación, se encuentra en figurillas para “teorizar”, es decir para abarcar con la miradas todos los componentes de la realidad discursiva, de considerar el texto del “gran tiempo” en cuanto conjunto.
Sin embargo, para ello es necesario admitir la existencia de un pensamiento popular o plebeyo  como una unidad de sentido y una estructura autónoma, distintas de la estructura del pensamiento hegemónico. Negado como logos, expulsado del canon, el pensamiento popular suele ser vilipendiado por los guardianes de los alambrados de las ciencias particulares en que las palabras del hombre dejan de significar la realidad que vive y predican la investigación científica como reflejo de un mundo parcelado, sin significado exterior a las palabras mismas, sin “afuera”. Sospechamos que ese afuera es “el espacio-tiempo” de las  multitudes que, al decir de Bilbao, amasan el pan de la república, erigen caudillos (Sarmiento), cuya autoridad descansa “en el corazón del pueblo” (Alberdi). Quienes hayan seguido con atención este desorden, seguramente habrán “palpitado” que lo que aquí se ha dado en nominar pensamiento plebeyo es, en realidad, el tanta veces vilipendiado y proscripto populismo. El discurso académico suele decretarlo teóricamente no existente. Sin embargo, en Argentina por lo menos, los dos únicos movimientos de masas del Siglo 20 capaces de estructurar una totalidad abierta, creadora y de profunda construcción democrática, son, sin dudas, el irigoyenismo y el peronismo”.
Estos movimientos movilizan y organizan grandes sectores sociales, abren el todo cerrado, lo convulsionan, quebrantan la impermeabilidad teórica del concepto y se presentan, en tanto enunciados concretos, como nudos de densificación y contacto con el sentido profundo. Los populismos siempre han sido etiquetados con estampillas infamantes: chusma, descamisados, cabecitas negras, aluvión zoológico, hormiguero de gente mal trajeadas, conjunto de las más distintas cataduras, de pelo duro y ojos aindiados, calzados de alpargatas, con las patas metidas en la fuente sagrada. Los motes del desprecio conllevan, con frecuencia, el sobrenombre animal o una connotación equivalente, o sea, la reducción a lo instintivo, a lo meramente “espontáneo”. Pero esas fajas de seguridad siempre fueron asumidas por los sujetos del pensamiento plebeyo como signos de identidad o de protesta y provocación. El insulto fue recogido y transformado en bandera de trabajo, de justicia y de paz. Chusmas  o descamisados,  venían  a triturar una totalidad clausa (razón estructurada), a ampliar el campo social, económico y gnoseológico. De golpe, se multiplican los sujetos creadores, capaces de instaurar gestos y ritos conciliadores con el trabajo que deja de ser un espacio de explotación para ser codo con codo, liberación y fiesta. Ello nos permite conectarnos con   el sentido profundo   de nuestra historia. Allí es cuando descubrimos algo -que en el intersticio de la razón en fuga -alcanzamos solamente a vislumbrar.
(Versión libre y ensamble  de fragmentos  del libro Elogio del Pensamiento Plebeyo de Jorge Torres Roggero, Editorial
Silabario, Córdoba, 2002)







Nostalgia
 Daniel Requelme

¿En qué planeta
enterramos a Mafalda,
los juegos de abalorios, la tiranía del Che?

Soy un dibujo entrecruzado
por pensamientos de diferente sangre.
La visión de mis ancestros.

¿En qué andaba yo,
cuando se deshacían las banderas
del Torino, los curas,  La Voz del Interior?

Desquiciada
matriz de totalitaria ideología
nos encausó abogado, rey de bastos, polizón…

¿Se venera el cromado de los Intitec?
Evita fue una afonía que arrancaba el llanto.

Cuando
el aparato de televisión
desalojó a la pecera de la mesilla,
aviones a chorro como peces coparon el living.

Gira el sol sobre mi cabeza.
Gira y no paro yo de girar entre
resbaladizos  escombros. Palacios de humo.
Grasa engordando el pensamiento.

¿Te he traicionado pobre destino mío?
Elegí poesía







Luis Alberto Spinetta – Dibujo  de  Marcelo  Quiroga – Cruz del Eje -  2012





Pedro Aznar: celebra la música de Spinetta

En diciembre de 2012 llego a las bateas de Córdoba el DVD y el  CD doble “Puentes Amarillos, Aznar celebra la música de Spinetta”. El mismo registra el concierto realizado por Pedro Aznar  en abril del año pasado, celebrando la música del Flaco donde concurrieron más de   50 mil personas. El ex Serú Girán repasó la discografía de Spinetta junto a los músicos Andrés Beeuwsaert, Pomo y Roxana Amed.
Un set de 26 canciones fueron las elegidas para este conmovedor espectáculo: "Es difícil describir la emoción que representa. Fue alguien que ha cambiado nuestras vidas, tanto y para siempre y es un regalo de la vida homenajear a uno de los ciudadanos más importante de todos los tiempos", dijo Aznar en el escenario.
El músico abrió con Tema de Pototo, solo acompañado de su guitarra y con la tapa del disco Artaud de fondo en una pantalla gigante (aunque se sabe que el tema pertenece al primer disco de Almendra). Aznar dio luz verde a este homenaje. "Voy a conectar con las canciones y no con los recuerdos. Si no, no voy a poder cantar", advirtió aunque con el correr de la noche deslizó algunas anécdotas. En este repaso, siguieron temas como Kamikaze, Umbral, Cantata de puentes amarillos, Todas las hojas son del viento y Dulce tres nocturno junto al pianista Andrés Beeuwsaert. Minutos más tarde y para iniciar otro tramo del recital, subió al escenario el legendario Pomo, " dueño espiritual de muchas canciones de esta noche". Juntos tocaron Resumen Porteño, Figuración o, como definió a esta canción el mismo Pedro, "un ensamblado de una exquisita soberbia", Sexo y Blues de Cris de Pescado Rabioso.
En este viaje que transportó a miles de personas, Aznar presentó el tema inédito que compuso con el Flaco: Lenny Blues que fue muy aplaudido. La cantante Roxana Amed, "una de las mejores voces que ha dado la Argentina" tal y como fue presentada la partenaire de Aznar  interpretó junto al músico dos de los temas más aplaudidos de la noche: Barro tal vez y Durazno sangrando.
"En todos se queda un pedacito tuyo, serás inspiración multiplicada por millares a lo largo de los años y lo ancho de las geografías", escribió Aznar cuando murió Spinetta y fue esta noche su mejor celebración. Concluyó con las canciones emblemáticas "aunque todas lo son", aclaró, véase Seguir viviendo sin tu amor y Muchacha ojos de papel, que fue cantada íntegramente por el público en uno de los momentos más emotivos del show. El cierre fue con Ella también, la bella canción del disco Kamikaze, en una versión despojada de Aznar sólo con su guitarra acústica.  Una noche realmente mágica, como aquella de febrero  de 2012 cuando realizó en la Costanera de Buenos Aires un homenaje al Flaco. Fue una noche llena de magia y buena música.
Pero hubo algo más. Se dio a conocer un video en YouTube que sorprende: se puede ver una estrella fugaz que se pierde en el cielo porteño durante la canción "Ella también", excelente homenaje de Aznar al Flaco.  Casualidad o no, la canción de Spinetta termina con la frase: "Yo me recuesto y ella en el final viene a dormirme movida de estrella".
El video está disponible en   www.youtube.com/watch?v=GrqZtCUORUY





Don Bruno, el alemán

Botas de media caña. Campera de cuero negra. Casco de corcho. Ojos grises y mandíbula cuadrada- Don Bruno Rebischke, el alemán, vino a despedirse.
Don Bruno era un agricultor pacífico que ahora había optado por marcharse a la guerra.
Puesto a arar los campos vírgenes del norte había sembrado y cosechado lino en los campos de Pereda, tierras que antes no había trabajado nadie, después que la tala y los hornos hubieran transformado al bosque en leña y en carbón..
Tales tierras no fueron aradas por nadie pasados treinta años.
Por encima del monte bajo que bordeaba el camino, el “campo de los alemanes” se ubicaba ´por la chimenea y el guinche de la “corta y trilla”
Eran los tiempos en que -como recuerda el poeta Pedroni- las trilladoras “dormían nueve meses y despertaban al décimo” y andaban por los caminos “aplastando alcantarillas” y levantando del suelo “vidrio pulverizado, bandadas de jilgueros”. Era todo un espectáculo ver moverse al “tren de las trilladoras” que terminaban -siempre- “con su casilla y un carrito aguatero…”
Pero ahora todos estos arreboles folklóricos parecían lejanos, casi inexistentes. Don Bruno parte para la guerra que se libra en Europa, está en la puerta de nuestra casilla y estrecha la mano de mi padre.
Habla de defender su patria en su media lengua escasa y parca- Corría el año treinta y siete y en Alemania, con Hitler en el poder culminaba la organización de la maquinaria industrial y militar que luego conoceríamos como la “blitzkrieg”.
“El campo de los alemanes” quedo sin producir y no conoció “corta y trilla” durante otros treinta años. Pereda, ganadero acérrimo, lo dejo tal cual estaba, para las vacas.
Lo mismo sucedió después con Mangold, un colono francés y con Nicola Di Paolo, un italiano.
Diez mil hectáreas y un puestero, era su formula sencilla y primitiva.
Vinieron luego los inviernos sucesivos -primaveras europeas- con ´partes radiales que eran casi un calco, año tras año. En nuestro receptor de radio -que funciono primero con pilas y después con una batería de automóvil - se oían mensajes repetidos: “Alemania ocupo Checoeslovaquia”, en 1938, “Alemania invadió Polonia”, en 1939 , “Alemania declaro la guerra a Dinamarca y Noruega,” “Alemania” atacó Holanda y Bélgica” , “Alemania declaro la guerra Francia, todo en 1940: “Alemania invadió a Yugoeslavia”, “a Grecia”, en 1941 y , por fin, en l942 “Alemania invadió a Rusia”.
Como Japón ya había ocupado Manchuria y parte del Pacifico y los Italianos Etiopia y Abisinia, en África, la guerra se convirtió en un hecho generalizador que lo invadió todo. Las opiniones de la gente se dividieron en “pro aliados” y “pro-alemanes”. En Argentina esta antinomia se endureció en l943, cuando el ejército -manifiestamente pro-alemán -tomo el poder el 4 de junio.
Niños entonces nos criamos en medio de una violencia que nos llegaba por el éter. Es difícil evaluar toda la influencia de este fenómeno. Tanto más que aquí tuvo continuidad con los gobiernos de Perón, un ex agregado militar en la Italia de Mussolini, creador de “Control de Estado”, “Orden Publico” y otros aparatos que conformaban un real control personal por parte de la policía y los servicios de informaciones de las tres “armas”, todo ello reforzado por el apoyo de la iglesia católica.
Don Bruno, nos recordó alguna vez con una postal enviada desde una región de lagos (Grob-Jestin, Krs Kolberg), cerca de su pueblo. “Encontré a Alemania mucho mejor que antes”, decía, En el sobre tres estampillas reproducían el perfil de Hindemburg.
La última noticia nos llego desde Polonia, donde había instalado un almacén en tierras ocupadas,
Extraño periplo de quien había operado su retorno “para defender la patria” y acabado comerciando con los invadidos.
Nunca más supimos de él. El gran huracán, el gran osario de la segunda guerra mundial, se trago luego a Don Bruno, el alemán.

Héctor Aldo Valinotti




Apuntes sobre Cuba



Planeta Cuba
(Santiago Feliú)

Prisioneros de la libertad,
pobres, sanos, cultos y valientes,
consumidos por la austeridad,
medio siglo siendo diferentes.
Amados, obstinados y sonrientes,
llenos de música, ron y fe
y una espera… dividida mal.

Evasivos de la realidad,
emigrantes y anti-imperialistas,
militantes de la dignidad,
solidarios.

Abajo los bloqueos de la mente,
ya merecemos más que aguantar,
que soñar, que sobre cumplir.
No hay tiempo.

Por la Virgen de la Caridad,
por la sangre de San Ernesto,
sigue Cuba, sigue de verdad,
sigue Cuba, sigue resistiendo.

Cuba es un país chico, pobre, del tercer mundo, bloqueado desde hace 54 años,  al que no debe compararse con Estados Unidos ni Europa ni con nosotros, sino con los países  en donde está geográficamente enmarcado, vale decir Jamaica, República Dominicana y Haití. En estos países, existe una altísima tasa de mortalidad infantil,  hambre, pobreza, marginalidad, analfabetismo, (casi al 80 %,); no ocurre igual en Cuba,  en donde no existe el analfabetismo, la mendicidad, ni pobreza extrema. La salud y educación son gratuitas, y hay pleno empleo, aunque los  salarios sean bajísimos.  Con la menor tasa de mortalidad infantil de todo el continente americano,-más baja aún que la de Estados Unidos- Cuba es uno de los pueblos más cultos de toda Latinoamérica. Los cubanos la mayoría son profesionales universitarios,  con o den   pensamiento crítico.
Son conscientes del actual proceso latinoamericano, valorando lo sucedido en estos últimos años en Uruguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Argentina, Nicaragua, Perú etc. Venezuela les provee el 70 % del petróleo, pero tienen relaciones comerciales con 180 países del mundo, especialmente con España, México, y Canadá. El Presidente  venezolano Hugo Chavez es considerado  un hermano.
Han pasado por periodos muy difíciles, pero valoran los logros en materia de educación y salud, pero también reclaman mayores libertades, sobre todo las generaciones más jóvenes. De todos modos  no están enloquecidos por irse del país, -como dice la prensa imperialista Son precavidos y   cautos. Tienen problemas de superpoblación, de  falta de vivienda, de mercado negro y otras cuestiones, pero no plantean superarlas destruyendo todo lo construido.
Lo mejor de  Cuba es sus ciudades, sus playas y sobre todo su gente. El pueblo cubano es el más alegre que he conocido y tiene algo que pocos pueblos del mundo  tienen: dignidad.
Cuba ocupa el puesto 51 en el «Índice de desarrollo humano» elaborado por la Organización de las Naciones Unidas (el cuarto entre los países latinoamericanos, después de Chile, Argentina y Uruguay).








El Gallo Rojo de Sergio Pravaz


El pasado 27 de noviembre de 2012, Sergio Pravaz, poeta y periodista cordobés, radicado en Rawson, Chubut, presentó su último libro de poesías titulado “El gallo Rojo”.
Esta fue la única presentación que se llevará a cabo en lo que queda del año 2012, ya que las próximas se harán en su totalidad durante el 2013 e incluirán las ciudades de Gaiman, Puerto Madryn, Trelew, Comodoro Rivadavia, Santiago de Chile y el DF mexicano.
Sergio Pravaz nació en Córdoba en 1960 y vive en Rawson desde 1988. Ha sido corresponsal de prensa en Cuba (1998/2000) y en México (2011) entrevistando a diversas personalidades de la cultura de esos países. Parte de su obra se encuentra en diversas antologías, tanto de nuestro país como en el extranjero.
Ha editado los siguientes libros de poesía salvo el consignado de crónicas: “Calimba” 1997; “Los héroes de la esquina” 2000; “Contrarmonía” 2003; “El mar de los poetas”/plaqueta 2006; “Sueño de tomón” 2007; “Papeles de la mirada”/crónicas de Rawson 2010; y “El gallo rojo” editado este mes por la editorial Vela al viento de la ciudad de Comodoro Rivadavia.
A fin de año aparecerá su octavo libro “El guitarrista no sabía música”, editado por el Fondo Editorial Chubutense. Ha escrito además diversos ensayos, teatro, y más de 200 artículos sobre arte, cultura, y poesía en publicaciones regionales y del extranjero.
Algunos poemas:

 el gallo rojo

ey país...
¿es cierto que has
degollado al gallo
en la mañana?
todavía tenés
la fiebre en la memoria
y la palabra ya no
quiere responderte
tu pobre esqueleto
parece un niño triste
al costado del camino
con tierra en las encías
y los ojos secos
de tanto lamer las costras
del destino
el tiempo ya no es
ese puñado de arcilla
en la mano diestra que soñaste...
bolsa de huesos que tirita
sin abrir la maravilla
ni el canto de un gallo rojo
que hinche el sol para que alumbre
ey país...
estás borracho
como el pájaro aquel de los
libros antiguos que siempre se duerme
sin alcanzar el hilo de la niña
¿cuál será el surco
donde el colibrí chupará
nuevamente aquella fresca
para que el gallo abra los ojos?





paco urondo

él tomó una palabra
la acarició como a mujer
con un paño le sacó brillo
la miró como se
mira el sueño más querido
y supo que los sueños
jamás se equivocan
le avisaron de la herejía del olvido
le miró la cara
como quien mira
una soledad en la memoria
una ausencia de fe
descubrió que las lecciones aprendidas
no valen sin las tareas completadas
imaginó entonces un filo de toledo
sobre la garganta del torpe
y el torpe siguió su camino
no importa se dijo:
la belleza de la palabra
alumbra más
trae un mundo entre los ojos
y dice futuro en los lugares
donde nadie llega
dice para saber que
jamás nacemos
que la muerte no es real
que siempre estamos regresando
la palabra como la belleza
es un objeto sin dueño
tal vez acune todo aquello que no
somos capaces de nombrar





La Habana

“Ser culto.
es la única forma de ser libre”
José Martí


Desde un cielo carmesí
vi tu figura recortada sobre el mar
Ciudad mágica
museo viviente,
tras el cristal se asoman
tus alegrías  y pesares;
los viejos esplendores coloniales,
el oprobioso  pasado,
el oropel del triunfo.

Patrimonio de la humanidad
te nombraron
cada casa  con una historia que contar
 un historia que escuchar.

Silenciosa y calma
como una mujer que espera desnuda en el lecho.
Calles que  invitan a recorrerte
 a la luz de la luna
 danzando la buena vista
embriagado de amor
y un andar sereno
por el nocturno malecón,
respirando la sal
de una vida nueva.

La emoción deja sin palabras
la revolución estalla en su plaza,
llena del verbo que predica  la igualdad.

Pequeña gran ciudad
generosa y solidaria,
has sabido brindarte en ciencia y su maestría
fulgores de libertad viste crecer a cambio.

Te observo desde el viejo balcón y
pienso que no es posible tamaña paz.
Quizás merecías otra cosa,
por tu gente que muchas veces partió
a dar libertades en un mundo que parecía
estar a favor de los pequeños.

Pero estas ahí,
bendecida por un mar de siete colores;
tierra de ensueños
y  sueños,
cerca del infierno,
todo lo pudiste,
 hay algo en ti,
y en tu pueblo,
que pudo con las altas llamas
algo llamado dignidad.

Eduardo Alberto Planas









Y la palabra poética, ¿qué poder tiene?
 (Las líneas que siguen fueron escritas para una recopilación de trabajos presentados en las Jornadas de Literatura Argentina. Iba a concretar un cuarto volumen. Falló la impresión, no sus propósitos de búsquedas solidarias. El frustrado tomo hubiera llevado por título Animarse a tantear)

 Esta compilación, si bien no puede eludir la vieja resonancia de la palabra antología, está planteando en lo plural de sus enunciados que se trata de una realidad múltiple cuyos  modos de ser conocida, es decir, representada, son objeto de indagación.
Los trabajos  incluidos compendian  sucesivas búsquedas que, profesores y alumnos de la Escuela de Letras de la Facultad de Filosofía y Humanidades y de la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba, han encarado en jornadas abiertas de creación y conocimiento. Dispuestos a un ejercicio de libertad, alivianan la mochila académica y, por dos días, ensayan accesos a nuevas hipótesis, exploran el “más acá”  de trajinadas teorías,  despabilan   dubitaciones compartidas.
Como esta tarea es emprendida por cátedras de literatura argentina,  de pensamiento hispanoamericano y de movimientos estéticos y culturales, nunca está ausente de los textos aquí recogidos el intento de organizar y enunciar nuevos modos de conocer la realidad, de auscultar los intrínsecos trazados del poder, la disidencia y la diferencia.
Al borde del pedregoso camino de la política y el poder, cuyo  acto de presentación  consiste en  marcar territorios, delimitar hegemonías y adscribir a una parte, andamos y des-andamos los surcos de la escritura.
En la historia argentina, trazar un surco, abrir una zanja, significó siempre el ejercicio de un poder separativo : Alsina separó con una zanja la civilización y la barbarie, los  inmigrantes surcaron la lisura de la pampa que desde entonces llevará inscripto  el nombre de pampa gringa, los ingenieros ingleses trazaron terraplenes por donde el tren  nominaba  estaciones y borraba la memoria de viejos pagos: operaciones todas de separación entre el lado de adentro y el lado de afuera mediante una incisión que viene desde arriba, como la escritura, el papel escrito, lo firmado y sellado. Desde entonces, las gentes del interior fueron  re-signadas y comenzaron a ser  lo contrario de lo que eran,  pajueranos, los del lado de afuera. Es que la apropiación de tierras, de regiones, de pagos, de nombres, de discursos, es el efecto de un poder.
En la crisis del 2001, nos formulábamos la siguiente pregunta: ¿ Y la palabra poética, qué poder tiene? Ciertamente adolece de poder político. Desde las épocas de Platón el poeta está del lado de afuera de la “república”: es un pajuerano. Como a Fierro, lo han arrojado  a la frontera. Esa es su morada porque la palabra poética siempre es fronteriza , va y vuelve de la conciencia letrada a la conciencia difusa. Es la cifra secreta de un desgarramiento, y su territorio es una  comarca desconocida para los fines de la comunicación y de la práctica del dominio.
Conlleva, sin embargo,  en la bulla que se oculta en los textos, las contradicciones y esperanzas de todos. Juan Filloy, poniéndose a la orilla del canon, en pugna con el  costado de prestigio y ornato que comporta ser escritor, comete  actos de libertad creadora, de resistencia; pero, asediado por oscuras consignas homofóbicas, por depreciaciones anacrónicas de la mujer,  incita a los autores de estos trabajos a discutir los múltiples enigmas  que plantea la zona roja de su poética.
En el Excursus I, (La cárcel de la mente, 1971) Murena reflexiona sobre la extraña suerte de los nacidos en América:
“Existe -postula- sin duda una geografía mítica (no exclusivamente geográfica) según la cual cada punto de la tierra posee una irradiación única, compleja y de algún modo fatídica. Esas radiaciones se hacen manifiestas – y a la vez se eclipsan- en la particular historia que se constela y se estratifica en torno a cada punto terrestre”.
Ahora bien, habiendo sido designados por Occidente como “nuevo mundo”, “continente de la esperanza”, “sin historia” , en alternancia de  halagos e impugnaciones, América presentaría , según Murena, “su irradiación geográfica sin mitigar”. Mundo sin nominativo, sin sujeto cultural, modificado por predicativos falaces, entregado a una cópula sin estar, somos nominados como criaturas caídas en la precariedad, carecientes de raíces y por lo tanto de la nutrición necesaria.
Ser nominados y no nominar nos hunde o en la fatalidad o en una precariedad  biológica ameboidal,  fecunda pero no asumida. Carencia de un poder que conlleva la necesidad de construir una representación. Somos presencia muda, innominada,  de la diferencia. Occidente practica sus ejercicios de escritura moderna en nuestro cuerpo social e individual. Ensaya su funcionamiento en nosotros; su propia historia, no la nuestra; su representación, no la nuestra.
Cuando sostenemos que  estos trabajos perfilan poéticas,  se está planteando, en cierto modo, un modo de representar el conocimiento de nuestra literatura. La teoría orientando nuestra búsqueda, pero necesitada  de reformulaciones frecuentes.
Ya Cristóbal Colón, una vez llegado a América, advertía el desajuste entre la verdad de “allá” con la verdad de “acá”. Por “argumento”, es decir, teóricamente, el mundo era redondo; pero una vez experimentada, la tierra se presenta como “una pelota muy redonda” ” salvo allí donde tiene el pezón”, como una “teta de mujer allí puesta y que esta parte d’este pezón sea la más alta y más propinca al cielo”.
Colón está trazando, sin pensarlo, una utopía, es decir, una poética porque no hace “raíz en el hemisferio” desde donde enunciaban  los sabios de la época sino en una “tierra de gracia” todavía no descubierta.
La construcción de esta poética apela a diversos nombres en América, especialmente en Argentina: Murena reclama una “geografía mística”; Scalabrini Ortiz localiza el centro del mundo en la esquina de Corrientes y Esmeralda; Rodolfo Kusch, predica  la intersección de pensamiento y suelo como lugartiempo del arraigo; Saúl Taborda, persigna un punto de corte entre continuum y contiguum; y Marechal anuncia una Cuesta del Agua de difícil localización y primordiales resonancias.
Hay, además, innúmeras poéticas  que estas páginas fatigan: Daniel Moyano, Leónidas Lamborghini, Roberto Arlt, Julio Cortázar, Juan Gelman, Enrique Molina, Ernesto Cardenal, Roberto J. Santoro. O la parábola de vidas anónimas, de cuerpos mudos pero también  de figuras emblemáticas: Juan Manuel de Rosas,  Agustín Tosco.
Poéticas que necesitan organizarse como conocimiento y por lo tanto como representación. Dicha construcción devendrá siempre   aproximación. Y esa aproximación progresará  con los ojos enturbiados  por la nuestra  historia real de sujetos individuales y sociales.
Nos animamos a ser  sujetos culturales empeñados en tomar la palabra para iniciar un uso diferente del lenguaje ya elaborado, para dejar de ser solamente nominados y  cobrar entidad histórica mediante modos de conocer y representar. No hay poder, autonomía, sin representación, sin transformar la “irradiación geográfica” en energía discursiva. Sospechamos que los escritores son, aun sin saberlo ni proponérselo, adelantados del pueblo como sujeto histórico, los exploradores de una nueva historia cuyo poder reside en un uso diferente del lenguaje.
Poseer para poseernos, animarnos a tantear, nombrar lo innombrable, arrojarnos al abismo de lo desconocido con la certeza artliana de que saldremos indemnes, saber dónde estamos parados, ha sido el objeto constante de las Jornadas de Literatura Argentina (Creación y Conocimiento) desde la Cultura Popular a partir de 1989.
Este cuarto volumen selecciona ponencias de tres encuentros.  Su concreción solidaria socorre nuestra indigencia y fortalece nuestra fe en el despliegue  de los más imposibles  posibles.

Jorge  Torres Roggero

 


Evita

Bendita eres madre de los desamparados,
hijos de mi querida Patria del Sur.

Como un paria me siento ahora, todavía,
cuando admito tanto error,
horror de dictaduras, pánico armado,
oportunidades gastadas, ideas mal paridas,
corrupciones, ideas mal cogidas, justicia perdida.

No entendimos, no pudieron, no entendieron, no pudimos,
comprender lo suficiente.
Quizás necesitábamos crecer y dolernos
hasta aceptar ser políticamente nómades,
excéntricos surrealistas católicos caóticos descreídos.

Disculpa madre de los humildes,
tanta frustración, tantas ausencias,
presencias que quisieron imitarte denostándote,
virtudes estampadas en nuestra camisa sin mangas.

Evita. Querida madre:
cura mi pena, mi enfermedad,
promesa de deleitarnos en la riqueza espiritual de un pueblo vivo.

Eva, Evita, Gracias.
Eva Luz, María unida a mí en este ruego.

Recíbeme, ampárame,
sólo soy digno de mi propia torpeza,
palabras que grito contra un muro.

Ampárame:
peregrino se me hace imposible volver atrás,
me siento un huérfano,
extranjero.


Alfredo Lemon
 







Una cosa trae la otra                            Por Lily Chavez
Encendamos la música sobre estas hojas.

Mi amiga Marta me lo dijo por “Face”. ”Si no se sale de vacaciones, hay que aprovechar el tiempo haciendo limpieza de papeles y ordenando placares”. Toda una sentencia. Así fue como me reencontré con viejas fotos, cartas, objetos de los cuales no me acordaba y con mi cítara, aquella comprada en cuotas por mis padres para una navidad. ¡Si habré intentado en vano un par de sonidos armoniosos!  En realidad yo estudiaba piano y la cítara me llegaba como una compensación absurda.
¿Saben?  la palabra guitarra proviene de cítara. Muchos dicen que hay un nombre italiano más antiguo “cítole” pero el poeta inglés  Dante Gabriel Rossetti en su poema “La doncella elegida o la doncella bienaventurada” infiere que son instrumentos diferentes. Y cuando hablo de poesía, no puedo con mi genio, entonces, permítanme un paréntesis para poner al menos un fragmento del poema que menciono: La Doncella Bienaventurada se inclinó /sobre la baranda de oro del cielo; /sus ojos eran más profundos que el abismo /de aguas inquietas al atardecer; /tenía tres lirios en la mano, /y las estrellas de su pelo eran siete….// (Diez años...y sin embargo, en ese mismo lugar, /ella se inclinó una vez sobre mí, sus cabellos /caían sobre mi rostro.../ Nada: la caída otoñal de las hojas, /los años pasan veloces).....
Y siguiendo el hilo, de más está decir que los tiempos han cambiado y las cítaras – al menos mi cítara – está más para elemento de colección que para otra cosa. Sin embargo,
siempre fue un instrumento folclórico de Europa Central y por supuesto allí se sigue usando aunque más modernas: Yuri Landman creó la Moodswinger, una cítara eléctrica resonante de 12 cuerdas y un tercer puente. Dije tercer puente y se me vino a la cabeza  “El tercer hombre”, filme ingles de 1949, basado en un libro de Graham Greene , cuyo tema musical fue  compuesto e interpretado por Anton Karas en una composición escrita para cítara, una de las más famosas de todos los tiempos. Habrá quienes son de mi generación y recuerdan perfectamente la cítara, sin embargo es un instrumento desconocido para muchos pero el desconocimiento no debe sorprendernos, seguramente no todos sabrán de qué hablo si digo: Hang, Bazantar, Bandura, Birimbao, Hidraulófono o Kalimba , para dar algunos ejemplos.  Lo que sucede que son múltiples las posibilidades que despiertan los sonidos y cada vez más intenso el trabajo lutier y más los creadores de nuevos instrumentos, sin ir más lejos el Hang fue creado en el año 2000 en un cantón de Suiza. Hang significa mano en idioma Bernés y no piensen por un momento que nació de la nada o de casualidad, fue el resultado de 25 años de investigación científica con  acero y otros instrumentos de percusión resonante  como el Gong, el Gamelan, el Ghatam, etc.  Y este instrumento, raro y llamativo,  es tocado con  mucha solvencia por dos jóvenes músicos en la peatonal cordobesa y la verdad les digo, suena muy, muy bien.
A los demás instrumentos los dejo sometidos a su curiosidad, prefiero contarles de Benjamín Franklin. Y ustedes se preguntarán que tiene que ver Franklin con los instrumentos musicales. Pues bien, lo que sucede es que este prolífico científico conocido por inventar el pararrayos , el horno o chimenea de Pensilvania,  el “brazo largo”, herramienta para alcanzar libros, los lentes bifocales, los catéteres urinarios flexibles, el cuentakilómetros, etc. tuvo mucho que ver con un instrumento idiófono como  la armónica de cristal. Allá por el año 1762, logró una automatización para el tañido del juego de copas musicales, después de ver en Cambridge (Inglaterra) un concierto de copas de vino llenas de agua tocadas por el inglés Edward Delaval.  La armónica de cristal  consiste en una serie de platos o boles de cristal de diferentes tamaño superpuestos y alineados horizontalmente, atravesados por un eje conectado por correa a un pedal que los hace girar mientras se toca, a la manera de una vieja máquina de coser. Se toca mojando los dedos ligeramente y tocando los platos mientras giran, lo que produce un sonido cristalino. En algunos lugares estuvo prohibida porque se consideraba dañina y causante de cáncer en quienes la tocaban; hoy se sabe que la causa real era el plomo con que antiguamente se hacían los cristales y que también podía ser causal de saturnismo (plumbosis al envenenamiento que produce el plomo). Un referente de la armónica de cristal es el músico-concertista Thomas Bloch y el instrumento se utiliza como sustituta de la flauta en la célebre Escena de la locura de la ópera Lucía di Lammermoor, de Donizetti.
Y a propósito, no hay que perder de vista el trabajo que hace Thomas Bloch, este músico francés de 50 años, compositor y productor radicado en Paris, de prominencia mundial, ya que no solo toca la armónica de cristal, sino que es un especialista en instrumentos extraños como las ondes Martenot o el cristal baschet
Los invito a espiar, mientras regreso en otra edición del boletín, con Una cosa trae la otra.







Cinco Leyendas



La colección Cinco leyendas, integrada por registros originales de Francisco Repilado (Compay Segundo), Ibrahim Ferrer, Omara Portuondo, Eliades Ochoa y Rubén González, se convirtió en la producción discográfica cubana de mayores ventas a nivel internacional.
De figuras legendarias está colmada la música cubana, y por tanto sobre la base de este título podrían haberse armado tantos quintetos ocasionales como se quisiera, pero sucede, que estos cinco no fueron tomados al azar, sino que entre lo mucho que tienen en común, está el haber sido precisamente los nombres que más lograron brillar dentro del mundo del disco, luego de su inestimable contribución al triunfo alcanzado por el que pudiera considerarse como el más comercial de los proyectos sobre música cubana realizado en los últimos diez años, el Buena Vista Social Club.
Este disco nos brinda la posibilidad de poder obtener de una vez, cinco compilaciones hechas a partir temas seleccionados de antologías editadas anteriormente sobre estos grandes artistas, lo que presupone que se trate musicalmente de “lo mejor de lo mejor”, incluyendo también amplios comentarios de prestigiosos musicólogos que se encargan de profundizar en la historia de cada una de estas figuras y su significación dentro del contexto musical cubano, con lo cual se logra brindar una interesante plataforma teórica editada además en dos idiomas, a las setenta y cuatro joyas que agrupa este elegante estuche.




Poetas Cubanas




YA  NO

ya no voy a tener 28 años
ya no voy a ser bella ni distante
no tendré nunca los pies derechos
la cara sin manchas
ni las lenguas que dejé de aprender
ya no voy a tener una hoja de hiedra
buena salud y serenidad
y no seré jamás maría egipcíaca
ni la primera mujer de nadie
ni voy a patinar y quitarme defectos
como se quita uno mariposas.
ya de verdad no voy a tener estos domingos
sus lunas menguantes
ni la velocidad al caminar en los paisajes;
ni buena vista ni corazón ardiente
ni mi padre y mi hermano volverán.
ya no voy a tener tus cartas con lluvia
ni premoniciones ni saltos en el vientre.
no voy a tener un ombligo pequeño
donde nos sentábamos a mirar.
no aprenderé los nombres de los árboles
dónde me queda el sur la inmensidad
ya no sabré jamás las estrategias
cómo poner los rumbos en la brújula
ya nadie me va a quitar las equivocaciones
ni las cosas que amé
ya no
pero.


REINA MARIA RODRIGUEZ - Poeta y narradora nacida en La Habana en 1952. Ha publicado: “Cuando una mujer no duerme” (1980), “Para un cordero blanco” (Casa de las Américas, 1984), “En la arena de Padua” (Premio Plural, en 1991 y de la Crítica, en 1992), “Ellas escriben cartas de amor” (1999), “Violet Island y otros poemas” (2004), “Bosque negro” y “El libro de las clientas” (2005). Novela: “Tres maneras de tocar un elefante”. Reconocimientos: Orden de Artes y Letras de Francia, con grado de Caballero (1999) y Medalla Alejo Carpentier (2002).
           

XVII

Hay algo muy sutil y muy hondo
en volverse a mirar el camino andado...
El camino en donde, sin dejar huella,
se dejó la vida entera.



XXIX

En cada grano de arena hay un derrumbamiento de montaña.




XXXVII


Ayer me bañé en el río.
El agua estaba fría y me llenaba el pelo
de hilachas de limo y hojas secas.
El agua estaba fría; chocaba contra mi cuerpo
y se rompía en dos corrientes trémulas y oscuras.
Y mientras todo el río iba pasando,
yo pensaba qué agua podría lavarme
en la carne y en el alma
la quemadura de un beso que no me toca,
de esta sed tuya que no me alcanza.
Si dices una palabra más, me moriré de tu voz,
que ya me está hincando el pecho,
que puede traspasarme el pecho
como una aguda, larga y exquisita espada.
LVII

No te nombro; pero estás en mí como la música en la garganta del ruiseñor
aunque no esté cantando.


LVIII

Estoy doblada sobre tu recuerdo como la mujer que vi
esta tarde lavando en el río.
Horas y horas de rodillas, doblada por la cintura sobre
este río negro de tu ausencia.


DULCE MARIA LOYNAZ –Poeta nacida en La Habana en 1902 y fallecida en 1997. Después de Doctorarse en Leyes, colaboró con las más prestigiosas publicaciones de su país y viajó muchas veces por Europa, Asia y América. Su poesía expresa la feminidad con ciertas pinceladas impresionistas y un toque íntimo como el de pocas poetisas caribeñas. En 1986 recibió el premio Nacional de Literatura de su país, en 1991 el Premio de la Crítica  y en 1992 el premio Cervantes, convirtiéndose desde entonces en directora de la Academia Cubana de la Lengua.
Cine mudo

No es que le falte
el sonido,
es que tiene
el silencio.
*


Cuando el tiempo ya es ido, uno retorna
como a la casa de la infancia, a algunos
días, rostros, sucesos que supieron
recorrer el camino de nuestro corazón.
Vuelven de nuevo los cansados pasos
cada vez más sencillos y más lentos,
al mismo día, el mismo amigo, el mismo
viejo sol. Y queremos contar la maravilla
ciega para los otros, a nuestros ojos clara,
en donde la memoria ha detenido
como un pintor, un gesto de la mano,
una sonrisa, un modo breve de saludar.
Pues poco a poco el mundo se vuelve impenetrable,
los ojos no comprenden, la mano ya no toca
el alimento innombrable, lo real.
*



Una dulce nevada está cayendo
detrás de cada cosa, cada amante,
una dulce nevada comprendiendo
lo que la vida tiene de distante.

Un monólogo lento de diamante
calla detrás de lo que voy diciendo,
un actor su papel mal repitiendo
sin fin, en soledad gesticulante.






FINA GARCIA MARRUZ - Poeta cubana nacida en 1923. Publicó sus primeros poemas en la década de los años cuarenta haciendo parte del grupo «Orígenes» al que también pertenecía su esposo Cintio Vitier. En 1961 obtuvo el doctorado en Ciencias Sociales dedicándose desde entonces a la investigación literaria, colaborando con distintos medios en el campo de la poesía, el ensayo y la crítica literaria. Su poesía ha sido traducida a diferentes idiomas obteniendo varios galardones entre los que se destacan:  «La Orden Alejo Carpentier, la medalla «30 Aniversario de la Academia de Ciencias de Cuba», la «Medalla Fernando Ortiz», «El Premio de Poesía Pablo Neruda» en 2007, el XX Premio Reina Sofía de Poesía  Iberoamericana en 2011, y el Premio Federico García Lorca en 2011. Entre sus publicaciones figuran: «Visitaciones» en 1970, «Viaje a Nicaragua» en 1987 y «Créditos de Charlot» en 1990 con el que obtuvo el Premio Nacional de la Crítica.







50 años jugando a la Rayuela

Leandro Calle


(CARTA DE OLIVEIRA)

“Querido Julio,

Seguramente ni te enteraste pero se cumplen 50 largos años de “Rayuela”. Qué despelote armamos con ese libro, ¿no? Recuerdo que a veces me preguntabas sobre cómo se lo iba a tomar tu generación, si te iban a dar bola, etcétera. Ni nos hubiéramos imaginado que justamente tu generación -la mía también- nos iban a tirar con todo...

Fueron los jóvenes los que agarraron el libro, se lo devoraron y se convirtieron en lo que vos querías: el lector cómplice, el lector que completa la novela, que busca diferentes maneras de lectura. Además, coincido con vos en que la novela (¿la podemos llamar novela todavía, o es algo más?) fue un ajuste de cuentas del carajo. Ajuste de cuentas con la vida, parto de una crisis en la que todos tuvimos que ver.

Bueno, en verdad no es que todos tuviésemos que ver sino que vos nos hiciste entrar en ese juego a todos. Yo, Babs, Perico, Ronald, Etienne, y, bueno, los demás, que vos conocés mejor que yo.

No sabés la cantidad de boludeces que he escuchado acerca de “Rayuela”. Algunas cosas son interesantes, ¿viste?, que sé yo, por ejemplo eso de la “novela-rollo-chino”, el “collage”, la “antinovela”, el texto experimental. Creo que vos también los escuchaste, pero ahora que ha pasado el tiempo y se siguen publicando cosas sobre “Rayuela”, pienso que te cagarías de risa con algunas teorías. Te digo que los jóvenes siguen siendo tus lectores principales. A mi antes me paraban en la calle y me preguntaban cosas, que dónde está La Maga, que por qué hice tal cosa, que por qué tal otra, que si Morelli tenía algo que ver con Borges. No sabés, hubo un tiempo en que me tenían loco. Ahora ya no, porque estoy viejo, no salgo.

Ya no tengo la pinta de antes ¿viste? Estoy medio pelado, arrastro los pies. Algunos siguen creyendo que me tiré de la ventana y me morí. A Traveler y a Talita hace mucho que no los veo. Nos juntamos unas cuantas veces después de la edición de la novela a tomar unas cervezas, pero, bueno, la verdad es que me cagaste un poco esa amistad con Traveler. A partir de la historia del tablón, siempre creyó que me la quería fifar a Talita, cosa que por otra parte no es tan errónea. Lo que pasa es que siempre me recordaba a La Maga. Hasta volví a París un par de veces para ver si la encontraba. Ni rastro, che, nada. Ni Etienne, ni Wong, ni Perico supieron darme alguna pista. ¿Vos sabés algo?

La primera vez que volví a París me fui derechito al Pont des Arts y me quedé como un bobo muriéndome de frío mientras miraba el Sena. Después volví por la rue de Rennes para recordar tu cuento de la flor amarilla y desemboqué en Montparnasse. Y sí, viejo, vos que no tenés corazón ni te debés acordar pero te fui a ver. No sabés la cantidad de cosas que deja la gente en tu tumba. Muñequitos de peluche, papelitos con poemas, agradecimientos, colillas de cigarrillos y boletos de metro.

Encima, viste que esa gran cuadra donde vos estás con Carol es como muy francesa, todo limpito, cuadradito, claro y distinto, bien francés. Y ahí, en esa cuadra, limpia, rigurosamente ordenada, tu tumba parece un jardín de infantes, llena de color y de alegría. No me diste ni bola cuando fui. Hasta silbé un tango en tu honor y tararié algo del gran Satchmo.

Qué panzadas de jazz nos dabamos en “Rayuela”, ¿te acordás? Eso te lo agradezco, che, me hiciste conocer al Pájaro, a Peterson, a Billy Holiday, un montón de gente. Lo que no te perdono es haberme metido en ese capítulo con Berthe Trépat. Qué vieja horrible. ¿Había necesidad de meterme ahí a caminar del brazo con esa vieja loca? Ahora te digo que es uno de los capítulos más recordados. Igual que el de la muerte de Rocamadour. No te voy a negar que la maestría con que está hecho ese capítulo es genial pero la verdad es que me hacés quedar como el culo. Hasta hoy me putean en la calle. Yo trato de explicarles que si leen el capítulo siguiente con el tablero de lectura alternativa que vos proponés, encontrarán un poco la respuesta.

Justo después de la muerte del bebé Rocamadour está un irónico capítulo acerca del peligro de los cierres de cremallera en las braguetas de los niños. Y claro, lo que le querés decir al lector es: atención che, guarda, que esta novela la estás escribiendo vos también, no te dejés llevar por la sensiblería, por la linealidad. Es una novela, dale, date cuenta. En algunos casos lo aceptan pero en otros te juro que la paso bastante mal, sobre todo por el mote de insensible que me gritan. Qué le vas a hacer, viejo, será el precio de la fama.

Bueno, che, se me hizo larga la carta, a ver si contestás. ¿En el cielo de qué rayuela andás? Dale, mandame unas líneas que me van a venir bien. Vos siempre creíste en estas realidades diversas, así que debés estar por algún lado. Ah, y no te olvides, si la ves por ahí a La Maga, decile que me escriba. No he vuelto a encontrar a alguien que cuando bese me deje la sensación de tener la boca llena de peces o de flores.

Un abrazo

Oliveira”

(Publicado en Hoy Día Córdoba el 14 de febrero de 2013)






CINE: 7 días en La Habana, un manojo de sueños acunado por un mar turquesa

7 días en La Habana, es definida como "una radiografía" de una ciudad "ecléctica vista a través de un largometraje compuesto de siete capítulos dirigidos por igual número de directores". El cineasta argentino Pablo Trapero participó del filme con el cortometraje "Jam Session", que protagoniza el director serbio Emir Kusturica.
Completan esta propuesta los cortos dirigidos por el actor portorriqueño Benicio del Toro en su debut como director, el argentino Gaspar Noé, el español Julio Medem, el francés Laurent Cantet, el palestino Elia Suleiman y el cubano Juan Carlos Tabío. La película fue estrenada en el último Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana y participó en el 60º festival de cine de San Sebastián.
Cada uno de los cortos que componen la película cuenta un día de la semana a través de los sucesos cotidianos o extraordinarios que acontecen a diversos personajes, con la intención de mostrar el alma ecléctica de La Habana, retratando lo más sustancioso de su cultura, su gente y su música.
Inspirado libremente en un cuento titulado "Jam Session", el filme de Trapero narra el encuentro afectivo y humano entre un famoso director extranjero que llega a La Habana a recibir un premio a su trayectoria y el chofer cubano del auto en el que se mueve por la ciudad. El director, a cargo del serbio Emir Kusturica que se interpreta a sí mismo, descubre que su chofer es, además, un excelente trompetista.
"Es una historia sobre los vínculos humanos y la relación de amistad que se establecen entre ellos, y también una reflexión sobre el contraste que existe entre un artista extranjero talentoso y con mucha fama, y un músico cubano muy talentoso también, pero totalmente anónimo", afirmó Trapero.
"En La Habana, Kusturica encuentra la intimidad que su fama no le permite tener y así, durante un día entero, se va tejiendo una relación de amistad espontánea con el chofer que le ponen para que lo lleve de un lado al otro de la ciudad", explicó el cineasta.
Según Trapero, "el chofer cubano lo contiene y lo ayuda a reflexionar sobre la posibilidad de establecer un nuevo vínculo con su pareja, con la que está muy peleado. Pero además, él descubre que ese cubano anónimo que conduce el automóvil es en realidad un músico muy talentoso, al que empieza a admirar".
El cineasta, quien viaja regularmente al festival de La Habana desde 1995, afirmó que su cortometraje para "7 días en La Habana" es una forma de "devolver todo lo bueno que los cubanos me brindaron durante todos estos años. Era un homenaje a la ciudad y al festival de cine".
Por otra parte, Trapero recordó que, "además de vivir La Habana, vivimos el proceso de rodaje con los demás directores, un trabajo colectivo muy enriquecedor".
El cineasta destacó la "relación de cariño y hermandad" que existe entre Argentina y Cuba y señaló que "ir a filmar a La Habana era un poco tomar una mirada de humor sobre una realidad que también es dramática, pero que muchos cubanos toman con un gracia particular".
Las otras obras son "El Yuma", dirigida por Benicio del Toro. En este caso se trata de la historia de Teddy Atkins, un joven turista norteamericano que viaja a La Habana por primera vez. Su chofer, un conductor de taxi cubano de mediana edad diplomado en ingeniería, le ofrecerá un tour de la ciudad que será todo menos convencional.
En "La tentación de Cecilia", de Julio Medem, Cecilia tiene un dilema: continuar su carrera como cantante en España, tal como le ofreció un hombre de negocios, o quedarse en Cuba con su novio beisbolista, que está atravesando una crisis.
"Diary of a Beginner", es el paseo personal del director Elia Suleiman que, en la ficción, llega a La Habana para entrevistar al presidente Castro. Mientras espera la hora fijada para la cita, deambula por la ciudad.
Gaspar Noé dirigió "Ritual". Aquí, al descubrir que su hija adolescente está envuelta en una relación homosexual, los padres deciden exorcizarla en una ceremonia nocturna. "Dulce Amargo" fue responsabilidad de Juan Carlos Tabío y se enfoca en Mirta, una mujer, pese a sus dos empleos, también se dedica a hacer dulces para responder a las necesidades del hogar y la familia.
Finalmente, el séptimo día, es el turno de "La fuente", del director Laurent Cantet. El corto plantea los preparativos de Martha y sus vecinos para organizar a tiempo una ceremonia dedicada a la virgen Oshun, que se apareció a Martha en sueños y le pidió una ceremonia pública en su nombre esa misma noche.

















Antologías: Dos Orillas –  2012

En diciembre del año pasado se presentó en el Museo de la Mujer (Rivera Indarte n° 55) la antología titulada "Dos orillas", un libro de más de 200 páginas que contiene textos literarios de 25 autores.
La obra reúne a Susana Allende Posse, Mely Almada, Mónica Carot, Florencia Bas, María Leonor Carranza, Ana María Caillet Bois, Alberto Cervigni, Susana Carrasco de Goldman, Marcela Courel, María Eugencia Crespo, Mimi Gómez, María Cristina Díaz, Mercedes Lascano, María Antonia Gambini, María Matiello, José Luis Laurini, Marisol Mosquera, Vilma Macagno, Quela Moyano Centeno, Mabel Peña, Graciela Navas, Daniel Requelme, Adriana Ruiz Kroeger, Héctor Daniel Paz y Carolina Sorrentino.
A cargo de la coordinación de la actividad estuvo la escritora cordobesa Florencia Amalia Gordillo, quien a su vez fue la encargada de seleccionar, compaginar y editar el material.
La recopilación es el resultado de la actividad realizada durante el año en el marco de los Talleres de Escritura Creativa de la Fundación Pro Arte y Taller Independiente de la localidad de Villa Allende.


Calicanto – 2012

El 15 de diciembre  pasado se presentó en Calicanto, Casa de Arte ubicada en calle Laprida n°  266 de ésta Ciudad el primer libro del Taller de Escritura Creativa, coordinado por el escritor Luis Héctor Gerbaldo. El mismo cuenta con textos de Walter Arias,  Andrés Fernández, Marisel Funes, José Luis Beltramino, Fernando Cianciola, Doris Barjacoba, Gabriela Coromina, María Blanca Zelis, Mónica Conesa, MiriamFromtalim, Cristina Matas y Milda Roveda.
Calicanto Casa de Arte, nació hace 19 años merced al anhelo de dos profesionales Elba María Martínez y Marta Murrugarren, movilizadas por la necesidad de un espacio donde convivan diferentes artes.








Intentos
Ella intenta huir de las máscaras. Sutura los sonidos interiores para la búsqueda de la esencia del silencio. En su andar, descubre la catedral de los pájaros, desnuda sus pies y espera. Espera el instante del vuelo.

Cuando él decidió retroceder desde el borde  del abismo, se contagió de vida. Pero al ver sus propias huellas, el pie derecho de ida, el pie izquierda de regreso…conoció la duda.

Todos los globos blancos se convocaron al nacimiento del arco iris para teñirse con sus colores. Después se derramaron sobre el pueblo triste.


Mely Almada, Dos Orillas, Antología, 2012





El fracaso escolar, ¿una responsabilidad gubernamental?
Silverio Enrique Escudero

La violencia racial, económica, religiosa y política ha caracterizado el año que termina. Resulta difícil hacer un resumen de lo sucedido omitiendo sus consecuencias. Los escenarios han sido diversos. En todos, el Hombre, protagonista absoluto de la historia, buscó las formas para destruirse y arrasar todo cuanto construyó trabajosamente a lo largo de siglos.
Si necesitásemos una imagen, paradigmática, para graficar la tragedia en la que estamos envueltos, elegiríamos la de Malala Yousafzai, una niña paquistaní que enfrentó la locura talibán defendiendo el derecho de las mujeres a ser educadas y dejar de ser consideradas como una bestia de carga.
La respuesta de los fanáticos –que se parecen en todo el mundo- no se hizo esperar. Contrataron un sicario para que acabara con esa mujercita que los tenía a mal traer.
Jamás podrán levantar tamaño baldón. Malala los sobrevivirá. Como sobrevive Giordano Bruno, que fue quemado vivo, el 17 de febrero de 1600, por la Inquisición romana.
Todo esto viene a cuento porque es hora de ponerse muy serios a la hora de mirar el futuro. Nadie discute, por cierto, que el acceso a la educación es un derecho humano absoluto. Sin embargo, desde diversos sectores se atenta en forma sistemática contra  ella. Prefieren una sociedad analfabeta. Les resulta –sostienen- mucho más redituable. Su escasa cualificación permitiría pagar sueldos aún más bajos que los que actualmente se pagan en el mercado.
Los gobiernos, en tanto, juegan a dos puntas. Declaman su compromiso con la educación y, por cuerda separada, hacen todo lo posible por destruir el sistema educativo. Y lo hacen con extraordinario éxito. Los alumnos primarios y secundarios, cada día, terminan su jornada escolar frustrados. Es que quienes deben capacitarlos, darles los elementos suficientes para que superen las dificultades que les presenta el aprendizaje, tienen limitantes graves. Acerquemos una lupa y veamos que sucede.
Los docentes –formados en ese clima de facilismo y falta de responsabilidad que proponen las autoridades- están limitados a la hora de las evaluaciones. En forma extraoficial se les hace saber que, de ser muy estrictos, se vería, en primer lugar, perjudicada su imagen académica y carrera docente. Y, de paso, impediría que el establecimiento educacional al que pertenece cumpla con sus propias expectativas. Pero si estas “sugerencias” no alcanzan, la conducción política del ministerio del ramo, “comprometido profundamente con su magisterio”, presto para salvar “su prestigio estadístico”, dicta todas resoluciones que permiten enmascarar su fracaso. Fracaso que concluye con el anuncio, a voz en cuello, que la distribución de computadoras y otras herramientas, en todos los niveles educativos, es un éxito que redundará en beneficio de todos.
Sería bueno hacerle saber que la pala y la azada, por sí mismas, no garantizan una buena labranza. Se necesita del labriego que debe preparar la tierra, incorporar abonos, asegurar el riego y recién depositar la semilla. A pesar de tanto trabajo, la jornada del labrador recién empieza. Deberá -en forma diaria al recorrer el labrantío- separar la cizaña, controlar que los pájaros y los factores climáticos no le arruinen el trabajo. Con el tiempo llegará la cosecha. Los frutos, si se hizo bien el trabajo, serán de calidad y, con orgullo, podrá competir en la feria.
La educación, mal les pese a muchos, tiene la lógica del sembrador. Es imposible saltear un paso. Alterar los ritmos de la germinación. Si se modifican arbitrariamente no es posible garantir resultados. De una vez, y para siempre, habrá que entender que lo educativo debe estar en manos de pedagogos. La injerencia de terceros –por más voluntariosos y aplicados que sean- destruye lo construido. Ésa y no otra es la razón del fracaso educativo en la Argentina.
Debatir, en forma permanente, el problema de la educación y sus fines es imprescindible. Su propio dinamismo lo exige. La participación de la sociedad en su conjunto es imprescindible porque ella tiene que resolverlo. Sin fariseísmos, por cierto. Podemos encontrar los modelos teóricos perfectos si nos guarecemos en la calidez de los gabinetes de investigación. La primera sorpresa será comprender que la realidad transita otros andariveles.
“Casi todos los filósofos de la educación –solía enseñar Ricardo Nassif- se han impuesto la tarea de buscar esos fines últimos, cuando no los de establecer un fin único y universal, esto es, válido para todos los hombres y todos los tiempos. Sin embargo, este propósito no llega nunca a cumplirse sin contradicción. La incidencia de tantos factores y la naturaleza misma de la educación que trabaja con fines diversos hacen imposible trazar un fin único y universal (…) Ésa es la razón por la cual cada pensador que se ha ocupado del problema nos propone fines diferentes según sea el factor determinante que tenga en cuenta, y la concepción del mundo y de la vida que tenga y del hombre que profese”; por esa razón, el proyecto educativo es un acuerdo de la sociedad. Y su fracaso agobia el conjunto.
La educación de la República Argentina será de calidad, reiteramos, si no se obliga al docente a “lograr” resultados estadísticos predeterminados reduciendo las exigencias académicas. La realidad laboral es cruel. Se cuentan por miles los jóvenes que, salidos de un sistema educativo –cada día- más permisivo, no encuentran trabajo porque no saben darse a entender por escrito. No se les pide nada extraordinario. Sólo que, de puño y letra, expliciten sus pretensiones. ¿Quién asume las responsabilidades por tantos fracasos? ¿Adónde se nos quiere llevar? ¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?









Comentarios

Anónimo dijo…
Comentarios sobre el basta ya febrero-marzo 2013

1. muy buena pelado! una masa lo que hacen!

jorge marcelo hernández


2. hola eduardo!!!
tanto tiempo! ¿cómo están?? muy buen el boletín
tengo una inquietud... ¿participas o alguna vez lo hiciste de algún taller en la asoc de magistrados?
besos inmensos a vos y a adriana,

laura

3. gracias, eduardo!!!... muy buenos ciertos artículos y las fotos!!!
un abrazo!!!

rafael

"ama a todos, sirve a todos"


4. hola eduardo, gracias! reservame un ejemplar así conozco a las poetas cubanas. un abrazo grande
marcela rosales


5. gracias tesoro!!!

besos
ana paulinelli



6.gracias por la basta ya!
tendrías(mos) que hacer alguna vez una edición corta y te la traduzco para mandarla a mis colegas del brasil.
beijos.
crim baez


7. estimado: le he dado una mirada rápida a la revista como para vaciar la curiosidad y en ese vuelo destaco la nota sobre spinetta, pero seguramente será siempre más de lo mejor como nos tienen acostumbrados.
Raúl

8. Estimado amigo: muchísimas gracias por tu atención al dejarnos la revista en la florería.Es mi deseo hacerte saber que me encantaron por su la calidad y aporte cultural, los artículos de Escudero, Valinotti,P ravaz, Goldman y Roggero. !!Imperdibles!!
Encontrar foto de Cesar Vargas,buen poeta y amigo, también fue una alegría.
He visto el nuevo numero y, si no es mucha molestia ,quisiera dos o tres,al menos. Es un gusto compartirla con otros amigos.
Desde mi monte,áspero y feliz,te saludo . Amanda Tomalino
Anónimo dijo…
Hola!Tanto tiempo!!!!!!!!!!!!
Muchas gracias por el envío de Basta Ya! y el CD
Ambos espectaculares!
Abrazo enorme
Rosy
Anónimo dijo…
Hermoso el material...saludos
amanda
Anónimo dijo…
muchas gracias, muchas,muchas gracias.eta hermos el boletin...no me canso de escuchar la musiquita. mariana
Anónimo dijo…
Hola Eduardo: Queria felicitarte por el boletín. Soy una cantautora peruana, que el año pasado estuve en un recital musica allí en la hermosa ciudad de Buenos Aires. Mi música promueve el respeto al adulto mayor, la sensibilidad a los animales, el cuidado del medio ambiente, etc.
Quería compartirte este video y recibir el boletín, saber más de lo que hacen, si pertencen a un colectivo participar en él, si es posible,
un abrazo fuerte.
http://www.generaccion.com/noticia/139879/conoce-larimel-primera-cantautora-america-que-promueve-respeto-al-adulto-mayor

larimel

http://www.youtube.com/watch?v=VJDRDx-mIks

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