sábado, diciembre 17, 2011

¡Basta ya! Boletin Literario - Noviembre - Diciembre 2011


Acrilico de Lucia Pozzo, inspirado en El Milagro de Candeal


Basta ya! Boletin Literario
Año 7 - n° 121 - Noviembre -Diciembre 2011
Córdoba - Argentina


Editorial: ¿Todo tiempo pasado fue mejor?



Siempre me ha preocupado la tensión entre la nostalgia y la actualidad. Entre esa añoranza del pasado -que por allí observo en muchas personas- y la vida presente. Pareciera que muchos viven aferrados exclusivamente al pasado, olvidando que la vida continua. Estimo que es buena la nostalgia en tanto sirva para mejorar el presente y construir el futuro.

En contrapartida, para algunos sólo existe el presente. El pasado ya sucedió, no existe. El futuro todavía no acaeció, de modo que tampoco existe.
La excesiva nostalgia suele ser el modo de evadir el presente, de no querer afrontar su cotidianeidad abrumadora.

En el ámbito literario, vemos que la crónica como género, cuenta historias en las que se sigue el orden de los tiempos. Ninguna existencia escapa a esta condición. Estamos condenados al tiempo. A ese tiempo voraz que, segundo a segundo “como un insecto tesonero” a decir de Maeterlinck, devora mecánica e inexorablemente toda vida. O como Julio Cortázar le hace decir a La Maga “hay una cosa que se llama tiempo, Rocamadour, es como un bicho que anda y anda”.

Me pregunto: ¿Es posible lentificar ese tiempo devastador que amenaza con barrer las huellas que logramos imprimir?

La memoria es la que nos ofrece la ilusión de esa probabilidad: lo que ha pasado no ha desaparecido definitivamente, porque es posible hacerlo revivir gracias al recuerdo. Es a través de esta retrospección que el hombre aprende a soportar la temporalidad.

Buñuel decía que era necesario perder la memoria, aunque mas no fuera parcialmente, para darse cuenta de que ella es lo que sostiene nuestra vida. Somos memoria. Somos recuerdo.

Al igual que la noción de cultura, la de la memoria está indisolublemente ligada a la de la identidad. Son inseparables.




Algunos relatos, crónicas y autobiografías, aparecen “embrumados ” por fenómenos como la fabulación, los reordenamientos, la ocultación (muchas veces involuntaria ante los recuerdos dolorosos) y los déficits amnésicos debidos a la edad o al tiempo transcurrido desde los hechos narrados.



Pero sabe el autor que es un error querer evaluar esta identidad narrativa a partir de los criterios de lo verdadero y lo falso, rechazando pura y simplemente los recuerdos que no parecen creíbles, porque “para toda manifestación de la memoria, hay una verdad del sujeto que se dice en los desvíos localizables entre la narración y la realidad acontecida, porque el hecho de ocultar es también una verdad”(Joel Candau, Master en Antropología de la Memoria y la Identidad).

Memoria e identidad. Síntesis inequívoca de la quintaesencia del ser humano.
Creo –en definitiva- que es necesaria la Memoria, porque un pueblo que no conoce su pasado, no sabe a dónde va, porque ignora de donde viene. Muchas cosas se pueden aprender del pasado, pero para mejorar el presente y construir el futuro.






De los años
Víctor García

Fueron jóvenes los viejos/pero la vida se ha ido desgranando/ en el espejo” Confidencial-Mario Benedetti.Cuando uno tras otro / los años se apilan/ sobre el tablón de la vida/ cuando se hacen polvo de colores/ y nos tapan los ojos / uno se estira para atrás / y busca allá en el fondo / del bolsón de recuerdos/ el mejor / o quizás el peor / y como un carretel infinito/ desanda caminos con otras huellas / se mira los pies/ y se desconoce/ Ya no es aquel / él buscaba con fuerza/ todas las respuestas / Cuando los años nos han contestado varias preguntas/ uno resta y suma/ divide y multiplica/se limpia de costras/ tira la basura/ y regresa al mejor recuerdo/ porque la vida sigue/ y hay que alimentarla/ Solo el combustible de la alegría sirve para nombrarla.

Cuando alguien nos habla/ y nos dice al oído los años son un engaño del tiempo/ un espejo retrovisor pequeño/ que nos empuja al olvido/Uno deja por un instante al señor Urgente/ que todos los días acosa/ se tira al río / se desliza suavemente y baldosa por baldosa/ rubro por rubro/ junta granito por granito/ y reconstruye un nuevo rostro/ Se salva de si mismo/ Se aleja de la muerte.



Gotas –Jorge Luis Carranza



Primero es el canto de un pájaro,
luego otro,
y luego otro.
Comienza a dibujarse en el aire,
el contorno de las cosas.
Vuelven las coordenadas
del tiempo y el espacio.
El alma arropada,
estuvo consigo por unas horas.
La que se va yendo
fue noche apacible.
Los fantasmas por hoy,
resolvieron acampar en otros lechos.
Habrá que entrarle al día
para que la corriente se lleve
las gotas de rocío que el sueño
fue dejando en el corazón. Jorge Luis Carranza



Recordándote, Borges
A J.L.B. In memoriam.




Una mujer te trajo a este mundo.
Otra te acompañó
hasta los umbrales del más allá.
Ciego fuiste aquí
-para leer aun en la oscuridad-
y -seguro- eres vidente
donde quiera que estés.
Luz y sombra fueron las espadas
con que enfrentaste los desafíos de tu vida.
Esta ilusión de sobrevivirte
me sobrecoge a cada instante:
¿quién sobrevive a quién?

Te conocí en mi adolescencia
y -desde entonces-
leo y releo tus escanciados versos
y -con infructuosa paciencia-
busco el poema que te dedicara
cuando todo en vos se hizo inmortal.
(Quizá tus fantasmales manos
están gestando con él
una merecida antología del olvido).

Mientras pienso y medito
en el ir y venir del tiempo
me doy cuenta
de que ya no es tu muerte
la que me apremia
ni la inmediatez
de la conferencia
que tu fama te impidió dar
en la Córdoba de los setenta.
Ya no es tampoco tu recuerdo
que -subrepticio- se deslíe
en esta evocación evanescente.

Sólo insiste en mi mente
-frente al prodigio de tus letras-
el saberte tan humano
que necesitaste una mujer
para venir al mundo
y otra para irte de él.
Esas bastaron para tu vasta literatura.

No
Borges
tu paradójico juego
de ser olvidado
nunca será posible.
Somos ya tres
quienes lo vuelven ominoso:
aquellas dos mujeres
que prologaron tu futuro
-en esta y en la otra orilla-
y yo -tu oscuro lector-
que no sabiendo si tendré tu dicha postrera
soñaré con ese sueño
y -mientras la vida se me escapa de las manos
como ese poema que alguna vez te escribí-
también -a no dudarlo-
te aferraré a mi memoria.




Rafael Roldán Auzqui


De Córdoba, Capital (Arg.). Prof. y Lic. en Letras Modernas (UNC). Poeta, narrador, ensayista, educador. Publicó La raíz del vuelo, La región del salto, Emergencia solar, Haikus a flor de voz, La llave dorada y Vuelo 25. Fundador y coordinador del Taller “Alta Vigilia” de escritura creativa y autoconocimiento. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, al francés, al sueco y al japonés.





Oí al búho decir mi nombre - Rocío Jiménez
"esta noche todo es real,
como un estado del mundo"
Laura García del Castaño





Oí al búho decir mi nombre
y cerré las ventanas

La mesa lista para un comensal me espera

El menú acompaña el desapego con su plato de desencuentros

La bebida, solo el agua de mis ojos

y un hueco prostituido de deseos

Un rugido sale de mi pecho con sabor a yerba mala

Y las hojas de las plantas doblan su mirada

me hablan de su estático destino

Las sillas rodean el vacío, oigo su leve ironía

Estoy en la realidad de mortajas que me envuelven

La quietud es el terremoto

Es la esfera girando en el océano

Se llevaron todo y solo quedó mi caída

y ahora cruzada de piernas observo los minutos para cerrar los ojos

ir al fondo para rescatar el oráculo que me pertenece

y sólo escucho al búho decir mi nombre

el único que sabe cuando la soledad se rompe.

Rocío Jiménez


Una temporada en el infierno*
Stella Maris García




Arrancada de cuajo la belleza
odiada cual excremento
injuriada la religión y la filosofía
llagados tus ojos
partiste.
El fuego del infierno
te arropó en su seno
algunos instantes
solo algunos.

Expulsado de sus brazos
penetraste sus entrañas
viste
una puta vieja
de tetas caídas
que te amaba y amaste.
Lloraste
el arrebato de un efebo
la pasión al acecho
una prisión lejana.
Recorriste galerías
abriste pestillos
arañaste puertas.
Gritaste.
La miseria del mundo
la belleza hedionda
la estulticia y la roña.
Te arrastraste.
Jirones de tu piel
jalonaron tu salida
tinieblas al final del túnel
sufriste.
Una luz sin esperanza
afuera,
de nuevo, la vida.



*Título de un poema de A. Rimbaud
Stella Maris García

Vive en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Profesora y Traductora de francés. Narradora oral (egresada de la Escuela de narración oral de Ana María Bovo) Escritora: Narración y poesía Participante de la antología: Cuentos y más cuentos (Volumen I y II); Publicaciones en diversas revistas literarias, entre ellas, “Clepsidra” y “Creadores argentinos”; Publicaciones en “Plume libre”, Francia; “El caracol marino”, México; Participante del ciclo “Tintas Argentinas”: Cuento: “Esta es su casa, abuelo”, adaptación de Ismael Hasse para la televisión. 2º premio de la Sociedad Argentina de Escritores, género: cuento, año 1987; 1er. premio de la Universidad Popular Jorge L. Borges, año 1994 Accésit premio Miguel Briante, Municipalidad de Lobos (PBA), género poesía.







Lo sabrás
Xaviera Lloveras





Pequeñito rayo que pasas rasante

Dejarás tu rastro en tantos pasares y lo sabrás

Nítida fe blanca confusa en la razón endeble

Dejarás tu rastro en lo que creas y lo sabrás.

Inconsciente de ti con dos pedazos de cielo

Por donde sea que llores, habrá llanto y lo sabrás.



Seguirás amando de manera extraña

Porque nadie puede de ese amor saber

Seguirás soñando de modo silencioso

Con aquellas cosas en las que creer

Donde nadie cree, donde nadie entiende

Donde sólo te salvan tu inconsciencia y tu fe.


Xaviera Lloveras





Breve Historia del Blues

África


Cuando nos preguntamos sobre los orígenes del blues nos remontamos a África y nos topamos con una de las peores lacras de la humanidad: la esclavitud.

Los esclavos africanos arribados al continente americano traían consigo toda su historia tribal, grupal y la música de su comunidades nativas. Los invasores ingleses, holandeses, portugueses, franceses o españoles, “cazaban” (no virtualmente) a los africanos – en complicidad con reyezuelos locales- para realizar trabajos forzados en sus colonias en el norte de América, y fueron obligados a fusionar sus tradiciones y creencias con el cristianismo protestante que les fuera impuesto por los esclavistas. De tal modo nace la primera expresión musical: los himnos spiritual, basados en la improvisación sobre bailes y rituales vinculados al vudú y su cultura propia africana.

Al independizarse los países americanos van aboliendo la esclavitud y lentamente las comunidades de color se van integrando –supuestamente- a la vida social.
Pero el racismo y la discriminación existente en Estados Unidos duró muchos años, (hasta entrada la década del 70, cuando se produce la lucha por los derechos civiles) y las diferencias sociales permanecieron y se reflejaron en la cotidianeidad. Se puede decir que los primeros músicos de New Orleans, fueron aquellos que eran contratados para acompañar los funerales tocando lentos himnos spiritual y se los llamaba Marching bands.

El jazz y luego el blues

Luego estos músicos en el estado de Lousiana, que había sido colonia francesa, posteriormente española y vuelta a Francia, Napoleón se la vendió a los Estados Unidos, crearon una nueva música: el jazz.
Esta palabra aparece por primera vez en 1913 en un periódico de San Francisco, cuando se describió que una orquesta del ejército tocaba al ritmo de ragtime y jazz.
El primero fue en rigor de verdad la original música de los afroamericanos que tuvo popularidad y alguna distribución comercial.

Las primeras grabaciones de lo que después se afianzara como jazz (siendo éste un término africano) fueron efectuadas en New York por músicos blancos de New Orleans, que tocaban la música de los afroamericanos en esa Ciudad.
El primer disco que se editó con la palabra jazz para definir su estilo lo grabó la Original Dixieland Band en enero de 1917 en New York. Entre los primeros músicos solistas pioneros de esa música estaba Louis Armstrong. El compositor W.C. Handy fue el primero que en su tema “Memphis blues” utilizó al término the blues, para definir un estado de ánimo alicaído o más bien depresivo.



El blues, se desarrollo a través de los himnos spiritual, canciones de oración, canciones de trabajo, rimas inglesas y baladas escocesas e irlandesas.
Para la génesis del blues fue fundamental el trabajo rural. Los primeros country blues fueron compuestos por músicos que viajaban y trabajaban en las zonas rurales del sur de los Estados Unidos durante el siglo XIX y entonaban sobre el desarraigo, la falta de amor y el trabajo forzado.

Blues y Big Band

Al principio el blues no tenía definida su estructura. Hacia los años 30 se estandarizó una de doce compases y ello quedó documentada en partituras de las agrupaciones afroamericanas del Mississippi.

A finales de la Primera Guerra mundial, entró en decadencia el estilo ragtime, merced a quelas bandas de rag de New Orleans se convirtieron en orquestas de jazz, y el ragtime de Harlem empezó a derivar hacia el swing.

Las grandes orquestas fueron desarrollando un estilo nuevo llamado swing y aunque en principio estaban conformadas solo por afroamericanos, finalmente se integraron blancos también. Fueron directores de esas grandes bandas Count Bassie, Duke Ellington, Benny Goodman, Glen Miller, entre otros.

En tanto en la zona del Mississippi se creó un estilo llamado Mississippi Delta Blues, que compatibilizaba voces con una guitarra slide.



Robert Johnson es el que combinó elementos del blues urbano con el rural. El blues clásico femenino impregno los años veinte, destacándose entre ellas la de Bessie Smith.

En la década del treinta dominada el mercado el swing. Django Reinhart – excepcional guitarrista- en Paris formó el Gipsy Swing.
Para el cuarenta aparece el llamado be boop, que de cierta manera, es un retorno a la banda chica. Entre los destacados están Charlie Parker, Dizzie Gillespie y Thelonious Monk. Más adelante esta el cool que incluye nuevos instrumentos a la orquesta, siendo el principal referente Miles Davis.

El blues eléctrico

Luego de la Segunda Guerra Mundial los afroamericanos se trasladaron a las ciudades del norte de los Estados Unidos y allí el blues eléctrico se hizo popular en Chicago, Detroit y Kansas City.

Este blues eléctrico utilizó guitarras amplificadas eléctricamente, bajos eléctricos, baterías y armónicas. Fue la ciudad de Chicago la que se convirtió en el centro de este género. A principios de los cincuenta brillaban Howlin´ Wolf, Muddy Waters, Willie Dixon y Jimmy Reed. Usaban la guitarra eléctrica, la slide guitar, la armónica y una sección rítmica de bajo y batería. Howlin¨Wolf y Muddy Water fueron conocidos por sus voces profundas.


La banda de Muddy Waters (llamado en verdad McKinley Morganfield) es considerada la mejor de toda la historia del blues.

El bajista y compositor Willie Dixon desempeñó un papel importante en lo que se denomino blues de Chicago, ya que compuso paradigmáticos temas, como Hoochie Coochie Man, I Just Want to make love to you, y muchos otros tanto para Muddy Waters como para Koko Taylor y Howlin Wolf, que fueron éxitos rotundos.

Por su lado músicos populares como Bo Diddley y Chuck Berry, caracterizado este por su andar de ganso en el escenario, estuvieron sumamente influenciados por el Chicago Blues y sus formas de tocar fue una clara muestra de la transición del blues al rock and roll.


Muddy Waters




¿Letras modernas o estudios clásicos?
Jorge Torres Roggero



Siempre me llamó la atención que la asignatura Literatura Argentina no figurara, de modo explícito, en el plan de estudios de Letras Clásicas en la Facultad de Filosofía y Humanidades (U.N.C). Por eso estas elucubraciones que espero no resulten inoportunas.
Afronto, sin embargo, el riesgo de que al oír “mi musa mistonga de extraño lenguaje”, como canta nuestro Celedonio, me querellen con la queja de Ovidio que, desterrado entre los rústicos del Ponto, se lamentaba así en la décima séptima Tristia: “Barbarus hic ego sum quia non intélligor ulli”. Espero que, disculpando mi habla un tanto extraña, nadie se avergüence de mi sarmático.
En realidad, lo que vengo a sostener, es que no se puede investigar literatura argentina sin contar con estudios clásicos. Recuerdo ahora el cuento “Funes el memorioso” de Jorge Luis Borges. El personaje/narrador, de vacaciones en una estancia uruguaya, había llevado “un volumen impar de Naturalis Historia de Plinio”. La vieja edición latina, confiesa, “excedía (y sigue excediendo) mis módicas virtudes de latinista”.
Sin embargo, la lectura elegida no era casual. Seleccionar la obra del estricto moralista e incesante bibliógrafo romano, nos revela el ancho campo de posibles literarios que tal materia ofrecía a Borges. En primer lugar, debemos reconocer el fantástico implícito en una obra que nos anoticia, entre otras maravillas, acerca de hombres sin boca que se sustentaban con el aroma de las flores y de los frutos. En segunda instancia, nos insinúa la posibilidad de que todo estilo literario sea producto de una mala lectura, de cierta traducción disparatada propia de unas “módicas virtudes de latinista”.
Estas posibilidades no me privan de formular al revés la queja inicial: ¿por qué los que pensaron el plan de Letras Modernas nos configuraron como árboles sin raíz y nos privaron del fértil suelo greco-latino de nuestra cultura?
¿Cómo estudiar a nuestro comprovinciano Luis de Tejeda, sin tener en cuenta que poseía el latín, el griego, el hebreo y versificaba en ellos con “la mayor facilidad”, según reza la Genealogía? ¿Qué su principal afición era la lectura de los filósofos y poetas antiguos y las Sagradas Escrituras?
¿Cómo estudiar nuestros románticos que aluden incesantemente a la cultura clásica y bautizaron a Buenos Aires la Atenas del Plata? ¿A Sarmiento que alegoriza sobre “el nudo” que no ha podido cortar la espada y sobre la Esfinge Argentina que propone el enigma de la organización de la república a la Tebas del Plata? Cuando Sarmiento visitó a Vélez Sarsfield para ofrecerle un ministerio, el cordobés le preguntó: “¿Viene en busca de los latines?” Se refería así, con cierta ironía, a la desconfiada crítica sarmientina sobre los estudios realizados en nuestra universidad. En 1888, se publica un libro titulado La Eneida en la República Argentina. Eran las traducciones virgilianas de Juan Cruz Varela y Dalmacio Vélez Sarsfield. La reseña sobre la versión de este último era obra de Sarmiento. ¿Fue, quizás, lo último que escribió?
¿Cómo leer a los modernistas que, junto al mestizo nicaragüense R. Darío, se sentían adelantados de “la latina estirpe que verá la gran alba futura”? ¿Cómo disfrutar los textos de los que deletreaban el rastro del dios antiguo en el cuerpo de Leda y acariciaban la “celeste carne de mujer”(Eva y Cipris) porque ella concentraba “el misterio del corazón del mundo?
Me voy a inhibir de continuar con esta retahila y dejaré sin nombrar las
numerosas obras de Lugones, muchos de cuyos textos no solo son desconocidos por los especialistas sino desatendidos por estar inspirados en los estudios clásicos o dedicados a ellos.



Sólo cabe recordar cómo resolvió su dilema a la hora de formular una estética que era, a la vez, un “arte de vivir”: “No habiendo encontrado en la Filosofía moderna pensamiento más alto que el de Platón, por ejemplo, he decidido quedarme con Platón. Entre el materialismo naturalista de los sabios modernos, aquel me ha parecido más sólido”.
Pero, a modo de simple ejemplo, instalemos a Lugones en una situación de discurso marcada por el apogeo de la Reforma Universitaria. Fervoroso partidario de la rebelión juvenil, les entrega para el primer número del Boletín de la Facultad de Derecho, el Dogma de Obediencia. Capdevila, director de la revista, las cotejó con las Bases alberdianas pero no se animó a publicar el texto completo. Lugones venía a proponer un nuevo modo de leer la historia. Postulaba que el Imperio Romano fue obra de la plebe. Algo así como la “primera dictadura del proletariado”. Fue una lúcida crítica al iluminismo oligárquico.
Como ya desarrollé este tema en mi libro Poética de la Reforma Universitaria, permítaseme ahora recordar, muy brevemente, el extraño sincretismo entre el perfil griego de maestro y el vitalismo anarquista que profesaban los reformistas. Podríamos señalar numerosos ejemplos, bástenos recordar a los dos más eximios pensadores de esa revolución juvenil en Córdoba.
Deodoro Roca, en busca del maestro ideal de la nueva república universitaria, postulaba: “por eso pienso que necesitamos maestros a la manera socrática: los que mejor comprendieron el sentido profundo de la vida”. Saúl Taborda, por su parte, resuelve la cuestión de esta manera: “los únicos maestros dignos de tal nombre eran Platón y Kropotkin”.
Pensé titular estas breves reflexiones como “El cruce del Aqueronte”. Desistí. No sé de qué lado comienza la caliginosa región de las sombras: ¿Estará en los meritorios estudios de los especialistas en lenguas clásicas?
¿O quizá en nuestro humilde chamuyar que para colmo ostenta dos Homeros: Manzi y Expósito?



Jorge Torres Roggero


www.confusapatria.wordpress.com.





“Ciudad de huecos” de Marcela Rosales




El jueves 17 de noviembre de 2011, en la Asociación de Funcionarios y Magistrados del Poder Judicial, sita en calle Belgrano n° 244 se efectuó la presentación del libro “Ciudad de Huecos”, Editorial Alción, 2011, de la poeta cordobesa Marcela Rosales. El mismo cuenta con prólogo de Liliana Chavez y contratapa de Diego Tatián.
Un bellísimo libro destinado a perdurar en las letras cordobesas.
En su excelente introducción Laura García del Castaño dijo que: “Leer a Marcela equivaldrá a estar dentro de un cristal, congelados, donde no se espera a nadie, donde “no se va ni se viene de ninguna parte". Los tiempos están provocativamente quietos, pero esto lejos de diluir, tensiona, y este es quizás el talento mejor logrado de Marcela en su poesía, lograr como en las pinturas, esta feroz distancia entre yacer dentro del cuadro como fría protagonista y el deseo de la que está afuera como espectadora movilizada a punto de romperse”. Leticia Ressia y Cecilia Olguín leyeron poemas de la autora. La presentación estuvo matizada por los músicos Franco Di Martino, en armónica, Edgardo Contizanetti en guitarra acústica, y la cantante Roxana Ledesma que deleitaron la velada con hermosos blues.

“Poemas de arena” de Olga Morente Batiste


El martes 22 de noviembre a la 20 horas se efectuó la presentación del libro “Poemas de Arena” de Olga Morente Batiste, en el conocido espacio cultural La Fábrica, de calle Caseros n° 982. Olga, originaria de Calella, Barcelona, España es fotógrafa, poeta, cuentera, actriz comunicadora y activista cultural. Una verdadera artista multidisciplinaria, polifacética e innovadora.
El libro cuenta con un bello prólogo de la poeta cordobesa Cristina Ramb, contratapa de Leonor Mauvecin y está ilustrado por fotografías propias de la autora.
Muchos artistas y poetas invitados jalonaron la noche, destacándose el guitarrista Javier "Chino" Pereira y los músicos del colectivo Ajitanguio, conjunto de música tradicional balcánica. Todo al mundo terminó bailando al compás de ese contagioso ritmo.





HILADOS
Marta Comelli


''...y el hada sacó una varita
y los trozos de luna
se tejieron con lana''
Tomás Sosa




Hilvanan los hilos de los deshilvanados
con certezas de lúdicos colores.
Ovillan el mágico turquesa, del más profundo mar,
el amarillo siesta
y las costuras crecen como cerezas en verano,
como mudanzas hacia un paisaje intimista.
Exorcizan, igual a pájaros de alguna primavera cercana,
como al espacio de la urdimbre.
Los demonios que nos apoderaran, huyen
ante tanto color,
tanto hilo, madeja,
tanta mano tibia inventando carreteles confesionales,
caricias que nos rueden,
mantas que nos cubran.

...

Barren mustias hojas de laurel
y encienden un fuego tesonero como ellas.
Bordan muñecas para las que inventan nombres
y luego, ungir alguna de ellas: ''princesa''.
Los hilos turquesas continúan su camino
barriendo los des-tiempos de la incertidumbre.
Ajustan la pira de bocas cerradas,
encienden el fuego,
la trama es cuerdas.
Ellas, tejen.

...

Han inventado un paraíso
donde antes que se borre la luz
aniquilarán la tempestad,
hilando.

...

Son los brazos,
las telas que entibian sus manos
las manchas de las telas que borran con palabras
la hilera de hilos mágicos
anudando tiempos.

Y Ellas.


2do. Premio II Concurso Nacional de Poesía y Narrativa 2011, El Mensú Ediciones, Villa María, 2011





Felicidade é a certeza de que a nossa vida
não está se passando inútilmente.
Érico Veríssimo


a Dulce Pontes y Angelina Jolie


¿cómo? ¡no creer!
¡no querer!... ¡no crecer!
“La vita è bella”

¡advenimiento! voy
al encuentro con las aves del cielo
-encantado la miré-
¡ave, bella! muy bella!
hermosa mujer,
¡deseable!
carnal y rosada tersura,
sensual morbidez,
frutales formas.

pero Angelina,
no embelesaba con trinos,
las tardes y los amaneceres.

¡aah!, ¡melodías!,
cautivadora lírica
tiernas, suaves,
¡únicas!
acariciadoras nanas,
me dormité con ellas
soñé mil ilusiones, era
el crío en la cesta,
arropado en sones
singlando, quiescente
y plácido en el rio.

pero Dulce,
no era, ¡el ave más bella!

y el big bang
de una gota de luz
¡…sublime!,
hizo estallar
al espejo hedonista
y mágico intérprete
de mis expectativas,
… mi zeitgeist.

Angelina
es, urgida lucha
por los descarnados,
los que jamás aparecerán
ante miradas sin luz.
Ellos, solo habitan el instante,
que será silencio
en la celda umbría
de sus ayes.

Dulce,
no mece con su lírica ternura
las cadencias del recolector
de mies,
sus trinos, resuenan preces
por la acallada sumisión
de “Los Sin Voz”
-¡con Velha Chica,
não falan política!-
quieren ver Angola
y el Mundo, ¡en paz!

toral impronta,
excogitado designio infundido;
mis ojos y mis oídos
¡se maravillan!,
descubren que la belleza
elige formas, colores, melodías,
armoniza con el silencio
y se expresa crecida,
inmensa y noble,
en el amoroso corazón
¡de una mujer!

si
¡estoy feliz!
y conmovido
en mis lagrimas.

-Dama de rojo- ¿bailamos?
bailemos descalzos
sobre el humedal de mis mejillas.


Julio Taborda Vocos






Poema XIX
Lelia Recalde Deponti



Ella viajó
en las palabras
de un soñador
de otros mares
en una tarde
de lluvia
sus letras
se hicieron
agua
mojaron su piel
de versos y
sueños de utopías
no pudo dar
al poeta
los sueños que el traía.

Lelia Recalde Deponti



El recuerdo de los que ya no están
Héctor Aldo Valinotti




La última década del siglo XX fue el periodo con más muertes violentas que registra la historia. La muerte, siempre a nuestro lado, si no fuera por el 2 de noviembre con cientos de víctimas mensuales de la violencia, las mafias, la droga y los accidentes, la muerte es un hecho cotidiano, un telón de fondo, parte del paisaje. “La muerte de una persona puede ser una tragedia, pero si hablamos de miles, solo es una cifra estadística” lo habría dicho Stalin, un asesino, que en este tema tenía su experiencia con la debida distancia en nuestro país puede pasar lo mismo con los miles de muertos-desaparecidos de los años de plomo. Pero esperemos que no.

Pero los muertos están allí, transitamos por calles que llevan su nombre, obedecemos a ideas, normas y leyes que ellos pergeñaron. El pasado, con su amplia vigencia, les pertenece. Anatole France dirá que la única diferencia que tenemos con ellos es que los muertos son más. Ellos están en todas partes: en recuerdos, cosas y ausencias, en calles barrios, etc. Todo el pasado -tan vasto- les pertenece incluyendo costumbres, normas y leyes.

Otras digresiones sobre el mismo tema

“No hay que llorar por el que partió antes que tu, puesto que seguirás el mismo camino” (Séneca)

“Temer a la muerte es creer conocer lo que no se sabe” (Luciano)
Para los que se han ido siempre quedará la esperanza de volver a unirse con el todo originario. Mientras tanto “morir bien es fácil. Lo difícil es vivir bien” (de un sacerdote Italiano, frente al pelotón de fusilamiento).
Este hecho no es abrumador. Si el barco de la vida no hace agua, es porque la muerte no es un agujero dice Rabindranath Tagore.

Resultado milagroso de la combinación de elementos que se formaron en las “fraguas” de estrellas que explotaron (supernovas) la vida, para ser tal, necesita de la muerte. Se muere para que otros puedan vivir. Sin la muerte nuestro habitáculo resultaría un infierno ultra poblado con vecindades insoportables, algo espantoso. El drama personal de los inmortales ha sido descripto por Simone de Beauboir y autores de Ciencia Ficción. Lo han hecho de un mundo donde todas las causas de muerte han sido eliminadas. En ninguno de los casos la perspectiva es aceptable. El regreso al polvo original es la condición necesaria y suficiente para que el ciclo continúe.




Claro que es fácil hablar de la muerte, muy suelto de cuerpo y no hablar de nuestra muerte, la circunstancia extrema. Freud afirma que llevamos el tánatos y el eros dentro de nosotros mismos y que el tánatos terminará por imponerse y que siempre será así. La Física cosmológica opina lo mismo puesto que la muerte es una forma de entropía una tendencia, capaz de desorganizar los sistemas más complejos.

El humor ante la muerte.

No siempre la agonía y la muerte visten de negro. A veces hasta se rodean de ribetes humorísticos. Lord Palmerston, en su lecho de agonía dirá a su médico: ¿Morir yo, doctor? Eso es lo último que haría. Una paciente que no acertaba a cumplir los consejos del facultativo le dirá: Perdóneme doctor, pero es la primera vez que me muero.

Oscar Wilde agonizando, oyó que sus amigos -en la misma habitación- discutían sobre quién pagaría los gastos funerarios. De pronto, abrió los ojos y se lamentó: ¡Muero por encima de mis medios!

Hegel, un filósofo hermético, al ver junto a su lecho a uno de sus mejores discípulos, prefirió obsequiarlo diciéndole: usted es uno de los pocos que me ha entendido. Y agregó- más luego-: pero no me ha entendido bien.
Salvo este anecdotario, la muerte nos iguala a todos. A su paso las proteínas, los huesos, cartílagos, cabellos y queratina, vuelven a su estado original, rodeado de un resto ferroso, lo que queda de nuestra sangre.

Lapidas y epitafios

Hay quienes arbitran un último golpe de efecto mediante las inscripciones en su tumba.

En uno de los cementerios de Paris se lee: Aquí yace James Bats. Su viuda de 24 años, que vive en la calle Elus número 7, tiene condiciones para ser una buena esposa y desea volver a ser feliz.

En la tumba del Cardenal Richeleu se lee: aquí yace el que en vida hizo el bien y el mal. El bien que hizo lo hizo mal y el mal que hizo, lo hizo bien.
Un negro de Lousiana, despreciado en vida, encargó el siguiente epitafio: Aquí yace John, en el único sitio que no le han negado.

En las estelas funerarias de los últimos tiempos del imperio romano (siempre escuetas porque en su confección, por un escultor, no podía insumir más de un día) una leyenda se repite: que la tierra te sea leve (del latín “levis” es decir tibia, acogedora, suave, liviana).
La vida es una fragante flor entre dos eternidades: entre el nacer y el morir, el nacer es algo parecido al morir, solo que transcurre en sentido inverso.

Fuente: Diario “Excelsior” (México DF) y archivos propios.





Una cosa trae la otra
Por Lily Chavez

De Rosa Montero al Petiso orejudo.



Leía una revista mientras escuchaba el noticiero. ¡Qué bueno! me dije, la escritora española Rosa Montero llega a la televisión argentina para hacer “Dictadoras”, la historia de quienes fueron compañeras de Hitler, Mussolini, Stalin y Franco. Vaya cuarteto, un tema apasionante por cierto saber cómo eran y qué pensaban mujeres como Eva Braun, Raquel, Nodezhda Allilúyeva y Carmen Polo respectivamente. Pero, a decir verdad, no podía concentrarme en el artículo, la muerte de dos niños, en distintas circunstancias pero ambos víctimas de violencia extrema han generado en estos días una gran conmoción en la sociedad. No sé qué pasa por la cabeza de ciertas ¿personas?. Hay hechos que sólo pueden llevarse a cabo estando alcoholizados, drogados, pasados totalmente de rosca. Si a esto le agregamos los abusos cometidos a niños judicializados, alojados en una institución encargada de protegerlos y las estadísticas terribles sobre violencia familiar, decimos Dios mío, ¿que nos está pasando? Hoy precisamente, 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1999, en memoria de las hermanas Mirabal, tres activistas políticas dominicanas, que fueron asesinadas por órdenes del dictador Rafael Trujillo, nuestra Córdoba nos tenía preparada una sorpresa: localidades relativamente pequeñas como Santa María de Punilla y Cosquín, tienen el mayor índice de la provincia en violencia familiar: 20 denuncias en 1000 habitantes, cuando la media es de 7. Pensé entonces en la nota Editorial del Boletín: si acaso el pasado también fue mejor en estas cuestiones o simplemente la mujer era sumisa, se callaba y los hechos de violencia doméstica no tomaban estado público. Tal vez debamos recorrer algunos mensajes pictóricos para encontrar la respuesta. Observar viejos grabados que muestran como la sociedad toleraba el trato inhumano del marido hacia la mujer o más acá en el tiempo con “Mujer maltratada con un bastón”, que Goya dibujara en 1796 o “Mother and Child”, pintura de Josip Racic, entre otros.
Cuando empiezo a hacer memoria de los trágicos hechos que han acontecido recientemente, se me vienen en cascada nombres de asesinos famosos en nuestro país, pero no los que están pensando, otros. Gerónimo de Solane, curandero, apodado El Tata Dios, que no se sabe bien cuando nació pero sí que fue muerto en Tandil en 1872, en mismo año en que él y sus secuaces mataron 30 personas en esa localidad.



Cayetano Santos Rodino, apodado “El petiso orejudo”, (nacido en Buenos Aires en 1896 y fallecido en Ushuaia en 1944) aberrante, cruel como pocos, que con sólo 16 años ya era responsable de la muerte de cuatro niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios. Su primer asesinato lo cometió cuando tan sólo tenía 7 años. Sus víctimas tenían apenas dos o tres años de edad; alguna de ella fue incluso enterrada viva. Y pensar que su padre, alcohólico y sifilítico, se horrorizó al descubrir que mataba aves y muertas, las guardaba en una caja, debajo de la cama. Qué decir de María de las Mercedes Bernardina Bolla Aponte de Murano, conocida como “Yiya Murano, la envenenadora de Monserrat”, nacida en Corrientes en 1930. En 1985 fue declarada culpable de tres homicidios. Esposa de un abogado e hija de militares. ¿Curioso no? Su enigmática historia comenzó el 24 de marzo de 1979 cuando Zulema de Venturini moría de un supuesto paro cardíaco en la escalera del edificio donde vivía. Las hijas se percataron de que faltaba de sus pertenencias un pagaré por 20 millones (pesos ley), que una amiga le había firmado a su madre por préstamo de dinero. El portero comentó la visita de una señora que traía un paquete (luego se supo que eran masas) y entonces, una segunda autopsia determinó cianuro en el cadáver de Venturini. A su vez, tiempo antes, otra vecina de Yiya, Nilda Gamba hacía fallecido y después le tocó la mala fortuna a Lelia Formisano de Ayala. A las tres, “la Murano” les debía dinero. En el 2006, la autora argentina Marisa Grinstein, incluyó la historia en “Mujeres asesinas” exitoso ciclo de televisión y el personaje de Yiya fue interpretado por la actriz Nacha Guevara.



No se puede pasar por alto a Robledo Puch, nacido en 1952, apodado “El ángel negro” o “el ángel de la muerte”. No había cumplido su mayoría de edad cuando fue condenado por diez homicidios calificados, un homicidio simple, una tentativa, diecisiete robos, una violación, otra tentativa de violación, un abuso deshonesto, dos raptos, dos hurtos y seguramente mucho más que quedó sepultado por la falta de pruebas. Robledo Puch provenía de un hogar legítimo, sin apremios económicos, reveses, desgracias personales ni conflictos afectivos. Cuando fue condenado en 1980, dijo ante el Tribunal: Esto es un circo romano. Algún día voy a salir y los voy a matar a todos” Y finalmente Alberto Barreda, actual y popular, odontólogo de La Plata que en 1992 asesinó a su esposa, sus dos hijas y su suegra. En mayo de 2008 salió de la cárcel bajo el beneficio de prisión domiciliaria. Dónde queda el raciocinio, la educación, los valores, todo aquello de lo que hablo en este espacio cada tanto. Y lo que habrá quedado impune en épocas donde los recursos de identificación eran escasos y los estudios de ADN , una quimera. Mientras escribo me dieron ganas de comer algo dulce y tengo a manos tres bombones de fruta que me regaló Lelia, una amiga. Desenvuelvo uno y trato de hacer memoria: no vaya a ser cosa que posea un pagaré firmado por ella . Ja ja…, obviamente bromeo. Necesitamos de esa cuota de humor que nos ayude a menguar la furia de estos tiempos y ojalá que en las fiestas que se aproximan podamos recuperar junto a la familia, algo de la solidaridad y las buenas acciones que perdimos. Paz y armonía; seguramente nos veremos el próximo año, cuando Una cosa traiga la otra.






Miami Habemus
Pepe Gaita




¡Cuánto amor por las palmeras! Estoy realmente sorprendido por el enorme esfuerzo que están haciendo nuestros “urbanistas” tratando de hacer parecer a Miami a la ciudad de Córdoba. Es tal que no hay edificio reciente de las sufridas y agobiadas de cemento Alta Córdoba o Nueva Córdoba donde no se instale a la entrada un par, o más, de estas plantas que lucen muy bien… pero en el norte de África. ¡Y no hablemos de los shoppings, los súper y los hipermercados, los CPC! En estos sitios todos, indefectiblemente todos, implantan en sus grandes playas una buena cantidad de estas plantas que ni los pájaros quieren (y que me digan si alguien vio alguna vez un nido entre sus grandes hojas). No falta, por supuesto, algún desaprensivo vecino que copia esta desgraciada tendencia. No ha escapado a la moda (y quizá una de las pioneras) la Plaza de la Intendencia que ostenta una buena hilera de palmeras en la cuadra que da frente al Palacio de Tribunales. El Hospital Nacional de Clínicas también entró por la variante. En efecto en su amplio veredón de alrededor de cuatro metros de ancho y desde la calle Chubut hasta Pasaje Aguaducho no hay una mísera planta de sombra, pero ¡Eso sí! a diez metros de la entrada principal sobrevive una gorda palmera, y frente a la guardia tres más aunque estos son jóvenes ejemplares. Si hasta la intendencia asesorada por sus neófitos técnicos ha plantado en Blvd. Illia, frente al mercado sur, una larga cortina de palmeras.

No vayan a creer que el párrafo anterior es gratuito: ¿por qué? ¿A quién se le pudo ocurrir plantar en la peatonal Obispo Trejo, entre 27 de abril y Caseros, una serie de Álamos plateados? Las raíces adventicias de estos árboles están levantando hasta los negocios de la zona. Y, ampliando: ¿Cómo es que permiten levantar enormes torres alrededor de plazas, parques, a la vera de La Cañada, a orillas del río cuando a sabiendas taparán el sol y envilecerán el aire de cada lugar? Peor aún; parece que el código de edificación permite construir, por encima de los tres metros de altura, balcones y hábitats en general que a veces superan la línea de la vereda. Como ejemplo puede verse la esquina de Veintisiete de abril y Corro adonde el balcón supera la línea de la vereda y tanto que al pasar un vehículo de gran porte se ha llevado un trozo de mampostería.

¿Ha recorrido usted, a las dos de la tarde, las calles Tucumán, Santa Rosa, La Rioja, Sucre? Las pobrecitas en todas sus extensiones no poseen un miserable geranio en sus veredas. Pero nos siguen llenando de edificios, sin tener en cuenta el patrimonio cultural, servicios, educación, salud, etc. al punto que (y parecen ignorar tanto el Intendente como los concejales) actualmente en la ciudad hay ocho metros cuadrados de cemento por habitante.

Sería lógico para la salud de la ciudad que las nuevas construcciones dejaran expresamente en las veredas el espacio suficiente para la fronda que tanto necesitamos; plantas que nos den frescura, que provean el oxígeno que nos están quitando sin razón y sin medida.

¡Paren de demoler y llenarnos de mampostería!
¡Paren de imitar a Miami! ¡Anímense con la fronda sana y refrescante que tenemos y parecen ignorar!



11.11.11
ALFREDO LEMON
del Foro de Escritores por la Paz




Pisando esta tierra prometida,
en la franja geográfica de la Comarca Andina,
en el umbral número 5 del portal de la conciencia,
paralelo 42, Capilla, Córdoba al Norte
y en el centro de Argentina,
elevo mi oración en la hora pura del amanecer,
cuando la luz del ser ilumina al corazón hambriento de verdad.

Guarda en la memoria estos momentos,
sálvate del engaño y de la pena,
deja a tus padres descansar en paz.

Vuelve la mejilla hacia quienes te traicionaron,
hasta perdonar tu propia cobardía.

La gracia te mostrará tu rostro,
aceptarte, el descubrimiento,
la enseñanza que confiere ser inmortal.

Alfredo Lemon



Los Julios*
José Luis Planas Osorio




Los julios tienden
a repetirse:
fríos, secos,
días y noches
eternas, inacabables.
A veces nieve,
pero siempre viento,
tristeza, dolor.


Noches de dolor,
de tortura, de
intenso miedo,
frio y soledad
en el paramo
de los llanos
en oscuridad.

Metrallas, gritos,
risas cobardes
en el Bajo tenebroso
del martirio.
Voces de mando,
motores en marcha.
La tragedia
ha sido consumada
otra vez.


(*) Poema Seleccionado para el Libro “La lenta obsesión”, Editorial Dunken, Bs.As.



Desnuda
Mely Almada



Vestida de calendario
con la música del propio universo
despierta la danza
deshoja un tiempo de vida.

Tiembla en sus pies descalzos
y con gesto de audacia
en ritmo frenético
despoja
los guantes, la máscara
el ropaje de piel
y sus tatuajes
con secretos, mordeduras,
agobio, tabúes, risas
dos lágrimas y un sueño.

Al movimiento final
caen los harapos carcomidos
del silencio.
Música, danza y flashes
languidecen en los espasmos
del contorno húmedo.

Estallan aplausos, oraciones
desde la hondura del absurdo.

Nadie sabe
que la prepotencia del dolor
la fuerza de los latidos
revisten y sostienen
tanta desnudez expuesta.





Stand Up en Córdoba
Eduardo Alberto Planas




Emanuel Rodríguez
Bella Vista Stand Up Club

¿Qué es el Stand up? Nada más y nada menos que el nombre en inglés de comedia en vivo (stand-up comedy). Es un género de comedia unipersonal que exploto primero en Buenos Aires y ahora en Córdoba. Se inició en los Estados Unidos. Por sus escenarios pasó gente como Bob Hope, Dick Van Dyke, Billy Crystal, Robin Williams, Roseanne Barr, Jim Carrey y Ben Stiller y sigue la lista.
Furor del Stand up en Córdoba. Periodistas como Emanuel Rodríguez de Bella Vista Stand Up, la joven y talentosa actriz Elisa Gagliano, Sebastián González, Juan de Bastisti,, Meli Bernardo, entre otros han revitalizado este género.
Jorge Monteagudo fue uno de los pioneros.
Emanuel Rodríguez, periodista, ex director de la Revista La Piedra en el Zapato y ex repositor externo de un Supermercado, con el Bella Vista Stand Up Club ha ido progresando de una manera notable, principalmente a partir de sus resúmenes políticos semanales en el programa Más Vale Tarde conducido por Max de Lupi que va por Canal 10 en el horario de 00.30 a 01.00 hs y sus presentaciones en Cocina de Culturas - nuevo espacio cultural de la ciudad-, los días jueves y domingos a las 21. 00 hs.
Este joven standapero no solo le pega a la llamada oposición. En sus últimas apariciones dijo:”Que el kirchnerismo cordobés se parece al agua: sólo un 15% es potable”.
Meli De Bernardo es integrante de Le Petit Stand Up, un club que la rompe y que se ha convertido en una especie de cantera onda Barcelona pero de comediantes pulenta. Un dato increíble: es la psicóloga de Belgrano. Esto no es chiste: es la psicóloga de Belgrano.
Elisa Gagliano es la reina absoluta del Stand Up cordobés. Pionera y docente. Referente absoluto del género y un montón de piropos más. Es integrante del De Parado Stand Up Club y recién ha regresado de un tour por Europa, continente en el que, obvio, también actuó. Joven actriz y poeta, hizo explicito su aversión por los “artesanos que hacen gnomos”, al tiempo que confiesa ser atea:”desecho la existencia misma de Dios, ya que no creo que haya creado a un ser viviente que tenga que menstruar”.
Sebastián González ha tenido y tiene serios problemas con su madre. Cuando niño le cantaba Mambru, un personaje que como todos sabemos se iba a la guerra pero no se sabía cuando regresaría. Pero hete aquí que su madre lo hizo justo en el tiempo de la guerra de Malvinas por lo que casi se muere del susto. Aquella luego se inclino por los relatos, narrándole el famoso cuento de Bambi, a quién le matan a la madre. Dice González que con motivo del viaje de estudios fue fue al Bosque de los Arrayanes en Bariloche y al ver un venado se largo a llorar desconsoladamente.
Bastisti, por su parte, debe luchar todos los días, con su inseguridad. Nunca termina de decidirse si el pebete lo quiere de jamón o de bondiola.”… Ya no deberían llamarse

pebetes de jamón y queso, sino panes levemente saborizados, dado que las tajadas son traslúcidas”. Al igual que las aguas finamente gasificadas”…como cuando la coca se quedaba sin gas”. Se confiesa admirador de los finales de transmisión y de Hair Recovery.
Un revival del género se está viviendo en Córdoba, con jóvenes talentosos que atraen cada vez más público. Gente divirtiéndose en Baires y en Córdoba. Más vale tarde.
El 24 de noviembre se realizo una Maraton de Stand Up en la city cordobesa.
¿Pero a que no saben quien, pero quien, tiene la culpa del auge del Stand Up?


Stand Up en Córdoba

Elisa Gagliano en Mas Vale Tarde




Elisa Gagliano en Cocina de Culturas

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Graciassssssssssssss, querido amigo Eduardo!!!... Tocayo del alma.
Ahora que releo mi poema, me espeluzna... buena señal
Un gran abrazo y hasta el jiercoles.
Rafael Roldan Auzqui

Anónimo dijo...

Hola Eduardo, no dejes de enviarme esto es reinteresante y uno se desengancha de lo habitual, queria saber si incursionastes por la musica que te dije?
Ignacio Ortiz

Anónimo dijo...

Me encantó la reseña del Stand Up, hace poco vi un grupo de chicos muy talentosos haciendo lo suyo en el bar Los 7 locos, queda en la calle Achával Rodríguez, al lado de La Ochava (el mejor monólogo fue el de una petisita treintañera que hablaba sobre las peripecias de ser "hija soltera", me reí a morir porque me cabía todo lo que decía...); creo que están los viernes; y otra vez vimos a "Los hermanos Idem" en Circo Criollo,un barcito que queda sobre Belgrano, un poco antes de llegar a Los Infernales de Güemes; estos pibes le piden al público que escriba temas en papelitos y los pongan en un sombrero y después ellos sacan e improvisan al azar, son muy bizarros!

Bueno, eso nomás, y que espero que estés muy bien y que te mando un abrazo.

Rene

Anónimo dijo...

Gracias Eduardo! bella edición de cierre de año vos con tu familia y quienes apoyan y colaboran han de estar muy felices con tan buena producción, yo lo estoy y me honra tener letras propias en el ¡BASTA YA! me imagino tu satisfacción al ver como este hijo crece desde el pié!!! Un fuerte abrazo

Julio Taborda Vocos

Anónimo dijo...

Hermoso como siempre. Saludos de Raul

Anónimo dijo...

Bello el boletín. ¿quien es esta artista plastica del cuadro de tapa ? es de Córdoba. Se le puede preguntar si trabaja por encargo? Me encanto. Lia Mariana

Anónimo dijo...

Recibi el boletin soporte papel y este ahora...Bellismo. Felicitacione por tu libro.Avisame cuando llegue a Buenos Aires. Gracias Edu.
Stella Garcia

Anónimo dijo...

Como seguidora de Luna de Pájaros aprendí a encariñarme con el boletín. Me encanta leerlo. Empiezo por el poema de Carranza (creo que Lily lo leyó en su programa), luego leo una Cosa trae la otra y después voy salteando y leyendo como si realmente tuviese el boletín en las manos. En este número me gustaron mucho los poemas de Clara Pelligrini, de Juan Martin Velazquez y el cuento de Stella García...todo es digno de leerse. Felicitaciones por la tarea que realizan para aportar un "cacho de cultura".

Irene Laje

Mario dijo...

La literatura me permite trasladarme a diversos sitios sin tener que salir de mi hogar, y también poder sentir diferentes cosas. Me gusta mucho leer y disfruto de conocer a nuevos autores. Cada vez que se realiza la feria del libro trato de obtener Pasajes a Buenos Aires desde Bariloche para disfrutar de ella