sábado, septiembre 24, 2011

¡Basta ya! Boletín Literario - Agosto-Septiembre 2011



¡Basta Ya!
Boletín Literario
Agosto –Septiembre 2011
Año 7 - nº 119
Director / Propietario:
Eduardo Alberto Planas

Colaboradores Permanentes: Liliana Chavez, Alfredo Lemon, Jorge Luis Carranza, Pablo Carrera, Adriana Pozzo, Mónica Ferrero
Diseño y diagramación:
Eduardo Alberto Planas
Los artículos firmados no reflejan la opinión del ¡Basta Ya! Suscripción gratuita. Este Boletín se edita mensualmente. Registro de Propiedad Intelectual nº 598958. Hecho el depósito que marca la ley 11.723. Se puede reproducir con cita de autor y fuente.
www.boletinliterariobastaya.blogspot.com
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Te: 0351-4886974 / 351-6170141
Esta revista se terminó de imprimir en grafica21, Duarte Quirós nº 1072, Córdoba
grupoeditor7@gmail.com





Editorial
“(…) algo así como … responsable
de que las letras hayan iniciado la danza,
hayan salido a respirar a cielo abierto
y se encuentren con ustedes(…)
Ana Paulinelli, Yolana, 2010

No por repetitivo, es más de lo mismo.
Estamos por tercera vez en la Feria del Libro Córdoba, pero cada vez, con una propuesta diferente. Siete años en el quehacer literario creciendo desde el pie. Recibiendo aportes. Reformulando aspectos. Escuchando sugerencias. Aprendiendo.
Reafirmamos nuestro compromiso con la palabra, para seguir adelante, sin estancarnos, sin perder el humor y con la capacidad de asombrarnos ante lo vasto del universo literario, sintiéndonos infantes abiertos a todo deslumbramiento.
Decidimos rediseñar la revista, con un formato clásico. Despojado.
En esta oportunidad el ¡Basta ya! danza con los cuadros de LUCAS ESTEBAN. Incorporamos secciones fijas, que si bien ya existían estaban entreveradas, (como dicen los amigos orientales). No nos gusta el perfeccionismo a ultranza, el formato a rajatablas, el cuadrado, el muro. Luchamos contra ello. Simplemente queremos avocarnos a la noble –pero dura- tarea de ablandar el ladrillo.
A las secciones de poesía, narrativa, cine, música y gastronomía, se agregan ahora actualidad, ensayos, sociedad y personajes.
Estamos abiertos a todo tipo de sugerencias y propuestas. Ustedes, lectores, saben cómo llegar a nosotros.
Por último, parafraseando al poeta GASTÓN SIRONI decimos:
no nos busquen en el frío.




La sopa
Jorge Luis Carranza




Afuera el invierno
hace de las suyas.

Sentado a la mesa
sorbo lentamente un plato de sopa.

El cuerpo se va entibiando.

Me digo:
Al corazón ya se le venció
la garantía.
Lo que se viva de aquí en más
deberá tenerlo en cuenta.

Habrá que sazonarlo
-como a la sopa-
con una pizca, no más,
de sentido común.

Todo está, por ahora,
en equilibrio inestable,
donde debe estar.
Y sigo así,
celebrando la fiesta
de la sopa.






Testimonial I
Lily Chavez





“…y sus ojos sin pavor
como si no se dieran cuenta”
Livia Hidalgo


Observo a la mujer.
La pobreza
que contamina el lugar
por donde pasa el silencio

No escucho a nadie implorar perdón
por ese pájaro herido.

Y me abriga una certeza:
un amanecer sombrío
aviva el fuego de otros lutos
una turba de sombras
viene a presenciar la caída.

Y ella sigue ahí,
sin pavor en los ojos
a punto de parir su muerte
escuchando - casi con devoción –
el fecundo sermón de la oscuridad.
II

Donde construyen la nueva Terminal
hay una casa que rehúsa a irse
y también bajo el puente
una mujer que escupe soledad
sobre el rostro del tiempo.
Uno de estos días
alguien de agotada ternura
llegará a decirles
que ella y la casa deben irse

que hablen con sus respectivas muertes.

Lily Chavez






“Huye del triste amor, amor pacato,
sin peligro, sin venda ni aventura,
que espera del amor prenda segura,
porque en amor locura es lo sensato".
Antonio Machado




El amor es el estado más lúcido donde el ser puede reconocerse,
pero también, el más vulnerable.

Creías que era como jugar con los números,
barajar las cartas de Marsella,
interpretar las monedas del oráculo ?

Son senderos sinuosos,
son senderos escarpados
los que conducen al otro
desde el centro de uno mismo
y la unidad.

Somos una herida insondable, perenne,
nacida del abismo de las formas del mundo.

Todo amor es distancia:
íntima y breve epifanía.

Ningún amor es distancia:
sediento, vive condenado a vivir.

No hay amor que esté solo o que acabe en la muerte:
cada entrega perdura en el mañana, aún remoto.

Ningún amor es distancia:
desea resistir un invierno y un verano más,
tanto si brilla el sol como la luna.

Escribiendo intento atarlo a mí
con un hilo de plata.

No hay amor a destiempo:
tiembla en la intensidad que fue,
demora despedidas, horizontes,
negándolos, sometiéndolos.

Todo amor es distancia:
pura apariencia ahora.

Ningún amor es distancia:
magnífico latido impostergable.

Alfredo Lemon



TARDÍO
Lelia Recalde Deponti



El viento se lleva
las lágrimas
en el tardío encuentro
del imposible tiempo.
Azota el vendaval
sueños
en vegetal impreso.

Castiga la soledad y la lluvia humedece

huecos dolientes

grita la rabia
este amor a destiempo.
Retuerce la carne
y calcina en tus palabras.
Vivo en el abismo
del amor agonizante.
En minutos somos
fieras enceguecidas
tocando las puertas
del infierno. Lelia Recalde Deponti



Tiempo
Cristina Ramb


Es incierto el momento de la aurora
cuyo último sol verán mis ojos
será en el mar o una inmóvil cama
será fresca la carne o gris despojo.

Habrá un poema escrito al despedirme
tendré a tu boca presa de algún beso
o llegará a traición la última hora
a sorprender dormidos a mis versos.

Ella vive conmigo desde siempre
en el hueco más tibio de mi lecho
con el tiempo en mi contra, la deseo
con el tiempo a favor, aún, la desecho.

Muerte mía, juguemos la partida
yo defiendo blanca reina en cada ataque
sobrevivo, amo, canto, me transcurro
inevitablemente, dirás tu jaque mate. Cristina Ramb




¿Quién te persigue?
Laura García del Castaño




Dios, el tiempo, la fatalidad, el miedo,
la tentación, el soborno,
una misión
alguien que huye?

Qué vas a decir cuando te encuentre?
Que no estás
Te harás el muerto
para que la muerte no te alcance
te desvivirás para no vivir
Dónde vas?
Al lugar de tus poemas,
al frenesí de la vejez?

Qué hay al final de todo?
una puerta, un espejo, un borde.

Qué es la reencarnación?
Un hueco al fondo de dios?

Qué te impulsa?
el viento, los brindis,
la curiosidad, el deseo,
la marea de los hombres?

¿Qué te retrasa?
El error
la invalidez, la mediocridad,
el juego,
las incógnitas?

¿Qué das de comer a esas palomas?
¿Qué de tu paz, qué de tu desolación o tu espera?

¿Qué belleza nos embellece y cuál nos da el consuelo?
¿En otra vida leeré los poemas que hoy escribo?

Lo real va por detrás de la visión
y la visión por detrás del sueño.
La mirada siempre está un paso adelante.
El sueño es
inalcanzable.


Laura García del Castaño




Corazón en vuelo de pájaro



“Los jazmines
se fueron con la lluvia”
Pero después
volvieron a buscarla.
No temieron llevarla
entre diademas
de piedras engarzadas
con pájaros y flores.
Batallones de búhos
circundándola
sosteniéndose y llorando
en tormentosas mareas
inundándose en lágrimas
reflejándose, sin temor
en múltiples espejos.
¡Cuánta ausencia!
Sin Angélica.
Cuanta orfandad en el silencio.
Pero un arribo de ángeles
cubriendo en bendiciones
la escritura
elevando la palabra
hacia la luz de los recuerdos.
Mientras su estatura incomparable
intercambia esencia con los astros.

Yolanda Gozálvez




À terre / A tierra
Marcela Rosales




El desamparo tiene pies de niña, desnudos bajo
la llovizna citadina que se adhiere a la peatonal.

Las madres infinitas pasamos a su lado como sombras
con la cabeza gacha.
Con la cabeza gacha no dejamos de pasar.


En arrière/ hacia atrás

Perdida toda vertical en la noche agonizante
de cabeza anda el planeta.
Los juncos se inclinan en plegaria y otra niña
es forzada a ser mujer.

El Ganges (¿o era el Primero?) se devora otra rosa blanca.

Marcela Rosales
Del libro:”Con tu pie desnudo”
Alción, 2008.



Michel Dubois, El aquietador
Ana Paulinelli




Quién sabe cuándo nació. Es uno más de este pueblo en donde nadie sabe el origen del otro.
A nadie le gusta decir la verdad sobre esto. El pueblo se presenta como una oportunidad, dentro de un contrato tácito, en donde cada uno tiene la posibilidad de empezar otra vida.
Michel Dubois llegó a este pueblo mediterráneo, a la orilla de una laguna salada, ya bien pasados los treinta años con un aspecto pulcro y medido. Las manos pequeñas, dedos afilados y muy, pero muy blancos. Como de muñeca. Llamaba la atención a más de uno.
No se notaba en su equipaje alguna valija especial, algo que diera cuenta de su oficio. ¿Había hecho sombreros? ¿Era músico? ¿Era ingeniero que construía diques? Ningún instrumento a la vista.
Siendo él muy hábil para confundir, con una presencia que daba, sobre todo, confianza, resultaba para la gente difícil adivinar si había sido viajante de Gath & Chaves, boticario o profesor de teología.
Rápidamente entendió que nada de lo que se hablaba del pasado era verdad.
O sea que de verdad podría haber transparentado su pasado y todos hubieran creído que era mentira. Pero eso era algo confuso para él también. Luego del accidente no sabía, a ciencia cierta, detalles precisos. Ni siquiera podía asegurar que su nombre le perteneciera.
Este pueblo venía a dar una gran tranquilidad a su espíritu, podría comenzar de cero sin explicaciones ni cuestionamientos para sí mismo. El gran soñado silencio interior.
Como todos, en general, se instaló al principio en uno de los hoteles.
Luego alquiló una habitación en la pensión de las señoritas Ahumada. Las solteras que vivían de los alquileres de dos habitaciones. Y del bordado.
En el patio tenían una gran pajarera, llena de las especies más variadas y coloridas. Cantarinas las aves anunciaban el día con premura.
Michel por su parte era afecto a dormir hasta entrada la mañana.
Zulema, la empleada de la pensión, era la encargada de la limpieza y además de alimentar a los pájaros. Tardó en darse cuenta de la inmovilidad de algunos, sin advertir también que cada día sobraba más alimento.
Una mañana cuando Zulema vio lo que se presentaba frente a sus ojos pegó un alarido que no logró movilizar ningún pájaro. Todos los colores, todas las formas maravillosamente estáticas.
La pajarera era una postal perfecta. Una foto, pero, en tres dimensiones.
Un museo de cera, sin cera.
Congelada como la muerte misma.
Y Michel Dubois que no estaba en su habitación. Solo algunas plumitas de colores en el piso hicieron pensar a las señoritas en medio del llanto que él era el hacedor.
Pero completaba la prueba un cartel colocado arriba de la ventana que daba al patio: “el silencio es salud”.
Ellas, todas, dueñas y empleada, enloquecieron, hicieron la denuncia a la policía, había que encontrar al maldito.
Y lo hallaron sentado, tranquilo, mirando el agua de la laguna. La mirada perdida. Sin poder contestar los atropellos verbales de todos los presentes. Sólo miraba sus manos como protegiéndolas amorosamente. Cuidando que esos gritos no las asustaran como le sucedía a los pájaros.
Murió en la cárcel del pueblo algunos años después.
Siguió durmiendo a la mañana, tranquilamente. Sin saber qué había pasado la noche anterior. Esas noches en donde las autoridades de pueblo daban curso a los pedidos de los museos de ciencias naturales de todo el país. En todos había alguna especie aquietada gracias al trabajo del amante del silencio.






Del sentimiento del tiempo en los cronopios

María Reneé Fernández Lawson



Julio Cortázar – Retrato en piedra
Arte Sobre Piedra – Casa Tomada


PUESTO que los cronopios algún día, al decir del célebre Jean Paul "hemos sido arrojados a la existencia" (esto es, hemos visto la luz en este mundo) también nos toca conmemorar una vez por año nuestro natalicio como bien corresponde a todos los mortales.
Pero claro, los cronopios somos unos seres bastante particulares, que a diferencia de los otros entes co-respirantes del éter, nos llevamos muy mal con los calendarios y con los relojes. Es un hecho harto conocido que en lugar de relojes los cronopios lucen con legítimo orgullo en las paredes de sus hogares alcauciles renovables y que además les tienen que enseñar a darles cuerda, porque no saben o porque se olvidan o porque fingen que no saben o que se olvidan...
Bueno, la cuestión es que el tiempo no es algo que nos interese mucho a los cronopios, puesto que sabemos que El Tiempo (así, con mayúsculas) es un continuo cósmico eterno y que el tiempo parcelado por los relojes o los calendarios (gregorianos, chinos, mayas o todas las demás versiones del mismo perverso mecanismo clasificatorio) es sólo una ficción, una convención impuesta por "el ladrillo" a los pobres mortales que se la pasan sacando cuentas de cómo el documento los va atropellando todos los días, de cuándo hay que pagar el gas, la luz y otros servicios públicos, de cuál es la fecha de caducidad del yogur que tienen en la heladera, de cuánto tiempo les queda para jubilarse o para salir de vacaciones o para ir a saludar a un pariente lejano en su onomástico.
De las etimologías y sus consecuencias ontológicas
ALGÚN concienzudo estudioso de las etimologías me lo podrá discutir y ya veremos en su oportunidad cómo nos va, pero esta escriba estima, humildemente y sin mayores pretenciones de rigor científico, que etimológicamente el vocablo "CRONOPIO" es susceptible de ser descompuesto en dos semas (o partículas de significación), a saber: "KRONOS", del griego "tiempo" y "OPIO", alucinógeno que se extrae de las semillas de la amapola a efectos de ser fumado tanto por los emperadores de la Dinastía Ming (que además fabricaban unos jarrones diviiiiinos que decoran hoy las casas de más de cuatro famas, siempre en compossé con el tapizado y las cortinas, claro está) como por casi todos los poetas franceses de fines del S. XIX y principios del S. XX con unas consecuencias fantásticas en la literatura de los mismos, las que ya a esta altura resultan del dominio público (como muestra basta consultar los escritos de Baudelaire, Rimbaud, Verlaine y algunos otros poetas de la camada de los "malditos" y para qué explayarnos sobre todos los surrealistas...) y también por Edgardo "aquel señor, fumador de amapolas que era juglar", Silvio dixit.
Volviendo entonces a la buena senda por la que (creemos) íbamos, si como dijo Heidegger "la palabra es la casa del ser", los cronopios vienen resultando ónticamente unos "alucinados/nantes fumadores de tiempo", que consumen disfrutando sobremanera del tiempo que les toca vivir, no siendo el tiempo el que se los fuma a ellos (como les acontece a menudo a los famas y así les va).
Breve aproximación a una teoría cronopia del tiempo
A PARTIR de lo antedicho es posible formular un breve esbozo de la "Teoría Cronopia del Tiempo" que se puede resumir en dos enunciados que parten de la "Teoría de la Relatividad" genialmente formulada por Albert Einstein, un cronopio por demás célebre no sólo por la teoría mencionada supra sino por no peinarse jamás y por tener roperos llenos de ropa exactamente idéntica para nunca perder su precioso intelecto pensando qué cuernos se ponía.
Asentados en las bases del mencionado cronopio despeinado (me salió cacofónico!) y a partir de la lectura de varios manuales de "Patafísica Avanzada y Aplicada" se sabe que:
1) El tiempo goza de una naturaleza "elástica". Así, la duración de las vivencias del cronopio promedio es directamente proporcional a la intensidad de las mismas. Por ejemplo: Una hora en la sala de espera del dentista equivale a un siglo de oscurantismo medieval, lleno de persecuciones y amenazas de hoguera y de torturas físicas. Un mes de novio con el amor de tu vida equivale tanto a un día como a una eternidad en el espíritu del cronopio enamorado (y esto ya lo sabían bien los cronopios cineastas y poetas como Angelópoulus, Neruda "es tan corto el amor y tan largo el olvido" o Vinicius "que no sea inmortal, puesto que es llama, más que sea infinito mientras dure"). Un año de amistad para algunos cronopios equivale como a veinte o treinta o tal vez más años (¿luz?) de conocimiento y cariño genuinos. Así, tratan a sus amigos como si los conocieran de toda la vida y enseguida los invitan a su casa y a su fiesta y los atienden a cuerpo de rey y los hacen sentir más que cómodos bebiendo, cantando y bailando tregua y catala con todos ellos hasta altísimas horas de la madrugada....
2) La edad que ostenta el cronopio es directamente proporcional a la naturaleza de la actividad en la que se encuentra ocupado en cada momento
concreto. Por ejemplo: cuatro años si se sube a una hamaca de la plaza, siete si se ríe hasta las lágrimas mirando "La Pantera Rosa" en el canal Boomerang, nueve si salta en una cama elástica o en un castillo inflable, quince cada vez que se enamora, setenta cuando está muy cansado, ochenta cuando dos cronopios que son muy amigos cumplen con diferencia de pocos días uno cincuenta y otra treinta y se toman junto a otros amigos igual de cronopios unos cuantos alcoholes para festejar la alegría de haberse cruzado respectivamente cada uno en el destino del otro, etc., etc., etc.
¿Conclusión? ¿Qué conclusión?
A ESTA altura de la disertación debería venir una conclusión final, formulada clara y brillantemente que dejara al lector satisfecho y convencido de que no ha estado perdiendo inútilmente el tiempo, que de eso se trata la cuestión qué tanto, pero no se engañen (o mejor dicho, no se desengañen) que no la habrá.
Aviso importante:
Si vas a abandonar la lectura del texto, este es el momento exacto, hazlo sin remordimientos. Es más, te espero por el breve espacio de un renglón en blanco. Luego no me lo reproches....
Ahora sí, desembarazados de los lectores que tienen mejores cosas que hacer que leerlo a uno (y que quede muy claro que esto último se dice con el mayor de los respetos por ellos y sus necesidades vitales), sólo puedo aproximar una reflexión de naturaleza más subjetiva que filosófica: si hemos venido a vivir en el ladrillo sin nuestro consentimiento y este nos impone la necesidad de respetar y acatar las normas del tiempo reloj y calendario como parte de la sana convivencia cotidiana y en consecuencia estamos obligados a correr para llegar a todos lados (léase trabajo, clases, cine, ensayo, médico, etc., etc., etc.), por lo menos escapémonos de ambos (del tiempo y del ladrillo, por carácter transitivo) cada vez que podamos.
Permitámonos algunas veces llegar tarde, muy tarde y tardísimo cuando dicha demora no incomode a terceros inocentes de nuestro divergente y particularísimo sentimiento del tiempo, que, tal como ya lo dijo César Vallejo, "tiene un miedo ciempiés a los relojes". Y ahora me voy, porque se me hace tarde para seguir viviendo.

María Renée Fernández Lawson



ANKARA
César León Vargas



Esas mujeres en mí se buscaban
como si a mí se me hubieran perdido
Pablo Neruda

Aquella, la sin nombre,
la con dueño y con hijos reclamantes
esclava de esas bocas voraces como orquídeas
llegaba a mí con sus pechos de niña,
una clave en el timbre,
ni una sola palabra de ternura.
Quebró contra mi sexo
su llanto de señora,
se desintegró en venéreas transgresiones
y licuó entre sus muslos la venganza
la ausencia de aventura.
Yo fui su riesgo máximo,
qué grave hubiera sido
decirle que la amaba.

César León Vargas






Mariposas en el mameluco
Sergio Pravaz




Nació como Agustín en José de Moldes, un pueblo de Córdoba cuyo nombre recuerda a un coronel que luchó a las órdenes del General Belgrano durante las guerras de la independencia.
Una estrella lo bautizó Tosco y fue la encargada de encerrar su misterio hasta que estuviera listo para presentar batalla. Desde temprano lo alcanzó la visión del rayo para descubrir la ceguera entre las cosas.
Tuvo en la verdad su ofertorio; la disciplina, la voluntad y la honestidad personal fueron sus armas.
Fue un combatiente en la vida y supo que el lenguaje era el mejor instrumento para sujetar tantos volcanes y abrir la senda imprescindible. Jamás cejó en ese intento. Ni la convulsión de la época ni las maldiciones que le llovieron como tuercas pudieron aflojar su conciencia. No dudó cuando debió mirar las sombras cara a cara y sin amagues les arrojó con su linterna a pesar del poco espacio.
Su educación fue informal y aún así llegó muy lejos en la aventura del conocimiento, quizás el cuadro mejor formado del sindicalismo argentino. Fue un lector inclaudicable y un digno operario en su trabajo, aún cuando otras alturas le demandaron responsabilidades mayores.

Estuvo en Rawson y caminó nuestras calles ya que fue huésped de honor, sin causa real, en la Unidad Penitenciaria n° 6; la dictadura de Lanusse no sabía cómo manejarse ante semejante hombre. Durante la gran fuga del año 72, declinó cortésmente la invitación a formar parte de los elegidos; en esa oportunidad dijo: “les deseo buena suerte muchachos; compartimos la misma lucha, los mismos ideales, pero nuestros métodos son distintos”. Se quedó para proteger sus principios y la memoria de todos.
Cuando hablaba, su voz asomaba como un tambor golpeado por un ají de fibras musculosas. El cordobazo y un sinnúmero de acontecimientos de la lucha popular lo tuvieron como actor principalísimo, un estratega siempre a la vanguardia de lo que consideraba debía hacerse. Sus actos sentaron las bases de una ética formidable que los tiempos de esta modernidad aún intenta desmontar.
Dicen que las mariposas le asomaban por los bolsillos del mameluco; que su discurso era capaz de detener el aliento de las vertientes y la respiración de las montañas. el proceso de infección generalizada que vivió la república (uno de los tantos que conocimos) tuvo su correlato en su propio organismo; se lo llevó una encefalitis, la clandestinidad, el acoso, la intolerancia y el horror. Las defensas de su cuerpo lo abandonaron un 5 de noviembre de 1975; al igual de lo que sucedía en el país, sus órganos vitales detuvieron su marcha con violencia y estupor.
Dicen que un plumaje de otro reino adorna recto su testa en oro; las mariposas aún vuelan como perdidas, buscan en su mameluco esos bolsillos vacíos y llenos de sabiduría.
Sergio Pravaz
“De su libro: Papeles de la mirada Editado por Patagonia Contemporánea”

Periodista y poeta.
Nació en la ciudad de Córdoba
Radicado actualmente en Rawson (Chubut)
Se especializó en periodismo cultural. Tiene seis libros publicados: Calimba, 1997; Los héroes de la esquina, 2000; ContrArmonía, 2003; Sueños de Tomón, 2006; Cuadernillo Homenaje El mar de los poetas, 2006 y Papeles de la mirada (artículos y notas) y varios inéditos


Mariposas en el mameluco




Mariposas esquivas
Víctor García


Te dije:
Que amurarte no era la idea y que las mariposas nunca volverían aunque fuera verano. Que nunca podré con esas montañas mientras tenga este bastón tan desgastado y no encuentre una bendita pócima y algo de esperanza para seguir andando por hondonadas lúbricas y silenciosas.

Me dije:
Mejor paro aquí, a la orilla de este camino silencioso y te contemplo sobre mis ojos y deduzco que en ese bosque salvaje perderé mi horizonte como la línea recta se pierde hasta deshacerse en un punto. Luego, te arrinconaré los cabellos con dos gotas de perfume francés y audaz, descalzo, libre iré por tu piel haciendo arabescos que yo solo entiendo.

Te dije:
Que no voy a encontrar la salida porque mis dedos son inequívocos, solitarios, individualistas y solo saben dibujar sensaciones, aromas, movimientos imperceptibles de las partículas de mi cuerpo hacia el tuyo. Hasta que alguna de ellas, genere la explosión en cadena y toda mi lógica quede pulverizada entre las piernas de tus suspiros.
Me dije.
No me importa que nadie me levante, que nadie pase por este camino solitario, solo dibujo y dibujo, la montaña está ahí, difícil, tramposa, inexpugnable, el camino se pierde y voy disolviéndome hasta sentirme un punto. Hago dedo, tal vez pase una esperanza que me lleve al bosque y las mariposas vuelvan al atardecer y construyan una línea recta, bien recta, multicolor

Víctor García




El humor en la literatura

Mónica Ferrero


El humor ha sido durante siglos menospreciado como género menor, como subgénero de una literatura supuestamente “mayor”, que para los académicos sólo designaba a la lírica o a la tragedia. Sin embargo, desde el comienzo de los tiempos, el artista ha utilizado el humor como lenguaje poético para decir lo que de otro modo no le estaría permitido.
Pensemos en la antigua Grecia, Aristófanes en su comedia “Las Moscas”, Bocaccio con su poesía burlesca, Quevedo con sus poemas satíricos, todo el teatro del absurdo y en nuestras tierras, en Vargas Llosa, García Márquez y tantos que eligieron el humor por su capacidad de expresión, como lenguaje “oblicuo”, opuesto al directo y organizado de la lógica, "del mundo al revés", con su carga de caos, miseria y injusticia: lo que un gobernante debería ser y lo que es; lo que la moral de las personas debería ser y lo que realmente es. Una aplicación del viejo “castigat ridendo mores” o moraliza riéndote de las costumbres.
Bergson dice que la risa es siempre un gesto social, no de un sujeto en soledad, y oculta siempre una complicidad con otros rientes reales o imaginarios, con quienes se comparten ideas y valores. En defensa de esa comunidad, se ejerce la risa como castigo contra quien la provoca, con conductas que significan una suerte de inadaptación a la sociedad, dominante o dominada.
A menudo, el humor, como en las cartas del Niño Remigio, de Manuel Scorza o los grafitis durante el proceso militar, ha sido la única arma de rebelión de un pueblo dominado, porque es justamente cuando la sociedad se encuentra más reprimida por quienes consideran la diferencia con lo que ellos quieren imponer como un ataque a la sociedad, cuando más se desarrolla el humor.
Y esto porque el autor no elige, a veces inconscientemente, formas reconocidas por su influencia social y política, como el periodismo o el ensayo, para no ser perseguido y censurado, sino otras, como el humor, la canción, la literatura infantil, que parecen más superficiales, más inocuas, para mostrar que no todas las diferencias con lo impuesto son dañinas y que en toda sociedad sólo la crítica trae progreso.




JA JA JA JA JA JAAAAAAAAA

Marta Drooker


Yo no supe de su existencia hasta los siete años. La carcajada. Pero una de verdad, con vista panorámica a los adenoides.
“Martita viene conmigo... No, no, no …la chiquita, no porque se hace pis encima todo el tiempo y la mayor menos porque hay que atarla para que no se suba arriba de cuanto chico ve”.
Entre intentos de cópula y esfínteres abiertos las 24 hs., abuela se quedó con la insoportable levedad de la ostra: yo.
Nos fuimos a El Bolsón, un paraíso al sur de Argentina, en plena Patagonia. En los setenta, reducto de hippies, vida en comunidad y amigas de mi abuela. La meca del poder de la flor.
Todos eran seguidores de Lanza del Vasto. Mi abuela, de una mexicana de pelo azul de tan negro y ojos planetas de tan grandes.
“Mary Solís, te presento a mi nieta”. Cuando alguien le batía la sangre, abuela te la presentaba con nombre y apellido. A esas alturas, ya su sangre era crema chantilly. Fueron por frutillas para completar el postre y yo me quedé en una especie de guardería de la era de acuario. Con niños vestidos como Los Picapiedras y un maestro con cara de dar la otra mejilla que nos enseñaba a cultivar la tierra. Profundamente conmovida, descubrí que la agricultura era algo más que la germinación del poroto en el vaso. Allí no se comía carne y en vez de Juan, el lechero, la leche nos la daba Aurelia, la vaca.
Terminábamos la jornada cantando (siempre cantábamos, a la mañana, al comer, al cultivar, al jugar, al caminar, al bañarnos, al cantar -porque cantábamos sobre nuestro propio canto y el ajeno). Y el tema recurrente era “Mañana Campestre” de Gustavo Santaolalla y su grupo Arco Iris. Sí, ese Gustavo, el que ganó dos Oscar seguidos porque en Estados Unidos jamás escucharon “Mañana Campestre”.
Una mujer parecida a Joan Baez me esperaba en la puerta de la cabaña.
“Martita, sos la nieta de Elena, verdad?”
“Pse”.
“Bueno, mientras ella regresa del bosque quedate con nosotros”.
Y me quedé con “nosotros” que éramos todos, la comunidad entera, chicos, adultos, vacas. Justo yo, ese puro yo mío que le escapaba a un

”tú” y ni hablar de un “nosotros”.
Cenamos calabaza con arroz y de postre cantamos “I shot the sheriff” de Bob Marley.
Se ve que escaseaban las frutillas en el bosque porque abuela y Mary Solís no aparecían.
Yo estaba sin tele hacía cuatro días, sin chocolates, sin María y la negra, sin Narciso y sin mentirle a mamá. Pero, sobre todo, sin soledad.
La abstinencia comenzó a mostrar su síndrome.
Mientras todos afuera danzaban bajo la luz de la luna, fui a buscar algún resto de hidratos de carbono antes de colapsar. Lo habían dejado humeante sobre la chimenea. Y le di un par de pitadas.
No sólo le dancé a la hermana luna sino que llevada por un espíritu franciscano de asís, me zarandeé frente a las hermanas montañas, a los hermanos árboles, a la hermana vaca Aurelia, a las hermanas calabazas, al hermano arroz, al hermano “nosotros”. Todo acompañado por una carcajada imparable, abarcadora, ominosa. Una carcajada llena de hidratos de carbono y Marías y negras y televisores y mentiras girando a mí alrededor.
Cuando desperté, estaba con mi abuela en un tren rumbo a casa.
Nunca más visité El Bolsón. Pero no fue la última vez que me reí a carcajadas.

Marta Drooker



Pachamama



Pachamama llajtayoj,
Upii, acullii sumaj mikhukhui
Kai jallpha sumaj kanampaj
Pachamama sumaj mama
Kusilla, kusilla
Allinta purichun yuntas
Amataj saikhuchunjuchu
Allinta muju phutuchun
Amataj ima sajra kachunchu
Amataj q’asa jappichunchu
allintaj poq’ochun
Q’anmantan mañakuiku
Jinataj q’opuguaiku
Kusilla, kusilla

Pachamama de estos lugares,
bebe, masca la coca y come a gusto esta ofrenda,
para que sea buena esta tierra.
Pachamama buena madre.
¡Se propicia! ¡Se propicia!
Has que cambien los bueyes,
y que no se cansen.
Has que brote la semilla,
que no le suceda nada malo,
que no le tome la helada,
que produzca buena cosecha.
A ti te pedimos.
Dánoslo todo
¡Se propicia! ¡Se propicia!



Intemperie

Mely Almada



Una cresta
de sol indeciso
regresa al camino
de los girasoles.

Los trechos de neblina
envuelven los susurros
de siluetas.

Una barca
canta canciones
de zozobra
mientras el hacha silenciosa
tala la vigilia
de los brujos.

El hombre de ceniza
espera las últimas palabras
del fuego
y un viento de andrajos
cubre la desnudez
de la intemperie.

Mely Almada




Prostitución y masculinidad

Mariana Pérez Villalobo




Voces encontradas emitieron su juicio sobre la decisión presidencial plasmada en el decreto 936/11, del 5 de julio último, por el que se prohíben los “avisos que promuevan la oferta sexual o hagan explícita o implícita referencia a la solicitud de personas destinadas al comercio sexual, por cualquier medio”.
Quienes estiman acertada la prohibición aluden a que la medida lograría la finalidad propuesta de prevenir el delito de trata de personas con fines de explotación sexual y de eliminar de manera paulatina estas formas de discriminación de las mujeres.
Las opiniones contrarias son principalmente sostenidas por miembros de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar), que en Córdoba tienen voz a través de su titular, Eugenia Aravena.
Entienden desde la institución que la proscripción de los avisos atenta contra su fuente laboral; que es una medida discriminatoria, y reclaman el cumplimiento de los derechos humanos para todas las trabajadoras sexuales, la reglamentación del trabajo sexual como un trabajo formal y la búsqueda real de víctimas de trata.
Tras estos posicionamientos, se soslaya el interrogante sustancial que debería ser el eje del análisis: ¿qué motivaciones conducen a los hombres del siglo 21 a consumir prostitución? ¿Qué factores influyen para que persista la valorización de una femineidad obediente y sumisa?
En torno también de estas inquietudes es que se llevaron a cabo recientemente las Jornadas contra la Delincuencia Organizada y la Trata de Personas, en Cartagena de Indias, Colombia, organizadas por el Centro de Formación Española.
Los distintos países representados aportaron las particularidades de cada región, tanto en la organización de las redes de trata para explotación sexual como en la caracterización del consumo. Se expuso, en relación con este último aspecto –considerándolo el sustento principal del mercado sexual– la necesidad de interpelarse como sociedad con miras a rastrear en las diversas culturas las causas que mantienen la exaltación de un machismo o perfil de masculinidad que se alimenta de la mujer como mercancía y sobre la cual ejercen las prácticas consideradas propias de su rol.
Entonces: ¿qué influencia ha tenido la liberalización de las costumbres sobre la vida sexual? ¿Qué aspecto ha permanecido inmutable en la representación del deseo?
Estereotipos. La cultura patriarcal, aquella construcción desigual para valorar lo femenino y lo masculino, profundiza la discriminación de género y transmite en el discurso y en lo simbólico los roles asignados como estereotipo.
La marca de la desigualdad es la desventaja para la mujer en términos de libertad, de acceso a los recursos y oportunidades.
Entre las más duras expresiones de este desequilibrio que implica la violencia de género y dominación, se enmarca la explotación sexual y comercial de mujeres y niñas que permanecen no visibles, pese a la existencia de normativas protectoras. Y las razones de esta negación no son otras que la permanencia de un determinado perfil masculino que necesita de la sumisión de la mujer para satisfacer el mandato social. Ello constituye, en sí mismo, un sistema prostituyente que debe ser desalentado.
La prostitución no es delito cuando se la ejerce en forma individual, y las personas en situación de prostitución no deben ser nunca objeto de represión ni persecución. Pero su existencia e historicidad no obligan a su consideración como una actividad laboral merecedora de la protección legal que asegure su publicidad y sostenimiento.
Degradación de lo humano. Aquí no caben las vacilaciones: el empleo del cuerpo de la mujer para el consumo y satisfacción ajena constituye una degradación incompatible con la dignidad humana.
El consumidor de la mujer-objeto representa al depredador de la mujer-sujeto. Procura su empleo como mercancía que se adquiere para practicar, sin condicionamientos, un trato sexual que no logra consumar sin la entrega económica. ¿Cuántas pueden ser las mujeres que, ante verdaderas opciones laborales, eligieran este pacto indeterminado con extraños? ¿Provoca la prostitución el mismo desgaste emocional y físico que cualquier otro trabajo? ¿Cómo podría compatibilizarse el respeto a los derechos humanos –como se pretende– con el trabajo sexual? Responder estas cuestiones aproxima la realidad al análisis.
El goce de la sexualidad de las personas no tiene relación con el comercio y debería vincularse exclusivamente con el deseo. El sexo como expresión de un deseo coincidente, respetuoso de cada individualidad, desprovisto de jerarquías o de posiciones de poder, constituye, sí, un valor por preservar.
El estereotipo masculino ligado al poder; el poder representado por el dinero; el dinero que permite la adquisición de un cuerpo y el cuerpo transformado en objeto de la sexualidad de otro constituyen el nudo de la batalla cultural que debe ocupar el debate de la sociedad.
La esperanzada expectativa se dirige a la remoción de patrones socioculturales que “promueven y sostienen la desigualdad de género y las relaciones de poder sobre las mujeres”. Ese proceso transformador resultará el reaseguro de una convivencia no violenta ni abusiva, sin roles dominantes, que alumbre una masculinidad nueva.



Mil quinientos milagros en Córdoba

Eduardo Alberto Planas




Ricardo Hernández
Entrevistamos a Ricardo Hernández, director de Operación Milagro, que funciona en Cooperativa de Salud Junín (Ex Clínica Junín) de ésta Ciudad, sita en calle Deán Funes nº 589.
¿En qué consiste Operación Milagro?
-Es un programa solidario del gobierno cubano coordinado en Argentina por la Fundación Un Mundo Mejor Es Posible.
Está dirigido a solucionar en forma totalmente gratuita los problemas de visión de las personas que padecen cataratas o pterigium y hoy no pueden acceder a los respectivos tratamientos debido a los altos costos de los mismos.
En lo que se denomina la “globalización de la solidaridad”, nuestro país se sumo así a un proyecto humanitario que en latinoamérica ya asistió a más de 2 millones de personas, de las cuales más de 29.000 son argentinos. De esta manera se puede dar solución rápida y efectiva a esta problemática que empuja injustamente a miles de compatriotas a la pérdida de la visión por falta de una atención adecuada. Ya se han operado 1.500 cordobeses, que recuperaron la visión. Si fuera por el sistema de salud cordobés, se hubieran quedado ciegos, ya que los mismos no tenían ninguna obra social.
¿Qué ofrece Operación Milagro?
La operación gratuita de dos enfermedades que pueden ocasionar problemas visuales hasta llegar a la ceguera: pterigium
La catarata es una opacidad indolora del cristalino (lente natural del ojo) que causa perdida de la visión progresiva (no repentina) cuyos síntomas más frecuentes son: nube en el ojo, visión borrosa, visión doble, dificultad en la visión nocturna, ver halos alrededor de las luces, cambio en la percepción de los colores
El pterigium es comúnmente llamado “carnosidad o carnaza en el ojo” y responde a los siguientes síntomas: carnosidad, ojo rojo, ardor, picazón, lagrimeo
¿Cómo se lleva a cabo el programa?
Primer paso: Identificación de las personas que posiblemente padezcan Cataratas y Pterigium por parte de colaboradores voluntarios en los barrios, instituciones o en nuestro Centro Oftalmológico.
Segundo paso: Las personas identificadas en el paso anterior son evaluadas por un profesional en una reunión zonal, en la institución organizadora o en nuestro Centro Oftalmológico, para realizar un pre-diagnostico.
Tercer paso: Los casos positivos son evaluados en nuestro Centro Oftalmológico para confirmar el diagnóstico y decidir si puede ser apto para cirugía.
Cuarto paso: Los pacientes que resultan aptos para la cirugía son operados por nuestros oftalmólogos unos días después. Y continúan atendidos en nuestro Centro Oftalmológico hasta que se les da el alta
Todo el proceso es y debe ser absolutamente gratuito, desde la pesquisa hasta el alta definitiva luego de la cirugía, si la hubiera.
Ofrecen gacetillas de cómo hay que actuar frente a los caso de los que pueden tratarse en ese centro. El centro brinda asesoramiento en esas hipótesis.
¿Dónde hay que dirigirse para una consulta?
Centro Oftalmológico “Dr. Ernesto Guevara” sito en Deán Funes 589, Córdoba, Argentina – Teléfono (0351) 4114528 interno 176
Mail: c.o.e.guevara@gmail.com
Horarios: pacientes que concurren por primera vez, de Lunes a Viernes de 9 a 12 hs, por orden de llegada. A partir de allí, si corresponde su cirugía los turnos se los damos en cada consulta.
Realmente un verdadero milagro, obra de la solidaridad y el compromiso con los sectores más necesitados de la sociedad, desconocido para la mayoría de los cordobeses.
Ricardo Hernández nos dice que la ceguera está ligada a la pobreza, y por ende, está relacionada directamente con la justicia social. Todo ello tiene que ver con una concepción de la salud, preventiva, al servicio de los ciudadanos y no como una mercancía. No es un negocio.
Una medicina con un profundo sentido social.


La Cooperativa de Salud Junín es un ejemplo de empresa recuperada por sus trabajadores




Los 88 años de La Idea
José Luis Planas Osorio

Se realizó en el Salón de Tribunales de Cruz del Eje un homenaje a los 88 años del Periódico Regional “La Idea". El homenaje fue organizado por la Comisión de Cultura de la sede tribunalicia en el marco de las Segundas Jornadas de Integración Cultural “La prensa, testigo de nuestra historia”.
En el año 1923 se comenzó a editar el diario “La Idea”, aún vigente.
En la ocasión se exhibieron materiales publicados por el diario “Tribuna” y luego “Tribuna de Cruz del Eje”, desde los años 1917/19 del siglo pasado.
También se expusieron objetos utilizados para la impresión del diario y una muy lograda y cuidada exposición de fotografías del joven Alejandro Konnicoff, estudiante de abogacía e hijo de la funcionaria local Ana Rosa Zeller.
“Muy cálido todo”, fue la expresión usada por el doctor Dreifo Omar Alvarez (a) “Tutti”, al referirse a las características del evento citado.

Con motivo del homenaje hablaron el periodista del diario “La Voz del Interior” Angel Stival, el Vocal de la Cámara Criminal y Correccional Angel Francisco Andreu y Alvarez en representación del periódico.
Lo hicieron ante una nutrida concurrencia entre los que se encontraban abogados del foro local, empleados, funcionarios y magistrados judiciales, miembros del Centro de Jubilados del Cispren (Sindicato de Prensa de Córdoba) y público en general.
Hubo una conferencia a cargo de Miguel Rodríguez Villafañe sobre "La Libertad de Expresión” y un homenaje a Carlos Ubelino Castro Cuello y a los colaboradores del citado periódico.



Espera
Ethel Aghemo



Te esperé un día
otro día y otro más.
La mirada se canceló
en párpados caídos
tras un muro de horas sinrazón
Los olores dejaron de oler.
Los colores huyeron
como pájaros ajenos
Los rumores de cuerpos unidos
se hicieron
eco
añicos
se cristalizaron en quietud silenciosa.

ya no espero más.
has llegado…
y no me importa Ethel Aghemo




Yo, la ira
Rafael Roldán Auzqui




Empujo con furia
al magma hirviente de mi sangre
traiciones, robos, odios,
abusos, abandonos, batallas…
y una y otra vez
vocifero desafiante
para que el mundo me oiga
en mi eterno desasosiego
que tensa hasta el infinito
la oscura trama
donde esparzo –feroz-
mi incontenible sed de justicia.

Estuve entre los griegos
-nutriendo su mitología-
en las luchas de Roma
en la diosa Inanna
que quiso vengarse de Gilgamesh
en Las Mil y Una Noches
en los labios de Moisés
en Jesús cuando arrojó
a los mercaderes del Templo
y en una inmensa estirpe de nobles.

Recorro todo:
desde el Japón,
pasando por Europa,
hasta América con su Tierra del Fuego.
Ningún pueblo me es ni me será ajeno.

Reclamo mi heredad: el corazón humano.
Me lo disputan la Paz, el Amor y la Luz
La guerra ha sido declarada.
No trepidaré hasta la victoria.

Rafael Roldán Auzqui


De Córdoba, Capital (Arg.). Prof. y Lic. en Letras Modernas (UNC). Poeta, narrador, ensayista, educador. Publicó La raíz del vuelo, La región del salto, Emergencia solar, Haikus a flor de voz, La llave dorada y Vuelo 25. Fundador y coordinador del Taller “Alta Vigilia” de escritura creativa y autoconocimiento.



OFRENDAS

''Dónde estás /dónde estás''

Idea Vilariño

I-
Te esperaba, el sombrero colgando de la espalda, el cigarro colgando de la boca, las flores del jardín te esperaban. Esas, que él divisaba desde la pequeña ventana. No se fiaba de ti, ni de él. Aprisionaba cristales, lienzos, colores. Se reivindicaba cuando del pincel aparecía tu costilla, tu rostro apenas. El reloj jugaba con la imagen, su mano jugaba con el sueño, la mujer jugaba a evaporarse como el tiempo. Cada día te esperaba, completa, íntegra, sin desangres azules. Tanto te esperaba, tanto te negabas a la plenitud, que le estalló el corazón junto a los jacarandaes. Los restos lilas volaron por el aire al peso de su cuerpo desplomándose. Y hubo un gris infinito cubriendo tu vientre, unos senos que nunca amamantarían, esparciendo leche blanca sobre el lienzo y tus brazos extendidos, laxos, alargándose como en búsqueda, sin resignarse a la definitiva muerte.

II-
Cada mañana trepaba la montaña como quien escuchara una voz llamándola. En la cima se ofrecía en sacrificio. Cada mañana clamaba a llanto y grito su entrega a cambio. Cada noche se repetían silencios en su lecho partido, ausente ante la ausencia. Hubo voces que la instaban a subir cada mañana a la cima y allí, entre el ulular de los olivos al viento, se ofrecía una vez más en sacrificio. Nadie se apiadó de ella. Pero cada mañana insistía en ofrecerse, como quién siembra en el desierto.

Marta Comelli, enero 28, 2011.


Sobre un trabajo del artista:
István Sándorfi , nacido el 12 de junio de 1948 en Budapest, Hungría, murió el 26 de diciembre 2007 en Paris, France, pintor hiperrealista.
Martha Comelli



Mente sana in Corpore bus
Olga Morente Batiste



El ómnibus avanza lento, a sacudones, empeñado como siempre en que los que lo habitan se conozcan carnalmente, me incomoda, es una intimidad que no deseo, me resulta inmoral, obscena en ocasiones, cuándo un pezón desconocido roza mi espalda o la barriga de turno va frotando mi hombro a ritmo de frenazos y arranques.
Esta todo bien, dice mi compañero de asiento, ante mi evidente mirada de suplica, al reclamar que su carpeta de grandes dimensiones cese en su intento de perforar mi hígado.
Busco en mi mente algún resquicio de calma, algo que me contenga de saltar como jaguar ante su presa, que calme mi deseo vampírico de arrojarme a la yugular de la rolliza señora que insiste en que sus compras pasen a formar parte de mi omoplato.
Tras el cristal, el paisaje urbano muestra su cara gris, dejo volar mi mente, me transporto a otros lugares en los que el horizonte se deslizaba a través de otras ventana y me evoco en México con el cuerpo rígido, manteniendo a raya al miedo que pugnaba por salir de mis ojos desorbitados ante la velocidad de vértigo del ómnibus por carreteras de doble dirección en las que solo cabe un auto, temiendo el choque frontal en cada curva, de reojo miro el abismo desde mi ventana sin distinguir el suelo por su lejanía y sabiendo que si nos despeñamos por ese precipicio nadie jamás volverá a saber de mi.
Allí, recuerdo aprendí a controlar mi respiración a mimetizarme en ómnibus a dejarme llevar por el movimiento, si no puedes con tu enemigo alíate con él, eso pensaba mientras rememoraba los titulares de periódicos e informativos que anunciaban el choque o brutal accidente de uno o dos “ovni bus” diariamente y dudando de si no sería lo que el destino tenía reservado para mí, un acto a lo Frida Kahlo empalada en vida, un suceso que me alzaría como a ella, rozando la categoría de mártir, -andar pareja a tan sublime artista es señal quizá, de que en el fondo no soy tan mediocre me dije-, quizá algún resquicio de genialidad me habita y la vida me reserve aunque sea, un diminuto instante de gloria.

Mientras mi mente se relajaba en delirios de grandeza, mi cuerpo dolorido de esfuerzo y tensión, a sabiendas de que quedaban largas horas de viaje me exigió una rápida
decisión sin más elucubraciones fantasiosas. Entendí que me negaba a jugar el juego de los sabios, que dicta hagas lo que hagas, pásatelo bien y tomé la decisión de dejarme fluir, moviendo mi cuerpo al ritmo del vehículo… ¿Qué frenamos? yo freno ¿aceleramos? pues bien, adelante y atrás, ¿curvas? inclinamos hacia la ventana o contra el compañero de viaje. No hay problema, agujero o socavón en el camino ¿quedamos en el aire? ¡pues hop! ¡ damos un salto a la vez que saludamos a nuestros vecinos!,¿derrapamos?, aprovechare-
mos para sonreírnos al unísono.
Así fue como aprendí a bailar el sabroso ritmo del “bondi”, me di cuenta que todos los viajeros seguíamos la coreografía que marcaban conductor y calzada.
En ese divagar andaba, cuando un inesperado y celulítico muslo brusca y pesadamente encima del mío me torna al presente, ante la indiferente mirada del poseedor de tan contundentes carnes, no puedo por menos que sonreír, la cercanía de una frágil y longeva mirada me incita a prestarle mi asiento.
Ya de pie al levantar mi brazo para mantener el equilibrio, soy consciente de mi aportación al aroma de hogar colindante, eso me recuerda que mis estiramientos diarios pueden realizarse en cualquier lugar, así que…una pierna estira, mientras la otra flexiona, pelvis adelante, atrás ¡hop!
Estoy en el “ovni bus” aplicando mi tabla de gimnasia y sigo sonriendo…
Porque no.

Olga Morente Batiste










Ilustración - Tema: La casa
Claudia Tejeda

Para dibujar

Una casa, un rectángulo de papel con chimenea y techo.
Un sol despeinado arriba, a la derecha y un arbolito de ramas amables para colgar una hamaca necesaria.
De fondo, una montaña, que también puede ser rusa.
Envuélvala en un cielo apacible de febrero. Salpíquelo de pequeñas ve cortas que vuelen como pájaros.
Le falta una puerta, detalle indispensable: sin cerraduras. Dibújela entreabierta para que se asome su madre a llamarlo, cada tarde a las cinco, a la hora de la merienda con Carozo y Narizota.
Y no quiera olvidarse del camino, ese trazo paralelo de crayón hacia el umbral, porque es el único mapa que tiene usted para regresar, cuando le sobre la intemperie.







Siempre es bueno decir: ¡Basta ya!
Eduardo Alberto Planas

¡Basta ya! dicen los indignados en España y toda Europa.
¡Basta ya! repiten los pueblos en los países árabes quienes están luchando por mayor libertad, democracia y calidad de vida.
¡Basta ya! es el grito de las minorías en contra de la discriminación racial y política; de los no violentos.
¡Basta ya! reclama a viva voz Mafalda –junto a todas nuestras compañeras-, contra la violencia familiar, de género y doméstica.
La lucha de los pueblos originarios se nutre de ese grito. Como en aquella canción infantil pareciera que todo el mundo dice ¡Basta ya!
Aparte de nuestro Boletín hay otras revistas y diarios denominados ¡Basta ya!, hasta un disco Long Play, el del músico y compositor uruguayo Yamandú Palacios
En la República Dominicana existe el día del Basta ya!. Es el 25 de Noviembre, Día Internacional de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres, motivado por el asesinato de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, jóvenes oriundas de Ojo de Agua, paraje perteneciente a una pequeña provincia llamada Salcedo, quienes tuvieron "la osadía" de luchar por la libertad política, oponiéndose firmemente a la feroz dictadura del Presidente Rafael Leónidas Trujillo.
Actualmente el Colectivo Mujeres haciendo historia, hace activismo y se expresa en dicha fecha, invitando a la NO violencia de género, dejando plasmadas sus manos en una bandera con la inscripción BASTA YA.

En nuestro país supimos decir esta frase a lo largo de la historia, desde siglo pasado, en los albores de la patria. Y también en tiempos cercanos, que marcaron un punto de inflexión hacia lo nuevo.

¡Basta ya! un enunciado que nos fortalece.





Arte para niños en Córdoba
Eduardo Alberto Planas



El sol apenas empezaba a calentar la fría mañana del domingo. El viento asustaba con la fuerza de sus soplidos.
“La sonrisa de un niño, es el espejo de dios”, decía un cartel ubicado en la plaza Jerónimo del Barco de ésta ciudad en Alto Alberdi en donde funciona -sobre calle 9 de julio- el Taller de Arte para Niños, dirigido por Antonia Carrizo.
A esa hora había pocos niños, el frío se hacía sentir pero lentamente fueron llegando. Por sólo $5, cada uno retira el material que desea: una lámina o una figura en yeso para pintar.
Por supuesto ella los va orientando, les dice cómo corregir, modificar los colores y mejorar el trabajo.

No hay límite horario y eso les permite a los niños quedarse hasta que lo deseen.
El precio que se abona es solo para adquirir el material y una vez pintada la figura de yeso o lámina pueden llevarla a su hogar.
Ellos están allí todos los fines de semana, una hermosa manera de incentivar la creatividad de nuestros niños.
La sonrisa de los pequeños al ver el trabajo terminado, es sumamente gratificante. Y realmente, iniciativas como estas deben ser un ejemplo e incentivar no sólo el acompañamiento de la comunidad, sino de todas las entidades que puedan brindar su apoyo.
Nuestra querida Córdoba y su gente nos sorprende todo el tiempo.



Madredeus en Historia de Lisboa
Carlos Bonfil




“A plena luz, incluso los sonidos brillan''. Wim Wenders utiliza esta frase del poeta portugués Fernando Pessoa como motivo recurrente en su reflexión sobre el paisaje, la ciudad, el tiempo y el poder de las imágenes que intentan capturarlos. En Historia de Lisboa (Wenders, 1994), el sonidista, ingeniero de sonido, rastreador de sonidos, Philip Winter (senhor inverno) parte de Alemania a Lisboa a visitar a su amigo Friedrich Munro (Fritz), un cineasta escéptico que solicita su ayuda para completar el montaje sonoro de su última realización. Sin embargo, el cineasta ha desaparecido y Winter se lanza a su búsqueda. Las imágenes de Munro: las calles de Lisboa capturadas en blanco y negro, con una vieja cámara de manivela, a la manera de una película muda. Ausente el cineasta. Winter trabaja con sus imágenes, las sonoriza, simula en el estudio algunos sonidos ambientales, recupera otros en la calle con el micrófono extendido a lo alto, como una pequeña grúa o un periscopio indiscreto. Son las calles y los records de En la ciudad blanca (Tanner, 82), los sonidos de los tranvías y de las embarcaciones en el Tajo, los ruidos de transeúntes y lavanderas, afiladores de cuchillos y limpiabotas; los sonidos, completa una niña, del sol y de los árboles.
Winter lee a Pessoa, escucha la música nostálgica del grupo Madredeus, y descubre Alfama, viejo barrio lisboeta, en lo que semeja una aventura interior, una exploración en la que decide prescindir de toda compañía, porque ``sólo los solitarios saben perderse en el corazón de las ciudades''.
En Historia de Lisboa, Wim Wenders captura de nuevo el vagabundeo y desasosiego de road movies. Winter (Rudiger Vogler) vive crisis esporádicas de frustración no muy distintas a las de Munro (Patrick Bauchau): para ambos el cine ha perdido su capacidad de capturar y transmitir un goce estético; las imágenes poseen una clara vocación mercadotécnica: hoy, las imágenes venden. De ahí el propósito extravagante de Munro: atesorar imágenes que nadie verá en este siglo, ni siquiera el propio cineasta, que las filma con su cámara en la espalda. Filmar lo que desaparece como una piel de zapa o como el gato Cheshire. Filmar Lisboa, la ciudad museo, una de las últimas urbes románticas de una nueva Europa sin fronteras, la Europa del Mercado Común. Contar las viejas historias de un viejo continente anterior al neoliberalismo, decretar la muerte del, rescatar en el cine la palabra de la poesía escrita y la gracia de las primeras comedias: conservar en una videoteca ideal ``toda la memoria del mundo''. Teresa Salgueiro, cantante notable del grupo Madredeus, ofrece al senhor inverno una hospitalidad cálida, sonriente, que sintetiza la visión romántica del cineasta del norte. El riesgo evidente de la complacencia en el registro del color local y el detalle pintoresco. Para Wenders, sin embargo, más que un pretexto para el arrobo estético, Lisboa es el punto de partida para una reflexión sobre el oficio de exaltar o degradar las imágenes en los medios audiovisuales.
``Y si no tuviera el amor...'' Los versos de Pessoa acompañan esta visión elegiaca del cinematógrafo, esta oposición, a la vez complicidad y conflicto, entre Winter y Munro. Al pesimismo del segundo responde el entusiasmo adolescente del primero. Aventurarse en esta historia de la Lisboa de Wenders, en el ``cuaderno de notas visual'' de este artista nómada, es uno de los raros placeres que hoy podemos darnos el lujo. Una excelente película. Bellísima en su dramaturgia, fotografía y música.




Video


O Mar / Madredeus

No nenhum poema
o que vos vou dizer
Nem sei se vale a pena
Tentar-vos descrever
O Mar
O Mar

E eu foi aqui ficando
os pra O poder ver
E foi envelhecendo
sem nunca o perceber

O Mar O Mar...




Consigna
Virgilio Zurlo




Esos tus ojos,
serenos como claustros,
ensimismados parecen
remansos de incienso.

Yo, que te contemplo
y te pienso tan humano,
reprimo perversiones
y rodeo mi carne
con cilicios de amor,
cuando esa luz
todavía adolescente
te rodea plena,
y deja en las calles
aromas de verano,
de flores abiertas,
mojadas, el aire fresco
que ondula tu vestido.

Posas cada noche
sobre mi almohada
impregnándola.
Después lo voluptuoso
se apaga en la mirada,
en mi frente
y me desvelo
y me pierdo
en al laberinto de tus ojos.

Te dejo ir
y al perderte otra vez,
el silencio me recuerda
que todavía no conozco
los cencerros de tu voz…

Virgilio Zurlo




Mestizaje y confusión de lenguas: el “más acá” del discurso hegemónico en América
por Jorge Torres Roggero


1.- Modos de conocer


A partir de categorías, debidamente fundamentadas, como rumor, habladuría, rezongo permanente y de lo no formalizado del sujeto histórico plebeyo al que se ha dado en llamar pueblo, se configura un operador estructural que, en el lenguaje de Foucault, bien podría denominarse “principio de discontinuidad”. Su función sería socavar los sistemas y su enunciación: el discurso oficial de la administración tanto civil como eclesiástica del poder.
En América, la discontinuidad no es un más allá sino un más acá de ese discurso. América es la extensión, la travesía por donde fluye una habladuría ilimitada, continua, sorda. Dicho discurso, rechazado y soterrado siglo tras siglo, peticiona una puesta en actividad. Actualizarlo, impele a reconstruir el habla, las evidencias orales escondidas en los recovecos de transcripciones sometidas a filtros de reglas legales y secuestradas en una poderosa contextura en que se combinan procedimientos gráficos y orales. De tal modo, los registros letrados dejarán de ser un almacén de informaciones neutras o represoras para representarse como un despliegue de “prácticas discontinuas” que a veces se cruzan o se yuxtaponen, pero también se ignoran y se excluyen.
Sin embargo, la energía histórica, las luchas por el poder, han puesto en evidencia que los pueblos no necesitan del saber de los intelectuales porque desde siempre saben lo que quieren. A pesar de la invalidación de su bulla discursiva por núcleos enunciativos que esgrimen su legitimidad desde las llamadas “instancias superiores de la cultura”, la “plebe pauperum” sabe que su poder se hunde en lo más profundo de su raíz de humanidad y que su tarea consiste en producir la vida y la dignidad del vivir.
Toca a los intelectuales, apegados a la lectura y siempre al borde de la letra muerta, tratar de auscultar los rumores que hablan entre dientes en esa enigmática prolongación de nuestro cuerpo que es la escritura. Tanto la voz como la letra son proyecciones de los cuerpos que padecen y gozan los sistemas dominantes (religiosos, políticos, económicos). La letra amordaza, amortigua, sume en latencia al griterío subyacente. Caído en el anonimato, el pueblo se convierte en un careciente total. Privado de nombre en la racionalidad dominante, desconfigurado como categoría, queda excluido de todo registro. Por eso los documentos escritos, empeñados en transmitir acciones corporales, mentales, emocionales, concluyen por estampar series de imágenes congeladas.
La cuestión se resuelve, entonces, poniendo en actividad la más vasta franja de lenguaje desechado para que, movilizando energías íntimas, se haga oír. Y con sus voces, tras ellas y con ellas, una algarabía de gestos, ritos y acciones olvidadas suban al escenario.
En esa línea, y en consonancia con los enunciados anteriores, se pueden leer mis dos últimos libros: Confusa Patria. Borges y las zonceras. Otros ensayos geoculturales y, en otro registro, mis rastreos en un libro totalmente dedicado a Reforma Universitaria: Poética de la Reforma Universitaria. En ellos probamos la eficacia de nuestros “operadores semánticos” en la dilucidación de diversos autores y temas.



2.- La encru(z)cijada del creyente
En estos días, pude concluir un nuevo libro todavía inédito: Brochero y su tiempo. Cultura Popular, Santidad, Política.
Recurro en él a una atenuación de la lengua académica y dejo irrumpir tanto la oralidad como las vivencias personales. Procuro activar una dialéctica in fieri (en acto) entre sujeto individual y sujeto histórico. En realidad, ambos polemizan en un mismo cuerpo: el mío. Se producirán, entonces, continuidades y discontinuidades y un constante va-i-ven entre el yo y el nosotros. Transcribo, a modo de ejemplo, algunos fragmentos del “Introito” de mi nuevo libro:
“Siempre me llamó la atención el modo en que diversos textos biográficos presentan la figura de José Gabriel del Rosario Brochero (1840-1914). Valoraba su conocimiento, su piedad, su fervor, pero con frecuencia quedaba con la impresión de haber contemplado un telón de fondo atiborrado de paisajes, cosas y figuras congeladas que no se movían ni se interrelacionaban entre sí.
Me entregaré, entonces, a reescribir esas historias para ver si hay cosas que todavía no nos han dicho. Habrá que empeñarse en enhebrar tramas y remendar retazos discursivos para que balbuceen y den rienda suelta a la heterogeneidad de la vida.
Nadie espere cronologías, sino la focalización de núcleos de sentido. Nadie se asuste de ver aparecer rasgos hasta ahora ocultos tras piadosos eufemismos. Será un relato pero no una biografía, tampoco un libro de investigación, a lo mejor un desvalido ejercicio de hermenéutica.
Se desplegará para ello un modo irregular de leer textos conocidos y de poner en actividad ciertos significantes dormidos para que el “alma del alma” de Brochero nos diga todo lo que tenga para decirnos o seamos capaces de escuchar. Aunque sea en sordina, bueno será escuchar las voces de los hombres y mujeres cuyo bien procuró, cuya amistad gozó, cuya ayuda agradeció siempre y a quienes amó profundamente.
En consecuencia, el punto de partida de estas reflexiones brocherianas es el convencimiento de que, con frecuencia, gran parte de la bibliografía dedicada a su vida ha renunciado a una mejor inserción del santo en la historia real de nuestro pueblo. Un santo también es un sujeto histórico y no sólo un sujeto individual y seráfico. Habrá que aceptar, que bajo la charca barrosa de la cultura popular, se desliza una corriente subterránea y fecunda, corre el río rumoroso e incesante de los “gérmenes del Verbo”.
Los santos son parte de un pueblo y están a la intemperie en el remolino de la historia. Brochero venía de las campañas cordobesas que se mantenían fieles a la tradición de un federalismo democrático y con fuerte arraigo en la cultura popular. Fue así como llegó un momento, al final de su vida, en que tuvo que definirse políticamente ante los atropellos que sufrían sus paisanos de parte de sus amigos de ayer. Como entregado a Dios y mensajero de su misericordia, supo vislumbrar el mensaje profético de Hipólito Yrigoyen. Por eso mandó “bandadas de cartas” para apoyar al naciente radicalismo acosado por la represión y el fraude en Traslasierra.
Nadie se extrañe, entonces, si en los temas que abordo en estas páginas se topan a cada rato religión y política. Tentado estuve de seguir los pasos de Pierre Bourdieu y Monique de Saint-Martin en lo que llaman la “eficacia simbólica” y en el modo en que aplican sus conocidas teorías sociológicas (campos de poder, capital simbólico, habitus, poder dominado, castración simbólica, entre otros) para describir la “tecnología social” de la Iglesia en Córdoba, Argentina.
Entonces me pregunté qué es ser santo en Argentina y Latinoámerica, cuántos santos “oficiales” existen, cómo llegaron a los altares y cuál es su inserción en el corazón de las masas humildes sumidas en “crisis” sin término, pero siempre dispuestas a la esperanza, al codo con codo comunitario, blandiendo sin cesar el arma pacífica de su pobreza y de su alegría salvífica.”


Jorge Torres Roggero




Embriagado de amor
Pablo Carrera


La verdad, que he visto un par de cosas de Paul Thomas Anderson y me han gustado. "Magnolia" es increíble. Y hasta la lluvia de sapos es increíble. Pero pasa como algo más. Años después de esa joya, nos regaló "Punch drunk love". O "Embriagado de amor", como la conocimos por acá. Jugarse a tener como protagonista a Adam Sandler en algo que no fuera comedia pasatista, todo un tema. Si bien la peli es algo rara, tengo que reconocer que me gustó. Es como un imprevisto continuo: los actores, el argumento, la música. Emily Watson, genial, al igual que Philip Seymour Hoffman (años después bien merecido Oscar por "Capote"). En fin. La peli, en ese descalabro, logra para mi gusto, una de las mejores escenas del cine, cuando el actor decide jugarse y viajar, así como estaba, a Hawái, a buscar a su amor. Es una escena como de seis minutos, con el temita "He needs me" cantado por Shelley Duvall (de la banda sonora de "Popeye", un bodrio, pero la canción es pegajosamente pegajosa), que culmina con las siluetas de ellos abrazándose por error y cayendo en un beso, mientras un mundo de sombras pasan a su alrededor, también como por error. Una genialidad.
Esa genialidad es la que encontré hace un tiempo y a donde volví hoy.
Se llama San Leonardo y está en Agua de Oro.
Ensayando una zambita, para llegar hay que pasar el Manzano, y justo unos 200 mts antes del puente, ya entrando en Agua de Oro, hay una calle que nace a la derecha, llamada Juan Perón. De tierra, para más datos. La calle baja derechita hacia el río (si no pasan por delante de un par de restaurantes que creo se llama mi lugar, le pifiaron). Hay que cruzar el vado, seguir, a la altura de la pasarela sale una calle a la izquierda y a subirla se ha dicho. Es imposible no verlo. Un caserón, con una galería cubierta por vidrios repartidos impresionante, con un minarete en la parte de atrás. Queda a mano derecha pero a estas alturas, ya lo deben haber visto con mis indicaciones.




Es un hotel boutique próximo a estrenar. En Octubre si va todo en marcha. Al lugar se lo debo a mi amiga la exquisita de la Dra. Jimena Ruiz, que me lo recomendó hace tiempo. Fui un día de testeo de postres, hoy ya fue más concreto, a comer con todas las letras.
La puesta del lugar es increíble. Es como en la peli. Uno cree estar en el lugar equivocado. Es de otro tiempo, de otra cultura, de otro bolsillo. No conozco muchos hoteles boutiques, como se los llama ahora, pero bienvenidos sean a nuestra vida.
De arranque a nivel ambiente tiene un 10. Gran salón, lleno de antigüedades de un gusto impecable (nos comentó una de las mozas que el dueño es un coleccionista), repartidas en las vitrinas y paredes y a lo largo de todo el inmueble. Bajando la escalera de entrada, el salón principal, con el techo cubierto por antiguas publicidades de chapa, a un costado un surtidor viejo de YPF y una moto. Fonolas, micrófonos, juguetes y copas acompañan a este salón con una barra grande con espejo atrás y caramelera al costado. Al fondo, un salón más íntimo, con hogar a leña, que termina en una bow window de vidrios repartidos. Una araña de cristal corona el sector. Hacia un costado el espacio moderno, con techo de vidrio y paredes de piedra, al calor de la salamandra, da paso a la salida al parque. El resto de la planta baja está decorado con hermosos caballos de calesita, juguetes y más antigüedades que hacen que la vista no sepa dónde detenerse.
Una vez domado el ojo, a ver la carta. La cuestión arranca temprano, ofreciendo desayunos con pan de campo o de molde. Para el almuerzo, una selecta combinación de entrantes que van desde la tabla de fiambres y quesos ($ 75, es para dos), que lleva desde salame de la colonia hasta queso de cabra, pasando por aceitunas griegas y otros ingredientes más (qué antiguo! ingredientes!!!). Otras opciones interesantes, la sopa campestre o las mollejitas caramelizadas a la grapa y miel.
Aviso que traen como appetizer una pastita a las hierbas y una panera que ha ingresado al hall de la fama de mis momentos gastronómicos ilustres. La masa con orégano y parmesano... hay un antes y un después.
Vamos a los platos. No son muchos, son los justos. Pastas, carne, pollo y pescado.Para recomendar: los panzottis de espinaca rellenos de seso, parmesano y ricota. Con una salsa portuguesa bastante interesante por cierto. La pechuga de pollo rellena, que viene con verdes y una papa aplastada y a la hora de lo sublime, los medallones de lomo (tres), con salsa de hongos serranos y salteado de brócoli, tomates cherry y jamón crudo. Nada pijotero el plato.
Si se pudo sobrevivir a todo eso (se puede, se puede), llega el festival de postres. Testeados: el crepe de dulce de leche caserito, el crumble de peras tibio con helado y salsa de chocolate, el vigilante burgues (higos en almíbar con queso criollo) y el semifredo de chocolate blanco sobre brownie húmedo en salsa de cítricos de estación. Larguísimo el titular, pero no por ello menos exquisito.
A nivel bebidas tienen una cava más que interesante, envidia de cualquiera. Bajen a conocerla.
En la caramelera que está al costado de la barra, hay te del que se les ocurra.
También está la opción (en la carta de la entrada) de pizzetas y sándwich en pan de campo o de molde. No los probé. Como así tampoco a las tortas anunciadas para la tarde. Una buena excusa para volver
¿Precios? Los platos principales van de los $ 40 a los $ 70. Entradas y postres, alrededor de los $20. Un promedio de gasto de $ 100 por persona.
La verdad: los vale.
Mi viejo me endilgó el gusto por las cosas buenas. Sobre todo a la hora de comer. Y pagar cien mangos por un excelente servicio, estupendo lugar, increíble comida, hasta me parece que termina resultando barato.
San Leonardo es para mi gusto, el mejor lugar para pasar un buen momento gastronómico en la provincia de Córdoba.
Altamente recomendado.
Para quien venía siguiendo mi derrotero de lugares medio medio, sólo tengo para decirle que había que esperar. Iba a llegar. Llegó. Como Adam Sandler a los brazos de Emily Watson mientras Shelley Duvall canta "He needs me".



San Leonardo
Lozano Esq. Costanera
Agua de Oro, Córdoba, Argentina




El boom del cine cordobés
Entrevista a Rosendo Ruiz



En la actualidad tiene 43 años. A los 9 años construyó intuitivamente un proyector de imágenes, haciendo sus propios dibujos animados y organizando funciones para sus amigos. A partir de los 11 hizo varios cursos de dibujos animados e historietas. Esto marcó el inicio de una fuerte vocación por el cine que nunca abandonaría. En el 1997 ingresó al Teatro La Cochera, donde participó durante varios años como dramaturgo y actor en varias obras teatrales. En el 2005, dirigió y produjo el mediometraje Una Manga de Negros, y en el 2010 el largometraje De caravana.
Rosendo Ruíz, el Director de Decaravana, afirma que primero habría escrito un guión para un corto que se llamó “Soy Talleres”. Era la historia de un chico que se desempeñaba como ayudante de albañil quien se enamoró de una chica -media delincuente- en el baile de La Mona. Habrían sufrido mucho hasta que se entendieron y aceptaron mutuamente. “Transcurridos algunos años desempolvamos esa historia para modificarla y adaptarla a un grupo de actores que venían del teatro. El amigo que iba a protagonizar la peli propuso que su personaje perteneciera a otra clase -más parecida a su realidad- y ahí nos encantó la historia del choque que se produciría, y empezamos a laburarla”, dice Rosendo.
A Rosendo le gustó la idea de Decaravana porque en primer lugar la historia estaba incrustada en esa cultura. Y segundo, porque le agradan las películas que además de contarnos algo, nos muestran en dónde transcurren y las costumbres específicas de esos determinados lugares.
Rosendo afirma que: “Decaravana es el resultado de una búsqueda personal que comenzó mucho antes que el proyecto. Dicho camino arrancó en la Escuela de Cine, siguió en la de Teatro, en talleres de escritura y varios cursos. Más tarde puse a prueba las herramientas en un mediometraje experimental llamado `Una manga de negros´, para recién luego encarar Decaravana”.
Pensando en futuros proyectos cinematográficos, Rosendo me confirma que tienen un guión bastante avanzado y una idea nueva, muy interesante, que acaba de aparecer.



Rosendo se define como un director que pone mucho cuidado en la coordinación de personas. Lo que más le importa en todo el proceso son los vínculos que nacen y se cultivan en todo el camino que lleva hacer una película. También tiene cuidado con los personajes -las personas de la ficción-, a los que les dedica mucho trabajo para encontrarlos y descubrir sus personalidades y pensamientos propios. Luego le da a ellos -y a los actores que los representan- toda su confianza y libertad para que sean y sigan creciendo, aún en el rodaje mismo.
El director de Decaravana define al cordobés como divertido y optimista.
Aclara que él diferencia dos tipos de cordobeses, los que nacieron en Córdoba y los que se “nacionalizaron” por elección.

Sebastián Ianiero
Trailer:




Una cosa trae la otra
por Lily Chavez

No me apuren que me olvido.



Alguien (no me acuerdo quién) me venía hablando en estos días de la pérdida de memoria. Y eso me quedó dando vueltas en la cabeza, a la vez que trataba de recordar los temas que pasaron en todo este tiempo por Una cosa trae la otra.
Si algo me asombra todavía de este mundo, es la cantidad de información que no registramos ni registraremos nunca.
Mi padre decía que a la memoria hay que ponerla en jaque, hacer “trabajar la cabeza”, leer mucho, aprendernos textos de memoria, regresar a los libros, buscar anécdotas entre los recuerdos. Y si algo me dio todas esas posibilidades fue precisamente edificar esta columna cada quince días. Ustedes no saben lo exquisito y reconfortante que ha sido para mi memoria Una cosa traiga la otra. Sirvió para darme cuenta que si bien, nunca lograremos estar al tanto de todos los temas, lo que aprendamos día a día, forjara una mejor calidad de vida.
Dale Carnegie, con su popular libro “How to Win Friends and Influence People” (Cómo ganar amigos e influir en la gente) afirmaba que la mayoría de las personas sólo utilizan el 15% de sus cerebros o menos y con este libro terminó por asentar un mito que viene de larga data.
En realidad se dice que para desarrollar el cerebro al 100 % tendríamos que aplicar ocho inteligencias: la lingüística (redactores y escritores); la lógica-matemática; la inteligencia espacial (la que permite pensar en tres dimensiones: cirujanos, arquitectos, escultores, etc.); la musical (propia en cantantes, compositores); la inteligencia corporal-cinestésica (deportistas, artesanos. Bailarines, acróbatas); la inteligencia intrapersonal (referida a la autocomprensión y acceso a las propias emociones); la interpersonal que nos permite entender a los demás (vendedores, políticos, terapeutas) y la inteligencia naturalista (que poseen biólogos y herbolarios, que permite organizar, clasificar y ordenar).
Por supuesto, que tiendo a creer que existe también el dictado de los genes. Es habitual que integrantes de una familia se dediquen a lo mismo.
Los chilenos Parra: Nicanor, Hilda, Violeta y Eduardo, todos ellos músicos, escritores, cantautores y plásticos. Sus hijos y los hijos de estos. Antar Parra, seudónimo de Antar Pregnan, nacido en 1982, representa la cuarta generación de músicos de la familia. Lo mismo pasa – para dar un ejemplo – con Los Carabajal, en Argentina. Y con el día del niño tan
cerca, se me viene a la mente la Familia Aragón, esos españoles que influyeron tanto en la niñez de nuestro país por varias décadas. Gaby, Fofó, Miliki. Cuando murió Fofó incorporaron a Milikito en 1976 y cuando falleció Miliki, quedó Rody Al morir Gaby en 1995, Los Gabitos, sus hijos, han seguido actuando.
Prometí no ser extensa con esta nota y lo recuerdo ahora, justo ahora, que llegaron los payasos. ….Y bueno, será para otro día cuando nuevamente Una cosa traiga la otra.

Lily Chavez



1984, Población Violeta Parra, el nombre robado
Eduardo Galeano



La dictadura del General Pinochet cambió los nombres de veinte poblaciones del pobrerío, casas de lata y cartón, en las afueras de Santiago de Chile.
En el rebautizo, la población Violeta Parra recibió el nombre de algún militar heroico. Pero sus habitantes se niegan a llevar ese nombre no elegido. Ellos se llaman Violeta Parra, o nada.
Hace tiempo, en unánime asamblea, habían decidido llamarse como aquella campesina cantora, de voz gastadita, que en sus peleonas canciones supo celebrar los misterios de Chile.
Violeta era pecante y picante, amiga del guitarreo y del converse y del enamore, y por bailar y payasear se le quemaban las empanadas. Gracias a la vida, que me ha dado tanto, cantó en su última canción; y un revolcón de amor la arrojó a la muerte.



Acerca de los mitos en el saber popular
Héctor Aldo Valinotti

“…yo sé conocer dónde está la verdad aunque no tenga fuerzas parara defenderla…”
(Don Quijote, Cervantes)

Introducción y aclaraciones
El saber popular tiene como base un conocimiento cierto que ha sufrido omisiones, simplificaciones y poca erudición, dando por resultado conceptos simples y algo estereotipados. Por su gran difusión ha reemplazado, en algunos casos, al verdadero conocimiento. La intención de este aporte es establecer las diferencias entre ambos tomando algunos ítems que juzgamos interesantes.
Por razones de comprensión, el Mito aparece al principio mientras que colocamos en segundo lugar al conocimiento real. Contamos con la benevolencia del lector.
Mito: el Papa siempre ha sido varón.
Realidad: En la larga lista de pontífices por lo menos uno ha sido mujer. La Papisa Juana ingresó travestido al vaticano como secretario de un joven monje del cual estaba enamorada. Por sus cualidades fue promovida en la jerarquía eclesiástica. Su final fue trágico: Una siesta de verano tuvo que salir a la calle para exorcizar una invasión de langostas dio a luz sobre el empedrado. La multitud la lapidó, Desde entonces el ceremonial incluye una silla especial que deja colgando los testículos del candidato. Un camarlengo los tira con fuerza y pronuncia las palabras del ritual: “Habemus Papa.” Con lo cual la posibilidad de otra papisa ha sido descartada
Mito: el idioma que hablamos es el español.
La verdad: el idioma español, no existe. En España se hablaron varios idiomas: Cataluña, país vasco, Galicia, Andalucía tuvieron sus propias y bien definidas versiones. El castellano fue el de Castilla y fue declarado por Franco como el oficial para todo el país prohibiendo (con diversa suerte) a todos los demás. Nuestro idioma se basa en un castellano antiguo con términos como porotos y pollera (frijoles y falda) Contiene voces del árabe (palangana / almohada / toalla) también del italiano (lunfardo), y del quechua (pucho, morocho) En una palabra: es un castellano del rio de la Plata, y que incluye hasta voces africanas (como quilombo, candombe, tango, milonga) ¿Y de donde proviene el castellano? Según estudios recientes su origen está en el país de Oc, el languedoc, la cuna de los albigenses o cátaros una especie de cristianos primitivos prohibidos por el Papa, perseguidos por la inquisición, fueron aniquilados en Montsegur.
Mito: Las tablas de la ley le fueron entregadas a Moisés en el monte Sinaí
La realidad indica que, aparte de normas de convivencia contiene disposiciones emanadas del poder romano. Un caso es el que prescribe “No fornicar” un mandamiento que los cristianos nunca han comprendido muy bien. La historia del mismo es la siguiente: Roma quedó rodeada por hornos (fornos) de ladrillos utilizados en la construcción de la gran muralla levantada para protegerse de la invasión de los bárbaros, Los jóvenes hicieron de los mismos un lugar de citas habitual hasta el día que las puertas de la ciudad se cerraron más temprano y centenares de parejas quedaron afuera. El senado dispuso entonces la prohibición de concurrir a los fornos. ”No fornicar”, de tal modo y en nuestro actual contexto equivaldría a algo así como “no hacer el amor en los baldíos”. Este agregado romano no desvirtúa el contenido de las tablas de la ley. Es solo una muestra de lo amplio que fue el sincretismo del Mediterráneo que dio origen al cristianismo.
Mito: La búsqueda de las islas de las especies del S.XIII (Colón, Magallanes da Gama) se realizaron para acercar condimentos con qué mejorar el gusto de las insulsas comidas medievales
La verdad histórica es que las especies (pimienta, clavo de olor, comino y otras) más que para la comida eran utilizadas como conservantes-.Quien no los poseía no podía levantar la logística nutritiva de un ejército De modo que en su búsqueda hubo razones militares más que gastronómicas.
Mito: Darwin dijo que el hombre desciende del mono.
Lo real es que Darwin no aseguró eso. En su libro El origen del hombre y la selección natural por el sexo solo dice que es evidente que el hombre desciende evolutivamente de un animal inferior. Como antecesor humano fija a una suerte de “primo “del mono. Un simio que un día bajó de los árboles y adoptó el bipedismo en posición erecta. La ruptura anatómica entre simio y hombre está dada por la posición del dedo gordo del pie: si es paralelo a los demás dedos permite la marcha. Si está opuesto a ellos, el pie puede utilizarse para tomarse de las ramas. Para este cambio se emplearon miles de años y un sinnúmero de individuos. Recientes hallazgos fósiles (Lucy y otros) demuestran que hubo muchos eslabones, no uno solo. La preocupación de Darwin giró en torno a cómo se daría la futura “selección natural” en el hombre. Sin duda influido por la situación inglesa de la época (nobleza feudal y burguesía industrial por un lado y siervos de la gleba y obreros fabriles por el otro) pensó que de ambos estamentos podrían surgir hombres diferentes. El “mestizaje interclasista” ocurrido por diversas causas, descartaron felizmente esta selección.
Mito: Galileo fue juzgado por la inquisición porque sostenía que la Tierra era redonda y que se movía.
Lo real fue que, formalmente desobedeció una orden eclesiástica (no firmada) prohibiendo la difusión del heliocentrismo de Copérnico. Las diferencias del trato tiene una raíz clara: Galileo era un ciudadano de Florencia, mientras que Copérnico era un obispo polaco. Peor suerte corrió Giordano Bruno, que fue quemado en la plaza de las flores de Roma por sostener que existían “infinitos mundos”.(Algo que a estas alturas, ya ha sido totalmente aceptado, al punto de hablarse de multiversos)
Mito: Einstein dice que todo es relativo
Este es un tema complejo que exige el control de ciertos conceptos como energía, masa y espacio-tiempo que están muy lejos del saber popular que reemplaza el conocimiento por una idea simple y abarcativa, sin duda falsa.



TANTAS VECES HAS CREÍDO


que no volverías a ver la luz del día,
que no remontarías la punta de tu dedo
fuera del borde de la ventana
y, ahora, como si nadie te mirase,
encuentras –demorados en el patio-
la brevedad de la tarde, el cansancio
y la huella de salitre que ha calado las paredes.
Sin embargo, no es coherente,
¡si estás muy lejos del mar,
de los salitrales, de toda salina!
¿De qué manera el salobral
podría carcomer los revoques de tu casa,
las punteras de tus zapatos?

Mas, aunque dudes, ahí estás,
comprobando la improbable huella,
el salivazo despiadado
de una sal que no escogiste
Eugenia Cabral


10 comentarios:

Laura dijo...

Hermoso el boletín y todo lo que emprendés Eduardo. Felicitaciones a todo el staff. Un abrazo

Anónimo dijo...

Toda la belleza del baile flamenco en las páginas del Basta ya!, plasmadas en los cuadros del Bar Barcelona donde se reune La Bandada a entonar sus trinos. Tal vez por la presencia inmediata de la primavera, erotismo y desnudos despues del crudo invierno indudablemente es un ahelo el despjode ropas.jaja. Este fascículo especial por haber tenido un espacio en el contexto de la Feria del Libro. Se percibe como más colorido y lleno de sustanciosas notas y poesías.La gastronomía acompaña una vez más nuestro camino. La Sopa y Embriagado de amor de pablo carrera recorre lugares que despiertan su placer pòrlña buena comida. El jajajajajaja de Marta Droooker, el descubrir los beneficios de la risa conlleva el querer incorporarla en uno como un bastión en nuetras vidas.Ella es salud. Mafalda: Quino se hace presente con un angustiado grito de Bast aya! en su total vigencia nos hace sentir pequeños ante la ductilidad de siempre a tenta a expresar lo que sentimos. por estos tiempos ese grito permanece atorado en nuestras gargantas debido a tantos hechos de injusticias, violencia, hambre y desolación. No voy a referirme a cada nota enparticular porque vendría a escribir todo unlibro sobre "derechos humanos" un no estoy capacitada para ello, por eso simplemente me expresa felicitando desde el Director, a todos los integrantes que hacen sus aportes a ewste Boletín que cada vez ccrece, crece como las ansias que sentimos algunos de vivir en un mundo mejor para todos. Gracias como siempre. unalectora acérrima de este boletín que lo vio nacer, crecer y ser.Julia Valle. y Basta ya! Adelante.

Anónimo dijo...

Gracias Eduardo por hacerme llegar este BOLETÏN....bello , me encantó!!!!!!!!!! Y me sumo a esos, al decir de Galeano que tenemos sed de belleza y sed de justicia !!!!!!!!!!!! GRACIAS Ivette

Anónimo dijo...

Gracias por el envio.Felicitaciones. Laura Luc

Anónimo dijo...

Soy amiga de Lily Chavez y conozco el boletín porque ella siempre habla del Basta ya!, cuando puedo llegarme , como esta vez, disfruto de cada artículo, de cada poema, de cada nota , de las imagenes que son importantes para apoyar lo que se dice. Siempre me sorprenden, es un boletín con el que uno se encariña una vez que lo conoce.
Felicitaciones al grupo!

Andrea Casas

Anónimo dijo...

Hola Eduardo; llegó tu envío!!!!! muchas gracias, colega y muchas gracias por incluir mi texto!!!
Ayer la miré por encima y me gustó lo que vi, y además, me encantó encontrarme con el César Vargas y la Eugenia Cabral, a ella sí que hace por lo menos 25 años que no veo.
Nuevamente te felicito por el empuje y la pasión por ampliar los márgenes del arte y hacer circular las ideas y el pensamiento; ese es el tipo de energía que necesitamos en el mundo de la cultura, que se multiplique y prenda como yuyo.
No me olvido de que cuando vaya a Cba. -tal vez viaje el 9 de diciembre- te contactaré previamente para que nos podamos encontrar a charlar un rato y compartir arte y experiencias.
Fuerte abrazo,
Sergio Pravaz

Anónimo dijo...

Hola Eduardo:
Sí, recibí el Boletín pero aún no tuve tiempo de leerlo a fondo como a mí me gusta.
Estoy releyendo algunos trabajos míos con la idea de mandar alguno para el boletín ¿habrá lugar?
Un beso
Stella

Anónimo dijo...

Ay, Eduardo! ¡Qué linda sorpresa la edición impresa del Basta ya. Hoy, cuando te contesté diciéndote que lo había recibido, me refería al boletín electrónico y, de paso sea dicho, me pareció raro que me pidieras acuse de recibo. Pensé que tendrías algún problema con internet y querías verificar que todo llegara.

Hace un rato recibí el sobre y ahí me di cuenta de mi confusión. Lo estuvimos mirando con José; nos encantó, realmente es bello como objeto en sí, cuanto más cuando uno se sumerge en el contenido.
Voy a mandarte algo uno de estos días.
Stella García

Anónimo dijo...

Gracias. Hermoso el Boletín. Luis

Anónimo dijo...

Realmente hermoso el boletin....como siempre la diagramacion excelente, aunque he notado un mejoramiento en la grafica delsoporte papel.. y bueno el contenido excelente...pensar quer yo lo vi nacer...Mariana