jueves, julio 28, 2011

¡Basta ya! Boletín Literario - Julio 2011


¡Basta ya!
Boletín Literario
año 7 -Julio 2011 - nº 118



Macedonio
Café / Club
9 de Julio 923 - Tel: 4232354
Puesto de venta del
¡Basta ya!
Boletín Literario

¡Basta Ya!
Boletín Literario
Año 7 – Julio 2011 - Nº 118
Director / Propietario: Eduardo Alberto Planas
Colaboradores Permanentes: Liliana Chavez, Alfredo Lemon, Jorge Luis Carranza, Pablo Carrera, Adriana Pozzo, Mónica Ferrero
Diseño y diagramación: Eduardo Alberto Planas
Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión del ¡Basta Ya! Suscripción gratuita. Este Boletín se edita en forma virtual mensualmente. Registro de Propiedad Intelectual nº 598958. Hecho el depósito que marca la ley 11.723. Se puede reproducir con cita de autor y fuente.
www.boletinliterariobastaya.blogspot.com
Email: eduardoplanas2001@hotmail.com
Te: 0351-4886974 / 351-6170141

Esta revista se terminó de imprimir en la grafica21, Duarte Quiroz nº 1072, Córdoba
grupoeditor7@gmail.com





Editorial
En estos tiempos tan duramente humanos, el ¡Basta ya! reafirma su compromiso con la palabra.
Enriquecido por distintas voces, su colorido ya empieza a iluminar algunos senderos de nuestra ciudad.
Estamos recorriendo un camino, ahora nuevas metas nos inducen a seguir adelante.
La impresión de la revista en soporte papel, de alta calidad, nos acerca a nuestros
lectores.
Córdoba de Antaño, La Literatura y el Arte han sido temáticas abordadas en algunos boletines. Miradas enfocadas hacia una sola problemática, para dar sentido de unidad y pertenencia a los contenidos.
En este número tratamos de abordar una aproximación al género de lo fantástico.
Muchas otras ideas nos invaden: la tensión entre lo culto y lo popular, el valor del libro en estos momentos, el devenir social, temas a debatir y reflexionar en el curso del presente año.
Estamos dispuestos a afrontar el desafío.
Sobre todo a difundir en forma cada vez mayor el quehacer cultural de nuestra provincia, que irrumpe en cada lugar.



Marcos Milewski –A Rua - Óleo sobre tela, sobre placa acrílica e luz, Díptico, 160x100x10 cm. e 142x100x10 cm.




Como Thelma y Louise
Jorge Luis Carranza

Quisiera decir
solo lo necesario.

Lo justo
y necesario,
pero decirlo.

Dejarlo ahí,
con unos puntos suspensivos.

El buen silencio
del que lee,
hará el resto.

Irme casi en puntas de pie.

Luego saltar al vacío
y desaparecer.







UN AGOSTO
Mónica Ferrero



Un agosto
tras de otro
y de otro
trizó el fulgor
de revuelta
en los iris
cegados;
melló el filo
de la hoz
degollando alambrados,
teletipos,
camarlengos,
regimientos,
magistrados,
con el pulso
en que el pan
perdonó sus agravios.
Pero, a veces, también,
bajo el fiel de los álamos,
el agua inventa, de nuevo,
el remolino en la sangre,
el fantástico chispazo
de la Luger
escondida
en el harapo,
se enderezan los hombros,
se desatan las horcas,
se arrebatan los laudos,
se arremangan las faldas
rescatando escarpines,
pizarrones,
tornos, diarios
y se enciende
despacio el furor
de los mansos,
asaltando
para el sol
el vitral
del palacio.






Aprendiendo a flotar
Claudia Tejeda

Después de la inundación, se hizo autodidacta en técnicas de buceo.
Se sumergía por horas en el cuarto de llanto a ordenar las actas remojadas donde se confundían las firmas de casamiento y las rúbricas de divorcio.
Se sentaba sin respirar sobre la cama submarina a mirar el tiempo intacto de la diapositiva con aumento, al final de un tubito de plástico.
Entraba a la fotografía casi nublada y abrazaba al muchacho flaco sentado a su lado, intentaba la risa que les quedó para siempre y la manzana acaramelada parecía más insulsa y lejana en cada mordida.
De fondo, el circo inmóvil.
De fondo, los trapecistas con vértigo y un fraude de magos.
Trató de suspirar y tosió un pez atragantado.
En el rasguño del asma, le dio la espalda a la asfixia y nadó hacia la superficie con medio pulmón para el olvido.







NO ME NOMBRE, QUIEN ME NOMBRA
Olga Morente Batiste



No me nombre quien me nombra
digo desde mi ventana
ya no soy Penélope
enlutada de ausencias
tejiendo telas de araña
tampoco reina de las sirenas
que con hilos de amor
forja las rejas de su jaula


Soy la que flota en el espejo
ausente verde bajo mis pies
vacía de azul, de blanco de nubes
emulando hechizos
fingiendo calma
todo fue vivido
toda palabra fue ya escrita
navegante de letras sin dueño
innombrables herejes
lamerán mis versos prohibidos

No me nombre quien me nombra
quiero que el viento poeta
escriba su oda en mi espalda.


Olga Morente Batiste





Jorge Luis Borges, a 25 años
Silverio Enrique Escudero



Por estos días se cumplen 25 años de la muerte de Jorge Luis Borges. El mundo está asociado en la conmemoración. Se trata del homenaje merecido al escritor argentino más universal; el más leído y estudiado jamás. Los trabajos que buscan indagar en el universo borgiano se cuentan por miles. Hasta en universidades tan lejanas como las chinas, de India o del África profunda, es tema de tesis doctorales y discusiones académicas.
La mayoría de sus biógrafos coinciden en que venció todos los obstáculos. Excede los compartimientos estancos de la sociedad. Supera barreras ideológicas. Ésas que han levantado –a izquierda y a derecha- los que han hecho de la incomprensión y el sectarismo su modo de enfrentar la vida. Ése es el hombre, el escritor que gana, cada día, espacios, en quienes llegan, timoratos, a su vera.
Alguna vez, en una escalera de esta ciudad, lo reencontré. Fue motivo de largas reflexiones con algunos viandantes con los que disfrutamos largas tertulias dominicales. Con uno de ellos profundice su lectura. La del Borges que indaga en la mitología clásica y en la entretela de los dioses escandinavos que le permiten mostrarse como un teólogo superior a pesar de su declarado ateísmo. Y me volvió a enamorar. Desde entonces me acompaña en un lugar destacado de la biblioteca.
Algunos lo consideran como un maestro de la literatura. Como un maestro universal. No es un exceso. Mienten aquellos que lo definen como un escritor para escritores. Ha superado lo literario. Entró, por derecho propio, en el campo de las ciencias duras. Relación que encuentra fundamento en algunas de sus más geniales narraciones. Es que La Biblioteca de Babel, El jardín de los senderos que se bifurcan, Deutsches Requiem y El Aleph son textos obligados para aquellos que indagan acerca de la Teoría del Caos, la mecánica cuántica, la paradoja de Einstein-Podolsky-Rosen y sobre el principio de incertidumbre.
Jorge Luis Borges espera, confiado, que cada generación lo descubra. Tiene la vigencia de los clásicos. Es que, más allá del literato profundo, es posible encontrar al humorista sagaz, al polemista penetrante, al esgrimista que destroza a sus oponentes. Ese hombre capaz de reírse de sí mismo, de sus defectos y de su “gloria”. Cuestión que ha sido tomada como un sacrilegio por los idiotas de siempre; ésos que han pretendido imponer su moralina llevando el humor y la sonrisa a los estrados de la Justicia.


Los estudiosos de la lengua no dudan en exaltar su manejo del castellano. Una de ellas, a nuestro pedido, sintetizó su visión técnica de Borges: “Es dueño de una prosa extraordinaria que excede los cánones. Es única, especial. No es ni criolla, ni española, ni gauchesca; es solo borgiana, anticastiza, americana de raíz hispánica pero lo suficientemente nueva como para deslumbrar a todos los que estudiamos el idioma. Es el resultado de un severo, lento y complejo proceso de meditación, depuración y refinamiento estético. Por eso el placer y el desafío de encontrarse con Borges en sus cuentos, en sus poesías”.
Han pasado veinticinco años de su muerte y sigue despertando pasiones. No sólo en torno a la valía de su obra. Hoy se enfrenta a plagiarios y “piratas” que fantasean con escribir “a la manera de …”. Buscan usufructuar su prestigio. Los casos, que se cuentan por centenas, no resisten el menor análisis. El más notable es el falso poema “Instantes” que se comercializa a manera de afiches y otros impresos.
Una extensa investigación permitió descubrir que la verdadera autora del texto es una desconocida poetisa, nacida en Louisville, Kentucky, EEUU, y naturalizada canadiense, llamada Nadine Stair, que publicó esa obra, en 1978. A poco de andar, intentaron desacreditar tales conclusiones insistiendo en la falacia.
Beatriz Sarlo, en su “Borges, un escritor en las orillas”, apunta: “No existe un escritor más argentino que Borges: él se interrogó, como nadie, sobre la forma de la literatura en una de las orillas de occidente. En Borges, el tono nacional no depende de la representación de las cosas sino de la presentación de una pregunta: ¿cómo puede escribirse literatura en una nación culturalmente periférica? La obra de Borges nunca deja de rodear este problema que pertenece al núcleo de las grandes cuestiones abiertas en una nación joven, sin fuertes tradiciones culturales propias, colocada en el extremo sur de lo que fueron los dominios de España en América, tierras finales que fueron la
sede del virreinato menos rico, que tampoco pudo exhibir, como otras naciones latinoamericanas, grandes formaciones indígenas precolombinas (…) Borges escribió en un encuentro de caminos. Su obra no es tersa ni se instala del todo en ninguna parte: ni en el criollismo vanguardista de sus primeros libros, ni en la erudición heteróclita de sus cuentos, falsos cuentos, ensayos y falsos ensayos, a partir de los años cuarenta. Por el contrario, está perturbada por la tensión de la mezcla y la nostalgia por una literatura europea que un latinoamericano nunca vive del todo como naturaleza original.”
Jorge Luis Borges, a 25 años



Silverio Enrique Escudero





A Facundo Cabral
In memoriam.



Viajero impenitente
maestro de la vida y el canto
recorría el mundo
sin más equipaje que su guitarra y su talento
había hecho del vagar de una ciudad a otra
su única frontera
su casa era el planeta y su jardín
los escenarios de la Tierra.

Hablar con él
era lo mismo que verlo desde un palco:
había hecho de la conversación
una de las bellas artes.

Sobreviviente de sí mismo
asolado por la muerte
que tantas veces lo tuvo aferrado en un puño
ella -sin darle más tregua-
lo arrebató de este mundo
convirtiéndolo en mártir de la violencia
cuyas balas no sabían de su amor y valentía.

De a ratos -cuando estas lágrimas
de indignación y pena
dejan de nublarme la vista-
de a ratos -plenos de silencio y alta escucha-
yo sigo conversando con Facundo
y me invita -una vez más- a desayunar con él
a quien conocí por uno de esos misterios de la vida
y siempre acaba con las mismas palabras:
"Como ya no tengo casa, este hotel es mi casa
y mis amigos no pagan en ella".

En algún hotel de un remoto mundo
me seguirás esperando ¡amigo del alma!

¿Cuándo vendrás a la mía Facundo
que el desayuno se enfría?

Rafael Roldán Auzqui





VERDE CLARO

''Si me enseñaras qué es el verde claro...''
Héctor Viel Temperley


Un soldadito de plomo me tapa los ojos, corre una cortina y lo sé porque escucho las sedas deslizándose hacia un costado.
El soldadito se escurre entre los pliegues de la cortina, los pliegues de mis ojos o los pliegues de su vestido alado. El de la media mujer.
Ahora comprendo; veo porque la venda tiene un hueco.
''El corazón le sobra'' dijo el soldadito y alguien lo recortó, perfecto, con su forma y así pude ver. Todo verde claro, especialmente el ramillete de uvas frescas sobre el plato, desprendidas de algún otoño inquieto, y la pluma, en la mano de la mujer, media.
La mujer tiene medio cuerpo sí, pero solo puedo verla con un ojo. A sus espaldas una pared joven suspende su joven mitad. Habla ella, la media mujer y dice que morí de muerte natural y yo cambio el ojo que mira tras el recortado corazón, por el otro, pues me siento vivo, aún.
El soldadito de plomo ahora es verde claro, los lienzos que cubren a la mujer son de un color indescifrable. Ella se abraza a nada y de su medio rostro sale un pez o es lo que veo con mi medio ojo que se asoma por mi corazón que recortaron, desfigurando parte de la venda que aún se queja de dolor y besa el silencio de mi boca.
Quiere mi boca gritar pero entre ojo y ojo hay un corazón que aún late. Allí, mi mano amordazada lee como en una postal que la mujer se enamoró de un maniquí al que creyó un soldado color verde claro, ahora de plomo, y que fue su amor hace mucho tiempo. El soldado-maniquí se aleja de ella o me parece, no distingo bien. Presiento que es para que yo, distraídamente pueda sacarme la venda y ver claro, verde, las gotas heladas que ruedan al piso formando un charco que al final, presiento son los restos de la media mujer de color verde,...claro.
Marta Comelli



La obra de Marcos Milewski prestigia al ¡Basta ya!



Es un artista plástico de origen polaco, de nacionalidad argentina y francesa.
Nació en 1959, en Córdoba, Argentina. Fue alumno de Álvaro Izurieta.
Vive y trabaja en Funchal, en la isla de Madeira, Portugal.
Sería simplista intentar definir la pintura de Milewski según las corrientes artísticas en boga, porque sus fuentes de inspiración son la confluencia de varias culturas e influencias: desde los pintores flamencos del primer Renacimiento (Jan Van Eyck, Petrus Christus, Patinir), pasando por los grandes artistas del siglo XVII (Velásquez y Vermeer) hasta los creadores del siglo XX como Hopper, Balthus y Antonio López García. Los cuadros de tapa, contratapa, editorial, del relato Ventanas, y del presente son obras de este destacado artista plástico cordobés de su exposición “Todas las fronteiras, un jogo”.




Marcos Milewski – A Rua







DECIR AMIGO: Un acercamiento a la amistad entre Alejandra Pizarnik y Julio Cortázar





"Ubi bene, ibi patria" - Adagio Latino.

(Donde se está bien, allí está la patria.)


SI ES VERDAD que cada uno tiene los amigos que se merece, Alejandra Pizarnik y Julio Cortázar se merecieron y cómo! Ellos debían ser necesariamente amigos porque tuvieron en común la escritura entendida como necesidad vital en un sentido salvífico y catártico (así, Alejandra decía que escribía como sustitución de su voz, por querer hablar y que la entendieran y Julio que lo hacía por desadaptación al mundo, a lo real).
Su amistad se trasluce no sólo en los textos que se dedicaron mutuamente en vida, que fueron publicados como parte de las obras de ambos, sino también y más profundamente en las cartas que cruzaron, cuyo testimonio es un interesante registro de la intimidad compartida por estos dos seres excepcionales y que se dieran a conocer post mortem como corpus epistolares. Lo que sigue es apenas un intento de plasmar lo que cada uno significaba para el otro, a partir de la selección de fragmentos de sus respectivas correspondencias.
EN PRIMER lugar elijo una carta que Alejandra Pizarnik escribió a Silvina Ocampo (o "Sylvette", como le gustaba llamarla), fechada el 03/04/70, en la que luego de contarle que había pasado "una semana de tengo que tirarme por la ventana", con un estado de salud terrible debido a un feroz ataque de asma, le dice que le llegó una cinta grabada por Julio Cortázar para ella: "...Empieza la cinta. A la segunda frase me pongo los lentes oscuros. A la tercera me pongo a dibujar y a fingir que sólo me importa ese muñequito huído de mi pluma. Es simple: Julio me habla como por teléfono: es tal hora, hago tal cosa, llegó tu libro "Nombres y Figuras" (...) lo miro, lo abro; ese título es un blue de Bessie Smith ¿no lo escuchaste en mi casa?, a ver, voy a leerlo -y lo lee en voz viva y lo comenta y lloré como 1339 perritos recién nacidos- (...) Qué simple y terrible, Sylvette, ese encuentro entre Julio y yo en el espacio o herida de un librito solitario y a nadie destinado (...) No dejes de decirle que el mero hecho de que él, Julio, exista en el mundo, es una razón para no tirarse por la ventana; Julio, vos, Adolfito (Bioy Casares), Octavio (Paz) (...) pienso que están aquí y me digo: Ellos aseguran tu mundo vertiginoso e inclusive te ayudan a respirar como no lo puede hacer ningún medicamento..." (CORRESPONDENCIA PIZARNIK, compilada y comentada por IVONNE BORDELOIS, quien fuera una de las más íntimas amigas de Alejandra, SEIX BARRAL, BS. AS. 1998).



AHORA transcribo un breve fragmento de una carta de Julio Cortázar a Alejandra Pizarnik, fechada en París el 09/09/71. Aquí se refleja la preocupación constante de Julio por la salud física y mental de Alejandra, puesto que ella tuvo un par de entradas en hospitales psiquiátricos debido a sus cuadros severos de depresión y varios intentos de suicidio (hasta que finalmente lo consumó, poco más de un año después de la fecha de esta carta): "...Yo te reclamo, no humildad, no obsecuencia, sino enlace con esto que nos envuelve a todos, llámale la luz o César Vallejo o el cine japonés: un pulso sobre la tierra, alegre o triste, pero no un silencio de renuncia voluntaria. Sólo te quiero viva, sólo te quiero Alejandra..." (Cartas completas de Julio Cortázar, tomo III, Alfaguara, Bs. As., 2000). ARISTÓTELES dijo que la amistad es el más puro y desinteresado sentimiento humano, mejor que el amor porque, a diferencia de éste, no genera la necesidad de posesión del otro. Serrat escribió dos sentidas canciones dedicadas a sus amigos ("Las malas compañías" y la que presta su título a este texto). Atahualpa dijo que "un amigo es uno mismo con otro cuero". Hay quienes dicen que la patria de uno es la tierra, la infancia, la lengua, etc. Yo humildemente sostengo que la verdadera patria de uno son los afectos, los amigos, y que constituyen la mejor de las dos certezas con las que vivo; la hermosa certeza que me ayuda a sobrellevar la otra, la terrible certeza de saber que moriré algún día. Estas cartas, aún cuando son sólo dos breves retazos de un sentimiento mutuo inabarcable como tal, resultan un bello testimonio del verdadero sentido y valor de la amistad entre los seres humanos.
Mundo para habitar. Aire para respirar. Pulso para latir. Vida para compartir. Juntos.


María Reneé Fernández Lawson




La Palabra
Daniel O. Requelme


Venimos
de otra muerte
mediatizados por la palabra.

La palabra
que se hunde y se hunde
en el lenguaje que nos anticipa
y destituye la nada.

Nada de la que nace
y por ignoto mandato ordena
el movimiento de las cosas.

Cosas
que precisamente
se crean al nombrarse.
Arte de un dios que imita al poeta.




Lo fantástico y un punto de vista
Hugo Fernando Conterno




Sueños y pesadillas parecen ser el pan del género fantástico, aunque intuyo que muchas veces es la realidad dicha con otras palabras.
Carlos Castaneda y Georges Gurdjieff han jugado magistralmente con una imagen, la de un depredador que nos ha domesticado, con permiso de ambos y de todos ustedes: así como se crían pollos, conejos, cerdos y vacas, se nos tiene a nosotros para exprimirnos a diario la vida (está explicado de una vez y para siempre el porque me volví vegetariano).
Cuando Don Juan le explica al pobre Carlos esta imagen, este último se enoja, hace una terrible rabieta y le recrimina sobre este absurdo, Juan le dice: “…dime cómo explicarías la contradicción entre la inteligencia de un ingeniero y la estupidez de su sistema de creencias, o la estupidez de su comportamiento contradictorio. Los chamanes creen que los predadores nos han dado nuestro sistema de creencias, nuestras ideas acerca del bien y del mal, nuestras costumbres sociales. Ellos son los que establecieron nuestras esperanzas y expectativas, nuestros sueños de triunfos y fracasos. Nos otorgan la codicia, la mezquindad y la cobardía.”
Ouspensky pone en boca de Gurdjieff un relato de algo que ocurrió en el lejano oriente: Un mago malvado que tenía muchas ovejas y no quería contratar pastores (aunque luego de la flexibilización laboral lo piensa), ni poner cercas (aunque el banco lo llama todos los días por una nueva línea de créditos), ni cámaras de vídeo, a causa de ello las ovejas se escapaban, con la consiguiente pérdida de carne y piel.
"…Al fin el mago encontró un remedio. Hipnotizó a sus ovejas y les hizo creer primero que nada que eran inmortales y que no se les estaba haciendo ningún daño cuando les quitaban la piel, que, al contrario, sería muy bueno para ellas e incluso placentero; en segundo lugar les hizo creer que el mago era un buen amo que amaba a su rebaño tanto que estaba listo para hacer cualquier cosa en el mundo por él; y en tercer lugar les hizo creer que si algo les fuera a ocurrir no les iba a pasar en ese momento, en cualquier caso no ese día, y por lo tanto no tenían necesidad de pensar acerca de ello. El mago incluso les hizo creer que eran leones, a otros que eran águilas, a otros que eran hombres, y a otros que eran magos.” Las ovejas nunca más se escaparon y están felices esperando al mago. Algunos dicen que son libres al decir todo lo que se les cruza por la cabeza, como si tener algo allí fuera fruto siempre de su propio pensar, o el cerebro fuera a lo que se refería Antonie de Saint-Exupéry con eso de lo invisible a los ojos. Otros creen que el sistema partidista es la democracia, o que el opinar cada un par de años es elegir, o que una ley tiene la propiedad de ser justa, o repetir una frase del noticiero es saber lo que sucede. Simples creencias impuesta por el mago, una faceta más de la mente heredada del predador.
Que historias tan fantásticas… Castaneda la concluye de un modo hermoso: llora al pensar que su padre jamás supo que existían los predadores. Menos mal que es pura fantasía que si no me enojo con todos los Pastores, también con las ovejas, los rebaños, y hasta con esa grandiosa fotografía del empleado del mes que me han regalado.






Ventanas - Los nichos
Eduardo Alberto Planas




Sebastián y Lucía eran estudiantes del interior de la Provincia. Vivian de lo que le enviaban sus padres y de algunas artesanías que ella vendía en el Paseo de las Artes. Poco dinero tenían.
Alquilaron un departamento en calle Santa Rosa nº 2665 de Barrio Alto Alberdi. Era una especie de Housing actual pero para estudiantes. El lugar era conocido como los nichos.
El problema era que no tenía ventana. Una puerta, dos cuchetas, una pequeña cocina y el baño al fondo. En verano debían dormir con la puerta abierta. El patio de adelante era compartido con los otros estudiantes, único lugar al aire libre, donde se realizaban asados comunitarios, reuniones y se recibían las visitas.
Sebastián dibujo con tizas en una de las paredes de su pequeño departamento una ventana, con un bello paisaje. Le puso un marco y postigos de cartón. En verano dibujaba el río que recorría un valle entre verdes colinas. O un velero en medio del mar. En otoño los árboles se ponían de color ocre y las hojas caían En invierno llovía y hasta se veían pequeños copos de nieve. A veces debían cerrar los postigos. En primavera la ventana se cubría de flores. Ocasionalmente pasaban transeúntes en bicicleta.
Con el tiempo el amor se esfumó en los nichos.
El terminó la Escuela de Bellas Artes y se mudó a Buenos Aires. Luego ella se enteró que se había marchado a Barcelona.
Lucía puso un negocio de artesanías y le iba muy bien.
A los años Sebastián regresó a Córdoba a inaugurar una exposición de cuadros.
Lucía fue.
Las pinturas eran todas ventanas; ventanas y más ventanas. Por allí
alguna mujer, rubia, hermosa, parecida a ella.
Lucía fue la única que pasó por esas ventanas.


A Verónica y Andrés

Eduardo Alberto Planas



CHRISTIAN Y EL ROCÍO
Eugenia Cabral



El colchón huele a la humedad de los cuerpos de todas las personas que han dormido encima de él, a la intemperie. Y esa humedad de sudor se entremezcla con la del piso, porque todas las veredas urbanas están húmedas de minúsculos desechos humanos. Partículas adheridas a las suelas del calzado, líquidos que se vierten involuntariamente (bebidas, medicamentos, salivaciones, lágrimas, leche para niños, glucosa de golosinas), moléculas de hidrocarburos, de toda clase de derivados del petróleo, con sus diluciones insondables de minerales revueltos con otras sustancias en el lecho de las alcantarillas.
Humedad. Nada hay propiamente seco sobre las veredas urbanas. Ni un pedazo de piedra limpia, de leña petrificada, de arena. Todo está húmedo de promiscuidad urbana.
Sobre el colchón donde duerme Christian han caído ya doscientas noches de rocío que, al atravesar la atmósfera polucionada, se iba corrompiendo. Ya no es aquel rocío virginal que mojaba las rosas predilectas de las doncellas. Este relente es un precipitado metálico, denso, similar a una silicona. Pero sigue dando la sensación de que desciende de las estrellas.
-¿De cuál?, se pregunta el pequeño Christian. ¿De la que guió a los Reyes del Oriente hacia aquel bebé que iba a ser coronado Rey del país de los judíos, que era una forma más de decir los “hombres”? ¿Existirá todavía la estrella antigua, o se habrá extinguido ya? Porque las estrellas se extinguen pero las personas no se dan cuenta, salvo los astrónomos, que poseen anteojos especiales para espiar vida y muerte de los cuerpos estelares (aunque suene atrevido, pero no, son científicos).
Christian podría llegar a ser un gran científico de astros algún día, aunque no ha tenido tiempo ni de aprender sus nombres, a pesar de haberlos mirado brillar durante doscientas noches consecutivas. Por eso confunde a la estrella de Oriente con ésa que viene ahí, cruzando por encima de los edificios, como en la antigüedad corrió por el cielo sobre el desierto, al ritmo de las camellas.
Porque Christian nunca será rey del Oriente, ni de los hombres, así como no ha nacido en un limpio desierto. La luz que se inclina sobre su frente es la mirada de Yesica, la nena que es su medio hermana. Es tan linda que cualquiera se la imagina como un lucerito, o un planeta lejano. Y Christian ve la luz de su mirada entre el sudor de la fiebre que le cubre los ojos, fiebre densa como el rocío que baña las ciudades.
Ahí viene la estrella cruzando el firmamento, Yesica, pero no están los reyes que la escoltaban. ¿Se habrán extraviado en medio de las arenas? Ya siento su claridad posada sobre mi frente, hermanita, aunque la tenga hundida en este colchón con olor a humedad del invierno en esta ciudad, que no recuerdo cómo se llama. ¿Cuál ciudad era ésta, Yesica? Ahora mis pies pueden caminar sobre la Vía Láctea, debo estar caminando cabeza abajo, porque ya no veo el planeta Tierra, ni la calle, ni el colchón aquel donde nací, donde jugábamos, hermanita, y nos abrazábamos al caer el rocío, para no enfriarnos. Solamente veo las constelaciones del cielo. Y vos, ¿por qué no estás junto a mí, caminando por las estrellas?



T A B A C O
La rabia dura lo que el cigarrillo.
Luego el humo y la ceniza esparcen
la desmerecida forma de lo que ha sido.
Arder. Arder como la brasa ambigua
que no es llamarada ni es ceniza;
entre secuencias de orden y desorden
arder; arder cual perfume de maderas;
cual ocaso –furia postrer del día-
arder; en pausas de la informática,
detrás de los envases descartables,
con un sexo torpe entre torpes manos,
arder. Como sólo el fuego puede arder.
Como pasión y soledad pueden arder.
Astro perdido en la jungla del cielo
tornando a una casa y a unos padres,
arder. Solícitamente, en honor de un amante,
arder. Ofrecer la transparencia y pretenderla
cada vez con menos fuerza y eficacia.
Arder. En el templo de los bárbaros.
Arder, tan tenue como sea posible,
ante la fatiga de la mirada. Encender
los rubíes de la culpa entre el lodo funeral
y las arenas donde el hedor de lo muerto
sobrevive (¿para qué?) sin condena ni justicia.

En el horno de los bronquios se caldean
la sinrazón de existir abominando
y el humo: símbolo de olvido e impotencia
de querer retener lo que se esfuma
-antes eterno, ahora fugitivo-,
breve danza de amor entre los dedos,
ocaso que arrastra el cuerpo del día
-iluminado de amor- a oscura gruta,
para escandir las formas de la noche
cual sílabas de un poema revelado.





El Sombrero
a Eduardo Planas



Vamos compañero,
volemos juntos cabalgando
al tiempo:
todo es un soplo, un deseo,
humo en el horizonte.

Ven, cicatricemos,
trascendamos.

Con la frente firme y
la espalda erguida,
mantenme altivo, digno de
una hazaña.

Aunque bien sabes:
la fuerza es un disfraz,
revés del infortunio.


ALFREDO LEMON






Ella
José Luis Planas Osorio



De repente, ella, mi escultural mujer, comenzó a transformarse. Mudó de la cabeza a los pies, comenzó a salir su hermosa y blanca piel, sedosa, y abajo aparecieron unas escamas, y una cola larga, comenzó a crecerle, de color verdoso-amarronado, aunque su rostro viraba hacia el verde flúo, y los ojos se le iban poniendo de color rojo brillando con un fulgor inusitado y preocupante.
-Que te pasó, le pregunté, y me dijo: -No sé, estaba tomando una ducha y de repente comenzaron a caer pedazos de mi piel a jirones, y comencé a sentir un calor y una picazón en todo el cuerpo, por eso me vine, y aparecieron estas cosas raras en mi cuerpo. Debe ser un virus, como le dicen ahora, o algo que comí, o los efectos del nuevo medicamento que me dieron en el hospital, para la “protección” contra un posible embarazo no deseado. Ahora no reparten mas preservativos, desde aquello de la contaminación masiva con unas sustancias supuestamente “espermaticidas”, que esterilizaban a las personas.
-Querés que consultemos con un médico, le dije.
-No, no vale la pena, ya se me va a pasar.
Giró de improviso y pude advertir que sus facciones humanas no eran las mismas, y que su piel estaba tomando toda un color verdoso grisáceo, y las manos se le entumecían con unos dedos en garra, y comenzó entonces a hablar en un tono de voz desconocido, diciéndome de que yo era su esclavo y de que todos los hombres deben ser esclavizados para poder alimentarnos de ellos. Que habían venido hace millones de años, a poblar este planeta y que nos criaron a su antojo, para que les sirviéramos como esclavos, y que para nosotros ellos eran “nuestros dioses” que habían bajado de las estrellas en carros voladores y relampagueantes que surcaban el cielo desde antes que los hombres vivieran en cavernas. Que están en todos lados y en ninguno y nos vigilan; que no los vemos, pero que existen, entre los pliegues dimensionales del universo infinito, y que tienen bases en cuevas y túneles subterráneos construidos por otros dioses por todo el interior de la tierra. Que están esperando la conjunción de unos astros y la mayor actividad de otros, la cercanía de algún cometa, para comenzar a regresar a sus dominios, porque este planeta es de ellos, de los reptiles.
Tanto delirios, tantas blasfemias desplegadas con esa voz metálica y fuerte, no solo hirió mis ya torpes oídos, sino también mi ya asustada mente.
- Se volvió loca, me dije, voy a llamar a la psiquiatra, para ver si le aumento la dosis o la interna, o le suspenden ese medicamento nuevo, aparentemente en experimentación.
Se lo dieron en el hospital, no lo tuvo que comprar en la farmacia, donde vale 10 veces más .
-Que le habrá pasado, me interrogaba, mientras buscaba presuroso el número del teléfono celular de la psiquiatra, para casos de urgencia, y trataba de marcarlo.
Inútil mi intento me contestaba, como casi siempre el contestador automático, así que le dejé un mensaje de que tenía que hablar con ella y que por favor se comunicara conmigo, en forma urgente.
No alcancé a percibir el olor, nauseabundo, como de cientos de huevos podridos, cuando comenzó como un batir de alas, y parecía como un viento, que venía de no sé dónde. Miré de nuevo y era ella que, ahora le habían crecido unas gigantescas alas como de murciélago y las movía con singular rapidez, diciéndome entonces, con su voz metálica:
- Debo partir hacia mis dominios. Me están llamando, ya es la hora.
E inmediatamente se levantó de la cama, estaba completamente desnuda, y con olor a sexo todavía, y se dirigió hacia la pared, en donde de abrió de la nada, algo parecido a un túnel largo, o pasadizo, lúgubre, con una sustancia como gelatinosa y pegajosa en los costados, de un color verde-azulado medio brillante, y se metió allí, y se fue, desapareció, se la tragó la tierra, literalmente hablando.
Sólo quedó en la pieza un pedazo de su cabello, era rubio, largo, pero débil y medio quebradizo, y contrastaban admirablemente con sus ojos, otrora azules como el cielo, que encandilaban al mirar. Ajá, también encontré unas gotas de sangre y de una sustancia gelatinosa media verde amarillenta, que parecía un chicle, o uno de esos juguetes nuevos importados de China que brillan y se
estiran y se pegan en todas partes y tienen formas de monstruitos.
Quedó allí, en la pared y brilla todavía, las noches de luna nueva parece brillar aún más.
De ella no supe nunca nada más. Y, lo confieso, a veces la extraño, en especial a las noches, en que las sábanas parecen correrse para buscar un lugar a mi lado.
-Volviste, dije, y eché un manotazo al aire.



José Luis Planas Osorio
Cruz del Eje, 14 de Diciembre de 2007





De la seda negra
Julio Castellanos
“Ella se vuelve a colocar la seda negra sobre el rostro”
Marguerite Duras

Desnuda, tendida sobre el piso / trata de ver, solo /
alcanza esa mirada que la mira, que traspasa el objeto,
lo mirado; / toca, apenas toca / y lo tocado resbala
entre sus dedos; es nada lo tocado: el piso de siempre,
los labios de su sexo; / todo es velo; allá el azul de esos
ojos; / las manos, no las siente, / pero huelan y en el oler
se duele, se derrama en un cubo sin fondo; / logra
ver sólo un fragmento, / como el que habrá de ser
cuando la luz no la ilumine / ante la mirada del otro; /
frente al doloroso goce por aquellos ojos perdidos en el
siempre del azul, de ese azul / profundo, insondable /
en que se entraña; / ella se vuelve a colocar la seda negra
sobre el rostro / y llora y luego duerme y la seda resbala
y es el rostro / pálido de la joven desnuda y tendida en
la noche incesante de mar; / y tanto sueño la devuelve
/ al vacío de esos ojos / azules, extraviados, imposibles
de ver en la mirada / del otro que ya nada mira /
porque es nada lo que hay y en su mirada / el azul es
el cielo cegado ante sus ojos; / la seda negra sobre
el rostro clausura todo, todo niega.






a: ELLAS
Francisco José Malvarez



una mujer…
una mujer es un alarido
y es una brisa suave que viene del mar en una tarde soleada
y es la lluvia, lluvia fresca sobre el rostro
y es agua y río
y muchas veces es tormenta de verano
una mujer es una fruta en su punto justo
el primer aroma a jazmín con que la noche nos golpea
es un salto a la alegría
a veces al vacío
es un pez entre las manos o un gato ronroneando al oído
una mujer es luz
diáfano día que por las persianas nos inunda el cuarto
es la magia de los niños: inocencia y ternura
es sabiduría salvaje, todo instinto
una mujer es un abismo si no la entiendes y no la contienes
y un volcán si se siente comprendida, contenida
es miles de historia atrapadas bajo su piel
es piel
es un secreto bien guardado
el tesoro anhelado escondido allende los mares
una mujer es una isla exótica que te espera
es fantasía ilimitada
un bálsamo para las heridas
consuelo, cariño y un fusil remontado que te apunta
una mujer es dios y la muerte
es un murmullo, un susurro al oído que te eriza el alma
una cachetada exacta a la indiferencia
una tentación
es un trago de malbec degustado lentamente
un sabor inimaginable y delicioso
una idea incisiva
es un pensamiento impúdico, cuasi cochino
una mueca en la cara, la que perdura a la sonrisa
es un barrilete que te remonta demasiado alto
un cometa, cometa azul
una galaxia
una mujer es una asignatura pendiente en el doctorado de la perfección
es una obra de arte
una melodía sublime
¡un cimbrón!
las cosquillas
es un universo al alcance de las manos
es un cuento donde los pájaros hablan y el mundo los tiene que escuchar
una mujer es un capricho de la naturaleza
un antojo de los dioses
una mirada extensa
un milagro
una pradera enorme por descubrir
es el origen
una pluma que escribe con sangre un poema de amor
¡una mujer es: una profunda sensación!…

¿qué es una mujer me preguntas, amigo?
no sé, creo que es mucho
si aún no la he podido ni siquiera mencionar.





Cine - La magia de París y de Woody Allen



Medianoche en París es una película mágica. Sí, porque es una de las mejores películas de toda la carrera de Woody Allen, a la altura de Match Point pero con una diferencia fundamental: si éste era un film que no parecía de Woody Allen, no ocurre así con Medianoche en París que resulta totalmente suyo. Medianoche en París, confirma y resignifica sus trabajos anteriores.
Woddy Allen, al mejor estilo Manhattan, pintaba una ciudad a partir de una historia: Londres en Match Point, Barcelona en Vicky Cristina Barcelona y ahora siempre tendremos París: la torre Eiffel, el Sena, Saint-Germain-des-Prés, el jazz, los ateliers, el cartel de la rue de Lille donde vivía Lacan, los pasajes que fascinaban a Baudelaire, el pensador de Rodin, los Champs-Élysées, la noche y la lluvia; todos los mitos de la ciudad de las luces brillan en este film.
Filmada con evidente elegancia, Medianoche en París, es un homenaje a la ciudad luz, la que actúa como un personaje más, registrada con planos generales y encuadres muy cuidados.
El humor no está ahora tan acentuado en diálogos irónicos, mordaces o ingeniosos, sino más bien en la caricaturización de ciertos personajes famosos y en una excelente interpretación de Wilson, que vuelve más humano y querible al eterno alter ego del director.
Y si la nostalgia es el centro temático del filme, Allen da aquí otro giro inesperado, ya que ahora postulará con lucidez que la mirada idealizada del pasado no es más que un engaño del presente.
Una precisa y necesaria combinación de fantasía y realidad.
Woody Allen demuestra que puede filmar la vida misma. Y todo lo demás.





Lo fantástico en las calles de Córdoba
Eduardo Alberto Planas


En la peatonal cordobesa se pueden encontrar pequeños asombros. Y allí, frente a la Legislatura Provincial esta Miguel Angel Di Salvo, un mendocino con quien pude cruzar algunas palabras. Él hace aerosolgrafía o spraygrafía "como dicen en Brasil" acota.
Ha viajado por casi todo el país, “salvo las provincias de Neuquén, La Rioja y Formosa", las únicas que no conoce.

Pero ha recorrido la mayoría de los países de Latinoamérica. “De todos me gusta Brasil, por los paisajes, son alucinantes y las garotas, que también lo son”, me dice con una mirada cómplice.
No permite que le saque fotos, “porque esta despeinado" pero sí admite que lo haga con sus cuadros.

“Muchos dicen que me vaya a España, pero de irme me gustaría Brasil.
Expresa que su pintura no es fantástica, que por el contrario es muy realista. "Pinto lo que veo todos los días. De calificar diría que es paisajista. Pinto lo que existe, la luna, un lago, un amanecer, las pirámides, la vía láctea. Sólo en ocasiones pinto algo que no existe. Aunque en verdad eso si existe" me dice y vuelve a sonreír.
“Pero todo tiene un concepto”, acota.
Una de sus pinturas fue tapa de libro de uno de los mayores poetas de Córdoba. Jacobo Levi se llamaba. Me la muestra. “La luna, la vía Láctea y las pirámides. En realidad no me gustó totalmente este cuadro. Tengo este otro, muy parecido, que me agradó mas”, exhibiendo una pintura muy similar, pero efectuada sobre metal.
Nos despedimos, sin dejar de reiterarme que “lo suyo es conceptual”. No hace falta ir muy lejos para tener fantasía. En nuestra querida peatonal de las pérgolas podemos encontrarnos con ella a cada paso.

La noche y tú.

Parió la noche con la primer estrella
su tinte negro se pego a tu piel,
baño tu cuerpo con su luna llena
y el oscuro manto me encontró a tus pies.

Rompió las olas con la marea alta
y el mar bravío te envolvió en su red,
mojó tu cuerpo y empapó tu cara
y al retirarse me encontró a tus pies.

Corrió la noche y al despuntar el día
el sol radiante fue tu amigo fiel,
te halló desnuda sobre la cama tibia
y al alumbrarte me encontró a tus pies.

Jacobo Levi















Una cosa trae la otra Por Lily Chavez
Que nadie se mueva



El “Que nadie se mueva” resonó a mi espalda. Y me hubiera asustado si no fuese que la voz era de una niña y que además, sabía de lo que se trataba. En estos días tener a los chicos en la casa no debió ser fácil para los padres y entonces se los vio todo el tiempo jugando a la pelota en plena calle o sentados en el cordón de la vereda esperando que algo interesante sucediera.
El lunes - cuando salí a hacer las compras - había visto a las tres niñas de 7 años de la cuadra pasando por un momento de total aburrimiento. Hablando con ellas me preguntaron a qué cosas jugaba cuando niña y mi respuesta fue: a la soga, a las muñecas, a la mancha. Y finalmente las dejé jugando a las estatuas, “tiesas” al menos por un rato.
Con los varones es más difícil, casi no hay lugares ni baldíos limpios donde jugar a la pelota, entonces se arma en la calle tremendo bochinche y sacan a relucir en sus diálogos toda la colección de malas palabras aprendidas. Pero nada que ver con aquellas malas palabras cuyo uso el querido Roberto “Negro” Fontanarrosa defendiera en el III Congreso de Lengua en Rosario allá por el 2004 donde hizo reír a todos los intelectuales presentes y que, con motivo del aniversario de su muerte, estuvieron pasando por todos los medios.
Y no sé si a todos les pasa pero las cosas – al menos a mí – por alguna razón se me encadenan. Será que hace tiempo llevo adelante Una cosa trae la otra y es la mente misma quien enlaza los temas: no lo sé. La cosa es que a la hora nomás, mientras buscaba unos papeles encontré unas copias que me había dado el poeta César Vargas cuando estuvo en la radio. Papeles simplemente no, eran poemas y qué poemas. “La vida quieta” es precisamente un libro inédito del poeta que habla sobre estatuas, tan bellamente logrado que hace tiempo estoy insistiendo – como otros muchos- que lo publique pronto.


Leía Estatua 3 - referida a Julio A. Roca que dice: “Luz de vitraux en la catedral de Bariloche / Julio Argentino Roca en colores / filtrando el sol del sur. // Una india pide limosna a la entrada de la iglesia, / qué tenemos para darle? // La policía custodia el monumento: / Es un caballo duro / no percibe el frío, ni la tinta que le enloda el cogote, / con los cascos pegados al pedestal de piedra, gacha la cabeza/ no tirita aunque la nieve se le escurre por los flancos, / sólo le duele el lomo por el peso del criminal / que hace un siglo que carga: / bronce vacío relleno de codicia, el general Roca /tampoco siente el frío ni la tinta, ni la sangre / ni los gritos que atraviesan el tiempo , / nada le importa, / con la casaca sobre los hombros / parece un viejo bueno regresando a casa. // Los turistas nos fotografiamos a pocos metros / acariciando un perro San Bernardo. // Una india pide limosna a la entrada de la iglesia,/ Qué tenemos para darle?
Y más me quedé pensando en la controversia que desatan las estatuas, en esa manía nuestra de erigir monumentos todo el tiempo.
Después: a demoler, como si el pasado o la historia fuese sólo ese pedazo de piedra o mármol frío.
Vimos tirar abajo la estatua de 15 mts.del dictador Saddam Hussein y en el 2005 se retiraba el último monumento de Francisco Franco en Madrid. Pero otras persisten y dividen a la sociedad como en el caso de la estatua de Hernán Cortéz en Cuernavaca, México o las tantas que quedan de Hitler, en Alemania.
Otra cosa me resultan aquellas estatuas o esculturas que son parte identificatoria de un lugar y que acuñan un verdadero valor cultural o artístico como las esculpidas por los Rapa Nui, antiguos pobladores de la Isla de Pascua, Chile. 600 piezas que la Humanidad quiere preservar. O La Gran Esfinge, construida aproximadamente en el año 2500 a.C., de 73 metros de largo y 20 de ancho, cuerpo de león y cabeza humana. O el Cristo Redentor, símbolo de Rio de Janeiro, una de las siete nuevas maravillas del mundo.
Conservar para los ojos los Leones de Delos en Grecia, aunque sólo quedan cinco de estos 16 guardianes del templo de Apolo. Sin olvidar El David, con su increíble belleza ni las Cabezas de los Guerreros Olmeca, talladas hace más de 3000 años ni La Sirenita, símbolo de la capital danesa; espléndida obra de Edgar Eriksen, quien tomó para inspirarse uno de los más representativos cuentos de Hans Christian Andersen. La Madre Patria, de 85 mts. de altura, una de las más altas, hecha en tierra rusa, con hormigón y metal. Hay tantas y tan bellas, tan representativas otras como la Estatua de la libertad, que, cuando fue construida por el francés Frederick Bartholdi tuvo otro nombre: “La libertad iluminando al mundo” y creo que no está mal, aunque sea para muchos sólo el símbolo de la ciudad de Nueva York.
Créanme si les digo que ya tenía la nota cerrada aquí y sin embargo sentí que no podía dejar de referenciar que las estatuas son sin duda el reflejo del sentimiento profundo o la frivolidad de su sociedad. El escultor Seward Johnson inauguró en estos días, en la Avda. Michigan de Chicago, una estatua gigante de Marilyn Monroe o Norma Jean, su verdadero nombre.
¿Homenaje?¿Recuerdo a su memoria? Se me cruzan muchos interrogantes cuando por otro lado en la Feria Internacional de Coleccionismo Cinematográfico se pondrá en subasta una de las únicas dos copias de una corto con imágenes porno de la actriz, 6 minutos de película con una base de 500.000 dólares y por su vestido blanco se pagaron en subasta 3,2 millones de euros. ¿Qué pensaría Marilyn? ¿De quién es el negocio?
Me apasionó hablar de esto y quizás algún día, vuelva al tema, ya se sabe cómo es esto: Una cosa trae la otra.





Crónica de una muerte anunciada
Eduardo A. Planas




In memorian

Confieso que cuando la escuche por primera vez, pensé que había resucitado Billie Holliday. Pero no. Se trataba de Amy Winehouse. En la canción repetía incansablemente que no iba a ir a rehabilitación.”No, no, no”. Luego me enteré de sus tatuajes y demás cuestiones que ahora están en todos los medios.
Su álbum debut, Frank (editado en 2003) fue nominado a los Premios Mercury Music y ganó un Ivor Novello Awarden 2004, por su single “Stronger Than Me”. En 2006, sacó su segundo álbum, Back to Black.
El 14 de febrero de 2007 ganó un Brit Award en la categoría de Mejor Artista Británica. En junio de 2007, Winehouse fue nominada a los Mercury Prize, por Back to Black. Con él alcanzó el disco de platino en EE.UU. Como broche de oro consiguió cinco galardones en los Premios Grammy.
Amy nació en el seno de una familia judía y con tradición musical en el jazz. Su padre era -y es- taxista. Se crió en los suburbios de Southgate, Norte de Londres. Cuando tenía 10 años fundó una banda de rap llamada Sweet ‘n’ Sour. Fue a la escuela de teatro Sylvia Young Theatre School a los 12 años, pero fue expulsada a los 13 por hacerse un piercing en la nariz. Más tarde fue al Colegio Británico de Selhurst, Croydon. Creció escuchando distintos tipos de música y le regalaron su primera guitarra a los 13 años.
Su amigo, el cantante Tyler James, le dio su maqueta a un productor, comenzando su carrera profesional a los 16 años. Back To Black está entre los discos más vendidos del Siglo XXI. Una vez dijo:”Yo amaba la música, no la fama”.
Falleció el sábado 23 julio de 2011. A los 27 años, al igual que Jim Morrison, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Kurt Cobain. El número maldito. Amy tenía una voz privilegiada. Ajada, gastada. Un registro único. Se la comparaba con las grandes estrellas del jazz y del soul. Era –además- una excelente compositora.
Desde hace un tiempo venia anticipando su final. Para la prensa amarilla pasara a la historia como la chica de los excesos de todo tipo, los tatuajes marineros y esos raros peinados. Para los amantes de la música deja dos discos esenciales “Frank” y “Back to Black”. Y un DVD: “I Told You Was Trouble”, en donde se puede ver cuando ella a los 16 años canta acompañada de una guitarra. Todos quedaron maravillados en el estudio y aplaudieron al unísono. Habían descubierto una nueva estrella. Ahora es un nuevo mito.









DANZA DEL DRAGON


Práctica moderna de antiguos movimientos taoístas. Una coreografía simple y eficaz que transforma todo el cuerpo. Las ondulaciones producen el drenaje natural de toxinas. El cuerpo se estira en todas las dimensiones y se nutre profundamente. Restaura la columna. La respiración es más profunda y calibrada intencionalmente. Facilita la digestión y la correcta asimilación de los alimentos. Afina la silueta. La piel es más tersa, limpia, suave e hidratada. Otorga luminosidad al rostro. Tan dinamizante por la intensidad, como relajante por la suavidad. Femenina y sensual, conviene también a los hombres. Abre la sensibilidad y la sensación corporal. Enseña a concentrarse y a dirigir la atención. Solo pequeños grupos –Sesiones Martes y Jueves: 10 hs y 20 hs. Calle Naciones Unidas nº 820. Bº Parque Vélez Sarsfield. Inscripciones e informes. Cel. 152165194. Urquiza 174 – Córdoba. Miércoles 19 hs / Córdoba Holística Espacio
Laura Bernardi




Ciclo Cantores y Poetas en la Noche de Córdoba
27 de Agosto de 2011
Sala de las Américas
ALEJANDRO FILIO
Anticipadas en 7mo. Acorde
25 de Mayo nº 147, Local 29
Galería de la Merced
Marcelo Altamirano
7º Acorde Producciones



13 comentarios:

Anónimo dijo...

Recien lo he recibido.Muy lindo. Lo estoy leyendo. Laura Luc

Anónimo dijo...

Gracias.Me emocionó hasta las lagrimas lo de Amy...Era una grossa. HICISTE MUY BIEN EN HOMENAJEARLA EN EL BOLETÍN. Saludos
Marta.

Anónimo dijo...

Eduardo: este noes un boletín...es un boletinonzonononon.
Saludos
Hugo F.conterno

Anónimo dijo...

Mi estimado Eduardo:
Siempre leo el querido "Basta ya" con atención y alegría; alegría por la celebración de la palabra.
Pero este número me pareció de una calidad superlativa: el artículo de Escudero acerca de Borges; el de la correspondencia Pizarnik-Cortázar, los poemas, las pinturas... Un lujo, te felicito a vos y a los autores.
Una pregunta ¿quién es el autor/a de la bellísima imagen azul que cierra el boletín ( pag.40)?
Un afectuoso saludo para vos y para Adriana.
Hasta pronto.
Stella Maris García ( de Bs.As.) ¿te acordás de mí?

Anónimo dijo...

hola poeta, hola Eduardo!
gracias una vez más, por tan bella publicación, relatos, crónicas, poemas, réplicas de la plástica, y el reencuentro con Uds amigos! y tanto bueno,tanto!
Por todo agradezco y por todo este abrazo
Julio

Anónimo dijo...

Hola
Vi el boletín hace un par de días pero no había tenido tiempo de hacerte ningún comentario al respecto... me encantaron los cuadros!


En fin, eso nomás, y que me alegro de que les gustara el texto a tus lectores.
renee

Anónimo dijo...

Gracias, Eduardo, por enviarme siempre ¡Basta ya! Hermosa y vital muestra de energía creadora y búsqueda de verdad y belleza. Un abrazo.


Jorge Torres Roggero


confusapatria@hotmail.de



http://confusapatria.spaces.live.com

Anónimo dijo...

Querido amigo:


Necesito verte. Necesito que me vendas el Basta Ya que está excelente... y dale gracias a esa amiga que se molesto en comentar mi pequeño ensayo sobre Borges.
SALUDOS
sILVERIO

Anónimo dijo...

MUY BUENO, CADA VEZ MEJOR.ADELANTE
JORGE

Anónimo dijo...

Eduardo: Muchisimas gracias por el bello envío que recibimos y estamos degustando. . Un abrazo y gracias nuevamente.
Osvaldo
www.elcolectivo.blogspot.com
Rosario

Anónimo dijo...

amigazo!!! alegria! alegria de llegar a casita y encontrar un sobre de papel madera, lleno lleno de bellezas impresas y con tu cariño. Me sorpendio y alegro tanto en estos dias en que casi casi ya no llegan carteros sino son los virtuales, sinceramente es como un encuentro amigo que salta todas las distancias! el boletin altamente disfrutable, lo he saboreado lentamente y me parece mentra todo lo que ha crecido, parezco una madre, bueh algo de eso hay, yo estuve ahi cuando se gestaba el embrion de esto que hoy ya no solo camina sino que vuela desde las cordobas a las mendozas. Amigo espero poder ir a la presentacion en la feria del libro, espero poder organizar.
Ando medio desconectada porque tuve un problema en mi compu hogareña y aca en el laburo tengo poco tiempo y nada de chat. cdo tenga la compu seguimos charloteando casi de pasillo de tribunales.! ah! menciones especiales para tu relato de las ventanas, aplausos y gritos!
tambien me gusto muchooo el puemita de la estatua de roca
que decirte del que te dedica don lemon
y el comentario de la adri me lleva mañana, que llega al cine universidad, a Paris!
bueno, abrazo grandote y gracias de todos los tamaños!! mariana

Anónimo dijo...

Correo de lectores del Basta ya!



Comienzo recalcando el merecido homenaje a Facundo Cabral pensado por Rafael Roldán Auzqui. La descripción de ese “ser” es la percepción que siempre tuve del mismo. Hombre libre de ideas claras, vivía y transmitía a través de sus canciones y decires simples y profundos un estado de felicidad y bienestar que poseía.”…vuele bajo, porque abajo esta la verdad…”

Y ya vemos como un apalabra violenta terminó con esta humilde vida. Sentí un profundo dolor y tristeza con su injusta muerte.

El compromiso con la palabra: es ineludible a través del soporte papel mucho más intimista, pues está en contacto con nuestras manos, percibimos el perfume que inhalamos cuando es nueva la hoja y el texto que en la misma se transcribe,

Como Thelma & Louise”…decir lo justo y necesario, pero decirlo es lo más difícil de realizar y en mi profundo silencio de lectores debe ser lo más parecido a la perfección”…luego saltar al vacío y desaparecer. Jorge Carranza.

Borges a 25 años, como manifiesta Escudero: “ supera barreras ideológicas, esas que han levantado a izquierda y derecha, las que han hecho de la incomprensión y el sectarismo su modo de enfrentar la vida.

Ventanas -Los nichos: Hermosa historia de amor; quién la conoció sabe que la imaginación tan bata de Eduardo Planas la agiornó y adornó. Me emocionó mucho, mucho.

Sombrero de Alfredo Lemon: Un soñador empedernido que cubre con un manto de esperanza la vida.

“…ven cicatricemos…transcendamos”…”... aunque bien sabes la fuerza es un disfraz, revés del infortunio…"

A Ellas, Francisco…¡gracias! Hace mucho que no sentía la excelsitud de que alguien nos describa como muchas creemos que somos y sentimos a diario la desconsideración que el machismo nos trasmite.

Crónica de una muerte anunciada:- Amy Winehouse: Que pena estas vidas tempranas que se lleva el viento, producto no dl talento que las inviste, sino el huracán interno que viven y no pueden superar. Son almas presas de adicciones fatuas que la sociedad va alimentando con tanta banalidad y procacidad. Una verdadera trampa sin salida.

Para epilogar el Basta ya! de Julio me queda mencionas las ilustraciones, todas ellas acotadas y precisas para cada nota. La calidad de la impresión y la belleza de la portada de extrema delicadeza.

Gracias a todos los colaboradores que día a día trasmniten sus vivencias para que otros las disfrutemos

Julia Valle

Adelante queda mucho por hacer.

Anónimo dijo...

Hoy compre dos Basta ya, gracias por incluirme y popr mejorar dia a dia la calidad del mismo.Excelente.
Daniel.