lunes, marzo 28, 2011

Boletín Literario Basta ya! / nº 114 / Marzo 2011



Mandala
Boletín Literario
Basta ya!
Marzo de 2011



Boletín Literario Basta Ya! /
nº 114 / Febrero 2011


Director / Propietario: Eduardo Alberto Planas
Colaboradores Permanentes: Liliana Chavez, Alfredo Lemon, Jorge Luis Carranza, Pablo Carrera, Adriana Pozzo, Mónica Ferrero.
Colaboran en este número: Víctor García, Ana Paulinelli, Sebastián Ianiero, Claudia Tejeda, Sergio Pravaz, Miryam Rosatti, Mely Almada, Héctor Aldo Valinotti.
Diseño y Diagramación: Eduardo Alberto Planas
Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión del Basta Ya! Suscripción gratuita. Este Boletín se edita en forma virtual quincenalmente. Registro de Propiedad Intelectual nº 598958. Hecho el depósito que marca la ley 11.723. Se puede reproducir con cita de autor y fuente.
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Lugareños / Jorge Luis Carranza


“la obra profunda de la hora, la labor del minuto y el prodigio del año…”
Rubén Darío.

Junto al mar,
en las noches sin nubes,
pueden tocarse las estrellas.

Ya estuve antes
en esta playa, bajo este cielo.

Los lugareños dicen
que si se mira detenidamente
se perciben de un año a otro,
en el mar, la playa y el cielo,
pequeñas mutaciones.

Junto al mar,
los lugareños dicen
mucho más de lo que dicen.




Axé Bahía
Eduardo Alberto Planas


Que puedo contarles de Bahía si Bahía no se puede explicar.
Sus innumerables riquezas naturales, su enorme patrimonio histórico, la hospitalidad y la alegría de su pueblo son algo maravilloso.
Bahía es un territorio bendecido por santos e Orixás, marcado por un fuerte sincretismo cultural y religioso, que impacta de sobremanera.
Bahía es “terra da felicidade”.
La tierra de Jorge Amado, de Caetano Veloso, María Bethania, Gilberto Gil y Gal Costa.
Bahía es un “estado de espíritu” y como tal, tiene que ser vivido.
Bahía es una ciudad de muchas sensaciones.
Solo puede ser conocida por los sentidos y la percepción. Para eso, hay que dejarse conducir por los aromas de sus comidas típicas, entregarse a la cadencia de los tambores de percusión, embelesarse con los morros, laderas y edificios históricos del Pelourinho, admirar el sol y las arenas de Barra desde Ondina hasta Itapuá.
Después de eso, será más fácil comprender el sentido de “axé”, palabra mágica en idioma iorubá que a la vez que sintetiza la energía sagrada de los Orixás, expresa votos de felicidad.
“Sonría, ta en Baia” reza un cartel en el Aeropuerto.
Bahía capital de la alegría, quién llega por primera vez, seguramente vuelve.




Piciana
Victor García


“Podría dejarla así, como un óleo no acabado en el fondo dulce de algún infierno, batiéndose a duelo con el cuerpo desnudo y perfumado de la lluvia que cae como un beso de pluma sobre su espalda”
-Tierra Firme-Victoria Martín.
Tirada, arrojada, sobre la mesa del living/ está Bryonia30/ que se destila en pequeñas gotas/ en largos sueños cristalinos/ gotas de a diez./ Una hora después/ apunto en mi agenda/ que una piciana de largos y oscuros cabellos / a veces llora / con el alma entre sus cinco dedos/ y en cinco minutos/ me arroja su pañuelo, mojado/ dolorido. / Me dice “¿Qué le hice a usted, porqué me trata así?”/ Parpadeo entre bolsas arrojadas/ pataleo, tropiezo/ mar de mercaderías/ mal acomodadas/ sin precios/ y la miro llorar sobre una bolsa roja./ Es una doncella de vestido escarlata/ que agita su pañuelo/ llamando al amor/ perdido entre balanceados para perros y gatos./ Miro sus ojos / profundamente/ destellan preguntas y dudas/ que no sé responder/ ¿Por qué destilar tantas gotas de Bryonia30?/ No sé responder./ Sólo un mate dulce/ saca una sonrisa/ “permiso, permiso, me está molestando”/ y afuera veintiuno/ en pleno septiembre./ La piciana arroja su largo cabello sobre la balanza/ y me pesa el alma/ entre carcajadas/ y no sé responder./ De amores perdidos/ esta madrugada/ y mi perro duerme/ abajo/ sobre el acolchado/ y sale una pregunta que todo el tiempo/ no sé responder./ “Comí chocolate/ lo arrojé a mi panza/ lo tomé prestado de la estantería/ dulces, tortas/ y ya no sé qué hacer”./ La piciana da vueltas y vueltas alrededor de la vida, la mira a distancia/ afuera hay peligros./ Me mira y me dice/ “ya no sé qué hacer/ envidia, maldades/ que me hacen llorar.”/ Sacudo mi lomo / mi perro me mira. / Piciana/ le digo/ mañana será primavera/ ponga una rosa en su pelo negro / y la primavera se derramará en su cuerpo/ como una catarata cayendo del cielo/ enfundada en aromas y vientos/ volará y se olvidará que existe este puto mundo/ y jugará entre bolsas rojas rellenas de lágrimas/ se olvidará de comer chocolate/ no le dolerá la panza/ y los vientos arrastrarán sus penas hasta el otro invierno.
Entrada la noche Bryonia30 se deshace en gotas/ y mi lengua me arrastra./ La piciana me mira sorprendida/ “Tome a horario sus remedios y quiérame un poquito”./ Ella se adormece/ en la madrugada/ antes de la primavera./ Sigo su respiración entre los pliegues de mi mirada/ y pompa de jabón flotando/ mi río se va con el suyo/ se filtra entre las hendiduras de mi vigilia./ Nuestros párpados se declaran en huelga/ y sin darme cuenta/ con mis manos que ya se abandonan al sueño/ la recorro y la retengo.
Nota: Bryonia 30 es un remedio homeopático





Viajes eran los de antes
Héctor Aldo Valinotti



La sociedad colonial se desarrolló en torno al Camino Real y sus poblaciones. Salvo contingencias urgentes las etapas entre postas y dormidas se cumplían a rajatabla y los viajes duraban meses.
La Pampa Gringa, por el contrario nació de cara al ferrocarril. Este sembró el país de Estaciones que, por lo general tenían un andén, una playa de maniobras, un galpón de cargas, oficinas diversas, una sala de espera, el telégrafo, una torre de señales, una bomba y sus tanques de agua. ¿Los nombres de tales Estaciones? distintos. Desde nombres de tribus indígenas (Calchaquí, Guaycurú, Avipones, El Toba), hasta toponimias pre-existentes (Pozo del Molle, Cañada Ombú, Oliveros, Barranqueras, Las Toscas), pasando por nombres de gobernantes que habían favorecido a la actividad (Vera, Crespo), también el nombre de gauchos famosos (Candioti), asimismo era posible que se llamaran igual que colonias gringas vecinas como Berna, Emilia, Ausonia, Etruria, Malabrigo.
Localidades muy pequeñas se conocían como “Desvío km 213” o ”Ramal a Las Ayes“ (Un Tramo forestal). Tales estaciones fueron núcleos activos de la pampa gringa. En sus salas de espera se reunían todos los días “a la hora del tren”, los personajes más conspicuos del pueblo (el comisario , el director de la Escuela, el dueño del almacén “de ramos generales” , el cambista y –por supuesto- el Jefe de Estación. Los temas – en esta suerte de club social- eran los de siempre: los milímetros de lluvia caída, el estado de los cultivos, de los pastos y de la hacienda.
Según la época otro tema era la marcha de la guerra en Europa. La absorción de los ferrocarriles por el Estado rompió este esquema primitivo. Diagramas y horarios se unificaron dando por resultado a convoyes que recorrían centenares, miles de kilómetros y ya no se detenían en las estaciones de poca y mediana importancia. Había llegado la hora de las grandes locomotoras (las Caproti, las Alco) que unían Resistencia con Retiro. Sin detenerse, facilitando los traslados de gente que hacía el mismo trayecto sin cambiar de vagón. Refrescos y comidas compartidas durante varios días. El cansancio y la vecindad física hacían el resto y muchos amigos de viaje terminaron siendo marido y mujer. Una temática que, salvo Mempo Giardinelli, nadie ha abordado ni desarrollado hasta ahora. Nota: más relatos sobre estos temas se pueden buscar en www.pampagringa.com.ar




Aquellas travesías
Mónica Ferrero


En 1929, dejaron de hacer el Ford T, con el que, en el verano, toda la familia viajaba a Buenos Aires, con canastas de mimbre repletas de sandwiches de pollo y manteca, botellas de jugo de naranja para los chicos y vino blanco para los adultos y valijas de cuero con esquineros de bronce y etiquetas de países que nunca visitaste. La excursión duraba días de tierral y oprobio, porque a las distancias infinitas de pampas tediosas de opulencia y vacas con ojos de bolero, se sumaba la peripecia de la falta de repuestos y sobre todo, de neumáticos por la guerra y había que llevar dos o tres, atados con alambre a alguna saliente del auto, y cambiarlos a cada rato para que soportaran la travesía. Y así, nos llegaba la noche por Villa María o Bell Ville y otra vez, por Rosario y otra vez, por cada pueblo olvidado de gobernantes y topógrafos. Y, en cada uno, había que descargar todas las valijas y planchar con planchitas de carbón los vestidos floreados de telas suaves y las camisas imposibles y ondularse las melenitas de oro con bigudíes de página cultural de La Nación, antes de bajar a cenar en comedores de hoteles con viejos violinistas polacos, varados en algún destierro, con caspa en las solapas y dos o tres intentos de suicidio en el pasado. Justo en ese momento, comenzaba a brotar de las cornucopias bordadas en los manteles blancos, de los maceteros con pecosas en las anchas galerías en penumbra, del celestial strass de la mantilla de la consabida virgen en el altarcito de la entrada, un terrible desconsuelo que como un sofoco abatía los crepúsculos y hacía zozobrar todos los acorazados de la concordia conyugal.
Entonces, tenían que venir a la memoria las palabras de la alentadora abuela Carmen: "Nunca estamos tan mal que no podamos estar peor"... Y, ya se podía rearmar el equipaje y seguir viaje en el Ford T, con canastas de mimbre repletas de sandwiches de pollo y manteca, botellas de jugo de naranja para los chicos y vino blanco para los adultos y valijas de cuero con esquineros de bronce y etiquetas de países que nunca visitaste hasta la remota metrópolis.




Mi vida en General Mosconi
Miryam Rosatti


Me obsequió un monedero pequeño gris y rosado, hermoso, hecho al telar pero lo más valioso, por sus propias manos. Me invitó que la acompañara a observar su clase de la antiquísima técnica artesanal.
El que conoce mis estilos de escritura, ficción, fantástico, desde la emoción, podrá percibir en este relato la mezcla involuntaria de todos ellos. Cruzamos la plaza principal, la única; única también por permitir dar origen a tantas diagonales; no recuerdo haber visto otra con esas características y tampoco con la cantidad de luces que estallan por las noches llamando la atención y haciendo fijar los ojos aún sin quererlo.
Pasamos por el frente de dos escuelas, uno con nivel terciario, ambas muy cercanas entre sí.
La gruesa capa de arena de las veredas va irrumpiendo sobre las calles asfaltadas previendo la adaptación que habrá que adquirir para las subsiguientes; si queremos avanzar hay que aceptar su compañía bajo nuestros pies.
Por todos lados, plantas frutales, paltas enormes, flores... la tierra es propicia para su parición.
De pronto, miro con total asombro, gente y bicicletas cruzar con naturalidad por el medio del cementerio; paso obligado para acortar camino; hacemos lo mismo; es una rara sensación andar entre tumbas y flores cuando el objetivo no es visitar algún ser ausente ser. Pienso, tampoco he visto algo similar en otro lugar.
Quince o veinte cuadras más adelante, las casas non han abandonado; solo yuyos altos, pocas flores silvestres. Dejamos de ver la ruta nacional transitada por camiones, automóviles, pocas motos y ómnibus muy apurados y entramos por un camino angosto, calmo, zigzagueante, producto, imagino de aplastar los yuyos al caminar sobre ellos. Vienen al caso las palabras del poeta "caminante no hay camino, se hace camino al andar; las lluvias lo mantienen desparejo, obligando a mirar por dónde es conveniente seguir los pasos.
Varios perros tan flacos como mansos comienzan a aparecer y haciendo juego con ellos los ranchos dispersos entre una especie de cañaverales. Atravesamos los patios compartidos entre gallinas, pollitos, chanchos y una chuña que nos mira con recelo; más tarde se acercará para comer de nuestras manos.
Camino flotando, mirando sin ver cómo hacemos casi todos los argentinos en una ocasión como ésta. Acude a mi mente la bella melodía "los sonidos del silencio" porque es eso lo que percibo a pesar de la presencia de mujeres, unos pocos hombres y muchos niños. Tengo la absoluta sensación de estar en un lugar que ha sido preparado para filmar una película. Las mujeres con vestidos largos floreados, tristes. Algunas con los hijos atados al costado del cuerpo. Niños des pelos duros, ojos marrones o negros muy oscuros.
"¿ Y María"? pregunta mi acompañante. "Fue a buscar agua", otra le responde, indicando con la mano la dirección. María viene por casualidad; de inmediato, le decimos que prosiga la tarea; la acompañamos. Cinco o seis cuadras, calculo, porque las nociones objetivas de tiempo y lugar se han desvanecido en mí.
El sendero es parecido al de la entrada. Nos comenta que hace más de tres meses no tienen agua; por suerte han descubierto un caño y tras hacer un pozo pueden recoger en grandes bidones de plástico el líquido vital que llevan en carretilla hecha de palos con una rueda de idéntico material. Permanecemos quietas, mudas, solo escucho el débil chorro de agua esforzado en continuar su trabajo y el canto depájaros invisibles. Hay tres niños; mientras esperan a sus madres juegan felices saltando de un lado hacia el otro una zanja, en forma incasable. Terribles deseos me asaltan por imitarlos, pero pocas veces como hoy estoy sin saber con exactitud cuál sería mi correcto comportamiento.

Pretendo ayudar con un bidón y me admiro ante la fuerza de esas mujeres con el peso que deben lidiar para poder cocinar, lavar las ropas, higienizarse, etc.
Regresamos con María; nos sentamos en el suelo; recién me doy cuenta que está descalza como todas sus compañeras.
Arma el precario telar; con infinita ternura y paciencia enseña a colocar los hilos y entrecruzarlos con precisión.
Abrimos la mochila donde traemos un termo, tazas, galletas y compartimos la merienda.
Queda plasmado algo de la escena en una foto cuando María que olvidé decir es la esposa del cacique, me da un abrazo espontáneo que devuelvo con todo mi corazón. Habrá otros no menos importantes antes de partir y en pocos minutos habré olvidado el rodaje de la película, es mejor, menos doloroso; moriría de pena si continuara pensando en ese numeroso grupo de hermanos, "Los wichis" como se los designa. Tenidos muy en cuenta por los políticos días antes de las elecciones, cuando les entregan una zapatilla y la otra el día que aportan con el voto, para mayor seguridad.
Regresamos por el mismo sendero. Ya no floto. Cruzamos nuevamente el cementerio, después la plaza.
Culmina la jornada. Desvelada sobre una cama ortopédica del único hospital, distante 17 horas de Córdoba, creo, para mí por estos tiempos, General Mosconi de la Prov. de Salta, donde estoy de paso, es el pueblo más hermoso del mundo.
Emilse, mi hija, quien me regaló el bonito monedero rosa y gris, está radicada en él trabajando; haciendo un pequeño aporte a esa comunidad discriminada como tantas otras desparramadas en el inmenso territorio nacional argentino ¿nuestro?





La ternura no basta
Eduardo Alberto Planas


Mujer de mil enigmas,
a la que la vida
parece haber herido
hasta la desesperanza.

¿Que misterios encierran tus ojos?
¿Indiferencia?
¿Dolor?

Tu voz sale desde las entrañas
íntimas de tu ser.

Un grito.
Para que despierten los
durmientes.
Para que escuchen
los que no oyen
Un llanto,
para que no venga la misericordia.
Una luz
Para que la vean los ciegos.

La ternura no basta,
para aliviar la sed,
los recuerdos quemantes.

¿Hay algo más que todo esto?
Quizás lo viste
y estás tratando de anunciarlo.





CINE: La violencia y el perdón

Adriana Pozzo



IN A BETTER WORLD –En un mundo mejor- recibió el Oscar a la mejor película extranjera.
Se trata de una producción danesa donde la historia entrelaza a dos niños Elías y Christian. Uno de ellos es victimizado en la escuela con burlas permanentes; y la llegada del otro pone las cosas en su lugar desde una posición de poder.
El entorno familiar de los preadolescentes es diferente, no obstante se trata de grupos que atraviesan un conflicto.
Dice su directora Susane Bier que “…el moving es uno de los factores que hace que alguien que no es realmente violento o malo se convierta en peligroso por culpa del dolor, porque se siente solo, fuera del juego…”
Se destaca el padre de Elías, que es un médico que trabaja en ayuda humanitaria, y su personalidad está teñida por el perfil escandinavo. Es solidario, tranquilo, confía en las personas, en la libertad y justicia y su hijo sabe que puede contarle cualquier cosa.
De alguna manera en un país como Dinamarca –postmoderno y organizado- se desarrolla una historia universal, que describe y muestra sentimientos.
La dupla de amigos: el vulnerado y el fuerte quedan atrapados en la telaraña de la venganza.
Y los adultos parecen tan alejados de la realidad de los chicos, porque hacen lecturas principistas que tal vez poco tengan que ver con el universo del niño.
“Y la muerte le devolvió los tesoros de esta canción…
El ruiseñor cantaba.
Tú ya me has recompensado dijo el ruiseñor:
Me vinieron lágrimas a los ojos la primera vez que canté para ti.
Para el corazón de un cantante eso es más precioso que cualquier piedra preciosa.”
“Ella solía leérmelo antes que me fuera a dormir.”
En las relaciones humanas parece importante poder lograr restaurar, para que el perdón pueda pacificar el alma.







Juana Azurduy
Mely Almada



Mujer de batallas
creada por las manos
de greda y lluvia
de una tierra alfarera.
El Dios guerrero
despertó tu grito libertario
en el filo de un sable.
Tu preñez
onduló entre crines
del galope salvaje.
Y el viento
no cesa de luchar
con tu embestida
de mujer bravía.


UNA COSA TRAE LA OTRA
Lily Chavez

Un largo camino…




Decididamente marzo no es simplemente el mes en que empieza el otoño y las hojas caen. Hay otros crujidos interiores, más, muchas oscuridades más, al cerrar los ojos.
Entonces, anduve dando vueltas por la madeja hasta encontrar la punta del ovillo. Justo el día anterior a escribir la nota, estuvo en el programa Clara Weller, actriz de la Comedia Cordobesa quien está haciendo nada menos que la obra Una mujer, una revolución. El olvido donde la protagonista que encara Clara no es otra que Juana Azurduy, heroína, símbolo de la revolución latinoamericana en la búsqueda de una identidad popular e indigenista que aún subsiste. Inmediatamente me viene a la memoria Rigoberta Menchú, esta indígena, nieta de mayas, nacida en las montañas del Quiché guatemalteco en 1959. Rigoberta fue Premio Nobel de la Paz en 1992 y hoy, investigadores estadounidenses están poniendo en duda la historia de su hermano secuestrado y asesinado por el ejército. Ponen en duda que su padre fuese uno de los quemados vivo junto a otros veintinueve personas en la toma de la embajada de España, ponen en duda la tortura a su madre que la llevó a la muerte. Claro, no se pueden acallar así nomás determinados gritos, hay banderas “derechas y humanas” que se clavan en la columna vertebral de los imperialistas y hay que ir contra eso. Toda llama puede convertirse en un voraz incendio. Y muchas llamas son bastiones en poder de mujeres, ayer y hoy.

Doce mujeres afroecuatorianas llamadas Las Martinas promueven en Ecuador acciones contra la discriminación a su etnia: ser negra en Ecuador significa tener que luchar dos, tres, diez veces más para lograr algo; la violencia intrafamiliar en este grupo étnico es un flagelo, el 80 % de las mujeres sufre agresiones y el mismo porcentaje se da el analfabetismo.

Cuando pienso en mujeres que hicieron historia, se me vienen de a cientos a la cabeza; no han sido pocas. Pero también están las anónimas, las que día a día, trabajan por una mejor calidad de vida para sus familias, las que se enfrentan con uñas y dientes al abuso, la discriminación o los actos de injusticias; aquellas que llenas de convicciones van en busca de conquistas laborales y sociales.
Hace tiempo que la mujer viene luchando por sus derechos.

En 1909 un grupo de sufragistas encarceladas se declaró en huelga de hambre y los guardianes las obligaron a comer introduciéndoles un tubo por la nariz; muchas salieron heridas y sin embargo, no flaquearon, esta alimentación forzosa duró hasta 1913, año en que otra sufragista, la británica Emily Dawson, perdió la vida al arrojarse delante de un caballo en una carrera, con la intención de llamar la atención sobre la campaña a favor al voto femenino.

Y en esto hasta podemos poner un ejemplo de lo que sucedió en nuestro país. Mientras los varones empezaron en sufragar en 1853, recién casi 100 años después, un 11 de noviembre de 1951 las mujeres tendrían ese derecho en elecciones a nivel nacional y por la decisiva influencia de María Eva Duarte de Perón, aunque la provincia de San Juan había sido pionera en otorgar este beneficio a la mujer en el año 1927 (derogada luego tras el golpe militar de 1930) y habían existido muchos intentos previos para que la ley saliera (los socialistas Mario Bravo y Alfredo Palacios ; la Unión Cívica Radical en 1933)

Más tarde, en 1949, la obra de la escritora francesa Simone de Beavouir, “El segundo sexo” tendría un papel relevante en el despertar de la conciencia femenina.
La vida abre nuevas causas y la mujer estará seguramente en cada una de esas luchas, recorriendo el largo camino que le ha destinado la historia.
Pero, como el 21 de marzo también es el Día Mundial de la poes
ía y la mujer está tan ligada a ella, nada como terminar con un poema que hable por todos. Al menos, hasta que Una cosa traiga la otra.


Mujer en su ventana

Ella está sumergida en su ventana contemplando los brasas del anochecer, posible todavía.
Todo fue consumado en su destino, definitivamente
inalterable desde ahora
como el mar en un cuadro, y sin embargo el cielo continúa pasando
con sus angelicales procesamientos.
Ningún pato salvaje interrumpió su vuelo hacia el oeste; allá lejos seguirán floreciendo los ciruelos, blancos, como si nada,
y alguien en cualquier parte levantará su casa sobre el polvo
y el humo de otra casa.
Inhóspito este mundo. Áspero este lugar de nunca más.
Por una fisura del corazón sale un pájaro negro y es la noche
–¿o acaso será un dios que cae agonizando sobre el mundo?-,
pero nadie lo ha visto, nadie sabe, ni el que se va creyendo
que los lazos rotos nacen preciosas alas,
los instantáneos nudos del azar, la inmortal aventura,
aunque cada pisada clausure con un sello todos los
paraísos prometidos.

Ella oyó en cada paso la condena.
Y ahora ya no es más que una remota, inmóvil mujer en su ventana,
la simple arquitectura de la sombra asilada en su piel,
como si alguna vez una frontera, un muro, un silencio, un adiós,
hubieran sido el verdadero límite, el abismo final entre una mujer
y un hombre.













Codicia
Claudia Tejeda


Mediterránea,
carente de mar,
huérfana de infinito,
una mujer envuelta en el viento
tantea la inmensidad
en la huella que desaparece
bajo el músculo de espuma.

Traficante de caracoles
profana orillas,
roba cielo con usura,
alas que no caben
en su valija
no sabe cómo,
no sabe cómo
acopiar
lo inconmensurable
dentro del alma…





Reflexión sobre el viajar
por ALFREDO LEMON
especial para BASTA YA!




Desde el punto de vista espiritual, el viaje no debería ser mera traslación en el espacio sino tensión de búsqueda y de cambio determinados por el movimiento y la experiencia que de él se deriva.
El verdadero viaje nunca es huida ni sometimiento ni obligación, sino evolución. Y las etapas del viaje, como pruebas, son ritos iniciáticos de purificación en el camino.

Esencialmente, viajar es buscar. Regresar es haber aprendido algo.
Viaje a la India. Dos lugares: Calcuta y Puttaparti
De tantos escenarios exóticos de la India, esa nación que es muchos países, muchas culturas, mucha gente, elegí recordar en esta oportunidad, dos estancias: una al norte y otra al sur, la primera una ciudad grande y mayormente conocida como una capital y la segunda, una pequeña aldea situada a 180 kms., más allá de Bangalore.
1.- El tren partió de Benarés, la ciudad donde el Buda dio su primer discurso, a las 9 de la mañana, y llegó a Calcuta, aproximadamente a las 15 hs. Si bien están alejadas una de otra por aproximadamente 800 kms., las instalaciones ferroviarias son antiguas y el desplazamiento, lento. Desde la estación repleta de vendedores y transeúntes, en ese día frío del invierno hindú, me trasladé en taxi hasta el centro, para conseguir alojamiento y poder visitar después, los lugares en donde habitó Madre Teresa, la Santa de los pobres más pobres del planeta.
En su momento, con mapa en mano y caminando, llegué hasta la Casa principal, en donde se cuenta que había estudiado y vivido durante su juventud. Luego visité el lugar donde está su tumba, muy simple, austera, blanca, de mármol, en donde se lee su oración por la paz y en donde, como en todos sus escritos, se refleja la su vocación de servicio y entrega a los demás, el amor en acción.
Finalmente, uno de los sitios más emocionantes donde la gente abandonada encuentra refugio, es el hogar de los moribundos, el Kalighat, donde voluntarios de todas partes ofrecen compañía, comida, cuidado, lavado de ropa y cariño a niños desamparados, postrados y abandonados. La Santa decía que ellos sufrían no sólo sus dolores físicos sino también los espirituales, al estar huérfanos frente al mundo, sin nadie que les ofreciera ayuda, contención.
“Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida; cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro; cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona…”.
Su vida y su obra invitan a seguir sus pasos en alivio del dolor de los demás, nuestros prójimos sufrientes.

2.- De Bangalore a Puttaparti me trasladé en un taxi que me dejó directamente en la puerta del Templo y el ashram de Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. Luego de anotarme y que se me asignara la habitación en donde me alojaría por veintitrés días, fui a sentarme en medio de una multitud de devotos que ansiosos esperaban su aparición, su darshan, el recorrido que desde hace muchos años realiza mientras se entonan cantos devocionales e himnos védicos. Setenta mil personas aproximadamente concurren cada día a ser testigos de su presencia. Lo cierto es que en cada peregrino acontece tarde o temprano de conocerle, una transformación, del orden de lo espiritual y profundo, que sin exageración, significa un cambio de vida. Este avatar de la era que transitamos, el Kaliyuga, la edad de la oscuridad de la humanidad, enseña la necesidad de volver a respetar los valores humanos que la sociedad olvidó y que es la causa de su desastre y deterioro moral. La verdad, el amor, la tolerancia, la no violencia, la recta conducta, la compasión, el respeto por todas las creencias de los demás, no dañar nunca, servir siempre, junto con las doctrinas de los grandes maestros que le precedieron como Krisna, Jesús, Zoroastro; son el contenido y fundamento de su discurso, siempre abierto a una trascendencia ecuménica fundada en la ley de la acción y la reacción, el karma, la causa y los efectos y la responsabilidad de cada uno de nuestros actos pasados y presentes. “Todas las criaturas son manifestaciones de la divinidad, lo bueno y lo malo del mundo son expresiones de la Conciencia Divina… Aunque varíen los nombres y las formas de los seres, aunque tengan diferentes idiomas y nacionalidades, la raza humana es una en esencia divina”.
Mientras Sai Baba se desplaza entre la multitud, se le entregan cartas, plegarias, ruegos, y se sabe con certeza que Él aclara las dudas, problemas, curando incluso enfermedades durísimas del orden de lo físico o lo mental. A fin de elevar la conciencia de quienes creen en su mensaje, que de ningún modo pretende ser una religión, su vida es ejemplo de caridad y misericordia infinitas, ya que como refiere, la virtud tiene que ser probada en la vida práctica.
“Sólo abriendo un corazón puro a los demás se reduce la pena y se multiplica la alegría. Las personas nacen para compartir, para dar, no para quitar”.
Prueba de ello es la construcción de universidades de excelencia en varios lugares de la India para dar educación a los humildes, acueductos para llevar agua potable a lugares remotos y haber levantado un hospital de alta complejidad en medio de un paraje desértico, hace cerca de 20 años.
Por último, nos recuerda… “La vida mantenida por el alimento es corta. La vida mantenida en el ser, la conciencia, la bienaventuranza, es eterna. No reclames una vida larga sino una vida divina. No anheles más años en la tierra sino más virtudes en el corazón. La sabiduría consiste en cumplir los deberes asignados con discernimiento, diligencia, desprendimiento.”




La corte de Faraón
Pablo Carrera


Habiendo tanta película española, tengo que volver sobre ésta si tengo que reseñar algún lugar donde se sirva paella.

Es que no me puedo quitar de la cabeza la escena en la que parte del elenco se manda una en la comisaría, mientras tratan de explicar al cura y a la autoridad de que la mentada zarzuela no tiene ningún mensaje oculto que ofenda las partes del Generalísimo.

La verdad, la comedia de García Sánchez es genial. El que no la haya visto, corra a buscarla por la web o los videos, porque es muy entretenida. También lo es la zarzuela en sí.

Data del 1910, obra de don Vicente Lleó, bastante subidita de tono para la época, hay cuadros como el de la capa de José, los consejos de las viudas, o la interpretación de los sueños del faraón, memorables por el humor que derrochan. La peli contaba la historia de un grupo que monta la mentada obrita en un teatro, siendo su censor un joven sacerdote al que por esas cosas de la vida, lo terminan poniendo a protagonizar el rol del casto José (Antonio Banderas).

En ese ínterin se enamora de la primera actriz (Ana Belén), la cual está comprometida con el hijo del director de la pieza (joven éste de sexualidad un tanto perdida entre bastidores y no muy bien encontrada).

Al realizarse la función, entre el público, cual los viejitos de los Muppets, el cura del lugar y un comisario, van analizando los cuadros, llegando a la conclusión de que la pieza toda es un insulto a la figura del General Franco, al cual lo ven representado en el General Putifar (quien ha sido lesionado en sus zonas íntimas en la guerra y se encuentra casado con la Princesa Lota, a la cual no puede satisfacer y para entretenerla, le regala un esclavo, el casto José, a quien la susodicha trata de seducir a costa de todo)

Bue, no me voy a poner a cantar ay babilonio que marea, sino a comentar dónde comer una rica paella.

Mi amiga Mirta, residente del exquisito barrio General Paz, me había hablado de un lugar cerca de su casa donde hacían paella y de la buena. Pero no me pasó las coordenadas.
Una noche andando por la zona, de casualidad, me encontré con Los Nuevos Valencianos, en calle David Luque al 100 (ahicito nomás dirían en Santiago, de la 24 de Septiembre). Y obvio que organicé el tour para ir. Varios tours en realidad.

El local está preparado para recibir y comer ahí, como para llevar a casa por kilo. Tienen delivery y todo. No es una locura, pero está bien puestito, en un plasma en la pared vuelan videítos pop de los 80. Así que uno le entra sin empacho a las rabas (exquisitas, cortadas finitas) con una mayonesa de guarnición que es imperdible, mientras Tina Turner canta "¿Qué tiene que ver el amor con ésto?" (y con las rabas agregaría yo). Buen detalle el traer unas verduras escabechadas como gueule.

Tiene buena oferta de mariscos, en cazuela (se me ocurrió pedir una en pleno enero, que calor, pero que ricorr!!!) con la opcional salsosa o cremosa (yo fui por la primera y esta mortal).

Hay opción de carnes, no muchas, en presentaciones nada presuntuosas como milanesas, al horno (y ahí juntamos vaca con pollo, no vienen discriminadas las especies en el menú).

Las pastas son un tema aparte. Buena selección, nada extravagante tampoco, tienen sí la opcional salsas aparte. Y qué salsas.
El pesto, la putanesca, la bolognesa, la de aceitunas (ésta con un vinito blanco de fondo genial)... uno no sabe cuál elegir.
Pero si se animan a darse un atracón y después relajarse y gozar, recomiendo una lasagna que trae jamón crudo, jamón cocido, pollo, quesos, champignones y viene con una salsa de fondue. Es impecable, imperdible, aunque un poco pesadita (ideal para encarar en la previa a una siesta).

También ofrecen, pero no he probado, pizzas, empanadas y lomitos. Y hoy (si, fui hoy de nuevo) escuché que para las
fiestas patrias hacen locro y humita (esperaremos a Mayo para testearlos).
Postres simples, nada rebuscados (flan, tiramisú, ensalada de frutas) y una propuesta acotada de bebidas.

Si son gaseoseros, interesante la oferta de bebidas de litro o litro y medio.
A nivel precios, bastante acomodados. Y a no olvidar la opcional delivery (aunque no sé cuáles serán los límites del mismo).

Bue, a disfrutar ahora que esperemos, se vienen las nochecitas frescas y darse una vuelta por Los Nuevos Valencianos, para buscar el calorcito de una buena cazuela o porqué no, una paella entera.


Los Nuevos Valencianos
David Luque 125
B° General Paz
TE 4256935 (tienen página en facebook, con fotitos de las paellas!)






Azul marino marino
Ana Paulinelli




XIV
Bajamos del auto con mamá. Él se queda
en el Chrysler rojo, esperándola.
Mi papá no entraría nunca a un colegio de monjas
o a una iglesia de curas.

Soy la menor y mis hermanos que están
en el primario y secundario ya están adentro.
Al jardín se entra más tarde.

Nací un 24 de Marzo, igual que mi mamá y
mi hermano mayor.
Tres cumpleaños un mismo día.
Después de la fiesta de niñas, venía toda la familia
y mi mamá solía decir abrazándome mientras
prendía las velas, sus velas, las mías:

Mi primer hijo y mi última flor.

Entramos al colegio.
El aula del jardín está cruzando el inmenso patio
cuadrado rodeado de galerías.
Sol. Primeros días del otoño.
El patio vacío, con la fuente al medio, cuadrada,
pero en cada ángulo un semicírculo.
Peces rojos, naranjas y plateados,
gordos,inquietos y hermosos.
Mi mamá apura el paso, me arrastra de la mano
y yo los miro tironeando por no querer llegar.

No sé en qué momento desaparece ella
de esa salita de mesas bajas, colores claros
y juguetes en los rincones.
Quedo sola
en medio de todas las demás niñas.

Callada, mirando y no recuerdo a nadie,
ni siquiera a la maestra.
De pronto nos hacen salir.
En el patio ya hay dos formaciones.
Solo veo franjas horizontales.
Una franja de medias, de rodillas descubiertas,
otra de polleras tableadas, otra de gabanes,
franja de moños de cinta bebé
en los cuellos blancos, caras asustadas
y arriba franja de vinchas.
Todas las franjas son azules.
Marino oscuro.

Al frente, la otra masa enteramente azul,
la policía,
en busca de una lapicera capuchón de oro
que alguien le ha sacado a…
recuerdo el nombre de una amiga de mi hermana.
No volví. Nunca fui al jardín de infantes.
Mi mamá, mientras doblaba el guardapolvo
y lo guardaba con la ropa en desuso, había dicho:
¿A quién se le ocurre llamar a la policía
a un colegio de niñas?
Se escucha muchas veces esa frase,
Dicha a mis tías, a mis abuelos,
Como una explicación soberbia.

En otro 24, cumplí veintiocho años.
Voy en la parte de atrás,
En el piso de un Falcon verde,
Debajo de la capucha sólo veo azul.
Marino, marino.




Ana Paulinelli
Yolana
Ediciones viento de fondo
Diciembre de 2010


“Yolana”, primer libro de Ana Paulinelli.
Un exquisito volumen de breve formato, una delicadeza envuelta en sobrecubierta vegetal, con diseño e ilustraciones de la autora.
La pureza de la palabra, en un poema sutilmente narrativo, puntuado por las estaciones de la historia personal revisitadas con valentía.





SIEMPRE LA MEMORIA

Sergio Pravaz

De todos sus libros, ensayos, artículos, conferencias y cartas que escribió John William Cooke en su agitada vida de militante político, tomo una frase maravillosa que aún tiene el poder de sintetizar nuestras tragedias a pesar del tiempo y los diversos cambios de vestuario que nuestra sociedad utilizó y sigue utilizando para opinar; reseño lo siguiente: “Hay miles y miles de hombres y mujeres que sólo conocieron la derrota, pero lo que no conocieron fue el deshonor”.
Recordar el 24 de marzo de 1976 como fecha de quiebre, de fauces abiertas para lo peor que el ser humano es capaz de planificar y ejecutar sobre sus semejantes se torna en un imperativo moral porque como bien dice la cultura popular, de los vencedores se ocupan los historiadores y de los vencidos se ocupa la memoria. (Al Bebe Cooke y su extraordinario talento le sucede algo similar lamentablemente).
Y sucede que el tema de la memoria no es un producto espontáneo, ni hormonal, ni se sufraga en la bufonada viral que hoy ocupa el centro del escenario y dice que le preocupa el tema, todos los temas o en todo caso una de sus partes y además hace ademanes, frunce el ceño, se calza lentes negros y pone la voz grave de la desmemoria.
En realidad es algo mucho más serio que todo eso, más profundo; es el resultado de un trabajo duro, extenso y consecuente; se trata de un esfuerzo por separar las innumerables capas del dolor a través de una elaboración racional, que es necesario sostener en el tiempo para que nunca más la cicatrización de nuestras heridas colectivas tenga como base la obligación de tolerar porque el gerente de todo lo que sucede sea el olvido.
La memoria es tan necesaria como el alimento o el amor; sin ella todos nuestros esfuerzos se pierden o nos llevan a repetir los errores que permanentemente nos agobian y maltratan impidiéndonos avanzar. Inclusive sin ella, somos presa fácil de los inescrupulosos que bastardean la confianza civil con sus estandartes personales y mezquinos; y lo que debería ser un ejercicio cotidiano se torna extraordinario por imperio de las circunstancias.
Todavía hay treinta mil historias que buscan ese espacio, que tiene la sana capacidad de derrotar al olvido; ese espacio que les pertenece por derecho y por el cual dejaron la vida.
Nos toca a nosotros como comunidad otorgarle la dimensión que naturalmente posee para que no sean carne para el desierto.
Es necesario redimensionar los acontecimientos ocurridos para que todos sin exclusión conozcan que el horror habitó y de alguna manera aún habita esta comarca llamada argentina, mientras la justicia no complete su cometido.

Justicia es lo que se pide, desde siempre se la pide porque es lo que corresponde, desde siempre corresponde y es lo racional de la construcción que aún nos debemos como sociedad organizada.
Justicia y más justicia y no otra cosa, aunque se demore, aunque parezca que no llega, aunque haya que apretarle los callos para que no mire para otro lado y haga lo que tiene que hacer.
Por otro lado, las madres y las abuelas nunca pidieron otra cosa ni se dejaron tentar por las pasiones.
Cesare Beccaria dijo en 1791 en un libro que se llama “de los delitos y las penas”: “El medio más seguro pero más difícil de prevenir los delitos es la educación”.
Incuestionable ¿no? Un pensamiento tan viejo dirán los agoreros de siempre y sin embargo, su actualidad aún quema y nos tira en la cara todo lo que no hacemos.
Sergio Pravaz


Memoria, Verdad, Justicia




Derechos Humanos en el siglo XXI
Por Sebastián Ianiero
zebastian10@hotmail.com

¿DERECHOS HUMANOS O DERECHOS Y HUMANOS?
Mucho se informa a través de los medios masivos de comunicación sobre las violaciones a los derechos humanos ocurridas en nuestro planeta. Estas informaciones son transmitidas de manera atractiva y rápida gracias al gran desarrollo de los massmedia.
En la era de la globalización, fenómeno que afecta a todos los ámbitos de la vida cotidiana, los medios de comunicación a nivel mundial se ven afectados de manera notable. Ya no existe medio de comunicación masivo que no posea su página web donde se actualicen las noticias minuto a minuto. De esta manera cualquiera que se siente frente a la pantalla de su computadora puede acceder a todos los acontecimientos que se susciten en nuestro país y en el mundo.
El juicio a Luciano Benjamín Menéndez, junto a otros ex militares que actuaron en la represión del los `70, no escapó a esa nueva lógica massmediática. Se realizaron coberturas minuciosas, donde ningún detalle quedó librado al azar. Aparecieron publicadas descripciones sobre cómo se armó la sala de audiencia de Tribunales Federales II, hasta las declaraciones y las imágenes del último de los testigos del citado juicio. Los medios construyeron el acontecimiento y lograron presentarlo como el evento judicial del año. En definitiva, aquel tribunal falló a favor de las víctimas de la represión condenando a Menéndez a Cadena Perpetua, la cual debería ser cumplida en cárcel común.
El exceso de informaciones por estos días es constante y por momentos abrumador. Una noticia tapa a la otra en la celeridad por brindarlas a los receptores. A esto debemos agregar la inclusión del marketing el cual es utilizado como herramienta para presentar las noticias de manera más atractiva. Sin embargo, a pesar de contar en nuestro país con tal avance en los medios de comunicación, quienes impulsan la toma de conciencia sobre determinados aspectos, aún no se consiguió dar con el paradero del Sr. Julio López. Un testigo fundamental en el juicio que se realizó al represor Miguel Etchecolatz.
En definitiva, hoy en general se difunden los sucesos pero no las ideas que los motorizan. Las noticias viajan más rápido y son presentadas de manera llamativa, incluso de manera engañosa, ¿será esto porque la gente tiene cada vez menos tiempo de consumirlas? Muchas veces, las nuevas tecnologías nos acercan a lo acontecido en lugares lejanos en el tiempo y el espacio, pero muy poco cuentan de las atrocidades que se están desarrollando en este preciso momento a la vuelta de nuestra esquina. En este sentido, los medios de comunicación no deben ser utilizados para desinformar a la población tergiversando u ocultando la realidad o una parte de ella. Si esto así ocurre, ellos estarían transgrediendo sus códigos de ética periodística y en definitiva incumpliendo con la sociedad en su conjunto.
Para cerrar esta nota cabe preguntarme si los medios de comunicación respetan y defienden los derechos humanos o son “Derechos y humanos” como rezaba la mentirosa frase de la dictadura.






Si dulcemente

Si dulcemente por tu cabeza pasaban las olas
del que se tiró al mar / ¿qué pasa con los hermanitos
que entierraron? / ¿hojitas les crecen de los dedos? /¿arbolitos /
otoños
que los deshojan como mudos? / en silencio
los hermanitos hablan de la vez
que estuvieron a dostres dedos de la muerte / sonríen
recordando / aquel alivio sienten todavía
como si no hubieran morido / como si

paco brillara y rodolfo mirase
toda la olvidadera que solía arrastrar
colgándole del hombro / o haroldo hurgando su amargura (siempre)
sacase el as de espadas / puso su boca contra el viento /
aspiró vida / vidas / con sus ojos miró la terrible /
pero ahora están hablando de cuando
operaron con suerte / nadie mató / nadie fue muerto / el enemigo
fue burlado y un poco de humillación general
se rescató / con corajes / con sueños / tendidos
en todo eso los compañeros / mudos /
deshuesándose en la noche de enero /
quietos por fin / solísimos / sin besos
Juan Gelman - “Si dulcemente” – 1980







Rodolfo Walsh, Miguel Angel Bustos, Francisco “Paco” Urondo, Haroldo Conti, Roberto Santoro
Escritores y poetas desaparecidos
Boletín Literario
Basta ya!
Marzo de 2011
Memoria, Verdad, Justicia

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias!
Te conocía en el saber escoger textos, el bien decirlos con tu sereno y personal estilo, y también en excelentes crónicas (como la vinculada al 24 de marzo) y relatos;
pero vaya poema! -La Ternura No Basta- para mi gusto, excelente y si la de la foto es (como supongo) la musa, pues doblemente bueno y logrado!
Un abrazo Eduardo.
Julio

Anónimo dijo...

GRACIAS EDUARDO¡¡ HERMOSOS LOS POEMAS A LA MEMORIA, EN ESTA DOLOROSA SEMANA DEL 24 DE MARZO.
Mirta

Anónimo dijo...

Como siempre una pinturita.
Raúl Lelli

Anónimo dijo...

ehhh! siento un gran honor al ser publicada por segunda vez en este año por este "basta ya".
lo siento como un hermoso regalo de cumpleaños.
¡muchas gracias!
los extrañé......
besos ana

Anónimo dijo...

Excelente todo. Gracias por el envio.
Jorge

Anónimo dijo...

Gracias. Edu.No se si podra ver todo hoy.Esta hermoso.
Ceci

Anónimo dijo...

Me gratificas Eduardo.

abrazo fraterno compay.
aldo.-

Anónimo dijo...

Gracias Eduardo!!!!!
queda pendiente para la proxima lo de la cervecería, la verdad no me gustó mucho como quedó..asi que vamos de nuevo...
abrazo y felicitaciones por este nuevo boletin
Monica

Anónimo dijo...

está hermoso el Basta ya de marzo, decime dónde lo venden que mi hija trabaja en Córdoba y el mes pasado se olvidó de buscarlo.
Besos y gracias
Claudia

Anónimo dijo...

EXCELENTE. EXCELENTE. ME ENCANTÓ.
CADA AUTOR APORTA SU TALENTO PARA QUE LA REVISTA SE SOSTENGA CADA VEZ CON MÁS CALIDAD. UN ORGULLO, PERTENECER Y COLABORAR.
ABRAZO AFECTUOSO. BENDICIÓN !!
ALFREDO

Anónimo dijo...

Gracias Eduardo!! Maravillosa. la programo para la semana entrante para compartirla con la audiencia y el mundo. FELICITACIONES!!!! nerina

hiqipith dijo...

I hope you will keep updating your content constantly as you have one dedicated reader here.

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Anónimo dijo...

Basta ya de Marzo 2011
Comienzo felicitando por su trabajo y dedicación en la impresiónde la Revista a su protagonista :Marta Gqarcía. Cada vez mejor. Este fasciculo cuyas hojas se colmaron de sentimientos muy profundos y comunes a todos los sensibles de alma y cuerpo.

Cosas que suceden y nos duelen. "Los Wichis". Lugareños que dicen mucho mas de loque dicen. Bellos lugares de otros paises que quedan fijados en las retinas sensaciones inolvidable. Axé Bahia.
Remedio homeopático. Amor que llega de a poquito. endulza, serena, arroba."la recorro y la detengo".
viajes, Trvesías diversidades en las forma de hacerlos.Antes y ahora dejan los mismos recuerdos inamovibles puesto que lo tyransitado se cristaliza demntro para toda una vida.
Tratar de descubrir en la otra persona algo más de loque esconde su mirada.
Escudriñar en las profundidades de su ser. ¿quien es? Puesto que la ternura nobasta.

Mujeres valientes de todos los tiempos por la lucha del "genero". juana Azurduy y Crujidos interiores como elque se produce al pisar las hojas secas del otoño. Nuevamente la necesidad de plasmar a travez de la poesía estando la mujer tan ligada a ella por los derechos humanos.

mandala de "reflexión sobre el viajar"..."La sabiduria consiste en cumplir los deberes asignados con discernimiento". No podian faltar los comentarios de películas y de gastronomía, suculentas comidas que nos invita por su intermediario a degustar Pablo Carrera. Es cuestión de ingerir y resistir.

Dos etapas de la vida en que se sintió el mismo rechazo por lo cercenado, como nexo el miedo por el poder de los uniformados..

"Nos toca a nosotros como comunidad otorgale la dimensión que naturalmente posee para que nosean carne para el desierto". memoria,Verdad justicia.

SI DULCEMENTE termino comentando que el BaSTA YA DEL MES DE mARZO DEJA TRASLUCIR COMO EL OTOÑO que se incia en el mismo mes:ALIVIO, ESPERANZA Y BELLEZA. porque aunque crezca el dolor jamás podrá empañar lo esencial que esta anclado en cada uno de los lectores: la sensibilidad y el don de que aún en lo doloroso se puede encontrar hermosura y color para seguir adelante.

Felciitaciones.

Julia

una lectora.

Anónimo dijo...

Excelente todo.
jose Luis

Anónimo dijo...

verdad q coincido plenamente con vuestro comentario y yo agregaria el mio sencillamente deliciosa esta entrega otoñal de basta ya un abrazo chicos y sigan adelante los quiero mucho - juan carlos rios

Anónimo dijo...

qué bonito!!! estarás orgulloso!!! muchas felicitaciones por la tarea...
se reconoce!
mucha grandeza... dignidad...constancia....
buenas personas....
Anita

Anónimo dijo...

Es la primera vez que ingreso a leer el boletín, lo hice a pedido de una amiga y qué bueno haberlo hecho, suelo tener fiaca para entrar a las páginas. No leí sólo este último, lei varios y me dio ganas de tenerlos impresos, para oler lo bueno. Por algo los nombres de quienes están en el staff, se nota en calidad de los textos: Carreras, Chavez, Lemon, Carranza, Pozzo. Y los colaboradores de cada número agregan lo suyo, me encantó el poema de Ana Paulinelli, y la historia de Myriam sobre los aborígenes, una historia de caballos azules que hay en otro número. Fue una alegría entrar a la página.

Alba Serrano
San Luis

piwibrim dijo...

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