martes, noviembre 02, 2010

Boletín Literario Basta ya! / nº 111 / Noviembre 2010


Leonid Afremov
Boletín Literario
Basta ya!
Nº 111
Noviembre 2010
Córdoba / Argentina

SUMARIO
Estatua 4 / César Vargas // Sin olas / Pocitos / Jorge Carranza / El canario cantor / Ronzerta Coanca// Quimeras / María Teresa Archina // Mario Vargas Llosa: el placer de la literatura / Alfredo Lemon // De ladrona de bancos a pianista / Marta Drooker // Personajes de Córdoba: Marchesini / Eduardo Alberto Planas // La sonrisa de mamá / Pablo Carrera // Cine / El hombre de al lado // a Federico Fellini / Alfredo Lemon // Las triquiñuelas del fraude patriótico / Héctor Aldo Valinotti Teatro /Aliento de ácaros / Adriana Pozzo// A la distancia / Armenuhi // Aterida / Mónica Ferrero // Una cosa trae la otra / Un dulce o amargo destino / Lily Chavez


Boletín Literario Basta Ya! / nº 111/ Noviembre 2010
Revista Cultural
Director / Propietario: Eduardo Alberto Planas
Colaboradores Permanentes: Liliana Chavez, Alfredo Lemon, Jorge Luis Carranza, Pablo Carrera, Adriana Pozzo, Mónica Ferrero
Colaboran en este número: César Vargas, María Teresa Archina, Marta Drooker, Héctor Aldo Valinotti, Armenouhi
Diseño y Diagramación: Eduardo Alberto Planas. Dibujos: Pintando Mandalas / Ele Juárez //Estatua: dibujo de Isabel María Cadogan sobre una fotografía.
Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión del Basta Ya! Suscripción gratuita. Este Boletín se edita en forma virtual Quincenalmente. Registro de Propiedad Intelectual nº 598958. Hecho el depósito que marca la ley 11.723. Se puede reproducir con cita de autor y fuente. Fotografías de la Web: Créditos a quién corresponda.
www.boletinliterariobastaya.blogspot.com /
Email: eduardoplanas2001@hotmail.com. Te: 154085800





Estatua / Dibujo de Isabel Cadogan sobre una fotografía




Estatua 4
César Vargas
(A la estatua perdida que habitaba una de las pequeñas plazoletas de Vélez Sársfield y Bv. San Juan)

Yo hubiera querido tatuarle en los pezones
el color de mis besos…
Pero ella tan dura,
tan negra de intemperie y bronce
que no hubo aguja
capaz de penetrarla.

La visité cuando la lluvia
colgaba un strass de luz en su párpado quieto,
le acosé el pedestal con indecencias,
le hice ofrendas con flores de piedras que mordían,
me disfracé de granadero y monté guardia,
tomé mucho café en el bar pegado a su placita
y le leí poemas que hubieran estremecido
a cualquier bruja,
pero nada…

Llegué una tarde y ya no estaba,
tal vez cruzó el mar de su nostalgia
o tal vez duerme y sueña
en un depósito de la municipalidad…
No sé donde buscarla,
soy un hombre tímido
dedicado a esculpir en el aire su recuerdo.

César Vargas
Nació en 1954. Vive en Córdoba. Publicó El escriba de los epitafios (1990); Los cuatro sellos ( 1991 y1993); El caldero de los cuenteros ( 1994, 1995, 1996 y 1997); Ellas (1995). Poetas de Córdoba para el Mercosur (2002). Entresilences, nueve poetas argentinos (2004), El libro de la alegría (2005), Del epitafio a la alegría (2007).






Sin olas
Jorge Luis Carranza



A veces
uno se pierde
en uno mismo.

A veces también,
como si nada,
se abre un claro
en los pensamientos.

Un claro que rasga la niebla.

Un claro transparente
y con sol
en el que el corazón,
es por un rato
un corazón sin olas.


Pocito Jorge Luis Carranza
(3ra. Mención Especial Sade Córdoba)




Por las noches, solemos dormir
enredados el uno en el otro.

Habrá un tiempo
en que ya no estarán el que abraza
ni el que es abrazado
y abraza a su vez.

Un tiempo en que ambos
retornaremos a la soledad original.

Para ese entonces,
en el lecho solo quedará un pocito;
huella de unos cuerpos que se dieron calor.
Cenizas de un fuego minúsculo;
breve cisura de luz viajando en lo oscuro.

El canario cantor Ronzerta Coanca



Un canario cantor (tan cantor era que en la tierra de los canarios trabajaba de cantor), con el tiempo y de a poco, se fue quedando afónico.
Cada vez eran menos los sonidos que salían de su garganta. Hasta que un día se quedó mudo. Intentó e intentó una y otra vez cantar pero... nada.
Una gran tristeza se depositó como una sombra, en su corazón.
Se recostó en la hierba casi sin moverse una sucesión interminable de días y noches. Su único movimiento eran los latidos del corazón.
Los otros canarios solían ponerse a su alrededor y meneaban la cabeza sin entender qué le pasaba. Alguno que otro intentaba reanimarlo cantándole al oído, pero eso no hacía más que ahondar el pozo de su tristeza.
Cierto día sintió sed, mucha sed. Intentó tomar agua del estanque y de tan débil que estaba trastabilló. Instintivamente aleteó fuerte, fuerte, para salvarse.
En ese instante, sintió el viento fresco de sus alas, las gotas de agua que salían de su cuerpo y flotaban en el aire a la luz de un sol brillante e intenso.
Fue como si una bocanada de aire ingresara en su corazón.
Era pájaro y podía volar (no poca cosa).
Desde entonces se dispuso volar el resto de sus días.
Ahora, pasados ya muchos años, cuando un canario anda medio triste (por falta de nido, de amor o de trabajo), sus hermanos más ancianos le cuentan esta historia.
Y así va pasando de generación en generación.



Quimeras
María Teresa Archina





“Sólo se volverá clara tu visión cuando puedas mirar en tu propio corazón, Porque quien mira hacia afuera sueña. Y quien mira hacia adentro despierta”
Carl Jung

Muros imaginarios,
una brújula que señala
los horizontes.
Los pórticos circulares
con una brisa tenue
los entreabren..
Sumergirse en el interior,
fuerzas poderosas,
iluminan
conducen a la libertad interna.
Erguirse,
tropezar con escollos
nuevamente elevarse
encontrar el equilibro.
Quizás haya disimiles yo,
después del camino transitado.
Busco fusionarme,
me unifico.
Indago mi esencia.




MARIO VARGAS LLOSA: EL PLACER DE LA LITERATURA por ALFREDO LEMON


Talentoso escritor, considerado uno de los más grandesnovelistas contemporáneos de habla hispana; tuve oportunidad de entrevistarlo cuando estuvo en Córdoba invitado por la Universidad Empresarial Siglo XXI. Básicamente calificado como un narrador “realista” se convierte también en “regionalista”, al ser capaz de describir la circunstancia de su aldea (Perú) y al mismo tiempo, la de todo un continente (Latinoamérica). Sus obras reflejan problemáticas de tipo histórico, racial, sexual, moral y político. Entre sus títulos figuran: “La ciudad y los perros” (1963), “Conversación en la Catedral” (1969), “Pantaleón y las visitadoras”, “Tía Julia y el escribidor” (1977), “La guerra del fin del mundo” (1981), “El hablador” (1987), “El pez en el agua” (1993)” y “Los Cuadernos de Don Rigoberto” (1997), entre otros más recientes. En diálogo, se obtuvieron los siguientes conceptos.

¿Hablemos del escritor y sus demonios... Cómo vencer el temblor de la hoja en blanco?

Siempre tengo la sensación de dificultad para escribir. No sé si a todos los escritores les pasa lo mismo pero sí sé que a muchos les ocurre. Pero esto no es algo que vivo de un modo traumático o que no pueda superarse. Aunque me cueste trabajo es lo que más gusta en el mundo; es una actividad maravillosa y estimulante que permite poder vivir otras vidas distintas de la vida real. Además, yo escribo con una disciplina: por las mañanas en mi casa y por las tardes en las bibliotecas, porque allí encuentro el ámbito perfecto para hacerlo, rodeado de los libros que necesito. Primero uso la lapicera y después traslado todo para corregir más fácilmente en la computadora. Respecto al acto de escribir, creo que se escribe con toda la personalidad, por eso la mejor radiografía de un escritor está indudablemente en su obra de creación. La literatura también, aparte de ser expresión, mitiga la infelicidad humana; escribir es una forma de resolver problemas personales; al expresarlos se los libera.

¿Ciertos críticos señalan una marcada influencia “sartreana” en sus primeras obras; está de acuerdo?

Empecé a leer a Jean Paul Sartre cuando todavía estaba en el colegio, quizás lo leí sin entenderlo del todo, pero fascinado. Uno de los textos que más me marcó fue “la infancia de un jefe”, un cuento que a su vez influyó en mis primeros cuentos. Mi forma de entender la literatura en aquella época era como la de él: yo pensaba que la literatura tenía que estar profundamente inmersa en su tiempo, influida por los acontecimientos de la realidad para poder mostrar mejor, la experiencia personal. Creía que a través de las palabras usadas en la ficción o en la imaginación, uno podría insertarse en la historia, uno podría cambiar direcciones y rumbos, introducir nuevos horizontes. Pero hoy después de revisar esas opiniones, creo que la literatura es una forma de reacción o de insubordinación contra lo existente, puede ser testimonio o factor de cambio. La novela ha sido siempre para mí, además de una creación artística, un desafío intelectual y una manera de explorar o de tratar de entender un aspecto o determinada función de la sociedad.

¿Habiendo ganado tantos reconocimientos internacionales, le preocupa el premio Nobel?

Trato de no pensar demasiado, pero sin duda me agradaría obtenerlo. Si llega, magnífico. Pero tengo la impresión que tenía Borges al respecto: que en nuestra biografía va a aparecer siempre la cláusula “candidato al Premio Nobel”.

¿Qué le quedó como síntesis de su experiencia política?

Yo siempre pensé regresar a la literatura pero luego de mi derrota electoral, no tuve otra salida. Lo dije durante la campaña: si ganaba me iba a dedicar en cuerpo y alma a esa tarea; y si perdía volvía a mi escritorio, porque mi vocación es la literatura. De todos modos, esa experiencia me ha enriquecido mucho. Tuvo sus lados dolorosos pero por ejemplo, me hizo conocer mi país como nunca antes lo pude ver. Hay una distancia siempre entre la idea que uno se hace de la realidad política y la práctica política. Si se quiere progreso real no hay que entenderlo sólo en términos económicos sino sobre todo, culturales y éticos. Hay ahora demasiada distancia entre uno y otro, y el político, para ser eficaz, debe ser consciente de ello.

¿Son frágiles todavía las democracias en el continente?

Seguro que sí. Fíjese que antes había una tradición en casi todo Latinoamérica que en las Constituciones se respetaba como tradición, la imposibilidad de las reelecciones. Ahora casi todos han tomado la moda de postularse para la reelección. Una Constitución no pude modificarse a capricho de los gobernantes, ni los “fabuladores constitucionalistas” justificar absolutamente todo lo que quiera el poder.

¿Entonces hay que seguir educando a los jóvenes en las virtudes democráticas?

Seguro. Cambiar la Constitución para poder ser reelegido establece un mal precedente para la democracia. Es importante que el intelectual sea la personificación del derecho de crítica, el vocero de una permanente disidencia frente a los poderes, no sólo frente al poder político. Todos los poderes, todo poder, siempre entraña un peligro, en todo poder hay siempre una vocación irresistible de permanecer, a crecer. En todo caso entonces, hay siempre que paliar los abusos, las arbitrariedades. Es importante que el intelectual tenga sensibilidad para demostrar, denunciar, ejercer de manera responsable, ese derecho de crítica sin el cual no hay ni habrá sociedades abiertas. Debe -por último- estimular la preocupación por los problemas sociales, por los problemas culturales, la educación cívica; porque según haya o no esa participación, la democracia será una realidad o una fantasía, como ocurre con algunas sociedades que son sólo caricaturas de democracia.






De ladrona de bancos a pianista
Marta Drooker


Tardes enteras con sus noches y sus madrugadas, esperé que un rayo misterioso me partiera. O hiciera un nido en mi pelo. Me imaginé sobreviviendo, más de una vez, a un ataque de tiburones. Y, hasta hoy, ningún aerolito me aplastó como la pobre vaca de Cuba. Jamás lo que toqué se transformó en oro, o, simplemente, se transformó. Y siempre tuve que ir yo hasta la montaña. Sola y sin Mahoma. Nunca adiviné los números de la Lotería y la vez que gané en una kermes del colegio fue porque hicieron trampa los padres para que yo dejara de gritar. Quise ser una asesina serial pero le tengo miedo a las armas y me da impresión apretarle el cuello a las personas. Quise ser una ladrona de bancos, pero de los nervios me tiembla la pierna izquierda como un telégrafo mercantil. El mundo de los hechos me era algo ajeno. Y el de las palabras, indescifrable. Por eso, mamá me llevó a estudiar piano. Como le gustaba la quiniela clandestina, apostó fuerte. Compró un piano color ciruelo por el que no tuve piedad. Tampoco tuve la más mínima consideración por la Sonata Patética de Beethoven, los Nocturnos de Chopin y el El Himno Nacional Argentino. Mientras lo practicaba para el examen pensando cómo se vería un hongo nuclear en nuestro patio, los vi por la ventana.
“Má... está toda la comisión del Club, afuera”
“Ajá...”
“Má...”
“Ya te escuchéeee...”
“Esta toda, completa la comisión afuera, los doce...”
“Y QUÉ QUERÉS QUE HAGA?!?!?! Que los invite a comer?!?!?!?! Dejá de perder tiempo y seguí practicando el himno”
“Pero máa.....”
“No escuchoo... no escuchoo... a ver... oid mortales ... el griiito sagraaaaado... vamos.... vamoooos!”

El timbre interrumpe la arenga. Abro y una estampida de búfalos adultos pasa por sobre mi pubertad. Mercedes, la tortuga, a velocidad crucero, llega a la chimenea zambulléndose entre los leños. Y agradecí a quien quisiera leerme el pensamiento que no fuera invierno.

“Está tu mami, nena?”

“Está cantando el himno.”
“Bueno, llamala, por eso venimos”
“Aquí estoy... ya les dije que no quiero ser presidenta del club. Colaboraré con ustedes… siempre... ya lo saben.”
Mamá tenía dentro suyo a una estadista y se activaba con más de dos personas presentes que no fueran familiares directos. Su discurso de luchadora social renunciaba a los cargos y a los honores. Pero no al pueblo. Con el delantal puesto y una palta a medio pelar en su mano, hablaba a la nación argentina. Y la nación le contestaba.
“Sra. Drooker... no es por eso... eeeeh... mire... resulta queee...”
“Hombre, hable de una vez, caramba, con todo lo que tengo que pelar...”
“Es su hija....”
“Cuál de ellas...”
“La que toca el piano todos los días, de las trece a las quince horas.”

Esa era yo. Y empecé a tomar velocidad crucero para buscar refugio entre los leños, junto a Mercedes.
“Yo ya les he hecho llegar una circular avisándoles que la chica puede practicar sólo a esa hora.”

“Sí, no hay problema. Pero podría cambiar el tema? Desde hace treinta días, escuchamos el himno... y en este barrio... usted lo sabe... somos patriotas y tenemos que pararnos mientras dura la canción...”
Mamá que no era patriota ni creyente pero tenía absolutamente a todos engañados, menos a mí, prefirió no discutir y a partir de ese día, toqué la marcha de San Lorenzo, la que mamá amaba y cantaba sotto voce
El barrio ya no se puso de pie. Yo nunca aprobé los exámenes de piano. Y jamás cumplí el sueño materno de ser una Martha Argerich. Pero debo confesar que pocas veces estuvimos con tanta armonía mamá y yo juntas por más de una hora. Ella, feliz de jugar a ser María Callas y yo, su pianista fiel y mediocre.
Cuando mamá no era mamá, yo tampoco era yo. Y de golpe, nada era imposible. Nada.


Sobre diario de una mitómana


Mi nombre es Marta Drooker. Y nunca miro de frente. Lo mejor pasa por los costados y no quiero perdérmelo. Durante buena parte de mi vida sólo comí papas fritas y helado y no me morí. Escucho voces y veo cosas extrañas. Salvo cuando estoy sola. Nunca me despierto a la misma hora ni en el mismo día. Y trato, en lo posible, de no decir la verdad. Este planeta me cansa por lo que trato de dormir en todo momento. Tengo problemas con los humanos. Ninguno con las vacas. Por eso no me las como. Y, si bien, adoro a mi abuela, a veces la mataría. Tengo un blog para acordarme de que todavía sigo aquí. Aunque no parezca.





Personajes de Córdoba: Enrique Marchesini
Eduardo Alberto Planas



Enrique Marchesini fue un personaje cordobés que durante más de cuarenta años, colaboró con algunos médicos en el barrio General Paz de esta Ciudad.
Realizaba diagnósticos de enfermedades. Los mismos eran a distancia, es decir, sin la presencia de los enfermos en la mayor parte de los casos, bastando que pudiera tocar un objeto, una firma y hasta el trazo de un lápiz sobre un simple papel, realizados o de pertenencia de los mismos, para obtener revelaciones o descubrimientos precisos, asombrosos e inexplicables sobre sus dolencias.

Estos episodios hoy todavía se recuerdan y, por supuesto, no tienen una explicación lógica o racional, sea de carácter médico o científico. Eso sí, jamás sustituyó la labor del facultativo diplomado. No daba recetas o medicamentos, ni efectuaba curaciones.

Marchesini, había nacido en Cosquín el 8 de diciembre de 1906.

Describía los rasgos más característicos de cualquier persona desconocida para él, bastándole que dicha persona trazase una raya cualquiera con un lápiz sobre un papel, al mismo tiempo que recorría con uno de los dedos de la mano el trazo del lápiz, y, previo un instante como de inspiración suscitado por la lectura de las estrofas de algunos versos que tenía escrito en una libreta, producía su diagnóstico.

Su metodología era simple y despejada de rituales prefiriendo que el enfermo no asistiera, para no ser influido por su presencia o por las noticias graves que pudiera dar. Tocaba la prenda que le llevaban o -como ya se ha dicho- pasaba luego la mano en alguna escritura; después posaba la vista en un pequeño libro, lo que era un pretexto más que nada para concentrarse unos segundos y a veces inquiría algunos datos del enfermo para asegurarse del pronóstico o del diagnóstico.

Su fama excedió la provincia y el país, obteniendo el respeto de los propios médicos que a veces lo consultaban para confirmar sus propios diagnósticos. Marchesini tuvo un 100% de aciertos.

Fue la única persona que sin ser médico fue autorizado oficialmente por la las autoridades sanitarias de la época para realizar diagnósticos.





Casos Concretos

Corría la década del cincuenta cuando mi padre comenzó con dolores óseos y al consultar a los médicos le diagnosticaron reuma.
Al correr de los días, persistir los dolores y no mejorar, mi madre le aconseja hacer una consulta con el vidente.
Aquél le entregó un pañuelo a esta y se lo llevó a Marchesini. Al verlo dijo:”Este hombre tiene reuma, yo lo voy a curar, tiene que tomar veinte gotas todas las noches de este frasco durante un mes”. Mi padre recibió el frasco y lo dejó para tomar las gotas a la noche.
Al regresar de trabajar luego de cenar se dispuso a ingerir las gotas. Tomó el frasco pero el mismo se le cayó al suelo derramándose el líquido. Al día sábado siguiente le entregó nuevamente un pañuelo a mi madre, sin decirle nada de lo sucedido.
Ella llevó la prenda y cuando Marchesini abrió la puerta, tenía en sus manos un frasco y le dijo:” “Tome, aquí está el frasco que se le rompió a su novio; dígale que esta vez lo tome íntegro y se va a curar”. Sorprendida mi madre, ya que no sabía nada, tomó de todas maneras el frasco y se lo dio el fin de semana a su novio en esa ápoca.
Mi padre ingirió las gotas pertinentes durante ese lapso de tiempo. Nunca más se habló de reuma. Se curó definitivamente.
Otra persona se encontraba postrada y los médicos no sabían que tenía. Fueron a lo del vidente. Le llevaron uno o dos pañuelos que encontraron presuntamente de ella.
Al tocar la prenda dijo que a esa persona le quedaba poco tiempo de vida.
Flor de susto. Nada le pasó a aquella, pero al poquito tiempo falleció su esposo.
Se habían equivocado de pañuelo. Su suegra fue longeva falleciendo mucho tiempo después.
Placa

Si uno entra caminando dentro de la actual estación de servicios ubicada en avenida 24 de Setiembre, esquina Jacinto Ríos, fácilmente descubrirá una inscripción que existe en el piso o en el cemento de la misma playa donde podrá leer lo siguiente:
“Por este solar pasaron cientos de miles en busca del diagnóstico de sus dolencias. Enrique Marchesini, un ser excepcional, dejó sus huellas cósmicas aquí”.





La sonrisa de mamá

Pablo Carrera



Cómo cuesta encontrar pelis "familieras" en estos días. La verdad, no hay.
Así que tuve que barajar algo del arcón de los recuerdos. Para los que pasamos los 40, recordarán que en nuestra tierna infancia solamente había tres canales. Y los domingos a la siesta tenías como pocas opciones si llovía: o te ibas al cine, o dormías un rato, o te conformabas con alguna producción nacional de las que pasaban en el doce (el ocho arrancaba a la tarde y en el diez o estaba algún programa bondi o algo relacionado a autos que era en ambos casos, un bodrio). Y era un clásico alguna peli de don Carreras, que nada tiene que ver conmigo (a veces pienso "por suerte").
Una de las infaltables era "La sonrisa de mamá", con una Libertad Lamarque que te hacía llorar a moco tendido, Palito Ortega (la verdad, un rejunte genético raro para ser hijo de doña Libertad), Ángel Magaña, Irma Córdoba (mala como ella sola), Nelly Beltrán (gordita desde hacía rato ya y sin su marido a cuestas de pura casualidad) y alguna estrellita del momento. En este caso, María de los Ángeles Medrano, que se aprestaba para ser Jacinta Pichimahuida (de dónde sacaron ese apellido????????????????)
Bue, después de esta introducción a modo explicativo, vamos a comer. Y a verle la sonrisa a madre, que es medio fan del lugar.
El lugar es en Nueva Córdoba, en calle Independencia al 500. La casa del Francés.
Pasaron un par de lugares gastronómicos por ese solar, hasta que se quedó don Francés e hizo suyo el local. La casa está media como que mal cuidada. De hecho, vengo de almorzar allí y reparé en un par de telarañas en el frente y algunas fisuritas estructurales en el hall de ingreso. Una manito de pintura no le vendría mal creo.
Es un lugar sin mayores pretensiones, decorado con fotos y suvenires de algunos ilustres comensales.
Lo bueno es la cocina, que como el local, y valga la redundancia, no es pretensiosa sino práctica y rica.
De entrada está bueno pedir la parta de roquefort (podrían ofrecerla como amuse gueule, pero no, te la cobran). Las tablitas también son buena alternativa.
De plato fuerte, estamos a lo clásico: carne, pollo, pescado o pastas.
A nivel carnes, la parrilla es excelente. Buenos insumos, buena preparación. Ídem con el pollo y el pescado (hoy me dediqué a una merluza al horno con tomate y cebollas que no necesita guarnición). Las ensaladas se defienden bien, como así también lo hace la tortilla de papas y las espinacas a la crema.
Las pastas son ricas, tampoco para enloquecer, se dejan comer satisfactoriamente.
Los postres siguen la línea de conducta de la carta: pocos, buenos, ricos. El budín de pan y el flan son re caseros, hay cheese cake, tiramisú (no los probé pero les vi buena pinta), helados y ensalada de fruta.
La bodega es escueta, pero se rescatan algunas firmas conocidas.
A nivel precios, más que potable. Los platos van de los 15 a los 30 y pico el más caro (obviamente, la trucha).
Es un lugar familiero, que saca de apuro en cualquier momento. Yo he ido un par de veces después del teatro, tipo 23, y la cocina te recibe sin problemas.
Es el elegido de varios, algunos lectores de este boletín, porque es de esos espacios en donde uno se siente como en casa. Cómodo. Sin parafernalias visuales ni estridencias musicales.
Da para ir. Lo recomiendo. Por las dudas reserve. Casi siempre está como que ahí de llenarse.



La Casa del Francés
Independencia 512
Nueva Córdoba
TE 4254258





‎Cine / El hombre de al lado



El hombre de al lado narra un conflicto entre vecinos que parece no tener fin.
Una simple pared medianera puede dividir dos mundos, dos maneras de vestir, de comer, de vivir.
De un lado Leonardo (Rafael Spregelburd), fino y prestigioso diseñador que vive en una casa realizada por Le Corbusier.
Del otro lado Víctor (Daniel Aráoz), vendedor de autos usados, vulgar, rústico y avasallador. Víctor decide hacer una ventana para tener más luz, y ahí empieza el problema: cada uno toma conciencia de la existencia del otro.
Espacialmente, una de las virtudes que tiene la película es desarrollarse en la única casa en América Latina que construyó el arquitecto Le Corbusier hacia fines de los ’40, más precisamente en La Plata.
En este espacio, se genera un clima enrarecido en el cual Leonardo y su familia se mueven como peces en el agua. Medianera por medio se encuentra Víctor, enmarcado en un fondo oscuro una vez que tira abajo la superficie deseada.
Este desarrollo espacial, como vemos, opera dentro de un plano simbólico que pone en jerarquía los valores y las contradicciones de ambos bandos. ¿Qué está dispuesto a ceder Leonardo? ¿En qué medida puede sostener su discurso frente a una familia que parece el ideal pero que no lo es? ¿Desea ser aquel otro que es al mismo tiempo quien lo amenaza?
La película tiene secuencias memorables, como en la que el arquitecto escucha música con un amigo, Juan Cruz Bordeu, y éste confunde los golpes a la pared con una expresión creativa del músico.
Esta mezcla de drama y comicidad, le da al relato una distensión que permite introducir los aspectos más cuestionables y atractivos de los personajes, hasta llegar a un final impredecible como siniestro.


a Federico Fellini



Hay una fiesta de disfraces en el mundo.

Mamíferos edípicos pactan el amor entre el incesto y la sombra.

En prostíbulos y sacristías conviven ángeles y verdugos.

La conciencia erige su aquelarre
y la época impone sus fetiches:
carnaval de Dios.


ALFREDO LEMON
Roma, 1995, Roma 2005


a Federico Fellini

Il y a une fète déguissée dans le monde.

Des mamifères oedipiques pactissent l'amour parmi l'inceste et l'ombre.

Dans les burdels et les sacristies convivent des ânges et des bourreaux.

La conscience érige son aquelarre
et l'èpoque impose ses fétiches:

carnival de Dieu.

Alfredo Lemon / Roma, 1995, Roma 2005
a Federico Fellini

Cioé una festa di maschere nel mondo.

Gli mammiferi edipici pactono l'amore entre l'incesto é l'ombra.

Nelle prostibuli e le sacristie convivono gli angeli et gli boiacci.

La coscenza levanta il suo aquelarre
é l'época imporre i suoi fetichi:
carnivale di Dio.

Alfredo Lemon
Roma 1995, Roma 2005
Traducciones al italiano y al francés de Laura Bernardi






Las triquiñuelas del fraude patriótico
Hector Aldo Valinotti ( Bioquímico y Periodista)


La década del treinta ha pasado al acerbo popular como “la década infame”. Del 6 de setiembre se dijo que tenía olor a petróleo y Estuvo precedida por hechos como la Semana Trágica, los fusilamientos de la Patagonia, las grandes huelgas (del tanino, ferroviarios), de todos conocidos. Lo que caracterizó a la década fue el fraude electoral también llamado “fraude patriótico” por los conservadores en el poder.
Si bien el fraude “patriótico” ha sido reconocido (el presidente Ricardo M Ortiz dijo saber que había sido elegido mediante el mismo), faltan detalles de los recursos usados para realizarlo-Este es –a la manera de “Cuentos de Pago Chico” de Payró un intento de echar alguna luz sobre el tema.

1) El sistema de la cadena, organizado desde el comité, daba comienzo cuando alguien conseguía un sobre electoral firmado y sellado. Dentro del mismo se introducía una boleta se entregaba cerrado a un adherente para votaron el mismo y la consigna de de traer de vuelta el nuevo sobre suministrado por las autoridades de mesa. Y así la cadena comenzaba
Se utilizó en Córdoba y los “expertos” eran conocidos como “cadeneros”
2) “El volcamiento” de los padrones con incautación previa de las libretas a cargo de diversos personajes (desde el patrón de la estancia y el comisario local hasta algunos caudillejos (tipo Juan Moreyra). Las libretas eran llevadas a la mesa donde se las registraba como votantes ensobrando boletas que ingresaban a la urna. Por fuerza necesitaba de la colaboración de las autoridades de mesa. En una de sus láminas Molina Campos muestra un sorprendido paisano ante un milico que le devuelve su libreta y le espeta un “!YA VOTASTE!”. Eran los tiempos en que, como dice Martin Fierro, “en esta tierra el criollo solo sirve pa` votar”. posiblemente este fraude se usó e n la campaña bonaerense, una tierra de hacendados
3) Sin incautación de libretas. Al cierre del comicio se dan como sufragantes a personas que no han concurrido a votar y que se marcan en el padrón (ausentes, enfermos y fallecidos)
4) El Milico Fantasma. Es el fraude más coercitivo. Un uniformado, (en la semipenumbra del cuarto oscuro) señala, con su carabina, la boleta que debe ensobrar el ciudadano, Se utilizó en aéreas muy alejadas del interior.
5) Métodos más sofisticados (Santa Fe) fueron dos: La urna de doble fondo y el sobre de doble espacio. Este ultimo usó sobre de calidad con un forro interno no transparente. El voto oficialista se colocaba entre el forro y el sobre Necesitaba de dos complicidades: El que armaba el sobre y, sobre todo, la del que lo abría. En ese caso el sobre debía rasgarse entre el forro y el papel.
COMENTARIO. Estos métodos del “régimen falaz y descreído” frente a la “encrucijada traidora del cuarto oscuro” han sido hoy sustituidos por una parafernalia de recursos que EMPAQUETAN al elector mucho antes del día del sufragio. Encuestas Previas y, sobre todo una publicidad permanente con el control de los MCM es mucho más eficaz en una sociedad híper comunicada. Aquí la propaganda llega como información que ha sido seleccionada, “filtrada” y tratada.
En otras palabras: La atención se ha desplazado del comicio hacia el sufragante presionándolo con MCM y manejando las noticias. Subsisten dos incógnitas: el origen real de los fondos para financiar este operativo y la vocación y consecuencia de los candidatos. No es raro que una vez en el gobierno algunos hagan una política que es distinta a lo que han prometido. Esta es la más moderna-y peor-forma de hacer fraude.




Teatro / Aliento de ácaros

Adriana Pozzo


Llegar a la Cochera y empezar a decir hola, a encontrarse y a las 10 pm la puerta se cierra. Empieza el movimiento, y la relación con el libro, la palabra escrita. Qué me haría Cortázar, qué me diría Galeano, hasta llegar al paroxismo. Para escuchar aurora y bailarla con el ritmo de nuestra ciudad, el cuarteto. Qué los ácaros no coman la palabra escrita, impresa en el cuerpo como un tatuaje visual, proyectada, sumada, la palabra disparada en la voz. Al estilo de los delincuentes llega el e-book, que aunque suene con violín y se le dé el mismo estímulo, recorrerá otro camino.

El Banquete de Severo Arcángelo de Leopoldo Marechal dispara la palabra con tanta fuerza, que vino para quedarse.”Estoy buscando una palabra corazón, herido de dudas de amor”, y allí está la palabra, pensada, sumada, escrita y por venir. Como dice mi amiga Marola esta obra de teatro me late.
Aliento de ácaros / Sugestión colectiva de Los Delincuentes y BalbuceandoTeatro. Dirección: Paco Gimenez
Elenco: Galia Kohan, Estrella Rohstock, Alejandra Toledo, Florencia Cisnero.
Invitados: Fernando Belzaqui, Belén Salerno. Asesoría Dramatúrgica: Bati Diebel. Ambientación: Giovanni Quiroga. La cochera, Fructuoso Rivera 541.
Sábados de octubre 22. Hs. / www.teatrolacochera.blogspot.com







A la distancia
Armenouhi



En vejeceremos lejos otra vez
Como crecimos en tiempos dispares
Y tú allá y yo acá sin poderme contener
Extrañando los viajes
Tras la distancia que no da tregua.
Acostumbrarme... ¿Cuándo?
Si la vida es ahora y yo me siento sola
Y me dibujo ese mar que nos separa
Como el cristal de un espejo
Donde se reflejan las secuencias
De nuestra rutina…
Esto es un cinema
Donde se proyectan dos personajes
Viviendo en paralelo…
Y cada vez que apago la luz
Me figuro que tú la prendes
Y en silencio, casi sin decirlo, murmuro:
¡Buenos días hermana!
¡Que vaya todo muy bien!
Y es entonces que me duermo
Con la nostalgia acurrucada en mi pecho.
Ya sé que no puedo pretender
Que hagas tu vida al lado mío
Acordonando a los que amo a mi soledad…
Y que te dejo ir por el sentimiento profundo
Que siente quien ama de verdad
Y anochece, ¿sabes?
He contado las estrellas una vez más
Y solo falta una que se ha quedado abajo a luchar.
Espero tus hijos y los míos se amen
Como este amor que llevamos dentro del alma.
Buenos noches te digo, ya es tiempo de volver a descansar,
Prométeme tan solo que no te vas a olvidar
Espero pronto volverte a encontrar…





Aterida,


en su catre
rancio
de asilada,
la memoria de Justina
vuelve al sudor
y la ampolla
en la mancera,
al sol apagado
de langostas
y después al carbunclo
y la sequía
y al puchero tan magro
para tantos,
en la hora del pujo
en el sembrado.
Vuelve al fulgor
de los chateaux
y las casullas,
en el convite
patriarcal
del Centenario,
contra un hedor
de vómitos de facto
en los infames
calabozos
proletarios.
Vuelve a los peones
de pies sin alfabeto,
yugando en cueros
por remotos páramos
donde la Sociedad Rural
extiende
sus estrados,
en pizarras luctuosas
de látigo y de máuser
aplazados.
Vuelve al fragor
del torno
y de la Singer,
al hambre
hombreando recio
los salarios,
al lecho disputado
con las ratas,
al golpe
en triste caña
rebajado,
al peso de la luna
en el tabaco.
Vuelve al horror
y a la sangre derramada
por la sangre NN



de su sangre
en los túmulos
negados
del erario…
mientras la Hermana Asunta
cambiándole los trapos
seniles
de nonato,
machaca
una vez más:
“Cuando tú y los tuyos,
malnacidos,
pecaban con bombas
y con pliegos
saqueando
y armando sindicatos,
nosotras,
en los puestos
piadosos del mercado
limosneábamos
cáscaras y huesos
para hervirles
a tus viudas
y a tus huérfanos”.

Mónica Ferrero













Una cosa trae la otra Por Lily Chavez

Un dulce o amargo destino



El diccionario da muchos significados sobre la palabra destino. Pero quiero referirme al hado, la fortuna, la suerte, ese encadenamiento de sucesos determinantes para el curso o fin de una vida.
No se trata de tenerle miedo a la muerte, tal vez se trate de vivir cada día como el último. Precisamente – la semana pasada – estaba viendo por televisión “Antes de partir” comedia dramática, dirigida por Rob Reiner, con Jack Nicholson y Morgan Freeman, con un argumento que lleva a reflexionar profundamente. Carter Chambers ha tenido una vida llena de trabajo y responsabilidades dejando pasar oportunidad tras oportunidad. Edward Cole es un hombre de negocios, que ha creado un importante imperio dejando a un lado sus necesidades más profundas. Sus vidas se cruzan en la cama de un hospital, ya que ambos son diagnosticados con enfermedades terminales. Juntos deciden recuperar el tiempo perdido y hacer todo aquello que les hubiese gustado cumplir.
Tan enfrascados solemos estar en esto de lograr metas o simplemente subsistir que todo queda para después, para mañana, cuando lo maravilloso sería darnos cuenta a tiempo de la necesidad del hoy, de ser felices con aquello simple, que nos produce sensación de disfrute y goce.
Para el destino no hay condición social ni económica que valga.
Leía un artículo donde Carlos Gardel decía – allá por 1935 – año de su muerte, que estaba feliz de haber encontrado el maestro de canto que necesitaba y conseguido llevar una vida austera que no le hiciera “perder la línea”. Al regresar de Colombia tenía en firme, instalar su propia empresa productora, ya convenido así con Francisco Canaro y Jaime Yankelevich. Quería establecerse y de ese modo tranquilizar a doña Berta – su madre – a quien angustiaban los vuelos de su hijo en “aeroplanos”. La tragedia de Medellín abortó todo los planes.
En esa misma época, cruzando el océano, un “predestinado” Mohamed Reza Pahlevi finalizaba su carrera militar, su educación de príncipe para comenzar, su aprendizaje a rey. Sería por 37 años Sha de Irán, el shahanshah arvamehr (rey de reyes, luz de los arios) . Mohamed nunca hubiese querido dejar a su madre y sus hermanos a los seis años para ser preparado como monarca. Nunca fue su gusto casarse y divorciarse 3 veces pero el pueblo le reclamaba un heredero. En un reportaje ya lejano, el Sha dice: “Mi vida se ha desarrollado según el camino trazado por el destino y cuando he tenido que herir mis sentimientos personales siempre me he protegido pensando que este dolor era determinado por el destino; no nos podemos rebelar contra él. Por años, abandonar a la princesa Soraya (su segunda esposa y gran amor) fue uno de los disgustos más grandes de mi vida.”
Quizás esto nos lleve a pensar que no todo lo que brilla es oro.
Pensaba en aquella niña de 5 años, de padre japonés que aprendió dos poemas de Borges y los recitaba en inglés. Y que por consejo de sus amigos fue a un curso sobre literatura inglesa en la Facultad de Filosofía y Letras, sin haber terminado el bachillerato. Maria Kodama, (de ella se trata) con una decisión que todavía no se explica, esperó un día a Borges y le expresó su situación: tenía quince años y podía asistir sólo como oyente. La voz pausada del escritor le pareció augurio de un cariño especial. Borges le dijo: “¿Quiere hacerme un favor?. Siga viniendo, yo la voy a ayudar”. Todos sabemos lo que vino después. ¿Cosas del destino?
Cuando Juan Rulfo gana el Premio Príncipe de Asturias en 1983, todos pensaron que eso cambiaría su vida. Incluso el mismo. Llevaba más de un cuarto de siglo trabajando en el Instituto de Estudios Indigenistas de México. “En las próximas semanas – dijo –me jubilaré. Con la pensión, el premio y lo poco que dejan los derechos de autor, me dedicaré de lleno a la literatura. Deseo fervientemente terminar mi libro de cuentos iniciado en 1956”.
Tres años después la muerte le abrió las puertas.
Como que realmente una cosa trae la otra, estuve arreglando unos cajones y encontré un cuaderno con un recorte pegado y me pregunté sorprendida, la razón de haberlo guardado y qué era lo que me había impactado. No lo sé, sólo que , de algún modo, tenía que ver con esta nota. Un periodista español , Esteban Peicovich le hacía una entrevista a Robert Graves y decía que para él, Graves y Borges eran el último gran faro de la poesía del Siglo XX y daba dos definiciones sobre el tiempo que a lo mejor sean el motivo de haber guardar el artículo. “Borges ha jugado con el tiempo hasta romperlo” , Graves… lo ha penetrado, hasta verlo” , Aunque parezca que Peicovich toma partido por uno, creo, a esta altura, que ambas definiciones son halagadoras.
El tiempo, la vida, la muerte, el destino. Una maraña, un entrecruce, y cuatro versos con que cerraré la nota. Son de un poeta recientemente fallecido, hombre que vivió intensamente sus ideales pero no sólo en palabras, trabajaba día a día para hacer crecer la autoestima de aquellos a los que la vida les destinaba “el fondo de todo”.

Mi carne es eco de décadas
amasadas en la espera
las rondas, las plazas
y los miedos.



Carlos Argüello




Pintando Mandalas / Ele Juárez
Boletín Literario
Basta ya!
Nº 111
Noviembre 2010

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias! Ahora sí lo pude ver!

"El hombre del lado" es un peliculón, pero es super incómoda, tiene ese conflicto constante, esa suerte de choque entre dos mundos opuestos que te hace oscilar todo el tiempo lo emocional, lo ético, lo estético... está realmente muy bien construida, el perfil de los dos personajes que funcionan como agonista/antagonista está muy bien explotado por los dos actores. Cuando salí del cine me quedé con el bocho a mil, enganchadísima con el conflicto de los protagonistas (con el agravante de que de ahí me fui directamente a la presentación de un libro de unos amigos, dentro del marco de la feria del libro, y hacé de cuenta que en realidad no estuve ahí, porque no le di ni bola a lo que decían los presentadores, tenía la cabeza puesta en la casa Le Corbusier, en la ventana que daba a la vida del diseñador cool, en el teatrito de marionetas de jamón y bananas, en la van tipo brigada A de Aráoz equipada hasta con luces y bola de espejos, en el sillón de diseño de vanguardia, en la familia fisurada del diseñador, etc., etc., etc.). No sé si el comentario es tuyo y si la viste, si no, tratá de verla porque es genial pero sabé desde ya que no es una película fácil y que si te llega de verdad te va a partir el balero y te va a dejar en un lugar de incomodidad por mucho tiempo... Ah! viste la periodista que lo entrevista al diseñador, y que él la forrea mal??? Esa chica se llama Déborah, es la hija de una amiga de mis viejos, todo un personaje la mina, laburó de productora del programa de Canal (a) "El amante en TV", hacía unos separadores en los que actuaba como una productora medio desquiciada, eso comenzó siendo una especie de chiste interno, pero gustó tanto al público que terminó haciéndolo muchas veces más.

En cuanto a la reseña del Francés, me crucé con Pablo Carrera hace un par de semanas y me dijo que me iba a "quemar" públicamente pero al final no lo hizo (sucede que en las paredes de ese restaurant están las fotos de niños de mis dos padres y también hay una mía a la tierna edad de dos años). En fin, que ya me lo he encontrado en varias oportunidades comiendo allí y que se come muuuuuy bien!!! Vayan alguna vez y no se van a arrepentir, además los dueños son unos franceses aparatos totales.

Un beso grande y saludos a todos!!!
Renee

Anónimo dijo...

Ya lo leí.Excelente como siempre!!!
Ana

Anónimo dijo...

Lo edstoy leyendo...muy bueno...Lau

Anónimo dijo...

Muy bueno el cambio de diseño del Blog...Felicitaciones!

Anónimo dijo...

Me gustó mucho el boletin. éxcelente el poema de Carranza, lo de Pablo Carrera, lo de L.Chavez como siempre, y la pintura del inicio. No siempre puedo leer el boletín apenas me llega pero lo hago con gusto

Osvaldo Viccio

Anónimo dijo...

Hermoso el poema de ALFREDO LEMON sobre Fellini. Tambien el comentario de la película El hombre de al lado...es relamente hermoa esa pelicula como las cosas que logra el vecino haciendo ese teatrito de marionetas comodice la comentaristas...es fabuloso...Buena idea eso de sacar PERSONAJES de la histopria cordobesa...muchas veces ignorados por los mismosocrdobeses... FelicitaCIONES AL STAFF YPRINCIPALMENTE A SU DIRECTOR, QUE CON LA PERSEVERANCIA, LA CONSTANCIA Y EL AMOR PO R LA PALABRA Y LA bELLEZA, DE SIEMPRE SIGUE ADELANTE CON ESTE PROYECTO...
saludos
MARI