viernes, julio 23, 2010

Edición Especial / Boletín Literario Basta ya! en Noche de Bandada / La pipa


Autoretrato con Pipa –Vincent Van Gogh


Boletín Literario
Basta ya! en Noche de Bandada
Edición Especial
La pipa



ESPUMA DE MAR
DESDE TURQUIA


Nada sé de tu partida
ni a dónde te marchaste.
La soledad me destruye
envuelta en el silencio.

Mi boca tan desnuda
gime por la tuya
que tanto me ha besado.

La ternura en los dedos
que acarician el grano y la simiente
y el fulgor de una hojita
que brilla y que perfuma
en un ritual perfecto.

A veces por nostalgia
extraño a mis hermanas:
-de brezo y de arcilla
de cerezo o cristal-
en Africa y en India
también en Sudamérica …
Como si viajando
nuestro amor creciera
quemándose en mi cuenco.

Temblé cuando la hija
de la raíz de un brezo
-esencial en madera-
desplegó su atracción
entre los que habitan
por suelos de roca y de arena.
Y hoy avanza en el mundo
doblegando a las otras.

Siendo “Espuma de Amor y de Mar”
nací muy blanca, el uso después
me cubre de tonos de intenso dorado.
Le seguirá el marrón …
hasta que al final
sea espuma negra: ¡Pero vivo tanto!
-soy casi inmortal-
Pero hoy, joven y dorada, muy dorada
¡Te llamo!
Para que tus ojos, volviéndose de ámbar
me vayan contemplando
hasta encontrar mi boca
para hundirla en la tuya.
¡Regresa!
Aunque sólo fuere
A buscarme y nombrarme.

O mirarme en silencio.

Quien te ama:
Tu Pipa.

Yolanda Gozálvez

Escritores fumadores de cigarros y pipas




El periodista le hizo pasar un mal rato. Se pregunta que no entienden, porqué no la dejaban en paz. Esta cansada del acoso, de los inventos de la prensa, de esa vigilia periodística que la atosiga.
Se quita los anteojos y el sombrero. No han servido esta vez los trucos para pasar desapercibida y todo por la batahola que produjo rechazar aquel Oscar Honorífico que no le interesa para nada. No quería verle la cara a nadie. Cuatro veces fue nominada merecidamente, lo decía la gente, sin embargo la Academia no le dio el premio, era justo que ahora se guardaran su enmienda.
Descalza, camina por la sala del departamento como fiera enjaulada. De pronto se detiene y se apoya en el marco del ventanal. Le da sosiego mirar la ciudad. Ama Nueva York cuando llega la noche y las estrellas se encienden.
Lovisa Gustafsson se encamina hacia la vitrina. Sus amigos cercanos le regalan siempre esas pipas grandes y varoniles que tanto le gustan. Tal vez la excepción sea esa Churchwarden de boquilla larga, en madera de brezo que toma con cuidado, como si la acariciara. Ha sido un día difícil y nada mejor que el placer del tabaco. Observa la pipa, quien se la obsequio comentó que solían usarla los sacristanes de las iglesias inglesas del siglo XVI y XVII pero que en realidad eran ideales para que las mujeres fumaran sentadas, mientras leían un libro.
Se recuesta en el diván. El humo es una silueta delgada que juega con el aire y luego desaparece. Ella mira y piensa que también la vida es una insinuación que se desvanece. Desde allí puede ver los retratos sobre el mueble. Una de las fotografías está tomada en Estocolmo, su primera campaña publicitaria en los almacenes Pub, se la ve tan joven! Desde otra John Gilbert le sonríe. Pese a dejarlo plantado el día del casamiento, nunca dejaron de verse y ayudarse. Hay una de una escena en Mata Hari y otra durante el filme Ninotchka. Sonríe en la penumbra. Por años la apodaron “La mujer que no ríe” pero aquella carcajada de libreto en el filme provocó ríos de tinta en los periódicos. Aún recuerda los titulares: “La Garbo ríe” pusieron en letras inmensas y el humo de la pipa atrapa su mirada.

Lily Chavez


Jean Paul Sastre, fumaba tabaco francés tipo Caporal o Scaferlatti negro y muy fuerte en pipas francesas o inglesas poco cuidadas, a pesar que le gustaban las cosas de calidad.

Las pipas de Pablo Picasso en su juventud eran sencillas por la falta de dinero. De formas y acabados rústicos, de origen campesino. Hacia 1930 empezó a sustituir la pipa por el cigarro pero regresó a ella muchas veces durante su vida. Le gustaron los tabacos fundamentalmente aromáticos, holandeses o franceses.

Freud disponía de piezas de considerable valor. Algunos obsequio de sus colaboradores y amigos pero también de los anticuarios que frecuentaba en Viena. Tenía pipas de espuma de mar talladas por artesanos judíos de gran reputación en la Viena del Siglo XIX y hasta 1938.

Vincent Van Gogh, debido a su extrema pobreza fuma de las pipas que le regalaba su hermano Theo y sus amigos. Y usaba el tabaco que le ofrecía algún campesino de Arles, los médicos o pacientes del sanatorio mental de Saint-Remy donde estuvo internado. Pocas veces llegaba a sus manos un buen tabaco.



El gran actor de teatro Williams Gillette, que encarnaba a Sherlock Holmes nada menos, fue el responsable de popularizar la pipa CALABASH, tanto como lo hizo con su frase: “Elemental querido Watson”

Ernest Hemingway, por su contextura física prefería las pipas grandes, tenía una gran colección de piezas curvas tipo Bent que una vez cargas aguantaban una larga velada en compañía de un buen ron o un malta. El propio escritor creo AFRICA DREAM, una mezcla de Virginia Maduro y Burley tostado de origen africano y que hoy, se comercializa en EE.UU.
Lily Chavez



HAIKU
A Juan Roldán, mi tío abuelo.
In memoriam.

No fue la pipa.
Tampoco fue el humo...
Fue tu misterio.

Rafael Roldán Auzqui







Partes de la Pipa


HUMO SAPIENS

“…de ordinario fumo cuando me siento cerca de mí,
o si sufro la aproximación de algún otro,
para velar una misma nada”
Stéphane Mallarmé


1

Mientras arde el tabaco en la cazoleta,
los pensamientos comienzan su deriva.

La aspiración aviva el encendido
y la combustión adensa el peso del mundo.

Un aire voluptuoso confunde las respuestas
y envuelve de cansancio cualquier pregunta;

al exhalar, las espirales ascienden
y las dudas se abren como precipicios;

la intuición se hace más aguda,
las urgencias se esfuman lentamente.

2

Apenas puedo decir estrofas tan frágiles
como los minutos que tengo ante mí.

Vuelven los recuerdos
entre las bocanadas que aspiro
y el tabaco que se va quemando.

Somos hijos del humo:
humus, huellas, huesos,
también la tierra alguna vez será ceniza.

3

Como el tabaco al consumirse,
la vida es breve:
danza gris, bruma azul,
el placer se satisface y cada ilusión se desvanece;

todo esplendor es vulnerable,
las volutas se vuelven polvo tras el fuego.


4

Penumbra somnolienta, presente.

El humo es el alma distanciada del mundo.
El alma es el humo distanciado del ser.

Leve revelación;
la nostalgia atardece en el living
y el olvido se esconde en una botella de vodka.

Perder la poesía sería perderme:
todo.


5

La realidad es una brasa que agoniza,
pliegue moroso, borroso, evanescente.

Soplos que fluyen y después se esfuman,
pálidos soplos, furtivos,
soplos que avivan y apagan promesas pendientes,
deseos incumplidos.


6

El humo seduce con su hipnosis
porque es reflejo –y metáfora-
de nuestra despedida.


7



Fumar, filosofar:
una niebla enmascara el desorden de las cosas
pero escribir no calma las fatigas del ánimo.


8

Razón poética, último límite.

Con la pipa en la palma de su mano ,
solo queda el hombre en su umbral de humo,
el fumador frente al misterio de su propia imagen.


9

Vagamente vuelve a entrar en la humareda
intentando concluir su divagación:

páginas apagándose
en el fuego sombrío del silencio,
en los residuos plomizos de la soledad.





ALFREDO LEMON







La pipa

Tuve épocas en las que me detenía momentos prolongados, ante esa foto sepia que le saqué a mi padre junto al ventanal, con los ojos sumergidos en el jardín. De perfil, traje oscuro, corbata clara y con la pipa en la mano, cerca de su boca.
De tanto mirar la imagen, yo jugaba a moverla pendular. Entonces él acercaba la pipa a sus labios, aspiraba pausadamente y el humo, con aroma a tabaco holandés, exquisito perfume, inundaba la casa.
Después de fumar, sólo a la hora del crepúsculo, él la dejaba sobre el cenicero de madera (que también le regalé) y se iba a dormir su cansancio.
Yo nunca pude vaciarla, en su profundidad, me parecía ver siluetas fantasmales entre los restos. Ya no miro tan a menudo la foto, el tiempo y las circunstancias me apremian… No, no es verdad, siento que la pipa se le cae y aunque insisto con mi olfato, el aroma a tabaco holandés tampoco me abraza.
Si alguno de ustedes lo huele, es porque también lo vieron a mi padre, detrás del ventanal con la pipa en la mano. Acaso encendiendo los sueños, acaso cenizando mi nostalgia.
Mely Almada.




La Pipa
(Utensilio para fumar tabaco picado)

Debo confesar que: siempre movió mi curiosidad el uso de la pipa. Ella emana un olor muy particular, diría perfumado, que inunda el lugar cuando una persona entra en un ambiente cerrado, jamás pasa desapercibida, y al observar detenidamente a alguien que lo hacía, sentí como que detrás de “ella” hay un embrujo. Una muletilla tal vez o el simple placer de hacerlo: fumar en pipa. Es como un ritual y revuelven el tabaco depositado en la misma con unos alambritos que no siempre son los mismos, todo ello mientras están con otra persona conversando y es por eso que misteriosamente se me ocurre pensar ¡ Que raro en mí! ¿Miedos? ¿Angustias?.Que secretos cobijan cuando la usan o exclusivamente por mero regocijo observan desde el humo mágico y
Arrobador que emana del sitio en que se encuentran como escudriñando al prójimo. En fin.¡No lo sé!.

Julia Valle





Muchacho con pipa
Pablo Picasso



La Pipa

Había que traer algo sobre la Pipa dijo la Comisario de a bordo de la Bandada.
Lo primero que hicimos fue ir al Diccionario de la Real Academia Española.
“Pipa: de la onomatopeya: pip). 1). F. Tonel o candiota que sirve para transportar o guardar vino u otros licores. 2) Utensilio de uso común para fumar tabaco de hoja; consiste en un cañón terminado en un recipiente, en que se coloca el tabaco picado, encendido el cual se aspira el humo por una boquilla que hay en el extremo opuesto. Los hay de varios materiales y tamaños. 3) v. piedra de pipas. 4) v. Tabaco de pipas. 5) Lengueta de las chirimías por donde se echa el aire. 6) Flautilla de alcacer, pipiritaña. 7) Espoleta / tomar pipa. Fr. fam. Marcharse, irse, huir.”
“Pipa. F. Pepita de frutas.”

En segundo lugar buscamos en Google.
Allí encontramos 8.460.800 resultados. Nos enteramos que:

-Hay una playa llamada Pipa, en Brasil. Muy promocionada por cierto.

-Fuimos a nuestra salvación: Wikipedia la enciclopedia libre nos dice: “Una pipa o cachimba es un objeto utilizable para fumar tabaco y otras plantas. Consiste en una pequeña cámara (el hornillo o cepeleta) para la combustión de la hierba y un tubo (o cánula) que termina en boquilla”.

-Descubrimos que: Hay una Pipa de Agua, llamada Shisha ( botella en árabe), Narguil (coco en persa),Hookash ( en iraní).


Es un objeto que se emplea para fumar un tabaco especial de distintos sabores. No tiene efectos nocivos para la salud ya que su tabaco no tiene nicotina.

-Está el famoso poema “La Pipa” de Charles Baudelaire:


Soy la pipa de un escritor:
dice bien claro mi pergeño
de cafre, que tengo por dueño
un refinado fumador.

Al agobio de su labor
se agita mi flabel risueño
igual que el penacho hogareño
a la vuelta del labrador.

Mecer su corazón yo gusto
en el móvil azul arbusto
nacido en mi boca de fuego.

Y extiendo con mi beso ardiente
sobre su espíritu doliente
unción de encanto y de sosiego.

Versión de Carlos López Narváez


-Hay pipas eróticas, pipas chiquititas, pipas enormes.
-Está la “Pipa de Magritte” (que ilustra la portada de este artículo)
-El conjunto de rock “Aterciopelados” tiene una canción y un Cd llamado “La Pipa de la Paz”.



-Fumar la pipa de la paz era una costumbre de los pueblos originarios de America. Quedó lo de fumar nomás, de los pueblos originarios nada quedó.
Gerónimo fumo dos veces la pipa de la paz con los generales del Séptimo de Caballería y fue traicionado en sendas oportunidades.



-Si a la palabra pipa le anteponemos la o y luego al final le ponemos ra, queda(mos): o-pipa-ros: que significa: Copiosos y espléndidos, después de una comida.

-Finalmente, no hay que olvidar el Cuento de la Buena Pipa.
¿Se los cuento?

Enviado especialmente para Noche de Bandadas por el
Dr. Crespo
(desde vaya saber donde)



Madera
César Vargas



Hoy, amigos voy a hablar de la madera,
no del sándalo precioso,
no del ébano en su noche del Africa,
no del perfume de las resinas de oriente;
hoy quiero hablar de la madera
del simple palo que revuelve el locro
mientras los peones esperan…
quiero nombrar el cedro
de corazón abierto en la puerta de mi casa,
el cabo de cuchillo de mi padre,
la cuchara sorda al fondo de la ella de mi madre
y los dos ataúdes con su peso de vida terminada.

Hablo de la madera,
de todas las herramientas con su mango
el pico, el azadón, la pala
la cuchara de albañil y la guadaña.
Nombro cruz y su ignominia,
siempre la madera soportando.
Ah, mi mesa de algarrobo blanco,
ah, misilla de mandarino claro,
las camas de mis hijos,
el plato del hermano,
el leño en el invierno
entregando su alma de sol gasificado.

De madera es el piso, el techo
y en la guitarra el canto.
Eso que envidiamos a las aves,
que viven en el Arbol:
Hermano mayor, Dios nuestro,
ojalá mi carne sirviera para tanto…


César Vargasdel epitafio
a la alegría
Antología personal
Ed. El Copista / Junio de 2007






Manuel Olmedo / Fabricante y coleccionista de pipas

Esa noche de Bandada tan especial cuyo tema giraba entorno a la Pipa, contamos con la grata presencia de Manuel Olmedo, fabricante y coleccionista de pipas.
Manuel nos habló fundamentalmente del placer de fumar en pipa.
Fabricó más de cien pipas pero no lo hace con fines comerciales a no ser que alguien le encargue una.

Exhibió como curiosidad una diminuta pipa de bolsillo que utilizan los pescadores para colocar en su chaqueta.

Explicó como se fabrican, que se utiliza generalmente la madera de raíz de rosa, pero como es muy difícil de conseguir -casi imposible- el las construye con un material autóctono y noble: el quebracho blanco.

Presentó un portapipas y tabaquera..
Muy interesante y ameno su relato.


Colección de pipas


EDICION ESPECIAL
Boletín Literario
Basta ya!
en
Noche de bandada
La Pipa

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola amigazooo, que extraño universo de coincidencias! te cuento que justo ahora llega esta edicion especial de la pipa, y fue sentirte cerca, mi papá fuma pipa desde siempre y ese humito siempre me dio sensacion de calidez y proteccion, mi esteban fuma pipa y juntos hemos ido a elegir tabacos, a probarlos y a comprar los mas raros accesorios y tambien aprendi a fumarla y en chile tras el terremoto, o en un asado en la montaña, o con un buen vinito siempre esta la pipa, mi hermano facundo fuma su pipa y anda con su bolsito pipero para todos lados, siempre me conmueve el ritual de intimidad que provoca ese pedacito de madera humeante, por eso te mando un abrazo enorme con olor a tabaco y a amistad! besos mariana

Anónimo dijo...

Como siempre Excelente. Me gusto mucho lo de Cesar Vargas.
Raúl

Anónimo dijo...

Gracias por la revista!, Siga así Eduardo...
Laura García del Castaño