domingo, noviembre 23, 2008

Boletín Literario Noviembre 2008



Boletín Literario
Basta ya!
Año 3 / nº 95 / Noviembre de 2008
Córdoba / Argentina


SUMARIO
A José Luis Mangieri (Inmemorian)
Ciencias exactas / Jorge Luis Carranza
El Pozo / Mariano González
Guardia dos / RRONZERTA COANCA
Una valiente ambición por la paz / Alessandro Baricco
Jazz Cordobés / Omar
Una cosa trae la otra / Liliana Chavez
La inmoralidad de los anarquistas / Carlos Penelas
Noticias para recordar / Caro Riachi
Hay mierda en la carne / Dr. Crespo
La noche del fiscal / Alejandro Castellani
Poetas Jóvenes / Luciano González y León Kaplinsky
Vigilia / Alfredo Lemon



Boletín Literario Basta Ya! / Año 3 / nº 95 / Noviembre 2008
Revista Cultural

Director / Propietario: Eduardo Alberto Planas
Consejo de Redacción: Adriana Pozzo, Liliana Chavez,
Jorge Luis Carranza, Hugo Conterno, Pablo Carrera, Caro Riachi, Alfredo Lemon
Colaboradores Permanentes: Mónica Ferrero, José Luis Planas Osorio, Guillermo González, Raquel Martínez, Mariana Montenegro, Carlos Penelas
Colaboran en este número: Mariano González, Ana Paulinelli
Diseño y Diagramación: Eduardo Alberto Planas
Dibujos: Matías Arese / Demoliciones
“Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión del Basta Ya!
Este Boletín se edita en forma virtual Quincenalmente
Registro de Propiedad Intelectual nº 598958. Hecho el depósito que marca la ley 11.723
Prohibida la reproducción total y/o parcial por cualquier medio, sin cita de autor y fuente
Web-blog: www.boletinliterariobastaya.blogspot.com
Suscripciones: eduardoplanas2001@hotmail.com
Córdoba / Argentina


A José Luis Mangieri (Inmemorian)
Cuando se entristecen las palabras



José Luís Mangieri nació en un conventillo de Parque Patricio en 1929. Dijo adiós el sábado 1º de noviembre pasado. Fue poeta, periodista y el creador de la mítica revista La rosa blindada, cerrada por la dictadura de Onganía. Un soñador de las letras, que hipotecó la casa donde vivía, heredada de su padre, para crear la Editorial Libros de Tierra Firme .Comprometido políticamente desde muy joven en la actualidad era un compañero más para las Madres y Abuelas .En el 2006 recibió el Premio Konex Mención especial en Letras. Su poesía juega con las palabras, con preguntas retóricas, con imágenes de amor y dolor.
Silvia Loustau

Las rosas

Las rosas se asoman insistentes en el aire azul.
¿Nos están permitidas sin traicionar la memoria?
El recuerdo es poca cosa para tanto pasado,
para tanta vida sobre el abismo.
¿Es este otro vino, otro el amor?
¿O todo es un río solitario que deja a algunos en la orilla
crucificados en la injusticia de la muerte temprana?
Sobre las rosas los soldados de hielo desaparecen
llevados por el río
y nosotros olfateamos la vida
como animales desbarrancados pero vivos.
Aullamos los viejos nombres de la batalla
pero la guerra ha terminado.
Las antiguas banderas solo flamean
en la tormenta de nuestro corazón.
Descansen en paz los compañeros
bajo una tierra sembrada de sal,
sobre la cual comenzamos a pelear contra el olvido .


Publicado en www.artesanias.argentina.co.il



Ciencias exactas
Jorge Luis Carranza



Las matemáticas enseñan
que el orden de los factores
no altera el producto.

Que tan igual es
dos por tres
como tres por dos.

Parecerían sugerir que
si hay un orden;
ese orden tolera
un desorden transitorio
que puede extenderse meses,
años,
décadas
o siglos.

Y eso trae alivio,
consuela,
hace bien



El Pozo




Allí estaba yo. Colgando de aquel clavo enorme desde el interior de lo que parecía un pozo de agua. No veía el fondo y me parecía no querer verlo. Me imaginaba terribles cosas que pudiera haber allí, muy en el fondo de ese lugar. Cómo llegue allí no tengo la menor idea, solo sé que entré al rancho abandonado en el medio de la nada. Era chiquito, destartalado y viejo, aunque me pareció ideal para esconderme. De qué, es algo que no les voy a decir, ya que se espantarían e incluso se indignarían al solo oírlo. Nunca hice nada malo, ni agredí a nadie, ni robé a nadie. Sólo pensé diferente, nada más. Pronto descubro que a mi lado hay mas ganchos con restos de tela de camisa y hasta un abrigo entero. Me imagino que no soy el primero en estar allí. De pronto escucho un gemido; largo, profundo y lastimero que me heló todos los huesos. Me estoy quieto, ni me quiero imaginar quién grito o por qué, sólo quiero estar lejos, en cualquier otro lado del mundo. Empiezo a sentir que la tela de mi camisa empieza a ceder y no hay de dónde sostenerse. Empiezo a sentir escalofríos y ya no puedo aguantar las ganas de gritar. De repente, siento que se desengancha mi camisa y empiezo a caer. Caigo y sigo cayendo hasta que mi camisa se engancha con otro clavo y se desgarra, pero me para en mi caída. Siento que voy a llorar del alivio, pero no estoy salvado aún. Sigo en la penosa situación de colgar de un clavo, sobre la negrura infinita, quién sabe dónde. De repente, tengo un ataque de coraje y de valentía. Me decido por soltarme y lo hago. Caigo hasta que me parece suficiente y extiendo mi pie hasta que mis cordones se enganchan con un tercer clavo y termino de cabeza. Suspiro aliviado, pero no me dura mucho, ya que siento que mi zapato se me sale y empiezo a caer hasta que ya no veo nada y cierro los ojos con fuerza, esperando el impacto contra lo que sea que hay abajo. Cuando abro los ojos estoy sentado en mi sofá, muy tranquilo. Llego a la conclusión final de que todo ha sido una terrible pesadilla que me hizo transpirar como loco. Me alivio, hasta que descubro que mi camisa esta desgarrada y me falta un zapato.

Mariano González ( 13 años )
Córdoba, octubre de 2008.



GUARDIA DOS




En el colectivo CV de las quince horas existe un extraño guardia. Su funcionamiento motiva estas escuetas palabras, aunque su sola existencia permanezca sin explicación (y para dar cuenta de ella se ocuparían más hojas que las de todos los siempre verdes que cruza en su recorrido el colectivo 600). Hoy nos sobra un ejemplo de lo visto para comprender el equilibrio precario de los mundos rodantes, como el nuestro.

Un bebe busca una sonrisa entre los pasajeros, una señora que regresa de su trabajo, increíblemente entre su cansancio, levanta su cabeza y cruzan las miradas con el niño. Ella sonríe, el niño emite un sonido, otro pasajero observa y dentro suyo se ilumina un cuarto de su alma. Un guardián pasa y sin pedir boleto, certifica todo: el mundo puede seguir, al menos, un recorrido más.

RRONZERTA COANCA





“Una valiente ambición por la paz ”



Alessandro Baricco interviene el texto de La Ilíada para hacer una lectura pública. Luego publica este texto en Homero, Ilíada De editorial Anagrama. Al final del texto hace algunas reflexiones que me llamaron la atención. Sobre todo ésta que sigue. Se las copié para compartirla. Colaboración de Ana Paulinelli
“... Lo que tal vez sugiere La Ilíada es que ningún pacifismo, hoy en día, debe olvidar o negar esa belleza: como si nunca hubiera existido. Decir y enseñar que la guerra es un infierno y nada más es una mentira nociva. Por muy atroz que pueda sonar, es necesario acordarse de que la guerra es un infierno, pero bello. Desde siempre los hombres se lanzan a ella como falenas atraídas por la luz mortal del fuego. No hay miedo u horror que hayan conseguido mantenerlos alejados de las llamas: porque en ellas siempre han encontrado la única redención posible ante la penumbra de la vida. Por ello, la tarea de un pacifismo verdadero tendría que ser hoy no tanto demonizar hasta el exceso la guerra, sino comprender que sólo cuando seamos capaces de otra belleza podremos prescindir de la que la guerra nos ofrece. Construir otra belleza es tal vez el único camino hacia una auténtica paz. Demostrar que somos capaces de iluminar la penumbra de la existencia sin recurrir al fuego de la guerra. Dar un sentido, fuerte, a las cosas, sin tener que llevarlas hasta la luz, cegadora, de la muerte. Poder cambiar el destino de uno mismo sin tener que apoderarse del de otro; lograr que circulen el dinero y la riqueza sin tener que recurrir a la violencia; encontrar una dimensión ética, incluso muy elevada, sin tener que buscarla en los confines de la muerte; encontrarse a uno mismo en la intensidad de lugares y momentos que no sean una trinchera; conocer la emoción, incluso la más vertiginosa, sin tener que recurrir al dopping de la guerra o a la metadona de las pequeñas violencias cotidianas. En fin, otra belleza, si es que comprendéis lo que quiero decir.
Hoy la paz es poco más que una conveniencia política: no es, en modo alguno, un sistema de pensamiento y una manera de sentir verdaderamente difundidos. Se considera la guerra un mal que evitar, es cierto, pero se está muy lejos de considerarla un mal absoluto: a la primera ocasión, revestida de hermosos ideales entrar en guerra se convierte rápidamente en una opción factible. A veces, incluso suele elegirse con cierto orgullo. Siguen estrellándose las falenas con la luz del fuego. Una rea, profética y valiente ambición por la paz yo la veo únicamente en el trabajo paciente y escondido de millones de artesanos que cada día trabajan para suscitar otra belleza, y la claridad de luces, límpidas que no matan. Es una empresa utópica, que presupone una vertiginosa confianza en el hombre. Pero me pregunto si alguna vez nos hemos adentrado tanto, como hoy en día, por un sendero parecido. Y por eso creo que nadie, a estas alturas, logrará detener ese camino o invertir el sentido. Lograremos, antes o después, sacar a Aquiles de aquella mortífera guerra. Y no será ni el miedo no el horror lo que lo lleve de regreso a casa. Será cierta belleza, una belleza distinta, más cegadora que la suya, e infinitamente más apacible.”
Alessandro Baricco


Jazz Cordobés
Omar



A mediados del 2004 se forma en Córdoba So What! Jazz grupo que desarrolla dos tipos de show: uno dedicado al jazz, intercalando boleros y bossa nova;
y otro vinculado a la música de películas, el cual dio como resultado la
grabación de su primer CD: "Canciones de la pantalla grande".
Su cantante, Tamara Golver (Inglesa, y que vive aquí hace casi 30 años),
en una entrevista para un matutino local comentó:
Si bien tuvo su época de oro, el jazz sobrevive todos los tiempos.
Sin embargo, muchas veces la gente piensa que sólo pueden disfrutarlo
quienes son entendidos. “Nosotros estamos tratando de romper con eso”,
señaló la mujer al respecto, dejando en claro que la música que ellos
hacen es muy clásica. “Cuando la gente nos escucha nos dice que lo que
tocamos es música fina, cuando en realidad no es tan así. Lo que hacemos
no es nada raro, es de la época de lo más clásico del swing, por eso
creemos que encasillar lo que hacemos en jazz es un peligro”.
Y para demostrar de qué están hablando, el grupo sacó a la venta hace
pocas semanas el disco “Canciones de la pantalla grande”, con melodías
utilizadas en películas. Sobre cómo nació este nuevo material, Colver
agregó: “Casi todos los del grupo somos veteranos, por lo tanto somos
la generación que escuchaba radio e iba al cine, por lo que teníamos una
conexión muy fuerte y muchos recuerdos nos enlazaban. Por eso empezamos
a hacer un repertorio con música de películas, y fuimos creciendo con
el proyecto, llegando a tener un montón de melodías”. Y los temas fueron
tantos, que el proyecto parece tener una segunda edición.
A So What! lo integran:
Voz: Tamara Volver
Batería: Alberto Saturno
Bajo Eléctrico: Martín Rodríguez
Teclados: Juan C. Ciallella



Una cosa trae la otra
Liliana Chavez



Son imágenes fuertes me dije – mientras leía unos textos de Adolfo Zutel - , un amigo cuya palabra demuele, da golpes secos que dejan de cara a la realidad. Palabras que me saben a desamparo, a demolición, a derrumbe. Esto en lo referido a los vocablos que dejan sensación de vacío pero hace un tiempo que vengo pensando en lo palpable, en lo que la mirada no posterga, esas construcciones edilicias que estaban y ya no. Me he preguntado cuántas historias habrán muerto en la caída de esos muros de cemento, qué vivencias habrán quedado atrapadas bajo los escombros.
Pasan por televisión la mudanza de familias que habitaban hasta hoy la Villa Kilómetro 8. Sacan sus cosas y ellos mismos deben destruir el hogar donde vivían. Esto es una mezcla dolorosa de tristeza y de alegría - dice una mujer. Nosotros construimos esta casa, aquí crecieron nuestros hijos pero bueno (prosigue resignada) vamos a un lugar mejor o al menos esperamos que así sea. Y pensé en lo difícil que debía ser esto, retrocedí a la infancia , cuando apenaba desarmar aquella casa creada con los pequeños bloques de Mis ladrillos.
Una de las demoliciones que más me impactó este último tiempo, fue la del edificio de Avda. Chacabuco y Bvard. San Juan, lo que fue en alguna época un buen hotel devenido en pensión. Y el impacto se siente más, porque al principio, quienes están a cargo de la obra, colocan enormes paneles que cubren la fachada (un velo a la nostalgia, para que nadie cuestione ni diga nada) y cuando los retiran, ya todo de la casa, es cenizas. No están allí ni los balcones, ni las antiguas ventanas, ni marcos, ni puertas…nada. Y así se hizo también, con las propiedades de calle Belgrano y se hace actualmente en Avda. Perón del 100 al 200 (frente a la Estación Mitre) e incluso sobre la calle San Jerónimo entre el 500 y el 650. – Y está por verse que sucede con el edificio levantado en esa calle y esquina Balcarse, porque parece ser, que se debe conservar la fachada y ahí está…todavía, con sus rejas, con su vieja puerta, me pregunto si la remodelarán o esperarán que la gente se olvide y levantarán otro pedazo de modernidad.
También me duele pasar por la Estación del Ferrocarril Belgrano en Alta Córdoba, hubiese preferido que fuese el Concejo Deliberante, una cuna cultural, un hogar de ancianos, cualquier iniciativa hubiese sido más válida que ese monstruo hoy desmantelado. Y pienso en la excelente iniciativa de la gente de Rio Cuarto, en ese Museo espectacular que se llevo adelante en la Estación de Ferrocarril precisamente para recuperar el espacio. En sus andenes hay figuras a tamaño natural, de inmigrantes, guardas, personajes que fueron muy importantes en el quehacer ferroviario, se conservan libros, señales, vagones, faroles y vuelvo a interrogarme sobre porqué no imitaremos las buenas ideas, porqué no fortalecer nuestra identidad, nuestro pasado.



Y para cerrar este círculo, ese agujero negro en nuestra realidad, me pregunto que esperan las autoridades para hacer algo con el viejo Molino Minetti y por favor, no empiecen con que el tema pertenece al ámbito de lo judicial, o que le corresponde a la provincia; acaso no sería más razonable encontrar la forma de extender la Terminal de Ómnibus que ha quedado absolutamente obsoleta para el movimiento que tiene. Y me pregunto quién entra a esas instalaciones del molino; por fuera aparece con candados, con tejido perimetral pero que sin embargo, está siendo completamente desmantelado. Suceden cosas increíbles en esta Córdoba querida, donde la mayoría mira sin ver, donde nadie se involucra, donde todos hacemos algo para destruirla.
Y como Una cosa trae la otra agradezco que haya vínculos que no se desmoronan tan fácilmente, como el que uno tiene con los amigos. Entonces, es posible que un grande de la poesía como Jorge Paolantonio – sin importar lo ocupado que esté - acceda a buscarme un poema que tenga que ver con esto. Y puedan los lectores del Boletín disfrutar de este texto suyo, realmente exquisito, que forma parte de su libro “Estaba la muerte sentada”, Filofalsía, Bs.As.,1991. Gracias querido amigo.

Tardes de doctrina
Sarmiento esquina Prado,
San Fernando del Valle

La casa que yo digo
bostezaba sus jazmines
a mi paso
nacía exacta
en el patio de atrás del mundo
y una palmera alta como Dios
elevaba
los rosarios las sonrisas los dientes amarillos
de la señora Eusebia
(Dios te salve del ámbar de sus cuentas
de los escapularios jadeantes
de la proa de su hamaca
asomándose en las tardes de doctrina)

ella estaba insoslayable como la eternidad
sentada en el trono de su mirada acusadora

odiándonos
rezándonos sin gloria ni penas

la casona
la bajaron a picota

a ella la sepultaron viva
las paredes
de mi infancia
Jorge Paolantonio









La inmoralidad de los anarquistas
Carlos Penelas




El Estado siempre tuvo razón. No se puede vivir sin Estado. Se puede vivir sin baño y sin comida, se puede vivir con hambre. Se puede vivir sin saber leer o con frío. Se puede estar sin trabajo o en la cárcel. Pero nunca vivir sin Estado. Recuerdo mi infancia, los libros escolares, los colores de la bandera, de la patria, del cielo. La escarapela y el himno. Los rizos de la maestra, los bronces de las plazas, los desfiles militares, el policía de la esquina cuidando el barrio. Y los patriotas. Los patriotas eran inmensos, inalcanzables. Eran serios, hermosos, inteligentes. Como en los cuentos de hadas. El príncipe despertaba con un beso a la bella durmiente y eran felices para toda la vida. Los colores de los libros, las figuritas, los jugadores de fútbol. Los chinos eran viciosos, los rusos impenetrables. Los masones odiaban el decoro y conspiraban. Nosotros, no. Nosotros creíamos en Jesús, en el patio del fondo, en la tía y los primos. Éramos blancos, libres, trabajadores. Los textos que sabíamos de memoria decían: “Amo a papá y a mamá. Perón y Evita me aman.”
Los gobiernos nos educan para ser mejores, para ser más nobles. Los políticos luchan contra la corrupción, contra la ola de violencia. Se esfuerzan por nosotros, se sacrifican por nosotros. El pueblo nunca se equivoca, el ser humano es el supremo hacedor del futuro, el futuro se construye con sacrificio. Se indignan cuando aparecen las drogas y los negociados. Los políticos, los sindicalistas y los sacerdotes hacen todo lo posible para que seamos felices. Ellos desean la dignidad del pueblo. Nos aman. Gracias a ellos (y a Dios) mejoramos, poco a poco, en la vida. Trabajan en el uso pacífico de la energía nuclear y empeñan su palabra. En todo el mundo el Estado es y será la guía. Si las Bolsas mundiales no tienen paz no es responsabilidad de los economistas. Ni de los grandes gobernantes. Si la OTAN mata por error es un accidente. Debemos pensar que todos nos equivocamos. Menos Dios. Lo que sufrimos hoy será recompensado mañana.
Los campos de concentración no es responsabilidad de una sociedad. Fue un loco, un loco suelto. Lo mismo que las guerras, las fábricas de armas, la prostitución, el narcotráfico, el sistema bancario, la educación, los medios, el maquillaje y la peluquería de los soberanos. Antes era el rey, ahora es el presidente. Es distinto, las naciones tienen pactos, convenios, organizaciones, compromisos éticos. Los anarquistas están en contra de todo, son inmorales. No me canso de repetirlo siempre que puedo. No creen en los bancos, en los sindicatos, en los emblemas, en las fábricas de armas, en la fidelidad, en la infidelidad, en la tecnología, en la ciencia, en la salud, en los hospitales, en la educación, en las amas de casa, en los cocodrilos, en los diplomáticos, en los hombres de fe, en los burdeles, en el alcohol, en las drogas, en los cumpleaños de quince, en los mausoleos, en los dividendos, en los odontólogos, en los boticarios, en los jueces, en los mercados financieros, en los financieros, en los ejércitos, en los museos, en la propiedad privada, en el pueblo, en los césares, en las revoluciones, en los comunistas, en los liberales, en los libros sagrados, en las constituciones, en los intendentes, en los alcaldes, en Superman o Batman, en las agencias de información, en los loros, en las palanganas, en los policías, en los empresarios, en los terratenientes, en los cartoneros, en los lúmpenes, en los socialdemócratas, en la democracia, en los héroes, en los santos, en las proclamas, en las cruzadas, en las visiones del hombre visionario, en los mártires, en el individualismo, en el existencialismo, en el ismo del ismo. Tampoco creen en las flores, en el día de la madre, en la familia, en el matrimonio, en los hijos de los asesinos, en los asesinos internacionales, en los estudiantes, en los abogados, en los contadores, en los astronautas, en los astilleros, en los carniceros, en los sepultureros, en las academias, en las tablas de multiplicar, en la física cuántica, en el pensamiento de Platón. Ni en los servicios de inteligencia ni el en fascismo o el comunismo o el nazismo o el liberalismo. No creen en las cárceles ni en los torturadores ni en las celebraciones ni en los retratos ni en las siliconas ni en la carne de vaca o de cerdo ni en pan con manteca ni en la manteca ni en el sexo oral ni en la homosexualidad ni en la heterosexualidad ni en las butacas ni en las marchas ni en los podólogos. No creen en los grandes hombres ni en los pequeños, no creen en las pirámides ni en los guardines de plaza. Ni en los porteros ni en los encargados de despachar las encomiendas ni en los edificios públicos ni en las universidades. Curiosamente son amigos de poetas, de actores, de titiriteros, de artesanos. Y de músicos, cantantes, pintores. Y de los niños que dicen no. Reflexiono, los anarquistas son amorales.

Buenos Aires, Octubre de 2008


Noticias para recordar



Este fin de semana se presenta en la capital de Córdoba la obra de teatro La Muerte de un Viajante, protagonizada por Alfredo Alcón y Diego Peretti y otros muy buenos actores que no aparecen en la foto.

Lo que acabo de escribir no tiene mucho de nuevo como para ser noticia, porque La Muerte de un Viajante fue escrita por Arthur Miller en 1950 (más o menos). Lo novedoso para nosotros es que viene a la ciudad por dos días y que vale la pena recordar este hecho, porque esta obra sigue siendo muy necesaria para entender nuestra sociedad y nuestra propia vida.

Si dijera que el argumento se basa en un tipo que se come la propaganda del sueño americano y que hace todo lo que esa propaganda dice, sin preguntarse porqué, ni para qué, ni para quién; sería simplificar una obra riquísima en contenido y que tiene muchas apreciaciones.

El viajante puede ser cualquiera de nosotros que se haya tragado una propaganda sin hacerse ninguna pregunta. Entre otras cosas, esta obra habla de la importancia de seguir haciéndonos preguntas. Si no consiguen entradas o no pueden pagarlas (debate aparte el precio) busquen el libro, porque no tiene precio la enseñanza que deja; al contrario, tiene mucho valor.
Caro Riachi


“Hay mierda en la carne”



Fast Food Nation, es una película que ha sido evaluada como el filme político de mayor impacto tras Fahrenheit 9/11 de Michael Moore, así como un ataque sin cortapisas a la industria alimenticia de Estados Unidos en la línea de Super Size Me, el famoso documental del activista Morgan Spurlock. Tanto es así que no fue autorizada su exhibición por las grandes cadenas cinematográficas. Pero -aclaro- es una película no un documental.
“Te estoy diciendo que hay mierda en la carne”. Así de clarito le dice el presidente de Mickey’s –una imaginaria cadena de hamburguesas norteamericana - cuyo emblema es parecido a otra real- a su director de marketing Don Anderson en los primeras secuencias de la película. Fast Food Nation esta basada en un Best-Seller de Eric Schlosser del mismo título. El film explica como Don Anderson (Greg Kinnear), tras conocer la existencia de bacterias coliformes en la carne que comercializa, viaja a Cody (Colorado) -“Un pueblo típicamente americano”-, lugar en donde su empresa tiene el frigorífico donde se puede observar al ganado –que se encuentra encerrado en pequeñas parcelas comiendo alimento balanceado- y lo transforma en hamburguesas. La visita guiada- superficial- le exhibe la más alta tecnología en la materia. Después se entera de algunas cosas que suceden allí. Termina conociendo plenamente los procedimientos y las irregularidades que se practican pero Anderson hará la vista gorda – porque esta en juego su trabajo, su familia y hasta su propio pellejo. Fast Food Nation desnuda con pruebas contundentes el capitalismo salvaje que destruye el medio ambiente y explota a los trabajadores –inmigrantes ilegales que ellos mismo contratan mediante los consabidos “coyotes”- con tal de maximizar sus ganancias. Dr. Crespo




Alejandro Fabián Castellani ( Córdoba, 1965), Licenciado en Comunicación Social, y desde 1988 trabaja en la Sec. Científica de Policía Judicial de Córdoba.

“En las calles de Córdoba, un policía juega de antihéroe mientras se hace preguntas sobre un caso que lo preocupa y que se complica cada vez más. En La noche del fiscal, Alejandro Castellani se mantiene fiel a la tradición del género negro. Su novela ofrece una lectura develadora de la corrupción que anida en los estamentos sacrosantos del poder, con una trama que avanza sin dar tregua”
Lilia Lardone

"Ambientada en sitios entrañables de Córdoba, "La Noche del Fiscal" se impone por la imaginación y creatividad de su autor, con genuinas notas de denuncia, intriga y sangre"
Carlos Hairabedian

"Una novela negra que reúne todo: tensión hasta el final, la familiaridad con los lugares donde se desarrolla y una aguda y comprometida crítica hacia el sistema".
Mariano Saravia


Poetas Jóvenes
LA MAÑANA

I

Tras la ventana
el rosal presume los colores que me robaste
tu amor efímero pintó de sombras mi cuerpo.

No quiero levantarme
dejaré que mis raíces se aferren a la cama.

II


No me abraces
hoy tengo espinas en la piel.

Luciano González
Córdoba Capital
21 años.



La vida

Es el eco de tus sueños
que se encuentra
con los topes
del callejón sin salida.



El amor

Latido que comprime tu pecho
que con sólo un abrir y cerrar de ojos
desaparece.

León Kaplinsky
Córdoba Capital
15 años



Vigilia
Alfredo Lemon




Hay días en los que sentado frente a la máquina de escribir,
pienso que estoy delante de un piano.

Los dedos se deslizan por el teclado intentando una pirueta.

Quisiera lograrlo:
ascender hasta la música y no caerme.

Pero debo confesar: mi espíritu se esfuerza
pero la virtud no llega.

Todo sigue blanco sobre el pentagrama en blanco;
pura vigilia bajo una luna estéril:

carencia que pudo haber sido fiesta,
promesa de ser lo que nunca podría,

vocación intacta, talento impotente,
pasión en fuga, lastimada.





Boletín Literario
Basta ya!
Año 3 /nº 95 / Noviembre de 2008
”La tarea de ablandar el ladrillo…”. Julio Cortázar

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Dejo otro mensaje, porque no puedo dejar de decir, me encantó que tuvieran una página de poetas jóvenes, de los mayores ni hablar, admirable Jorge Carranza. Quien habla sobre lugares donde ir a comer, genial. Los dibujos, las ilustraciones, gente de mucha calidad en lo que hace.
Nuevamente Felicitaciones!

Ana María De Luca

Anónimo dijo...

No conocía el boletín y hoy una amiga me recomendó la página, he quedado maravillado con el excelente trabajo que se hace. Las notas, los comentarios, los dibujos, todo y no tenía más tiempo por eso no seguí viendo los números anteriores, en todos hay un material increíble. Felicitaciones

Marcelo Castro, de San Luis

Anónimo dijo...

En este número debo resaltar El Pozo, buen cuento y por la edad, es un autor con futuro, sin lugar a dudas. Me encantó lo de Liliana Chavez, dibujo y poema incluído, la página de poesía joven y el resto, todo resulta tan impecable.

Oscar Perea

Anónimo dijo...

Me encanta todo el boletin, este nùmero , los anteriores, el nuevo pero puedo de curiosa nomàs preguntar algo...por què ese nombre tan complicado en Guardias, un excelente espacio pero a què se deben, son muchos, una sola persona...què onda?

Betty Barraza / Ayacucho.

Anónimo dijo...

En este número me quedo con el dibujo de tapa y el texto Guardia Dos, lo de Caro Riachi, sencillo y claro y con el poema de Jorge Carranza. La pelicula no la voy, pero la voy a tener encuenta ( no ire mas a mac donald). Gracias.
Estela