martes, octubre 28, 2008

Boletín Literario nº 94 / Octubre 2008


Nuevo lector del Basta ya!


Boletín Literario
Basta ya!
año 3 / nº 94
Lunes 27 de Octubre de 2008


Objetos perdidos
El siglo veinte, que nació anunciando paz y justicia, murió bañado en sangre y dejó un mundo más injusto que el que había encontrado.

El siglo veintiuno, que también nació anunciando paz y justicia, está siguiendo los pasos del siglo anterior.
Allá en mi infancia, yo estaba convencido de que a la luna iba a parar todo lo que en la tierra se perdía.
Sin embargo, los astronautas no han encontrado sueños peligrosos, ni promesas traicionadas, ni esperanzas rotas.
Si no están en la luna ¿donde están?
¿Será que en la tierra no se perdieron?
¿Será que en la tierra se escondieron?


Eduardo Galeano
Espejos
Una historia casi universal
Siglo veintiuno editores


SUMARIO

Instrucciones para el fuego / Jorge Carranza

Mis hijos / Isabel

Burbujas urbanas (o) El Regreso del Dr. Crespo.

Marta Guzmán / Retrato / Tiempo de Aguila

Un lugar en el mundo / Pablo Carrera

Una cosa trae la otra / La moda / Liliana Chavez




Boletín Literario Basta Ya! / Año 3 / nº 94 / Octubre 2008
Revista Cultural

Director / Propietario: Eduardo Alberto Planas
Consejo de Redacción: Adriana Pozzo, Liliana Chavez,
Jorge Luis Carranza, Hugo Conterno, Pablo Carrera, Caro Riachi, Alfredo Lemon
Colaboradores Permanentes: Mónica Ferrero, José Luis Planas Osorio, Guillermo González, Raquel Martínez, Mariana Montenegro
Diseño y Diagramación: Eduardo Alberto Planas
Dibujos: Matías Arese: “Nuevo Lector del Basta ya!”/ “Burbujas urbanas”
Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión del Basta Ya!
Este Boletín se edita en forma virtual Quincenalmente
Registro de Propiedad Intelectual nº 598958. Hecho el depósito que marca la ley 11.723
Prohibida la reproducción total y/o parcial por cualquier medio, sin cita de autor y fuente
Web-blog: www.boletinliterariobastaya.blogspot.com
Suscripciones: eduardoplanas2001@hotmail.com
Córdoba / Argentina


Instrucciones para el fuego
Jorge Luis Carranza



Se trata de juntar
unas cuantas ramas secas
y buscar un buen reparo
en donde no sople
el viento malo.


Es cuestión de encenderlo
y arrimar palitos
cada tanto
para que no se apague.


Eso hasta lograr un fuego
que invite a arrimarse
y a quedarse.

Un fuego que no abrume
ni encandile.



Un fuego íntimo
que mueva a hablar
abriendo el corazón
y a escuchar
desde el silencio.


Un fuego para dormir a su lado
y al que baste
con un puñado de tierra
para apagarlo.




“La tarea de ablandar el ladrillo ….”.
Julio Cortázar







Mis hijos



Era el tiempo
De las hojas que vuelan.
Era un otoño largo en fiesta silenciosa
Era el cielo encerrado bajo el vientre
Y las manos abiertas sobre el pan
Era el tiempo
De hundirse entre la tierra hasta la frente,
en la espera y el caminar quedo.
Era el profundo pulso de la vida
Deteniendo mi vida en la de ellos.

Isabel




Burbujas urbanas, (o) El Regreso del Dr. Crespo




No me gusta eso de andar poniendo etiquetas a la gente. Pero hace tiempo que venia notando en un Shopping de esta ciudad que todos -o la mayoría de los chicos- se peinaban de la misma forma. ”Ve, me parece a mí o todos los pibes están peinados igual. Debe ser por algún programa de TV. Patito Feo quizás”, pensaba para mis adentros. Envidia dirán algunos. Pero el hecho es que casi todos llevan el mismo peinado, lacio, tapándole un ojo, y además las chicas usan pantalones chupines, camisas largas floreadas y zapatillas de una marca especial, de loneta de color rojo. Después apareció en la TV eso de los floggers, y su pelea callejera con los emo en el Abasto en Buenos Aires.

Por una cuestión que “es así”, un dark tiene que ser bardero, vestir todo de negro, usar cadenas, calzar borcegos, insultar a todo lo que se le cruce por delante (tenga o no vida) y no ser amable, para “no transar con nadie”. O un cabeza tiene que vestir de tal, o tal forma. O al revés: una persona que tiene plata sí o sí es cheta, y un cheto es siempre tacaño, insensible, ajeno a la realidad y demás. Y así se generaliza. Tribus urbanas les dicen después.

La cosa es que hace un tiempo vengo leyendo notas sobre, por ejemplo, los emo. También he visto el programa de Capusotto que simula ser un emo. Me he reído bastante la verdad. Ingresando a YouTube me acerqué más a esas nuevas tribus urbanas.

Cuando uno busca en Google para tratar de entender mejor como piensa un emo, se encuentra con chicos (y grandes de hasta 24 años) con peinados que hasta hace unos años veíamos en minas, todos de negro o blanco, a rayas, pintados raritos, algunas lágrimas, algunas estrellas, dibujos de corazones rotos o frases en contra del amor, y demás. Como unas víctimas full-time, o gente que pareciera no tener esperanza. Y entonces eso es un emo. Y cualquiera que haga eso (se considere o no emo), es un emo.
Y así con las demás tribus. Cada una con sus cualidades. Como un club que no cobra entrada (o que generalmente no lo hace), pero que pide requisitos.

Que tenga fotolog lo hace flogger. Pero no obligatoriamente lo hace vestirse de esa manera particular e ir al Abasto o aquí al Patio Olmos todas las semanas a “sacarse fotos para postear”. Entonces a todo el que tiene fotolog lo meten en la bolsa del flogger. Y eso hay gente común a la que no le gusta.

En mi época, (parezco Cafiero) estaban los chetos y los negros; luego los rockeros y los cuarteteros. Ahora estos se han fusionado Calamaro toca con La Mona demostrando la falsedad de esa dicotomía. Retrocediendo aún más en el tiempo estaban los hippies (o como diría Capusotto: “se pronuncia jipi”). Pero aquellos buscaban una alternativa a la sociedad de consumo, su símbolo era el famoso de la paz, que se universalizó, planteaban una vida comunitaria. Eso se puede ver en la película “Busco mi Destino” con dos jovencitos Peter Fonda y Denis Hopper, film emblemático si los hay. Un grupo que en Argentina concretó esa ideología -la llamada “izquierda norteamericana”- en la década del 60, fueron los de La Cofradía de la Flor Solar, de donde salió luego la mejor banda de rock de Argentina: “Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota”. Sus primeros conciertos eran verdaderos happenings. Y allí servían esos famosos redonditos hechos de ricota. Por lo menos así cuenta la leyenda. En San Marcos Sierras hay un Museo Hippie

Luego de la recuperación de la democracia -en 1984- aparecieron los psicobolches o moda incaica, aquello/as que se destacan por usan yiscas en lugar de carteras, utilizar collares artesanales de todo tipo de semillas y les fascina todo lo relacionado con los pueblos originarios. Están los cumbiancheros, y los fumancheros.

Entiendo que los pibes (adolescentes/jóvenes sobre todo) sienten la necesidad de tener un grupo al que pertenecer, y por el otro, suma también que a los medios les encanta generalizar.

Algunos por necesidad, soledad, tristeza, bronca o desesperación, vieron que peinándose así, escuchando esa música, generalmente electrónica, y tienen un pasito especial, que googleando podes aprender, estiran un pie y previo pegar con el taco, dan un saltito con el otro, bailándolo aún sin música, y una forma de hablar particular también. He aquí un ejemplo de frases floggers extraídas del sitio www.fotolog/chimiboga: No se que hacer, me hago flogger? me hago emo? sigo viendo paginas porno? ay no se no seeeee aaaaaaaa re
pase pasate
effeame linda pic :)
CUMBIO lo mejor (L
un bso eii
ffs(?
avisame(Y Divina,Buen finde,FFs eei:$-

(Hay otras frases parecidas como “effeame por reverse”, pero por favor no me pregunten que significa).

Después de enteré que hay muchas tribus urbanas: emo/flogger/cheto/los cabeza/ metalero/ cumbianchero/ cuartetero/dark/ punk . A estos últimos ya los conocía y son de vieja data. De Sex Pistols para acá.

Es tener un grupo de pertenencia.
Hablando ahora en serio y siguiendo a Pérez Tornero (1966:91/92), el sociólogo Pablo Urbaitel, investigador del Centro de Estudios en Cultura y Tecnología, de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales U.N.R., en su ensayo “Adolescencia, Tribus urbanas y cultura joven”, nos dice que “las tribus urbanas se constituyen como un conjunto de reglas específicas (diferenciadoras) a las que el joven decide confiar su imagen parcial o global, con diferentes niveles de implicación personal.(…) Mediante la tribalización se reafirma la contradictoria operación de una identidad que quiere escapar de la uniformidad (…) la relación de pertenencia del individuo al grupo es intensa, globalizadora y aporta un sentido existencial…”. La tribu resguarda pero tiene ritos que deben ser respetados. Son como sectas, tienen tics por los que se las reconoce. En las tribus están marcadas las formas de relacionarse de los jóvenes, sus relaciones son endogámicas, la exogamia es muy difícil, las alianzas son intratribus. La tribu nuclea las mismas formas de consumo acompañadas por maneras precisas de cómo debe producirse ese consumo de bienes o mensajes. Sus características son muy variadas, pero cada una en particular suele presentar ciertos rasgos comunes: un gusto por el disfraz o máscara, ciertas pautas de consumo –fundamentalmente ante la música- y una búsqueda de (auto) distanciamiento del grupo social más amplio.”

Pero Basta ya! Dejen de rotular gente. Vean mi fotolog: www.drcrespo.blogspot.com y posteen su foto.







Marta Guzmán
Dijo Eduardo Chaves, de la poesía de Marta Guzmán.

“Delicada y profunda. También esas serían las palabras más adecuadas para hablar de su persona, de su escritura, de su voz a la hora de decir un poema. Posee la delicadeza un alma sensible y la profundidad de quien comparte la belleza de la vida y al mismo tiempo, sus penurias e injusticias. Su mirada abarca los valores de la naturaleza al mismo tiempo que las alternativas de los sentimientos o la intimidad de un corazón y con su voz nos habla del dolor de los pueblos originarios, de la esperanza que encontramos en el amor y de la posibilidad de hacer un mundo más justo. Tengo el placer de compartir con ella, "El Andén de los Juglares", un lugar donde su presencia es imprescindible por su talento y compañerismo”


RETRATO



Soy un grito que toca
la raíz del silencio.
un ángel replegando
sus alas en la noche.
Una jarilla agreste
que atesora la lluvia
y la vuelca en poemas
que crecen desde el vientre.
Soy un cofre que guarda
la palabra infinita.
Un mensaje alfarero
oculto en las vasijas..
Unas manos que juegan
con la piel de la luna
y buscan tu mirada
al sur de la ternura.
Por eso escribo
desde la mansedumbre remota
de los pájaros
hacia la huella rebelde
del abismo.
Para que no se apague
tu memoria de lámpara
y a pura prepotencia
me acorrale el olvido.






TIEMPO DE AGUILA




Hubo un tiempo de águila
en América
cuando los arcos eran
sagrados derroteros del sol.
Estaba escrito en las plumas
el vaticinio.
Las mujeres que supieron del dolor
resguardaron en el fuego
la liturgia de los sellos.
Ya habría tiempo
para consagrar los trinos.

Los dioses crearon entonces
la baguala
para engañar al viento
y conjurar el silencio
del universo.

Hoy ha nacido
un niño de luna
con la cabeza empenachada.





Un lugar en el mundo
Pablo Carrera

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¡Buenas!
Vengo demorado, ¡pero llegué!
En 1991, Adolfo Aristarain nos regaló una pequeña joyita de esas que cuando las pasan por Volver, te quedás como hipnotizado, la volvés a ver, para tratar de encontrarle algún detalle que se te pudo haber pasado por alto las veinte veces que capaz la viste antes.
Bue, tampoco podía salir tan mal algo que venia de la mano de un buen realizador y un elenco de aquellos, donde se sacan chispas Sacristán, la Roth, Luppi y Leonor (siempre tan nasal ella, colgada de la Singer que le dejaron cuando hizo "Rosa de lejos" seguramente)
El tema es que me encantó eso de encontrar el lugar donde ser. Y en esas expediciones rurales que suelo hacer, lo encontré. Ya he anunciado que en algún momento parto para La Punilla, a un paso de La Cumbre.
Alguna vez reseñé Zagreo. En el Camino de los Artesanos. Ahora me voy un poco más allá, por el mismo camino, más para la zona de Villa Giardino.
El lugar se llama El Bosque. Imposible no verlo, una casa que desde Giardino hacia La Cumbre queda a mano izquierda, justo bajo la sombra de unos árboles altísimos que resguardan ambas márgenes del camino.
La construcción es medio engendro. Hubo un principio de idea que después se ve que se convirtió en brainstorming como dicen los psicólogos y allá fueron, mezclando materiales a la que te criaste, porque nos gustaban todos (piedra, madera, ladrillo, teja, vidrio. Ahora que lo pienso se dejaron el mármol olvidado)
Con un amplio parque que se disfruta mucho en temporadas cálidas, en el que atinadamente pusieron un par de mesas como para sentarse al solcito y juegos para que niños no perturben la paz de la mesa, el emplazamiento es impecable (sigo lamentando la construcción, pero bueno, como dice mi sobrino el mayor, todo no se puede)
Vamos adentro. Para el invierno, salamandra con leños que da calorcito al local. Mucha ventana de vidrio fijo y del otro (y si, también tenemos catálogo de ventanas). Alguna plantas colgadas, una barra y mucho cuadrito agradeciendo al Altísimo la construcción del lugar (me abstengo porque seguro un rayo me cae)
La carta es tupidita. Pero no de platos. La idea es merendar.
Tienen un montón de sándwiches en la propuesta. Con las combinaciones que uno soñó. Desde el clásico jamón y queso, hasta vegetarianos en pan negro, panchos y mi preferido, el de lewerbusch (creo que se escribe así, sino, piedad y perdón a los hermanos alemanes) con pepinillos. Una delicia. Un placer.
Hago la advertencia que un sándwich de esos te deja energía como para sobrevivir dignamente varias horas. Es más, se pueden compartir.
La otra alternativa es picada, que viene con las opciones clásicas.
Hago un parate acá porque se viene lo fuerte: las tortas.
Digan una y ahí está. Y TODAS son ricas. Nada de Gracielas, Andreas o postrerías. No señor. Caseritas y perfectamente bien hechas.
Las porciones, si en materia salados eran generosas, acá son directamente derrochadoras. Inmensas. Y han tenido la viveza de poner una alternativa a la que invito acercarse, cual es la del famoso 2 x 1: pedís dos medias porciones y te vas testeando dos.
Recomiendo una de chocolate con mousse de chocolate, mas cobertura de chocolate y plato de chocolate y servilleta de chocolate y cuchara de chocolate. Una bomba de color marrón oscuro que es imposible dejar pasar por alto
La de frutillas es exquisita (no la marca), porque viene con una capa de crema tipo pastelera muy sutil que te hace chupar los dedos.
Y tienen una que es masa de brownie, con dulce de leche y crema arriba, que a mi particularmente me relaja bastante en su versión Franceschini, que debo reconocer en este caso me gustó y mucho.
Se puede acompañar todo lo narrado con gaseosas, cervezas, chocolate, café o té. En este último caso, te invitan a acercarte a la barra (de paso fichas las tortas ahí, que están en expo) y te hacen elegir entre unas cuarenta variedades fáciles de opciones. Recomiendo de Twinings las versiones "Voyage" African Tunda y Brazilian Baia. Ambas son frutadas, en la primera predomina el ananá y en la segunda el coco, sin tornarse en ninguno de los dos casos, empalagosas.
En materia atención es bastante bueno, y ni que hablar de los precios, SUMAMENTE accesibles (para los tiempos que corren, la calidad de los productos y la cantidad de los mismos, bastante barato diría yo)
Espero que este lugar dure mucho, al menos hasta que yo me decida a mudarme para aquellos lados (en unos veinte o treinta años!). Por de pronto, está la opción de ir por la zona y bajarse un ratito.
Es mi lugar en el mundo. Lástima que llegué después que el arquitecto logró la aprobación de los planos!!!!

El Bosque Confitería
Camino de los Artesanos
La Punilla
Villa Giardino
Córdoba
TE 03548 491663




Una cosa trae la otra
No tiren nada, nuestras nietas lo agradecerán.

Por Liliana Chavez



Y mi amiga Michelle estaba muy bonita en la presentación de mi libro. A mí me gusta toda esa ropa estilo oriental que ella usa, las telas frescas, los colores llamativos. Esta especie de túnica que llevaba puesta tenía una pechera bordada con canutillos y piedras, bellísimo, traído de Marruecos. Y se me dio entonces por pensar en la moda, esos gustos que experimentan una transformación rápida y permanente y que se concreta no sólo en la vestimenta, sino en los muebles, en los adornos, en las manifestaciones lingüísticas, las formas de convivencias y usos culturales. Podría pensarse que la moda afecta sólo facetas superficiales pero en realidad influye en toda la vida social. El deseo de distinguirse – lo vemos especialmente en los jóvenes – desempeña un papel fundamental en la moda.
Cuando era chica, iba a quinto grado, una tía mía me regaló unos zapatos que ella tenía prácticamente sin usar, a mí no me gustaban, eran charolados y terminaban en punta, “de vieja” decía yo por entonces. Pero las madres no preguntaban si eran de nuestro agrado o no, se iba al colegio con lo que se tenía y yo llegaba con los ojos rojos de tanto llorar por ir con esos zapatos. En estos días mi hija se compró unos iguales y está fascinada. La imaginación de los diseñadores no es tanta, todo se va y regresa renovado. Basta ver fotos de abuelos, o las propias de años atrás y se comprueba que llevábamos puesto los mismos vestidos “bolsa” que se usan ahora. Y el cine también es una pauta para tener en cuenta. A mí me encantaba recortar figuras de revistas con actrices famosas vestidas de manera espectacular. Me pregunto quién de mi generación no lo hizo.

Allá por los cincuenta (“esto no lo viví” quede claro) llegó a su plenitud el modelo de mujer exuberante y elegante al mismo tiempo. Los tejidos protagonistas por entonces, eran la seda, el algodón, la lana. La mujer dejó de sufrir los tacones aguja de 10 cm., y en los armarios se hicieron lugar las manoletinas y las sandalias planas o con poquísimo tacón. Actrices como Audrey Hepburn, Ava Gardner o Doris Day se calzaban su “ballet flats” y se enfundaban en short y en polos de algodón. El maquillaje exagerado de décadas anteriores dio paso a la máscara de pestañas, las bases y el rouge. Audrey impuso la camisa masculina y los pantalones capri que le daban tanto glamour como los vestidos de Givenchy. Sí, chicas, hablo de los mismo capri que hicieron furor el año pasado y que se siguen usando esta temporada. Y la misma Hepburn, a quien le gustaba andar descalza, usaba sandalias de cuero, lo más escotadas posible y las zapatillas de bailarinas. Marilyn Monroe, lucía como nadie la falda lápiz y en los últimos años de la década, Natalie Wood se adelantaba a la tendencia más popular de los años sesenta, colores “Pucci”, estilismo bicolor y bailarinas, lo mismo que en la actualidad. Mía Farrow y Brigitte Bardot hacían furor con atuendos coloridos y extravagantes. Y surgiría por entonces, una explosión inglesa de creatividad de la mano de Mary Quant, creadora de la minifalda y del vestido baby doll, que luego quedó reservado para la intimidad, lencería que no ha perdido su vigencia. Los ingleses abarcarían la revolución del estilo “mod” y “Swing” pero a finales de la era vendría el movimiento más representativo y lo haría desde el otro lado del océano, la costa oeste californiana: el estilo hippie, delicia de los amantes de una moda excéntrica. Pero esta transformación, no pasó sólo por la vestimenta. Decir Hippie hablaba de todo un movimiento contracultural.

La palabra hippie, derivada del inglés hipster solía usarse para describir a la subcultura previa de los beatniks (no confundir con Generación Beat) que tuvo origen en San Francisco, California.



Quienes integraban esta nueva tendencia, escuchaban rock psicodélico y Folk contestatario, abrazaban la revolución sexual y creían en el amor libre. Algunos participaron del activismo radical y eran propensos al consumo de drogas como forma de autorebelarse ante la homogeneidad de conceptos existentes en el sistema social. Afectos también a formas de experiencias por entonces poco usadas, como la meditación. Rechazaban el consumismo y solían en consecuencia, optar por la simplicidad, escoger motivaciones hedonistas, espirituales, religiosas, artísticas, políticas o ecologistas. En alguna época, para el resto de la sociedad, un hippie era sinónimo de drogadicto y “anti-higiénico”, incluso vagos, ya que era totalmente menoscabada la tarea artesanal con que procuran subsistir. Como anécdota, me gustaría recordarles que, el por entonces gobernador de California, Ronald Reagan, definió al hippie como “un tipo de pelo largo como Tarzán, que camina como Jane y que huele como Chita”

En la actualidad, a quién – pregunto - no le gusta recorrer las ferias artesanales, El Paseo de las Artes, admirar el trabajo que crean con sus manos los artesanos de hoy. Y ya no nos sorprende ni vestimenta ni forma de vida alguna. Hay un cambio; esa ropa “ hippie” nos atrae y se concibe más como un estilo bohemio, con el cual nos sentimos identificados también aquellos que trabajamos en alguna rama del arte.
Por eso, cuando observo en el Patio Olmos, en el Paseo del Buen Pastor o en las calles de Nueva Córdoba grupos de jóvenes identificados con nuevas tendencias, que intentan “distinguirse” del resto, sigo caminando, completamente segura que también ellos pasarán de moda.
Hasta la próxima, cuando, como siempre, Una cosa traiga la otra.


Boletín Literario Basta ya!
Año 3 / nº 94 /
Lunes 27 de Octubre de 2008

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Es excelente chicos el material del Boletín. La poesía de Marta Guzmán, por favor, exquisita, los dibujos (el de tapa fantástico) y hablar de los hippies y estos chicos que han formado tribus, muy actual. Sigan así, es un placer leerlos.

Mónica

Anónimo dijo...

Por favor,que apetito, que ganas de comer algo dulce me despertó la nota de Pablo Carrera, que bueno es haciendo ese espacio. Qué alguien me responda si es gordooo, no puedo creer que como así como dice..Y una cosa trae la otra que me encantó, me trajo muchos recuerdos, tengo 65 y algo de lo que cuenta viví. Me encantó el boletin, la poesía y los dibujos impecables.

Edith Bossio.

Anónimo dijo...

No hace tanto que descubrí el Basta ya!, es buenísimo chicos, la verdad..esos dibujos de escritores son geniales y la excelente poesía que hay: Carranza,genio..un gran poeta y en este número lo de Marta Guzmán, muy profunda.Me hicieron divertir tanto el Dr.Crespo como Liliana Chavez y Pablo Carrera, es muy especial esa onda que le ponen a la escritura. Felicitaciones, sigan así

Betty Vargas,
Sgo del Estero

Anónimo dijo...

Ya existe un Jorge Carranza que le hace tan bien con su poesía al boletín pero esos poemas de Marta Guzmán son muy buenos. Cómo siempre el resto está impecable y el dibujante cada vez mejor.

Julio Lescano,
Alta Córdoba