domingo, septiembre 14, 2008

Boletín Literario nº 92 / Septiembre 2008


SUMARIO·

Proposiones / Juan Gelman

El Basta ya! en la Feria del Libro de Córdoba

Opinón / Julia Valle

La creciente / Jorge Luis Carranza

Una cosa trae la otra / A veces la sequía moja todos los costados / Liliana Chavez

Sueño no olvidado / Elsa Soria

Hogueras / Virgilio Zurlo

A mil besos de profundidad / Leonard Cohen

Confesión en tiempo de lluvia / Alfredo Lemon

La Aleida / Pablo Carrera



Boletín Literario Basta Ya! / Año 3 / nº 92 // Septiembre 2008
Revista Cultural
Director / Propietario: Eduardo Alberto Planas
Consejo de Redacción: Adriana Pozzo, Liliana Chavez, Jorge Luis Carranza, Hugo Conterno, Pablo Carrera, Caro Riachi, Alfredo Lemon
Colaboradores Permanentes: Mónica Ferrero, José Luis Planas Osorio, Guillermo González, Raquel Martínez, Mariana Montenegro
Diseño y Diagramación: Eduardo Alberto Planas
Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión del Basta Ya!
Este Boletín se edita Quincenalmente
Registro de Propiedad Intelectual nº 598958.
Hecho el depósito que marca la ley 11.723.
Prohibida la reproducción total y/o parcial por cualquier medio, sin cita de autor y fuente.
Web-blog: www.boletinliterariobastaya.blogspot.com.
Suscripciones: eduardoplanas2001@hotmail.com >>
“La tarea de ablandar el ladrillo…”. Julio Cortázar
>>



Proposiciones



“¿adónde fue la obrera enamorada?
¿fue al aire la obrera enamorada?
¿la obrera de la palabra murió?
¿por qué caminito se fue?

¿se fue por el camino que los días oscuros tejen
como hormigas desesperadas iguales?
¿cómo vaivén de pases ciegos en un cuarto?
¿tendría la obrera poca luz?

¿y quién le quitó la luz a la obrera la constante?
¿quién le fue apagando uno a uno los rostros
de la palabra enterrándolos muertos?
¿quién le cegó la luz de la palabra?

¿la obrera se fue porque ya no podía trabajar?
¿el aire estaba sordo mudo roto y ella
apenas tenía su confianza en la palabra confianza?
yo digo: mejor no llorar

mejor hacer otro mundo
yo digo: mejor hacer otro mundo
mejor hagamos un mundo para Alejandra
mejor hagamos un mundo para que Alejandra se quede

oh eternidades débiles perdidas para siempre
vacas tristes entre la duda y la verdad
sedas y delicias de la sombra
mejor hagamos un mundo para que Alejandra se quede”.


Juan Gelman
Relaciones, 1973
.



El Basta ya! en Feria del Libro de Córdoba

Es lunes, las 19:30 horas, está colmada la Sala Glauce Baldovin, en el 1º Piso del Cabildo Histórico de la ciudad de Córdoba. La voz de la soprano Alibe Guastini envuelve de magia el ambiente. Ha cantado anteriormente L´ Hymne a Lámour y ahora Summertime en el cierre de la presentación de la Edición Especial impresa del Boletín Literario Basta ya!. Se han escuchado maravillosos poemas en la voz de Jorge Carranza y Alfredo Lemon.

En la mesa, Liliana Chavez, colaboradora del mismo con su espacio Una cosa trae la otra, por su parte, hizo hincapié en el rescate de valores que se pretende, en esa búsqueda de personajes que se mueven en la ciudad y agradeció a cada uno de los que ponen su granito de arena, a los colaboradores permanentes y a los que cada tanto llegan al Basta ya!, al que comparó con una casa edificada sobre sólidos cimientos. De fondo, una gigantografía de la tapa del anuario, “El árbol de la sabiduría” dibujado por Matías Arese.


Dice Eduardo Planas: “El BASTA YA! se inicia como una revista digital, en este fenómeno de dar un nuevo soporte a las letras. Nace virtual como una hoja de poesía. Tiene un recorrido de tres años y hoy es presentado en el marco de la feria de libro. 91 números y tres anuarios, en soporte papel como se dice ahora. Esta Edición especial contiene una selección de lo que estimamos fueron los mejores artículos y poemas del semestre.

Forma parte de un circuito alternativo que proporciona la web cuyo crecimiento es admirable. No obstante existe una coordinación y comunicación fluida entre sus integrantes que le da a la revista literaria el sentido de un colectivo. En esto de poner etiquetas algunos dicen que lo nuestro es Newsletter (¿?).”Creemos que perfilamos un estilo, una mirada de la realidad, que se construye con un grupo de personas que aporta creatividad, que enriquece con sus propuestas e inquietudes; ágil y diversa, impactante desde lo visual. “Una brisa de aire fresco”, dicen algunos. Todo dentro de un ámbito que tiene una mirada, pero que sobre todo respeta la diversidad. Priorizamos esto si a los autores del lado de aca, poetas, pintores artistas, sin perjuicio de la universalidad. Pero estamos inmersos en esta realidad y nos sentimos profundamente comprometidos con ella asumiendo su pasado, su memoria, su presente y luchando por un futuro mejor. Esto no es nada más que una aventura compartida, un navegar en grupo, un colectivo humano que trata de avanzar…


El punto de partida es el Manual de Instrucciones del libro Historias de Cronopios y Famas de Julio Cortázar. La tarea de ablandar el ladrillo todos los días y de negarse a que el acto delicado de girar el picaporte, ese acto por el cual todo podría transformarse se cumpla con la fría eficacia de un reflejo cotidiano. Apostamos a transformar la cotidianeidad mediante la alegría y la imaginación. O justicia y belleza como dice Eduardo Galeano. El acto creativo empieza allí en ese instante, puede ser en un color, la calle, una conversación, se capta para luego servir de disparador y transformarse en una poesía, un texto o una gráfica. Cada número del Basta Ya tiene un eje temático, o al menos trata de hacerlo, así puede ser la memoria, los derechos humanos, el amor, la pachamama, que se conjugan apuntando la proa para ver el arco iris.

Además cuenta en su estructuración con poemas, narrativas, ensayos cortos, historias, crítica musical y de películas, lugares citadinos y del campo, y la Sección de Pablo Carrera llamada gastronomía itinerante. Este año incorporamos un personaje, Lemon Chelo, ácido limoncito de la realidad nacional y cordobesa, creado por el joven dibujante Matías Arese.

Contamos con la colaboración de escritores cordobeses, grupos literarios y de difusión cultural y también el aporte de escritores de distintas provincias y contacto y enlaces con diversas revistas literarias de Buenos Aires, Catamarca, Rosario, Lanús, Misiones, Uruguay, Perú, España, Colombia, Israel y otros más. Agradecemos la presencia del escritor Fernando López, del Director del Diario La Idea, Tutti Alvarez, y Dr. José Luis Planas Osorio de la Revista Macedonio Belarte, ambos de la Ciudad de Cruz del Eje, reconociendo su trabajo artesanal como uno de esos valores de tesón que no se deben perder, de Eduardo Chaves, de Fernando Cobos, de los amigos del sitio www.sosperiodista.com, que fomenta el periodismo ciudadano, así como de Letras para el Café, Abrapalabra que se hicieron presentes y el historiador Silverio Escudero de la columna El Balcón de Comercio y Justicia.


Nuestro deseo es transformar la realidad, lo cotidiano con el acto creativo comprometido con este tiempo que vivimos. Intentamos vibrar desde la sensibilidad para comunicar lo que nos pasa. Comunicar y comunicarnos, practicando la tolerancia y la comprensión y aprendiendo a escuchar al “otro”.


Si preguntan porque se llama Basta ya!, tiene que ver con una circunstancia personal y a la vez social acaecida algunos años, y en donde se digo Basta ya! a muchas cosas. En el ámbito literario se pueden decir muchos Basta ya!, por ejemplo a la banalización de la cultura, a las grandes editoriales que priorizan la novela por sobre la poesía y el cuento que no venden, al criterio mercantilismo y del poderoso Don Mercado, que nadie sabe donde esta ni nadie atiende.


Pero lo importante no es criticar eso, sino seguir pesando en positivo, construyendo día a día, aportando quincena a quincena nuestro pequeño grano de arena para que las cosas cambien. Como dice Cortazar “por mi parte, desde mi gran ignorancia de tantas cosas que ya no tendré tiempo de aprender, sigo un camino donde mis libros y mi persona son y quieren ser una sola voluntad tendida hacia un futuro más justo y más bello para todos mis hermanos de America Latina y del mundo”.

Espero que les guste la Edición Especial, esta hecha con trabajo, esfuerzo y sobre todo con mucho amor, amor a las letras, a la palabra, a la palabra escrita en papel, porque a pesar de ser virtuales, en definitiva amamos los libros.

Agradecemos a todos su presencia. Y a seguir ablandando el ladrillo que no es tarea fácil…”

Fue, digamos, una presentación de lujo, con la presencia de los afectos y de un público respetuoso y cálido. Esta convivencia de palabras terminó en el restaurante ex La Recova, un lugar magnífico pletórico de anécdotas y el beneplácito de sentirnos entre amigos.

Alfredo Lemon, Liliana Chavez, Eduardo Planas y Jorge Carranza


Eduardo Planas, Jorge Carranza

Liliana Chavez, Alibe Guastini, Pablo Carrera, Eduardo Planas


Matías Arese, y su dibujo "Sabiduría", tapa del Boletín


Eduardo Planas y Fernando López


Parte del Público


Alfredo Lemon


Eduardo Planas y la soprano Alibe Guastini


Adriana Pozzo


Caro Riachi


Alfredo Lemon, Liliana Chavez, Eduardo Planas y Jorge Carranza (2)


Público (2)

Opinión / Presentación del Basta ya! en Feria del Libro
Julia Valle


Este encuentro "humano" hecho a fuerza de afectos, afinidades y defensores porque no se pierda el valor de las letras nos llena el alma de regocijo.Convocatoria que solo se logra con la siembra de espíritus sensibles, buenos, transparentes, puestos en el planeta tierra destruído por el maleficio del hombre. Este grupo encabezado por Eduardo demuestra a través de los distintos matices de los integrantes del BASTA YA! la representación: del erotismo, la poesía, la gastronomía. La sencillez y profundidad de los poemas de Jorge Carranza, la nostalgia y dedicación de Liliana Chavez que rescatan con sus historias personajes y hechos familiares que nos conmueven en estos tiempos donde todo parece disiparse para convertirse en nada. Matías con sus dibujos ácidos y realistas y así cada uno de sus integrantes.Las redactoras Caro y Adriana que parecen luciérnagas y el canto de Alibe Guastini con la interpretación del Himno al amor de Edith Piaf y Summertime. Y el amor en el poema de Alfredo Lemon. Hoy se puede decir que este nacimiento valió la pena y merece que crezca hasta llegar a adulto y prevalezca hasta la inmortalidad.

La creciente
Jorge Luis Carranza



La creciente ha removido el lecho del río;
bancos de arena se desplazaron
y aparecieron pozos profundos
en el cauce.
Corrientes subterráneas
como cicatrices.

Las piedras de la orilla
fueron cubiertas por el agua.

El río ya no es el mismo.


Los peces y los pájaros
han tomado debida cuenta de ello.

Saben sin saberlo
que ya nada será como antes.




Una cosa trae la otra / Liliana Chavez
A veces la sequía moja todos los costados




Acorté distancia por el baldío. Y los chicos que jugaban me despertaron una sonrisa. De corta edad, no más de siete años, emulaban los pedidos de lluvia que realizaban ciertas tribus aborígenes. Habían improvisado unas lanzas con caña y con sus dedos dibujado en la arena un círculo que respetaban al danzar. Lo que en un primer momento me causó gracia, se convirtió enseguida en tristeza. También yo anhelaba sentir las gotas de agua sobre la cara, el cabello mojado o simplemente caminar bajo la lluvia. Las sierras de Córdoba arden, la naturaleza tiene el rostro enrojecido de ira. Todo ha sido invadido por los grises, un aire asfixiante y un cielo que no gotea aunque todos los ojos se hayan complotado. Se anuncia lluvia para el fin de semana pero anticipan que servirá apenas para humedecer la tierra y quizás pase tan desapercibida como “Lluvia”, la película de Paula Hernandez que se estrenó en marzo, de la cual sólo me gustaron esas imágenes de Ernesto Alterio (Roberto) y Valeria Bertuccelli (Alma), tomadas a través del vidrio de un auto, su hogar móvil, con las gotas cayendo lentas. Y las imágenes se contradicen en la mente, hace unos días nomás, veía por televisión como el agua azotaba el cuerpo dolorido de los haitianos y pensaba en la gente del norte de nuestra provincia, consumiendo lo intomable y una mujer haciéndome doler el alma cuando decía “seríamos felices con sólo tener agua”. Este tema daba vuelta en mi cabeza y ¡Qué casualidad! un amigo me manda por mails un video de youtube para que escuche. La canción se llama “Llueve y llueve” con letra de Jorge Padula Perkins y música de Gerardo Cobas, y eso me hizo acordar de un afiche que tenía en mi dormitorio cuando adolescente: dos hombres y una mujer bailando, todos con impermeables amarillos, los varones con paraguas negros, ella al medio con uno rojo; correspondía a Singing in the rain, la famosa película “Cantando bajo la lluvia” con Donald O´Connor, Debbie Reynold y Gene Nelly, quien también la dirigía. Dónde habrá ido a parar me pregunto, me encantaría tenerlo a mano otra vez. Pero, como bien dicen, las cosas cambian minuto a minuto y me despierto el jueves con la noticia de nieve sobre las sierras, el blanco opacando la negrura, despertando alegría entre bomberos y lugareños. Pienso, en este contraste de fuego y nieve, trasladable también a la vida, donde constantemente pasamos del dolor a la alegría, de la luz a la oscuridad y viceversa. Y recuerdo entonces la Teoría de Gaia , desarrollada en 1979 por el científico británico James Lovelock y el biólogo americano Lynn Margulis , cuyo enunciado dice, que “la Tierra se comporta toda ella como un ser vivo, un organismo autosuficiente que puede regularse y organizarse por sí mismo”. Ay la lluvia…,suspiro cuando la pienso.


Días pasados, Ricardo José Martinelli, que vive en General Levalle al sur de nuestra provincia, me envió con mi hermano su libro “Curapaligue, memorias del Desierto” y admiré la forma en que el autor había podido conjugar su rol de narrador, poeta, historiador y pintor. Es tan interesante lo que cuenta, a mi padre le hubiese encantado el libro, habla del ferrocarril, de su auge y también de su decadencia y cómo esto influyó en la vida de los pueblos. La tristeza que produce para dar sólo un ejemplo: Curapaligue, en 1945 tenía 900 habitantes y en diciembre de 1997, el Censo Provincial llena su renglón con este dato : Sin población. Y hay más, hay en el libro una página entera con el nombre de los Gobernadores e Interventores de la Provincia de Córdoba al momento de la fundación de Curapaligue, hasta su desaparición, desde José Antonio Ortiz y Herrera en 1907 hasta Adolfo Sigwald. Durante todo el transcurso de la existencia de este pueblo y otros como Guardia Vieja o Gavilán, no hubo ninguna institución política constituída ni desde las cabeceras departamentales, ni desde la Administración gubernamental de la Provincia y menos, del Estado Nacional. Y todo esto está allí, en la memoria de aquellos pobladores que no olvidan ni olvidarán, como don Alfredo Dutto, nacido en 1914 que cuenta con una lucidez impresionante sus recuerdos de aquella época. Y ustedes dirán que otra vez me fui por las ramas y no, esta vez no. Porque el libro tiene una anécdota muy interesante que habla de la necesidad de lluvia, en una época difícil, de sequía, que voy a transcribirles. Dice: “ En el mes de junio de 1948, el frío y la seca azotan el sur de Córdoba. En el campo de “Los Oros” se han dado cita chacareros, agricultores y pueblerinos. Todos esperan anhelosos elevando sus miradas, donde un avión Ercoupé de 85 H.P., trepa hasta empequeñecerse, a 3500 metros buscando nubes. Lleva en su panza 25 kilogramos de nieve carbónica, que supuestamente, al arrojarlas sobre las nubes provocará la lluvia tan necesaria. A veinte kilómetros al sur de “La Ramada” el flamante avión de Don Jorge Howie, busca las nubes para lograr el húmedo milagro. No encontró nubes, apenas una pincelada traslúcida, donde desencantado descargó la nieve carbónica. Tirados en la seca gramilla, boca arriba esperando las gotas de lluvia, los promesantes se fueron levantando lentamente, defraudados. El milagro fracasó por buen tiempo.” Me quedo mirando el patio a través del vidrio. Tengo que ir a la Feria del Libro. Hace frío pero el cielo está despejado y creo….creo que no lloverá. >>


Sueño no olvidado

Elsa Soria > Córdoba > Capital

Y la tarde
baja suave sobre los panoramas.
Me esfuerzo en reconocer
algo lejano en alguna forma
en la esencia prisionera
de un sueño.
Pero la voz cae arrodillada
sobre el silencio.
Sólo ruge el sol
como un toro
que va a romper sus cuernos.
Luego vendrá la noche
a llamar en los balcones
cuando las parras maduras
vendimien en tus ojos.
Entonces
beberé las uvas
sueño sin olvido,
la palabra.


>> Hogueras

Fuego, llama,
que por arder no arde.
Mis ojos devuelven
el brillo oxidado
de antiguas volutas,
deforma la sombra
un vaivén rojo,
amarillo, crepitante.

Rescoldo de sueños,
escapan ahogados, oprimidos
entre lenguas azules
y potencias envolventes,
como Erinias furiosas
que esparcen las cenizas
donde yacen
fragmentarias mis hogueras.



A mil besos de profundidad



Los caballitos corren, las muchachas son jóvenes,
las oportunidades en contra están ahí para derrotarlas.
Tu ganas un poco y entonces se ha acabado -
tu pequeña racha ganadora.
Y emplazado ahora a tratar
con tu invencible derrota,
vives la vida como si fuera real
a mil besos de profundidad.

Estoy haciendo trucos, me estoy componiendo,
estoy de vuelta en la calle del boogie.
Pierdes tu asidero y entonces resbalas
entrando en la Obra Maestra.
Y quizás tenía kilómetros que conducir
y promesas que mantener:
represas todo eso para permanecer vivo
a mil besos de profundidad.

Y a veces cuando la noche es lenta,
los desgraciados y los mansos,
reunimos nuestros corazones y vamos
a mil besos de profundidad.

Confinados al sexo, presionamos contra
los límites del mar: Yo vi que no quedaban océanos
para carroñeros como yo.
Me acerqué al puente de proa
Bendije lo que quedaba de nuestra flota
y entonces consentí en ser naufragado
a mil besos de profundidad.

Estoy haciendo trucos, me estoy componiendo,
estoy de vuelta en Boogie Street.
Supongo que no intercambiarán regalos
que se suponía que tu guardarías.
Y tranquilo es el pensamiento sobre ti,
el fichero sobre ti completo,
excepto lo que olvidamos hacer
a mil besos de profundidad.

Y a veces cuando la noche es lenta,
los desgraciados y los mansos,
reunimos nuestros corazones y vamos
a mil besos de profundidad.

Los caballitos corren, las muchachas son jóvenes,
las oportunidades en contra están ahí para derrotarlas.
Tu ganas un poco y entonces se ha acabado -
tu pequeña racha ganadora.
Y emplazado ahora a tratar
con tu invencible derrota,
vives la vida como si fuera real
a mil besos de profundidad.

Leonard Cohen >> Poeta y músico canadiense


>> Confesión en tiempo de lluvia

Alfredo Lemon


La lluvia moja las ventanas de la casa.
El tiempo agrava la soledad del suplicante.

¿Quién enhebra las notas de un violín melancólico
en la noche más fría del invierno ?

La lluvia humedece los contornos del alma.
La tierra entristece de sombras la luna.

¿No sería mejor
recordar de una vez para siempre?

Cartas que nunca llegaron,
paraguas de pie en un rincón,
sombreros ensimismados,
tazas con borra de café,

un baúl lleno de arrepentimientos
y despojos.

Siguen las gotas salpicando los postigos.

Me llueven lágrimas por dentro
y el amor no ha llegado todavía.


>> La Aleida
Pablo Carrera



Y era 1944 cuando los afiches de "Tener y no tener" veían la luz de las marquesinas. Y era una chica jóven, que se llamaba Betty Joan Perske, de voz ronca, pelo largo y ojos de gata, cuyas miradas se perdían entre el humo de los doscientos cigarrillos que se debe haber fumado junto a ese hombre que conoció en el rodaje de la película. Y pucho va, pucho viene, él, un señor de cierta edad ya, amigo de todo tipo de botella que viniera con graduación alcohólica en su frente, dejó a su esposa por Betty Joan, que a estas alturas se había hecho conocer como Lauren Bacall. El señor era don Humphrey Bogart, la película un pequeño engendrito toqueteado por William Faulkner de una novela de Hemingway, surgida de la necesidad de recrear el éxito de "Casablanca": resistencia francesa, un pianista, un bar donde Boggie se mueve como en su casa, pero nos fuimos del norte de África a la Martinico. En fin.

¿Porqué me acordé de la peli? Porque encontré La Aleida señoras y señores, noble local del Cerro de las Rosas donde los viciosos, como Betty Joan, Boggie o yo, podemos fumar. Gracias al efecto de galería cerrada por un toldo plástico, donde metimos calefacción, los dueños del restó no contravienen ordenanza alguna.

Pero más allá de lo tabacal del asunto, que no es detalle menor para aquellos que disfrutamos del humo, vamos al análisis de las cuestiones que más tientan: el lugar, lo que se come y el servicio. Emplazado en una esquina, con facilidad para estacionar (hay un parking sobre la calle lateral, entre Aleida y Johnny B Good), la casa está como en un pozo, bien puestita, estilo campo, con mucha farola iluminada tenuemente. Llegás, pasas por la galería antes mencionada, y entrás al salón propiamente dicho (donde no se fuma, aclaro para los detractores). La moza o mozo (bien aleccionados, bien preparados, bien dispuestos) llega y te invita a ir a la cava a elegir el vino, si tenés ganas de ver las botellas. Sino desde la mesa nomás, consultando la lista (bastante surtidita en variedades, firmas y precios por cierto. Según comentaron, cerca de 200 botellitas). Llega el pancito casero calentito en una madera, con cuchillo para cortarlo y una cremita para pintarlo. Arrancamos con el mismo, esperando al entrante. En este punto recomiendo la tabla para dos de tapeo español, donde hay tostis con jamón crudo, algunos bichos marinos, rabas, entre otras delicias dignas de probar. Revisen, porque siempre van cambiando de acuerdo a la estación, las otras tablas son también interesantes. Yo me comí un pescadete, trucha a la sazón, con una salsa de mariscos que podría haber estado un poquitín más condimentada y me habría hecho más feliz. Como guarnición, un puré con aceitunas negras que era un espectáculo. En la mesa se testearon también las pastas, y recuerdo que fueron bastante aplaudidas. Pero como fui hace un par de semanas, no me pidan mayores detalles. Uno de los platos eran unos raviolones de cabalabaza. Lo que me pareció original es que hay propuestas para compartir. Como por ejemplo, una pata flambeada, que anuncian para dos pero bien comen tres o cuatro, presentada en una tabla con cazuelas con varias salsas, entre las que rescato la de Malbec. Una delicia. Los postres eran tentadores, pero entre el tapeo y lo ingestado dopo, como que no te queda espacio para mucho más. Sí quedé tentado a volver por un semifreddo de limón. Ya habrá oportunidad. Los precios, accesibles. Nada del otro mundo. Inclusive, la pata flambeada rondaba los $ 50 si mi memoria no traiciona, y como dije antes, se puede compartir entre varios (alternativa piola si van con niños) Y quien les dice, no aparece al final de la noche Betty Joan, preguntando "¿tienes un fósforo?", mientras proyecta una de esas largas miradas y mueve su también largo pelo que le tapa a medias la cara…


>> La Aleida Av. Rafael Núñez 4809 0351-15657689 (recomiendo reservar fines de semana, porque se llena y mucho)


“El árbol de Diana es transparente y no da sombra.
Tiene luz propia, centelleante y breve (…) el árbol de Diana no es cuerpo que se pueda ver: es un objeto (animado) que nos deja ver más allá, un instrumento natural de visión…”


Prólogo de Octavio Paz
Arbol de Diana
de Alejandra Pizarnik



alguna vez
alguna vez tal vez
me iré sin quedarme
me iré como quién se va
Alejandra Pizarnik
Arbol de Diana / 1962

4 comentarios:

deliteraturayalgomas-2 dijo...

El éxito lo tienen, les deseo continuidad. Me agrada mucho la creatividad de Matías Arese, desde la tapa del Boletín nos internamos en ese logro que tiene por base la sabiduría de la naturaleza.
Mi esencia agradece esta generosa expresión de gentes comprometidas con la vida.
Va el abrazo rosarino
Betty Badaui

Anónimo dijo...

Coincido con Betty, me encantan los dibujos de Matias Arese pero, ojalá siga haciendo el limoncito que me parecía superdulce en lugar de agrio. La poesía magistral de Jorge Carranza, quiero saber si tiene libro publicado, y las notas que Liliana Chavez y Pablo Carreras hacen, tienen nostalgia,una calidez especial en las palabras. Hay notas muy lindas,Lemon muy bueno también,es lo que se dice una revista sin desperdicios.

Pedro Merlo, de Adrogué.

Anónimo dijo...

La verdad que no sigo viendo por falta de tiempo, pero regresaré, este boletín es de una calidad impresionante, con una poesía increíble, con ilustraciones magníficas y talento,mucho talento, desde el dibujante hasta quienes se expresan a través de la palabra

Sergio Valle, el tucu

Anónimo dijo...

He leído la Edición Especial y me ha gustado el poema DESAPARECIDO de Eduardo Planas. Lo he visto publicado en un diario del interior de la Provincia de Córdoba. Saludos a él y a todo el equipo que lo acompaña.
T