Boletín Literario nº 74



Boletín Literario
Basta ya!
Año 2 // nº 74 // Agosto 2007


Nubes // Jorge Carranza
Ser niños // Adriana Pozzo
Carta // Liliana Chávez
Breviario // Esther Cortés Cein
Sola otra vez… // Mónica Ferrero
Rock Brasilero // Os Mutantes // Crim Báez
Origen // Alejandra Pizarnik
Macedonio Fernández
Silencio // Simón Cué
Quizás / Luz // Eduardo Planas
El imperio de los sentidos // Pablo Carrera
Aquél que… // José Luis Planas Osorio



Nubes
Jorge Luis Carranza



Las nubes se mueven,
se acercan,
se funden,
se alejan,
se alargan hasta extinguirse.

Hoy, el cielo es una danza de nubes.

Aquí abajo, por ahora, no hay viento.

Allí arriba todo es movimiento.

Un movimiento suave, silencioso, continuo.

Son las nubes
haciendo el amor.




Ser niños
Adriana Pozzo



Ser niños nuevamente fue la propuesta de Villalpando para recuperar la plazoleta del barrio con el impulso de la gente de este cálido lugar ubicado en Avda. Fuerza Aérea 1715. Así padres e hijos hicieron un juramento de fidelidad con el juego sano y las placitas de los barrios. La consigna fue jugar hasta el cansancio de los cuerpos.

Se rescató el juego de las bolitas, concurso de avioncitos de papel, presentación de modelos y vuelos de bautismo. Acompañado de la presencia del Circo de Bolsillo, que se trata de un grupo formado por el payaso Lucho, que es el absurdo y representa la libertad de la infancia, el payaso Rabanito que es la autoridad, la ley y el orden, mientras que el Sr. Blo es el mimo clown que funciona en oposición a los otros, demostrando sus pruebas de destreza. La propuesta termina con un mate cocido con yuyos, como el que hacían nuestras abuelas.

Creemos que esta experiencia comunitaria que apunta su proa a recuperar los espacios públicos con el protagonismo de los niños, que resignifican estos lugares transformándolos con la magia y el vuelo, es un mojón para replicar en otros barrios. Como sabemos se hace en Barrio Yofre Norte donde el Centro Vecinal propicia el extensionismo y la participación ciudadana, o bien en Barrio Guemes donde el Taller La Luna ha integrado el arte y la murga.

Es una mirada distinta ante la irrupción del postmodernismo; recuperar el juego infantil espontáneo teniendo en cuenta el enraizamiento, esa pulsión que determina volver a nuestros orígenes y compartirlo con las nuevas generaciones.






Carta
Liliana Chávez



Pocas noticias he recibido en este tiempo.
Ese silencio se parece al gato gris que duerme en tu cama.
El felino mira como preguntándome: ¿qué quieres saber?
Voltea la cabeza y sigue con su sueño.
Con mi nostalgia, entonces, voy hacia el patio
a curar tu duraznero.

Que lejos parecen los países donde nunca estuvimos.
Que extenso el océano cuando separa.
Amarillo el pañuelo blanco de tu despedida.

Florecieron tres veces las lavandas sin tu presencia.
El abuelo perdió dos cosechas por la pedrea.
En el baldío de los Aguirre edificaron una casa.
Donde encendías la hoguera de San Juan hay ahora una pileta.

Tengo que decirte algo.
Sé que no vendrás aunque te lo pida.
La mañana del lunes me caso con Isidro.
Preparo la valija. Apenas unas mudas. Son sólo unos días en la costa.

Desde que lo sabe,
tu gato va conmigo a todas partes.

Del libro Jueves // Grupo El Ático, Babel Editorial, 2007

BREVIARIO


EL SOL es una playa en Barcelona.
El sol es verano
Es mediodía.
Es el mar que te baña.
El sol es el lugar
desde donde te miro.

Esther Cortés Cein

Del libro Jueves, Grupo El Ático, Babel Editorial, 2007



Sola otra vez...
Mónica Ferrero




Sola otra vez
ante el pocillo
ante la parda cicatriz
que fue una espuma
en la triste porcelana,
mira la casa
- quilla dolida,
rompiente encarnizada -
y toco en mi garganta
de galeote
la espuma de arrecife
de tu ausencia vasta.
Atrás quedó el aroma
de buñuelo
y mate
en costas sosegadas.
Atrás quedó el candor
del detergente
inventando
un oleaje retador
de nao capitana
en los pélagos
serenos
del agua enjabonada.
Atrás, el resplandor
y la retama
en su rasguño amargo
en la ventana
teclea telegramas
de naufragio,
postales de zozobra
en soledad lacradas.
Adónde...adónde
fue el amor
que en sudestada
reventó las jarcias
de las sábanas
librando al ecuador
de la borrasca
el ajedrez
de las piernas
- las tuyas y las mías-
enlazadas.
En qué huracán
cegamos
el astrolabio
altivo
de tu palma
conquistando en las grutas
de mi piel
farallones de obsidiana.
En qué motín doméstico
rendimos
la recia arboladura,
la espuma
de ilusión
de mi sirena corsaria.
Sin fe, ni timonel
en la resaca
de tu olvido
estoy varada.


Rock brasilero // Os Mutantes
Crim Báez



Para hablar de rock brasilero, hay que hablar de Os Mutantes. Cuando el sello de David Byrne, Lokua pop, editó un Grandes Éxitos de Os Mutantes, muchos empezaron a conocer que en Brasil hubo gente como ellos, que fueron capaces de sembrar “lo más avanzado de los más avanzados de las traducciones del rock”.
En un comienzo Os Mutantes eran tres garotos enloquecidos por el rock y con mucho Beatles en la cabeza, y debemos agregar, un cuarto miembro a nivel técnico y lutier. Nos referimos a los hermanos Días Baptista y a una garota llamada Rita Lee, que gustaba de los chicos de Liverpool. ¡Oh Yeah!
Arnaldo Días Baptista (bajo y voz), Sérgio Días Baptista (guitarra y vos), más Claudio César Días Baptista, el profesor Pardal de la familia, un genio y creador de instrumentos, cajas acústicas, luces, efectos y lo que se les ocurra. También la gran dama de Rita Lee Jones (voz, percusión y creación visual). Todo esto era una gran coctelera de sonidos y creatividad, huestes del rock a mediados de los años 60 y ¨70.
Los hermanos Baptista eran hijos de César Días Baptista, un escritor y periodista y de Clarisse Leite Días Baptista, pianista y concertista, quien fue la primera mujer en componer un concierto para piano y orquesta en el país hermano. Arnaldo Baptista y sus hermanos formaron algunas bandas pre-mutantes: The Wooden Faces, fue el primer nombre que tuvieron y luego se fue alternando como O Seis, y posteriormente O Conjunto para que la final del 66 adoptara ya el nombre de Os Mutantes.
A partir del tercer disco, Arnaldo decidió adoptar los teclados, debido a la riqueza del material de trabajo y a la mejor traducción de acordes de su hermano Sérgio Díaz, que es uno de los mejores bajistas y violeros de Brasil. Actualmente reside en EEUU.
La historia de Os Mutantes se basó más que en nada en la escucha de sus discos. Si alguien ha oído por allí aquellos viejos discos de Billy Bond and La Pesada o con Jorge Pinchevsky, por dar algunos datos, algo de ello hay en los Mutantes, esto claro, es una apreciación muy mía.
A partir de 1973 Rita Lee dejó el grupo; luego fue expulsada del mismo.
Os Mutantes tuvo varias formaciones e incorporaciones simultáneas, de grandes bateristas y violeros, que ya hacen a la historia del rock brasilero.
Datos extras: Rita Lee y Arnaldo eran marido y mujer, pero los egos más las adicciones hicieron que todo acabara aún musicalmente.
Arnaldo Baptista es un músico de culto, como lo es aquí Charly García.
Claudio César Baptista, el maestro de los sonidos y efectos, fue el primero que consiguió hacer una especie de “gemelo” de la wah wah ( woh woh). Además daba sugerencias al grupo, como el uso del Theremin, instrumento de dos antenas que por acercamiento de las manos comienza a vibrar y en diferentes escalas. Fue inventado por Moog y era utilizado por los grupos de rock progresivo extranjero.
Y aún hay más, como la guitarra maldita con una sentencia de Claudio había efectuado para que nadie la tomara. La misma sale en la tapa del disco “Tropicalía”, junto a los músicos de esa corriente.
Otra anécdota es la carta dedicada de Kurt Cobain, el líder del grupo Nirvana, expresándole a Arnaldo su admiración por Os Mutantes.

Discografía: Mutantes ( Polydor, 1968), Mutantes ( Polydor, 1969); A divina comedia ou ando meio desligado (Polydor, 1970); Jardím Elétrico ( Polydor, 1971); Mutantes e seus cometas do país dos bauret ( Polydor, 1972); OAEROZ ( 1973); Tudo foi a feito pelo sol ( 1974); Ao Vivo (Som livre, 1976), reeditado en 1994; Technicolor ( Polydor, 1970, pero lanzado recién en 1995).

Colaboración de Crim Baez // Productora y conductora del programa “Murmullo de los dioses”, que se transmite por Radio UTN // FM 94.3 // Sábados de 16 a 18 hs.


Origen



Hay que salvar al viento
los pájaros queman el viento
en los cabellos de la mujer solitaria
que regresa de la naturaleza
y teje tormentos
Hay que salvar al viento

Alejandra Pizarnik
De La última inocencia, en Obras completas. Poesía y Prosas.
Centro Virtual Cervantes http://cvc.cervantes.es/
Publicado en Revista Con Voz Propia nº 10 // Catamarca




Macedonio Fernandez




El 1º de junio de 1874 nació el más anticonvencional de los escritores argentinos: Macedonio Fernández, autor de, entre otras obras, No toda es vigilia la de ojos abiertos, Papeles de recienvenido, Continuación de la nada y Museo de la novela eterna. Exploró con humor punzante, escéptico, renovador y lógica absurda, pero no tanto, temas cotidianos y metafísicos.

Admirado por Borges (quien decía "lo imité hasta la trascripción, hasta el apasionado y devoto plagio"), formó parte de la generación martinfierrista. Murió en 1952. Compartiremos aquí fragmentos célebres y frases imperdibles:

"El salón estaba tan vacío que una ausencia más no cabía."

"El principio del discurso es su parte más difícil y desconfío de aquellos que comienzan por él"; y lo que puede tomarse por su reverso: "Huyo de asistir al final de mis escritos por lo que antes de ello los termino".

"Se estaba produciendo una lluvia de día domingo con completa equivocación porque estábamos en martes, día de semana seco por excelencia."

"Basta que algo no se entienda para que tenga mucho sentido, lo muy claro es sospechoso; casi todo lo que no dijo nada se redactó perfecto."




Silencio
Simón Cué




- Si me permitís, te llevo las bolsas hasta la puerta de tu casa.
- Gracias. Prefiero hacerlo sola.
- ¡Nada! Es pura buena onda.
- ¡Lo sé! Deseo hacerlo yo.

Caminan. El uno cargado y exultante. La otra controla la observación que nadie pone en práctica. Con pupera floreada y collar de caracolas. Hermosa. Él con zapatillas, vaquero y remera carmesí. No es del barrio. Nadie supo que entraba en el momento en que ella salía del súper. Al abrirle la puerta, se perdió en los ojos de ella y sólo atinó decir te llevo las bolsas hasta la puerta de tu casa. Ahora lo está haciendo con tanta naturalidad que se podrían aceptar dos opciones. Es un novio nuevo cumpliendo su rol de macho ya civilizado. O es un solitario nacido y educado para la carga. Ellos concuerdan que no es así. Dudo que él lo sepa firmemente. Comparten el acuerdo sin haberlo dicho. Varios ojos distraídos en ellos serpentean bajo un aroma de envidia. La ojeada que le echó el agente de seguridad no se perdió ni el cuenco del pupito. El muchacho sintió el acero de los celos en el estómago.

Podrían haberse repartido las bolsas. Él prefirió que no. Ella asintió. Hay otras cosas comunes entre ambos. Sin embargo, ninguno sabe que el otro las posee. Ignoran el diálogo y sus riquezas. A pesar de todo se aceptan. Ella goza de la urbanidad. De la fuerza varonil y su natural predisposición para alivianar a una mujer en doméstica tarea. Él sabe de secretos, de besos que germinan. Se imagina los placeres que podría sazonar si prolongara este encuentro abierto, vespertino. Ese conocimiento está allí. Falta compartirlo. A lo mejor más adelante lo harán. Al cargador se le cruza la idea de que es mirado como un sometido, un sonso. Sigue como si nada le importase. Es testarudo ¿Qué hace cargando lo ajeno? Tuvo otros trabajos. Otros placeres. No habla ¿Qué diría su padre si lo viera en ésta? ¿Sabrá ella los riesgos que corre? No importa. La pasión es un volcán. Hoy explotó muda ¿Y qué?

Van juntos por el mundo hacia la búsqueda. Ambos ignoran que pasará cuando él descargue. Una nube refresca la tarea y contiene su llanto.

Ella en ningún momento pretende colaborar con la tarea de la carga. Camina suavemente. Sin apuro. Contenta y aliviada. Se huele su aroma. Mira todo sin ver nada. Ni siquiera las bolsas que empeoran el peso natural de quien la acompaña. Lo peor de la carga son las manijas de ese plástico maleable. Cortan. De todas maneras, el peso no dobla la espalda que sigue recta entre los hombros disparejos. El silencio deja de arrastrarse y sube como el vapor hacia el cielo. Los envuelve, los impulsa. Los acerca.

Caminan como si no hubiese carga alguna.

Como la ola antes de estallar en lágrimas sobre la piel de la costa. Conteniendo lo diminuto. Espejando lo incontenible. No lo sabe pero lo hace. Al hacerlo lo sabe. Así se comportan ellos. Él con su azul verdoso soporta el reto. Ella con su espuma salada salpica la fantasía. No se dicen nada. Lo que ella no sabe es que él es analfabeto y que esto le traba la lengua. Él, se imagina el diálogo como fuente de inspiración y aprendizaje del silencio, de la pasión. Sin saberlo desea la palabra. Esa palabra que el hombre tiene ante la mujer. Arcilla sonora que aleja o sonroja. Hay una en su memoria buscando pareja. No aparece. Nunca la ha dicho. Ni su madre ni su padre la pronunciaron. La deseaba. Ella también.

Allí estaba la oportunidad de la palabra. La que desviste lo natural. Hoy no aparece. Palabra que no sólo sirve para el monólogo indiscreto del insomnio. Sirve para palpar la aceptación. Para levantarle la pollera a la complicidad. En un momento coincidieron que decirla significaría marcar los límites, silgar la ribera que existe entre los hombres. Tal vez hasta pudiese entorpecer el franco encuentro de sus miradas ahora prolongado en este caminar. No se los escucha.

El nudo en el estómago ha desaparecido. Ahora es el alarido de su corazón el que lo apabulla. Toma valentía y le entrega una sonrisa. No una palabra. Una sonrisa mariposa. La espía con el iris echadito en la orla de los párpados. Chocan con la punta de la sandalia. Levanta la mirada. Se sabe ruborizado. Ella pensó compartir su sensación de honesta comodidad. No encontró expresión conocida a no ser la que dice que el callar otorga. Pensó en las manos rojas de sangre trabada ¿Qué dirían sus amigas si la vieran en semejante prueba de amor? Otra vez el silencio. Aletea sobre ellos. Hubo que esperar el cambio del semáforo. Como lo más natural, como si fuese su trabajo cotidiano. Deja las bolsas en la vereda. Se frota las manos. Gira el cuerpo hacia el punto de partida de tal manera que, el peso de su mano izquierda colgase de la derecha y el de su derecha en la izquierda. Como hacen los abuelos para soportar la carga de largo trayecto. Gira nuevamente y queda a la par de ella esperando abatir el silencio. Nunca se sabrá porque la pasión lo impulsó a ser otro. A ser el que se ofreció. Nunca el que realmente es.



Boletín Literario Basta Ya! // nº 74 // Agosto 2007 // Córdoba //
Equipo de trabajo
Director // Propietario : Eduardo Planas
Consejo de Redacción: Adriana Pozzo, Mariana Montenegro,
Jorge Luis Carranza, Hugo Conterno, Pablo Carrera, Caro Riachi
Colaboradores Permanentes: Liliana Chávez, Raquel Martínez, Mónica Ferrero, José Luis Planas Osorio, Guillermo González
Colaboran en este número: Simón Cué, Crim Báez.
Dibujo de Tapa: Matías Arese
Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión del Basta Ya!
Este boletín se edita Quincenalmente
Registro de Propiedad Intelectual en trámite.
Prohibida la reproducción total y/o parcial por cualquier medio, sin cita de autor y fuente
Web-blog: www.boletinliterariobastaya.blogspot.com
Suscripciones: email: eduardoplanas2001@hotmail.com


Quizás
Eduardo Planas

Quizás no convenga
vagar sin armadura
abierta esa insondable
oquedad en el plexo
por donde
ingresa todo
el dolor del mundo

mejor sería
la indiferencia
no exponer
ni opinar
ni arriesgar
¿pero no es eso
un mero permanecer?

Luz



La oscuridad debe ser
desechada.
tu compañía
y la de nobles corazones
de los amigos abrigos
brindan nuevas fuerzas
y todo esto
al final
será vida
será luz

Agosto 2007


El imperio de los sentidos
Pablo Carrera




Y aprovechando el fin de largo, anduve por Buenos Aires. Vamos de nuevo con reseña de aquellos lados, por si alguien se encuentra con hambre por la zona.
La recomendación es un lugar simplemente genial. El Bar Uriarte. Ya de arranque la cosa funciona visualmente: desde la vereda, puerta de chapa, gran vidriera como si fuera un local de ropa, y ahí nomás, la cocina. Si. Vemos cocinar desde afuera. Entramos, recepción y detrás de la cocina, el salón. O mejor dicho, los salones. Dos. En el fondo del primero, ¡un horno de barro!
Podemos empezar con un aperitivo (hay carta de tragos), encarar una entrada, entre las que destaco como originales el bowl de papas fritas con dip de mayonesa con huevos fritos estrellados, los buñuelos de queso de cabra, parmesano y zuchini, el carpaccio o los involtini de berenjenas y jamón. En la espera, original, pancitos caseros y una cocotte con aceite de oliva especiado para mojar el pancito. De ahí, al plato principal (que tiene fuerte base de cocina mediterránea-italiana), un paso. Las alternativas nos hacen dudar, ya que hay dos opciones fuertes: o elegimos algo de la cocina, o del horno de barro. Entre los primeros, hay pastas, risottos, pescados, carnes rojas. Yo probé la entraña al grill marinada con aceite de oliva y tomillo, acompañada por un puré de papas, queso brie y albahaca. Una delicia. Ese puré, no lo olvido más. La otra opción era como dije, el horno de barro, aunque la carta aclara que solamente funciona de noche. De allí rescato dos cosas: el gratin de espinacas a la crema con salmón ahumado casero y huevos molée y el pechito de cerdo marinado con jengibre, limón y salvia con puré de batatas y mostaza de Dijon. Este último sobre todo. Aclaran que se ha hecho en cocción lenta. Y así debe ser, porque ¡es una manteca! Hay pizzas también en la oferta de la carta.
La selección de postres es imperdible: yo me agendé el fondant de chocolate (o volcán, ese brownie con forma de flancito, que cuando le metés la cuchara y lo partís, ¡se derrite por dentro!), y quienes me acompañaban se dejaron tentar por la cheese cake de ricota y chocolate blanco y el semifreddo de almendras y miel con peras en almíbar de vino blanco y especias (se dejan sentir el cardamomo y las flores de lavanda...).
La cocina está a cargo de la chef Julieta Oriolo, quien ha elegido un buen elenco para ser acompañada. La carta de vinos soberbia (y así de soberbios los precios. Si el aguinaldo no le alcanza, haga la gran inglés tradicional: pídase un trago y hágalo durar lo más que pueda durante la ingesta.). ¡Hay vinos hasta para acompañar el postre! El local se prolonga en una planta alta, donde a más de los baños (originalísimos) hay un salón donde se exponen cuadros. La música adecuada, la decoración más que sobria y agradable, la atención, impecable.
De los precios ni hablemos. No son prohibitivos, pero recordad que es Buenos Aires. Promedio por comensal, $ 50/70 (¡todo es de dos dígitos y arranca en $ 15 el menor!).
Así, me vino a la mente esa joyita japonesa de Nagisa Oshima. Porque es tal cual: la vista, el olfato, el tacto, el oído y sobre todo, el gusto, se dan cita en este elegante local palermitano. Hay que animarse y entrar, aunque más no sea, a tomarse algo. Está abierto todos los días, desde las 12 (según leí, se puede merendar), se aceptan tarjetas de crédito. Agrego pag web para que hagan paseo completo por la carta. Anímese. Déjese tentar por los sentidos y abra la billetera que ¡Dios proveerá!


Bar Uriarte
Uriarte 1572
Palermo Soho
011- 48346004
www.baruriarte.com.ar



Aquél que …
José Luis Planas Osorio




Aquel que diseñó este
imperfecto mundo,
Demiurgo, o Azar,
tuvo presente
que, para descifrar
los oscuros enigmas,
para atravesar
los lúgubres
pasadizos
del laberinto infinito
del eterno retorno,
de la rueda del sufrimiento,
era necesario un
espíritu claro
que nos guiara en
tan agotadora búsqueda,
en tan titánica tarea.

Su luz fue su letra,
Su voz, su presencia.
Cuentos, poemas, ensayos,
Fueron las herramientas
Del cósmico acometimiento.
Y de seguro logró su meta,
El retorno al origen,
Al centro primordial del
Ser, del No-ser, del
Todonada.


Cruz del Eje, 23 de Agosto de 2007,
En el 108º Aniversario del nacimiento de Jorge Luis Borges


Video You Tube // Jorge Luis Borges

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