martes, septiembre 12, 2006

SUPLEMENTO - EL CUENTO DE PASCUALETTE

EL CUENTO DE PASCUALETTE

LOS CUENTOS DE LA TÍA POCHOLA Y SU MODO DE IRSE POR LAS RAMAS

Título alternativo “Pochola vaya al grano

(Con este título les propongo un espacio literario costumbrista, referido a una de esas nobles viejecillas que engalanan nuestras fiestas familiares y tardes de domingo, aunque también alguna que otra partuza.)

Sucede que esta noble anciana (la del cuento) es mi tía adoptiva, va… yo soy su sobrino sacrílego, sin sacrilegios de por medio, eh?, mas bien dice que soy su médico obstetra, porque cada vez que hablo con ella la “hago parir”. Sucede entonces que esta persona de ochentaitantos abriles, es gustosa de contar toda clase de aventuras ajenas, en una forma tan pero tan pausada y recalcitrantemente adornada y adobada, que cuando llega al fondo de la cuestión, uno ya se olvidó de todo (mire vea). Es más, a esa altura uno de la pura bronca ya casi se ha comido el mantel, el plato de loza, la puntilla y la cuchara rayada esa de la miel, que más parece un micrófono de enano que una cucharita, y uno se pone a pensar toda clase de insultos que, por respeto a la investidura de la tía uno no se atreve a lanzar.

Cuanto más uno le dice: “¡pero Pochola vaya al grano!, y ella monta el “picasso” y te retruca:”…¡pero déjenme hablar! ya van a ver que todo tiene que ver con todo…” y dale rosca nomás a la tía, se pone peor y retrocede tres días más al cuento, como castigo. Viste que parece un juego de dados:”retrocede tres casilleros””pierde el turno”.

Es mejor callarse y escuchar. Dichosos los chicos que se pueden rajar de la mesa a jugar. Uno no sabe ya con que excusa irse, vas a hacer pis por enésima vez y no te sale ni una gota, viste? Volvés y está en el mismo punto del cuento.
Y en esto de irse por las ramas es cosa que le gusta mucho, si hasta Luiggi Landriscina le envidiaría la inventiva.

Pero en concreto dirá usted noble “leyente”, por el contrario de “oyente” viste que está de moda nó? Esto de los medios o “media”, ah si, si está en inglés debe ser “chic”, perdón la antigüedad, pero no deja de ser una media. Pero con esto de las cosas que no se usan más, mi tía es especialista, por ejemplo, para contar que la sobrina de la Cata Bastianes sufrió un “desliz” que se veía en la ecografía como un tumor con piesitos y manitos, hizo una parafernalia así:

“…porque vos sabés lo que le pasó a la Bety ¿no? si, tan modosita, tan modosita y recatada la hija, ella se llenaba la boca hablando de la Betita, la Betita de aquí la Betita de allá, era la niña de sus ojos mirá, y la ¡otra cómo le paga! De buenas a primeras se quedó “gruesa”, sí como lo oís, y… preguntáme vos cómo ha sido, dale preguntáme, si ella no la dejaba ni a sol ni a sombra a la chica sola con el novio, ese chico tan amoroso el hijo de la Tocha Olmedo, que “supo” ser empleada de catastro durante la intendencia de Víctor Martínez, “sabía” trabajar en el sexto piso de la Municipalidad con la Ficha Suarez, decían las malas lenguas que el chico era adoptado, yo me acuerdo bien de eso, porque no daban los tiempos, la Tocha ya no se “enfermaba” y ella se ponía almohadones en la panza para fingir que estaba “gruesa”. Después desapareció un tiempo, dicen que la llevaron a Tucumán de paseo y volvió con el chico. Morochito casi negro, retinto, claro, ella tampoco era muy rubia que digamos, pero no así y el marido polaco bruto empleado del ferrocarril que era soldador en el Belgrano, que después se jubiló por invalidez con un certificado falso, que le dio el médico ese que sale en la tele haciendo un programa de la familia cristiana, Dios me perdone mirá, si digo algo que no es, antes que me caiga el techo encima que decir lo que no es.

Entonces te decía que la chica “esperaba la cama” de su estado “interesante” para fin de mayo, pero no daban las cuentas. Porque ahí nomás la hizo casar. Habló con el cura, el Padre Barroso que después dejó los hábitos para irse con una africana de la misión, claro, ella (la Tocha) que colaboraba en las ferias de platos con esos arrollados de pollo, “pastel en fuente” y torta pascualina, me sabía pedir prestada la fuentecita de horno regalo de casamiento que le hicieron a mi mamá los Quinteros, que en paz descanse mi viejita. Y el curita le hizo lugar para casorearla cerca del ocho de setiembre, le metió el casamiento como con corcho esa noche, se casaron la misma noche que la hija de la Nena Tosti y el hijo del Turi Peralta, creo que esa noche todas estaban de “apuro” fijate, todos los vestiditos blancos talle “princesa” para que no se noten las “vergüenzas”. Ah no sabés, entonces la Betita esa noche lloró como loca ante el altar, porque ante Dios juraba que no lo quería al mocoso, se lo quería hacer “sacar”, pero yo decía “bien que le gustó” lo hubiera pensado antes, yo no se, estas mujeres actuales que no pueden estar sin andar con hombres, entonces resulta que la tal Betita (que no era “Beatita”) “compró familia” el 15 de enero, a todo eso le fuimos a preguntar al Doctor Campazzo, si podía salir mal un chico cuatromesino, claro, iba a ser un niño con “problemitas” por lo prematuro ¿vió? Pero ¡que prematuro! si cuando nació pesaba como cinco kilos, casi te digo que hablaba, era un chicazo esa criatura, fue un golpe muy duro para la Betty, yo le dije, dejando el “misal”,viste que no se puede confiar en los hijos y la muy sucia me dijo: “vea Georgina (porque así me dicen en el barrio) y usted que sabe si no tuvo hijos y le contesté, pero tengo sobrinos y uno ha tenido su vida” Qué tengo que andarle contando después de todo vieja chusma?, son cosas de una si eligió el camino de la virtud y la soledad, porque una ha venido a este mundo a “servir”. Así lo cuidé a mi padre hasta el último y si hubiese sido necesario hasta la tumba lo hubiera seguido, mi madre me lo pidió en el lecho de muerte y yo lo cumplí, Dios sabe que lo cumplí, si yo tenía pretendientes a montones, pero yo los rechazaba, me parecían poca cosa, o eran muy jóvenes para mí, o no tenían “porvenir forjado”. Calculá que el Oscarcito, que en paz descanse, tenía dos años menos que yo y por eso lo “supe”rechazar, mira vos, se murió podrido en plata, ahora estaría regia, llena de lujos… él no me hubiera dejado faltar nada de nada, mirá, pero Dios sabe porqué lo hace. En ese tiempo, después de “conversar” con un muchacho, las madres nos levantaban las enaguas y los visos, no sea cosa que se entusiasme demasiado una y le quede “manchada” la reputación.

Lo cierto es que estuvimos casi cuatro horas sacando con la Tocha, la Viki Taborda, la Nena Tosti y la Mamocha Gauna, dónde pudieron haber hecho “las cosas”. Que habían “andado bien” era evidente, lo difícil era saber dónde habían hecho el acto contra la pureza. Lo cierto es que de tanto cavilar saltó que una vuelta, fueron con la Tocha al cine Astral a ver la cinta “Z”, no la del zorro, sino esa con Ives Montand en la que el es un político honesto y lo matan a palo en la cabeza pobre y con la Irene Papas, hacía de viuda, que le escriben la zeta en la calle los muy degenerados. Bueno, te decía que los tórtolos se habían escapado en el intermedio de la cinta a comprar pururú y se vé que zás, de parado tiene que haber sido, atrás de la puerta del fondo, donde están los lampazos, ahí donde dicen lo del “improbable caso de una emergencia”, mirá si no fue una emergencia la de ellos, el desparramo que habrán hecho, pero la vida se abre paso, yo digo, yo lo digo y es eso lo que quería decir, ¿viste que todo tiene que ver con todo?, maleducados, a dónde m…se fueron, que no terminé ¡guarangos!
Déle tía, ¡cuéntese otro!

DE PASCUALETTE costumbrista.
Nuestro cuento de diario

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