lunes, septiembre 11, 2006

SARMIENTO

SARMIENTO, PADRE DE LA MADRE DE TODAS LAS ZONCERAS ARGENTINAS

(…)”Sarmiento pensaba que el gran problema de la Argentina era el dilema entre la civilización y la barbarie. Como muchos pensadores de su época, entendía que la civilización se identificaba con la ciudad, con lo urbano, lo que estaba en contacto con lo europeo, o sea lo que para ellos era el progreso. La barbarie, por el contrario, era el campo, lo rural, el atraso, el indio y al gaucho. Este dilema, según él, sólo podía resolverse por el triunfo de la “civilización” sobre la “barbarie”. Decía en un lenguaje ciertamente bárbaro:”Quisiéramos apartar de toda cuestión social americana a los salvajes por quienes sentimos sin poderlo remediar, una invencible repugnancia”.
En una carta le aconsejaba a Mitre:”…no trate de economizar sangre de gauchos...Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre es lo único que tienen de seres humanos esos salvaje”.
El triunfo de lo que ellos llamaron civilización y progreso significó el atraso y la miseria para los que ellos denominaron “bárbaros y atrasados”. (…)
Después de la batalla de Pavón, y consolidado el mitrismo en el poder, tras la aniquilación de las ultimas resistencias populares del Chacho Peñaloza y Felipe Varela al centralismo porteño…, (…)”La argentina aceleró a partir de este momento su incorporación al mercado mundial como exportadora de materias primas (cereales, lana carne y cuero) e importadora de productos elaborados (muchas veces con nuestra lanas y carnes). Nuestro principal comprador y vendedor seguía siendo Inglaterra, que siempre tendrá un saldo a su favor porque las manufacturas siempre son más caras que las materias primas. Los ingleses realizarán inversiones en ferrocarriles que serán generosamente garantizadas por los sucesivos gobiernos argentinos.”
(…)”En 1869 se concretó el primer censo nacional. Los argentinos eran por entonces 1.836.490. La población era escasa, estaba mal educada y, como la riqueza, estaba mal distribuida. Sarmiento fomentó la llegada al país de inmigrantes ingleses y de la Europa del Norte y desalentó la de los de la Europa del sur. Pensaba que la llegada de sajones fomentaría en el país el desarrollo industrial, la cultura y la “civilización”.
Pero los sajones preferían emigrar hacia los Estados Unidos donde había puestos de trabajo en las industrias. La argentina de entonces era un país rural que sólo podía convocar, lógicamente, a campesinos sin tierras. Y, para tristeza de Sarmiento, la mayoría de los inmigrantes, muchos de nuestros abuelos, serán campesinos italianos, españoles, rusos y franceses.
(
Felipe Pigna – Los Mitos de la Historia Argentina 2 – Ed. Planeta. 2005)

"DE LA MADRE QUE LAS PARIÓ A TODAS y en particular de sus hijas mayores"
(Zoncera nº 1)
"Civilizaciòn y barbarie".
Antes de ocuparme de la cría de zonceras corresponde tratar de una que las ha generado a todas- hijas, nietas, bisnietas y tataranietas-. (Los padres son distintos y de distinta época –y hay también partogénesis-, pero madre hay una sola y ella es la que determina la filiación).
Esta zoncera madre es Civilización y barbarie.
Su padre fue Domingo Faustino Sarmiento, que la trae en las primeras páginas de Facundo, pero ya tenía vigencia antes del bautismo en que la reconoció como suya.
En Los Profetas del Odio y la yapa digo de la misma:
“La idea no fue desarrollar América según América, incorporando los elementos de la civilización moderna, enriquecer la cultura propia con el aporte externo asimilado, como quién abona el terreno donde crece el árbol. Se intentó crear Europa en América trasplantando el árbol y destruyendo lo indígena que podía ser obstáculo al mismo para su crecimiento según Europa y no según América”.
“La incomprensión de lo nuestro preexistente como hecho cultural o mejor dicho, el entenderlo como hecho anticultural, llevó al inevitable dilema: Todo hecho propio, por serlo, era bárbaro y todo hecho ajeno, importado, por serlo, era civilizador. Civilizar, pues, consistió en desnacionalizar – si nación y realidad son inseparables-“.
(Arturo Jauretche – Manual de Zonceras Argentinas- Edic. Corregidor 2005).

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