lunes, abril 17, 2006

BOLETÍN LITERARIO NRO 38



Por eso cada palabra dice lo que dice y
además más y otra cosa.
Alejandra Pizarnik






Sumario
EL CUENTO: Sustituciones I, El Zigurat por Alejandro Dolina / Relojes detenidos a las seis de Valeria Zurano / Proposiciones de Juan Gelman / El oído más que atento: Leonard Cohen by Marion / Arte y Política por Eduardo Planas / Pintura del lado de acá: Ricardo Carpani / Sigamos la Rosa: Alejandra Pizarnik / Descubrimiento de Jorge L. Carranza / La Ciudad de las Damas de Cristina de Pizán / La Semana del Litoral en Córdoba

Córdoba, lunes 17 de abril de 2006

“La tarea de ablandar el ladrillo…” Julio Cortázar


EL CUENTO
SUSTITUCIONES I
EL ZIGURAT

En Babilonia, en la séptima terraza del Zigurat, un hombre y una doncella enmascarados se unen sexualmente cada noche cumpliendo un viejo ritual. Los sacerdotes de Marduk se ocupan de mantener una completa oscuridad y de darles a beber un vino espeso y estimulante.
Los amantes tienen prohibido quitarse el antifaz, bajo pena de muerte. Los abrazos duran hasta el amanecer. En ese momento, el sonido de una trompa señala el fin del encuentro.
Cada noche la doncella es sustituida. Pero ése es un secreto que sólo conocen las mujeres bellas de Babilonia. En verdad todas ellas, por turno, serán durante una noche de su vida la amante ardiente del Zigurat, la encarnación misma de Ashtarté.
El hombre que las posee no debe sospechar la sustitución. Debe creer que es siempre la misma mujer, inmutable en su pasión, en su juventud, en su entrega.
Pero hay que decir que el hombre también es sustituido cada noche, aunque éste es un secreto que sólo conocen los varones apuestos de Babilonia.
Cada noche, en la séptima terraza del Zigurat, dos amantes efímeros se dicen palabras de permanencia y perpetuidad. Cada uno juzga al otro perdurable y trata de ocultar su propia condición fugaz. Las bocas que sólo se besarán por esa noche, juran, y no mienten, un amor eterno.
Alejandro Dolina – Bar del Infierno- Edit. Planeta- 2005

Los clavos en la pared
Los ojos en el cielo
La humedad en los muros
Las grietas en la piel
Los vidrios en pedazos
Las astillas en el alma
Los ruidos de la estación
Los silencios en el rostro
Las sombras de los plátanos
Las penumbras en el suelo
La nostalgia de las calles
Los recuerdos adentro.
“Relojes detenidos a las seis” de Valeria Zurano (Bs. As.)

Proposiciones

¿adónde fue la obrera enamorada?
¿fue al aire la obrera enamorada?
la obrera de la palabra murió
¿por qué caminito se fue?
¿se fue por el camino que los días oscuros tejen

como hormigas desesperadas iguales?
¿como vaivén de pases ciegos en un cuarto?
¿tendría la obrera poca luz?
¿y quién le quito la luz a la obrera la constante?

¿quién le fue apagando uno a uno los rostros
de la palabra enterrándolos muertos?
¿quién le cegó la luz de la palabra?
¿la obrera se fue porque ya no podía trabajar?

¿el aire estaba sordo mudo roto y ella
apenas tenía su confianza en la palabra confianza?
yo digo: mejor no llorar
mejor hacer otro mundo

yo digo: mejor hacer otro mundo
mejor hagamos un mundo para alejandra
mejor hagamos un mundo para que alejandra se quede
oh eternidades débiles perdidas para siempre

y vacas tristes entre la duda y la verdad
y sedas y delicias de la sombra
mejor hagamos un mundo para que alejandra se quede

Juan Gelman
“Relaciones”, 1973.

Staff:
El Coordinador y Diagramador: Eduardo Planas
Las Redactoras y Corregidoras: Adriana, Caro y Mariana
Colaboran en este Número: Valeria Zurano, Siqamos a la Rosa, Isabel
Colaboraron siempre: Licurgo, Mónica, Eloísa, Sole, Raquel Cuello, Stella M García y otros.
Las páginas del Basta Ya!, están siempre abiertas para todos.
Asesor Musical: Gabriel, otro que el “gurú” Santaolalla.
Los dibujos Amantes, Desocupado, Café-Bar y Julio Cortázar son de Ricardo Carpani
Web - Blogs : boletinliterariobastaya.blospot.com



El oído más que atento
Leonard Cohen

Poeta escritor, cantante y compositor de canciones, el canadiense Leonard Cohen -cumplió 70 años el 21 de septiembre- publicó su nuevo álbum, Dear Heather, el 25 de Octubre pasado, justo tres años después de su álbum anterior Ten New Songs Durante estos años Cohen ha encontrado el equilibrio en su vida, y en sus últimos dos discos podemos notar claramente la influencia de sus años en el Centro Zen del Mount Baldy (ininterrumpidamente de 1994 a 1999). Sus canciones y sus letras se vuelven más sencillas y simples. Y el tempo de su música más lento.Cohen creó las canciones de su álbum anterior con Sharon Robinson. En Dear Heather Robinson ha participado en tres cortes. Otra persona clave en esta ocasión ha sido Anjani Thomas. Su voz clara y hermosa complementa de manera esplendida la voz extremadamente baja de Cohen, voz que en muchos momentos se transforma casi en un susurro. El productor de este álbum ha sido, como habitualmente, Leanne Ungar, y la mayoría de los cortes se han grabado utilizando sintetizadores en un pequeño estudio construido en la casa de Cohen en Los Ángeles. Esta vez también pueden oírse músicos en directo en varios cortes, y Cohen sorprende al oyente con algunos tonos de su arpa judía.
( by Marion, quién ya habíase deleiteado con el CD The Future. Un valioso aporte por cierto.)

ARTE Y POLITICA
Por Eduardo Alberto Planas

Existe una tensión entre arte y política, así como entre literatura y política. Esta tensión esta muy bien analizada en el libro El último lector de Ricardo Piglia, opúsculo altamente recomendable, por otro lado, más allá de la situación en que se vió envuelto el autor con motivo de su anterior publicación, Plata Quemada.
La dicotomía parece darse en esa actitud de aislamiento del lector, de quietud, de reposo, el alejarse de la vida real para descifrar los signos de lo escrito. La distancia, el corte, aparecen metaforizados en el que se abstrae para leer. Y eso se ve contradictorio con la experiencia política, una suerte de ser.
Lectura y experiencia, literatura y política, literatura y realidad parecen contrapuestos. Pero hay quienes en la lectura buscan casualmente ejemplos a imitar, y la misma les sirve de modelo para actuar. Guevara, nuestro Che, resolvió esa contradicción, ya que buscaba –y encontró- en la lectura una manera de vivir, de actuar y hasta de morir.
Beltrolt Brech acusa claramente al analfabeto político, como el verdadero causante del mantenimiento de statu quo. En aquél que dice: “no me interesa la política”, “no se nada de política”, se asientan las clases hegemónicas para mantener su dominación.
Olvidan que la contradicción, al decir de Galeano, es el motor de la vida. Es la que produce los cambios.
Por supuesto, no se trata de hacer política partidaria envilecida hoy por una clase dirigente impresentable.
Hubo épocas donde artistas, intelectuales poetas y escritores tuvieron una militancia política concreta. Un compromiso real. El mismo Cortázar es ejemplo de ello. Picasso con su Guernica condenó al régimen franquista e impactó en forma indeleble el imaginario colectivo universal.
Se trata –creemos- de tener una opinión sobre las cosas, el hombre, la naturaleza, y sus interrelaciones, desde un lugar. Ese lugar, a nuestro juicio, es el de las causas nobles. De tener un compromiso con el otro que vaya un poco más allá de la palabra, para construir una sociedad, más justa, más digna, más humana, más solidaria. Por aportar con un pequeño granito de arena a este proceso de construcción. De eso, nada más y nada menos, se trata…-

Pintura del lado de acá

RICARDO CARPANI nace en la provincia de Buenos Aires, en la localidad de Tigre, el 11 de febrero de 1930. Desciende, como tantos otros argentinos, de inmigrantes de la comunidad piamontesa y francesa que arriban al país en la segunda mitad del siglo XIX. Su infancia transcurrió en Capilla del Señor, provincia de Buenos Aires. Para 1936 su familia se trasladó a Buenos Aires, donde terminó sus estudios secundarios en el colegio Rivadavia. Comenzó los estudios de abogacía que, a poco de andar, abandona para partir a París. Con 20 años, en la Ciudad de las Luces, se gana la vida como modelo en la Academia de Artes de la Grande Chaumiere. En París comienza a dibujar y pintar y conoce, entre otros a Kenneth Kemble, Leopoldo Presas y Damián Bayon.

En 1952 regresa a Buenos Aires y comienza sus estudios en el taller del maestro Emilio Pettorutti. Según Rafael Squirru, así pasará "un año de formación que lo marcó para el resto de su existencia". En 1957 expone por primera vez en la Asociación Estímulo de Bellas Artes. Realiza murales en la galería Huemul, el de "Mosona con YPF” y diversas muestras. Junto con otros artistas fundan el movimiento "Espartaco".

Su inquietud por lo social y su compromiso con las clases populares, se reflejan en una obra donde predominan el tema de los desocupados, de los trabajadores, de los humildes además de un arte que defiende lo nacional. En esta etapa se hallan obras como "Huelga", de 1958; un mural de 1961 para el Sindicato Obreros de la Alimentación que se llama "Trabajo. Solidaridad. Lucha"; "Conciencia", de 1974. Sus figuras son fuertes y sólidas y parecen "recortadas en piedras". En sus composiciones predominan la figura de hombres decididos, firmes. Un tema que desarrollará en esta línea será la ilustración del Martín Fierro, el poema épico por excelencia de la Argentina, un alegato por la causa del gaucho.

En la década del 70 se radica en Madrid, donde lleva a cabo una intensa actividad plástica y recorre Europa, Estados Unidos y Cuba, México y Ecuador. Su artista más admirado, Miguel Angel, se refleja en su vocación por la forma del cuerpo humano. Un cuerpo con contextura fuerte, musculoso, centro de la imagen. Sus manos trabajadas y sus rostros dialogarán en expresión de potencia.

La serie "Amantes" mostrará la conjunción de la pareja humana en abrazos sólidos, sensuales y envolventes.

Con la reinstauración de la democracia en Argentina, Carpani vuelve a su país en 1984. Desarrolla una serie de retratos como los de Julio Cortázar, Rafael Alberti y Roberto Arlt. Comienza una serie de composiciones de la selva porteña donde se unen el arrabal, el tango y los cafés con el abundante paisaje tropical, con su vegetación y fieras salvajes.

También desarrolla una serie de obras con el tema del Tango, algunas de las cuales serán parte de paneles del Show Tango Pasión, que recorrerá Europa. Expone, pinta y enseña en Argentina y viaja por el mundo.

Muere en Buenos Aires en 1997.

Es uno de los grandes artistas plásticos de Argentina de toda su historia.



SIGAMOS A LA ROSA (Uruguay)

Esta poesía pertenece a: CARMEN NOTTE TORRES y fue realizada durante una clase de taller luego de haber estudiado a ALEJANDRA PIZARNICK

En las noches
naufraga
dormida entre tinieblas
con sueños ancestrales
pródigos y preciosos
concibo a Alejandra
vestida como novia
que a rumbo a lo alto
ascendiendo escaleras
de soles
entre nubes azules
con un vestido negro
y siento estos versos.
“La muerte no llega presta
ni oscura es la mirada”
Pizarnick vivió y murió
en el poema.
Quiera dios que sus días
sean tan fructíferos como la Nada

descubrimiento
En esa mesa
están sin estar allí
los que se fueron.

Jorge Carranza – del libro “instantáneas” – 2005.

La Ciudad de las Damas

Cristina de Pizán puede ser considerada como la primera mujer escritora profesional, ya que de su pluma salieron las rentas con las que pudo sacar adelante a los tres hijos de corta edad a la muerte de su marido, cuando Cristina contaba sólo veinticinco años. Su talento, su gran erudición y su capacidad de trabajo dieron un fruto extenso, del que se han conservado treinta y siete obras. Educada exquisitamente en París en la corte de Carlos V de Valois, su escritura la hizo famosa y considerada en toda Europa.

La Ciudad de las damas es el título del libro que Cristina de Pizán escribió en 1405 para descargar su indignación y rebatir los argumentos de aquellos empeñados en demostrar la naturaleza no moral de las mujeres, en oposición a la de los hombres, y su perversidad intrínseca y corrosiva.

Cristina de Pizán se lamenta al comienzo de su libro, en el que cuenta cómo surgió y con qué propósito, de que ... "No es que sea cosa de un hombre o dos, ... no hay texto que esté exento de misoginia". Abatida, confiesa haber llegado a fiarse ... "más del juicio ajeno que de lo que sabía y sentía en mi ser de mujer." Hundida en tan tristes reflexiones recibe la visita de "tres Damas coronadas de muy alto rango" cuyo resplandor ilumina toda la habitación. Éstas no son otras que Razón, Derechura y Justicia, quienes sugieren a Cristina construir una ciudad que pueda acoger a todas las mujeres, "una Ciudad levantada y edificada para todas las mujeres de mérito, las de ayer, hoy y mañana".

Las tres Damas consuelan a Cristina, y Derechura la invita: "Anda, mezcla con tinta este mortero, y usa sin reparos esta argamasa, porque yo te proveeré en gran cantidad". Razón, Derechura y Justicia van proporcionando a la escritora las mejores piedras con las cuales construir los diferentes recintos de la Ciudad: las mujeres que la historia, la mitología y la leyenda han consagrado después de demostrar su ingenio, su constancia, su arte, su virtud, su entrega, su fidelidad, su valor en la guerra y en la defensa de unos principios, igualándolas a todas por su mérito, que no por la condición de su nacimiento o posición social. ..."la Ciudad que fundarás con nuestra ayuda nunca volverá a la nada sino que siempre permanecerá floreciente; pese a la envidia de sus enemigos, resistirá muchos asaltos, sin ser jamás tomada o vencida".

El foso profundo en el que han de ir los cimientos de la ciudad se vacía primero de todos los prejuicios que los hombres han propagado sobre las mujeres, sin ahorrarles los calificativos de necios o mentirosos, desenmascarando las diferentes motivaciones de los mismos y poniendo en evidencia la debilidad de sus argumentos. En esta labor, Cristina de Pizán no desaprovecha la ocasión para destacar como las cualidades más positivas las imputaciones en que los hombres han convertido la ternura, la compasión y la entrega a los demás de las mujeres.

"Te proveeremos de materiales más duros y resistentes que bloques de mármol macizos que esperan a estar sellados". Los cimientos, las altas murallas y fosos, los palacios y mansiones "donde podrán residir para siempre las damas de gran fama y mérito a quienes van destinados" se construyen con todas las mujeres anónimas que colectivamente protagonizaron algún hecho meritorio y con las mujeres que han quedado con su nombre propio en el registro de la historia: de Cornificia a Safo, poetas y filósofas de gran inteligencia y cultura; de Semíramis a Clelia, que dieron pruebas de gran arrojo; de María Magdalena a Santa Marina que sintieron piedad; de la emperatriz Nicaula a la reina Fredegunda, que gobernaron con justicia y sentido de la política, sorteando con tino y prudencia los escollos de su mandato.

No olvida Cristina de Pizán a Elisa, que construyó la bella y poderosa ciudad de Cartago sobre la tierra africana que obtuvo con un ardid que ha quedado como ejemplo de ingenio. La construcción de la ciudad se acompañó de la promulgación de leyes "para que se viviera conforme al derecho y a la justicia". Todo ello le valió el nombre de Dido con que es conocida, que significa lo mismo que virago, palabra latina para designar a quien tiene la fuerza y el valor de un hombre.

Con esta construcción Cristina de Pizán toma como sus referentes, adopta y acepta la autoridad de otras mujeres y construye una genealogía femenina que, cinco siglos más tarde, continua teniendo plena vigencia como motor del movimiento de emancipación de la mujer. La Ciudad de las Damas, poblada de "mujeres de mérito de todos los estados y condiciones", construida por Cristina de Pizán con la ayuda de la Razón, de la Derechura y de la Justicia, es no sólo un espacio metafórico en el cual proteger a las mujeres, sino también un espacio de relaciones regidas por el derecho, es decir un espacio de ciudadanía.

Sobre el concepto de ciudadanía

Cristina de Pizán fue una mujer moderna, una ciudadana avant la lettre: tuvo una educación exquisita, además de convivir con eruditos y intelectuales. Dispuso, además, de ese espacio privilegiado e imprescindible que Virginia Woolf llamó una habitación propia: "Sentada un día en mi cuarto de estudio, rodeada toda mi persona de los libros más dispares, según tengo costumbre" son las palabras con las que se representa ella misma en La ciudad de las damas.

Y tiene un oficio, el oficio de escribir con el cual se gana la vida. No sólo escribe, puede decirse también que es editora ya que algunas de las copias manuscritas que se conservan salieron de su mano, y para ella trabajaron los -o las- artistas que las iluminaron. Incluso se ha llegado a pensar que ella misma participó de esta tarea. En El Tesoro de la Ciudad de las Damas, libro práctico de consejos escrito el mismo año que La Ciudad de las Damas, Cristina de Pizán se propuso darlo a conocer "en el mundo entero" y se interesó por su difusión entre las mujeres de toda condición; para ello se planteó enviar copias, "cueste lo que cueste", a reinas y damas de la nobleza, y tomó las disposiciones para que fuera examinado, leído y publicado en todos los países.

Cristina de Pizán se inicia en su oficio de escritora en la última década del siglo XIV y lo ejerce hasta bien entrado el siglo XV. Estamos, pues, muy lejos aún de la formulación del concepto de ciudadanía y del concepto de feminismo. No obstante, Cristina ejerce de ciudadana: habla con voz propia en un mundo en el que se discute sobre la naturaleza de las mujeres, rebatiendo con argumentos, en su nombre y en el de todas las mujeres, la pobre y engolada palabrería que no tenía otra finalidad que la de obtener la aceptación por parte de las mujeres de su condición subordinada en el orden social.

Cristina de Pizán reivindica para las mujeres el primer derecho del cual derivan todos los demás, es decir, el del reconocimiento de la condición de persona, con toda la dignidad que ello implica, y con todas las cualidades que se atribuyen en exclusiva a los varones: inteligencia, fuerza, valor, creatividad; con todos los valores morales que pueden manifestar todos los humanos: tenacidad, entrega, fidelidad, prudencia. Reivindica también como valores humanos igualmente dignos de consideración todo aquello que se reconoce como propio de las mujeres y que, en consecuencia, se denigra: la ternura, el cuidado de las personas, la ocupación en tareas menores - las tareas domésticas.

Juana de Arco, a la que Cristina de Pizán dedica su último libro, Dechado sobre Juana de Arco (Le ditié de Jehanne d'Arc, 1429) es también un ejemplo de esta paradoja: una condición humana que no se reconoce a las de su sexo, y el ejercicio pleno de los máximos derechos de que gozan los varones de su tiempo, hablar con voz propia, ocupar el territorio, físico y metafórico a la vez, y moverse por él con la misma libertad.

Antes y después de Cristina de Pizán y de Juana de Arco encontramos múltiples - infinitos podríamos decir - ejemplos de ejercicio de ciudadanía, en contra de la presión de la Iglesia y de los poderes político y judicial. De hecho se trata de múltiples actos de oposición al poder, es decir, de múltiples actos de poder, en el curso del largo proceso que desembocará en la creación de una conciencia feminista. Las mujeres aprovechan todos los resquicios que deja la organización social, todos aquellos espacios que resultan de la inestabilidad política, para actuar con criterio propio. Y ocupan con plenitud aquellos espacios en los que son confinadas para producir obras y animar movimientos sociales y religiosos en franca contradicción con los prejuicios que se siguieron propalando en el interminable debate sobre su naturaleza.

El movimiento religioso de las beguinas es un ejemplo de ello: vivieron su proyecto religioso, que se inició a finales del siglo XII, al margen de la jerarquía eclesiástica, predicaron a pesar de la prohibición de hacerlo, y se extendieron por Europa desde su origen en Flandes hasta España. Vivían en casas, solas o en grupos, o bien en grandes beguinages, una ciudad dentro de la ciudad, que cerraban sus puertas al atardecer para volverlas a abrir al día siguiente a un mundo al que no renunciaban: trabajaron para ganarse la vida aquellas que no tenían bienes propios, intervinieron en la vida social con la fundación de las primeras escuelas para niñas; hicieron obras de piedad como cuidar leprosos, y enterrar a los ajusticiados; y si bien vivían en los beguinages, podían trasladarse libremente de uno a otro, o peregrinar, incluso a grandes distancias; también podían abandonarlo a voluntad. Muchas de las místicas de la alta Edad Media pertenecieron a este movimiento que logró perdurar hasta el último tercio del siglo XX. La jerarquía eclesiástica tardó siglos en hacerse con su control, no sin algunas bajas, como la de Margarita Porette que murió en la hoguera en París en 1310. En la guerra y en la paz, con Inquisición y sin ella, contra la ley y el orden establecido, en el ámbito privado pero también en el público, no hay movimiento social en el que no se encuentren mujeres ejerciendo una ciudadanía aún no plenamente realizada. Un ejercicio en el cual las mujeres han aportado aspectos sustanciales que han quedado recogidos en nuestra organización social como avances colectivos, sin tener por ello el reconocimiento merecido.

Cerrando el círculo, repensando la ciudad

Paralelamente a la profundización de la democracia con la participación creciente de las mujeres en el ámbito público, se ha ido generando el interés de las mujeres por la ciudad, es decir, por los espacios y los tiempos en los cuales se desarrolla la vida de los hombres y mujeres, en los que debe hacerse posible que la vida de los unos y las otras sea plena en todos los sentidos.

Mujeres arquitectas y urbanistas junto a otras expertas, en conexión íntima con el desarrollo del pensamiento feminista y el movimiento de las mujeres, están cambiando los enfoques con los cuales se abordan las problemáticas del desarrollo urbano y de la creciente concentración humana en grandes urbes.

Dos son los elementos que caracterizan a las aportaciones de las mujeres que trabajan profesionalmente en este campo: uno es el enfoque de género, es decir, tener en cuenta el impacto que sobre las mujeres tendrá cada una de las opciones de planificación que se hagan. De hecho, este enfoque no atiende sólo a las mujeres y sus necesidades, sino que, al hacerlo, se está respondiendo a las necesidades de colectivos vulnerables (niños y niñas, ancianos, disminuidos), teniendo presente que la continuidad de la vida y la calidad de vida de la totalidad de las ciudadanas y los ciudadanos depende de que las respuestas satisfagan no sólo las necesidades económicas, sino también las sociales.

El segundo elemento positivo que las mujeres técnicas han introducido en el proceso de planificación es la implicación de la comunidad, en especial de las mujeres, en el debate que ha de permitir la selección de las mejores soluciones. Es así como se han incorporado otros parámetros al diseño y a la gestión de la ciudad, como la sostenibilidad y la seguridad.
El enfoque de género, la implicación de la comunidad, la sostenibilidad y la seguridad son conceptos que podemos contar entre los beneficios de la ciudadanía de las mujeres.
Una colaboración de Isabel.


Semana del Litoral en Córdoba

Se ha anunciado que la próxima semana de abril será la Semana del Litoral en esta Ciudad, con múltiples actos y acontecimientos que comenzarán el mismo día Lunes, donde se rendirá un homenaje en la Facultad de Lenguas (Caseros y Velez Sarsfield) al poeta entrerriano Juan L. Ortiz (JUANELE), a quién presentamos en boletín anterior.
El día Viernes 28 se dará una charla sobre la canción del Litoral a cargo de Liliana Herrero y Diego Rolón, en el Auditorio de Radio Nacional.
Por último está previsto el Sabado 29 el Recital de Liliana Herrero en el Salón de las Américas de la Universidad Nacional de Córdoba, donde presentará su CD doble llamado casualmente Litoral.





Y sobre todo mirar con inocencia.
Como si no pasara nada,
Lo cual es cierto.
Alejandra Pizarnik






Boletín Literario BASTA YA! / Año 1 / Nº 38 / Abril 2006

Web-Blog: boletinliterariobastaya.blogspot.com

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