domingo, marzo 05, 2006

BOLETÍN LITERARIO NRO 34







Óleo – Sin Título - Sebastian Laje.

Boletín Literario
BASTA YA !
Año 1 – nº 34 –
Córdoba, Lunes 6 de marzo de 2006.
“La tarea de ablandar el ladrillo…”.
Julio Cortázar.




El palacio, nuestro querido palacio, el de todos, el de las buenas, el de las malas, el ladrillo, el karma diario, el que hay que ablandar, la gris realidad, el de la bendita rutina, el de las batientes prohibiciones y consentimientos, el de las tímidas justicias y sus arrogantes arbitrariedades (Benedetti dixit), lo cotidiano, en definitiva, nuestra vida.


POESIA HAITIANA


Colaboración de Florencia



NADA PERMANECE TANTO COMO EL LLANTO (VII)

Hemos ido
acumulando corazones en nuestro corazón,

palabras en nuestra voz quebrantada por azadones.
Hemos dejado huellas por todos los caminos
y algunos de nosotros ya no estamos.Hemos ido de manos con las sombras.
Nuestro andar es un grito estacionado.

Por cada paso,
un día que transcurre.
Por cada palabra,
mil palabras que vocifera la prole.
Qué será de nosotros después de esta larga travesía?
Poco importan si el mármol
o la piedra eternizan
nuestro corazón de húmedo barro.
Nos basta con que nuestra voz perdure en la voz
del amigo, en la del compañero de rutas que nos tendió
la mano cuando se aproximaba la caída.

Hemos llenado muchos de los vacíos que nos legaran.

A otros toca llenar los que nosotros dejamos.
Apenas tuvimos tiempo para remendar la herencia.

En qué corazón irá nuestro corazón a depositarse?

A qué silbido irá nuestro silbo a renovarse?
Nada sabemos,
cumplimos una jornada que empezó antes que nosotros
y que no concluirá con nosotros.
Jacques Viau



Jacques Viau nació en Port-au-Prince en 1942. Perteneció a una familia de perseguidos políticos, que se refugiaron en Santo Domingo. Fue abatido durante las insurrecciones de 1965 cuando aún no había
cumplido sus 23 años.


El mullido sillón.

EL CUENTO DE NAVIDAD DE AUGGIE WREN

Este cuento me lo contó Auggie Wren. Como Auggie no queda muy bien, o por lo menos no tan bien como él quisiera, me pidió que no usara su nombre verdadero. Más allá de eso, todo el asunto de la billetera extraviada y la mujer ciega y la cena de Navidad es tal cual él me lo contó.

Así comienza este relato publicado en The New York Times el día 25 de diciembre de 1990. Al leerlo, el director de cine Wane Wang le propuso a Auster que escribiera el guión de una película. De esta experiencia surgió Cigarros, cuyo final es precisamente El cuento de Navidad de Auggie Wren.

Paul Auster
nació en Nueva Jersey en 1947. Estudió en la Universidad de Columbia y luego vivió unos años en Francia. En 1974 regresó a los Estados Unidos y desde entonces ha publicado libros de poesía, ensayos, novelas y traducciones. Entre sus títulos se destacan La Trilogía de Nueva York, El palacio de la luna, El país de las últimas cosas, Creí que mi padre era Dios y el libro de las ilusiones.

Los dibujos son de Isol, quién nació en Buenos Aires en 1972. Reconocida ilustradora, ha incursionado en el cómic, la poesía y la pintura, y también escribe sus propios textos.

Por sus maravillosas ilustraciones, recibió numerosas distinciones internacionales, entre ellas el premio Golden Apple ( Bienal de Bratislaya, 2003). Su libro El Globo integra la lista White Ravens 2003.

Nota: Al libro lo encontré cómodamente ubicado en el anaquel de la Sección Infantil de una conocida librería. Por las ilustraciones parecería estar dirigida al público infantil. Pero no es así; no se trata de un libro para chicos; en él se discurre sobre el significado del tiempo, de la Navidad, de la literatura, la hipocresía de esta sociedad “adulta” y otras cuestiones.

Con anterioridad se había editado el guión de la película, que al final tiene este cuento, pero no éste. Filme protagonizado, entre otros, por Harvey Keitel.

Editado por Editorial Sudamericana, 2003

ROBERTO.

LEA Y DIFUNDA (REENVIÁNDOLO A SUS AMIGOS) EL BASTA YA!.



No te voy a contar toda la película…-

UNA VIDA ILUMINADA.

Jonathan es un coleccionista. No de cualquier cosa –o sí– pero de cosas relacionadas con su familia: todo lo que junta (fotos, mechones de pelo, la dentadura postiza de su abuela muerta) lo mete en bolsitas ziplock, que luego cuelga en una pared abarrotada de bolsitas familiares. Por si desde el principio algún distraído no lo nota, más tarde el director Liev Schreiber se encargará de explicar que esta compulsión encierra el miedo de que todo se pierda; miedo de perder la memoria, por otra parte, tema crucial para la cultura judía, muy presente en esta historia.

Pero antes de que esto suceda, tenemos a Jonathan junto al lecho de su abuela, quien antes de morir le entrega una foto de su marido muerto años atrás: al dorso, un lugar, una fecha y el nombre de una mujer. Acto seguido, lejos de allí, en Odessa, Ucrania, una familia cena y discute como casi todas las familias del mundo. El abuelo y Alex, el hijo mayor, son enviados a recibir a un turista judío-norteamericano que paga en dólares para visitar el pueblo en el que vivieron sus ancestros, que en eso consiste el negocio familiar. El americano es, desde luego, Jonathan, que sube aterrado al pequeño auto conducido por el abuelo, que dice ser ciego, junto a su “perra” guía de nombre Sammy Davis Junior Junior (sí, dos veces Junior) y un muchacho que debe tener su edad, alto y rubio, vestido como un negro del Bronx en los ochenta. Así comienza un viaje para encontrar el pueblo que no figura en los mapas, donde vivía la mujer que salvó de los nazis al abuelo de Jonathan.

Para su debut como director, el actor Schreiber (Scream, El embajador del miedo) no se privó de buscar inspiración en uno de sus favoritos, y es por eso que el espíritu de Emir Kusturica sobrevuela el film en el absurdo, en el súbito cambio de registro dramático, en una inevitable sensación de nostalgia potenciada con el uso de la música como comentario.

Jonathan es Elijah Wood, el Frodo de El Sr. de los Anillos, que hace todo lo posible para distanciarse de ese personaje que lo identifica en el imaginario del público.
Su contracara y mayor hallazgo es, sin duda, el personaje de Alex (interpretado por el cantante punk Eugene Hutz). Los mejores momentos están a su cargo, en diálogos donde él “filtra” para el cliente los comentarios ácidos del abuelo.
En la última media hora el film incluye una especie de realismo mágico ucraniano, un campo de girasoles y la abuelita de postal esperando en la puerta de la casa...Y se aclaran algunas cuestiones mientras otras no del todo.
Se intuye en Una vida iluminada la densidad propia de la literatura, y una riqueza a la que muchos de los guiones que llegan a la pantalla grande no suelen siquiera acercarse.
MARIELA.

¡ No se pierda en el próximo número un reportaje exclusivo a la cantante Suna Rocha !


Poesía del lado de acá.

ROBERTO JUARROZ (Argentina 1925 - 1995)

Pienso que en este momento

tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que sólo yo me pienso,
y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.
Y aquí empieza el abismo,

como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.
Tal vez sea por esto

que pensar en un hombre
se parece a salvarlo.






Roberto Juarroz nació en 1925 en Coronel Dorrego, Provincia de Buenos Aires, trasladándose luego a Adrogué.
Terminados sus estudios secundarios se empleó en el Colegio Nacional como Bibliotecario, graduándose luego en Bibliotecología y Ciencias de la Información en la UBA.
Obtuvo enseguida una Beca que el permitió estudiar en La Sorbonne (1961-1962).
Poeta, ensayista, de 1958 a 1965 dirigió la revista "Poesía-Poesía" y colaboró como crítico literario y de cine en varios periódicos,diarios y revistas de Argentina y del exterior.
Trabajó para la Unesco y la OEA, siendo Miembro de Número de la Academia Argentina de Letras, ejerció la docencia durante treinta años,en la UBA.
Recibió varios premios, y distinciones, entre ellos el Gran Premio de Honor de la Fundacion Argentina para la Poesía (1984), el Premio Esteban Echeverría (1984), y el Premio Jean Malrieu de Marsella (1992).

Además recibió el consagratorio Premio de las Bienales Internacionales de Poésie en Lieja, Bélgica, en 1992, siendo el único poeta argentino galardonado con el mismo.

Juarroz falleció en Temperley, el 31 de Marzo de 1995.

Licurgo



Un cacho de cultura…

Música de fondo en los tribunales de Cosquín

Corresponsalía

Cosquín. Luego de las denuncias formuladas días atrás por los letrados de la región nucleados en el Colegio de Abogados de la 7ª Circunscripción Judicial, en relación al estado edilicio del Juzgado Civil, Comercial, Conciliación y Familia, esa sede judicial finalmente mudó sus instalaciones.

Al parecer y según los dichos de los abogados “fue peor el remedio que la enfermedad” porque el traslado de la esquina de Catamarca y Tucumán al Centro de Congresos y Convenciones de Tucumán 1021, trajo aparejados problemas aún mayores.

El complejo municipal, que fue facilitado al juzgado por algunos meses hasta tanto se encuentre un espacio físico para que funcione en forma definitiva, presenta gruesas goteras en sus techos y es el depósito de dos pianos de cola.

Balde en mano

Las últimas lluvias acarrearon a la nueva sede un grave trastorno: salvar los cientos de expedientes y documentación judicial de las gruesas goteras, colocando baldes en todos los ámbitos para evitar que fueran inutilizados por el agua que todo lo invadió.

Paralelamente, el lugar que es habitualmente utilizado para espectáculos y actividades folklóricas, cuenta con dos pianos de cola a la par de los escritorios de los empleados, lo que le brinda un peculiar aspecto.

A esto se agrega la improvisada barandilla, habilitada en el mostrador de un bar con una máquina de café, de ese centro de congresos y convenciones.

Publicado en el diario “La Voz del Interior” del 02 de marzo de 2006.



Un saludo adelantado para TODAS por su día el próximo 8 de marzo.
DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER
Atte.
Dr. Crespo.–

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