sábado, marzo 21, 2009

Entrevista a Lila Down sobre la paz

miércoles, marzo 18, 2009

Boletín Literario nº 99 / Marzo 2009


Boletín Literario Basta Ya! / Año 4 / nº 99 / Marzo 2009
Revista Cultural

Director / Propietario: Eduardo Alberto Planas
Consejo de Redacción: Adriana Pozzo, Liliana Chavez,
Jorge Luis Carranza, Hugo Conterno, Pablo Carrera, Caro Riachi, Alfredo Lemon
Colaboradores Permanentes: Mónica Ferrero, José Luis Planas Osorio, Carlos Penelas, Mariana Montenegro, Ronzerta Coanca
Diseño y Diagramación: Eduardo Alberto Planas
Dibujos: Matías Arese
Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión del Basta Ya!
Este Boletín se edita en forma virtual Quincenalmente
Registro de Propiedad Intelectual nº 598958. Hecho el depósito que marca la ley 11.723
Prohibida la reproducción total y/o parcial por cualquier medio, sin cita de autor y fuente
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“La tarea de ablandar el ladrillo…”.
Julio Cortázar

SUMARIO
OCHO DE MARZO / GIOCONDA BELLI
GUARDIA 4 / RONZERTA COANCA
PISCIS / ALFREDO LEMON
AL POETA LEÓNIDAS ESCUDERO / ALEJANDRO ARRIAGA
UNA COSA TRAE LA OTRA / LILIANA CHAVEZ
CUENTAFORISMOS / MIGUEL ANGEL RUSSO LOVERA
POETA DEL INTERIOR / GUSTAVO BORGA
TROPICO / JORGE LUIS CARRANZA
POR LA CALLE DE ALCALA / PABLO CARRERA
POESIA Y DIGNIDAD / CARLOS PENELAS



Ocho de marzo
Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,
¡Qué poco es un solo día, hermanas,
qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!
De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos
-toda la atropellada ruta de nuestras vidas-
deberían pavimentar de flores para celebrarnos
(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó
las floridas avenidas postradas de pena de Londres)
Nosotras queremos ver y oler las flores.
Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras
en vez de machos,
Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris
Y de los que nos vendaron los pies
Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio para que cuidáramos a los hermanos y ayudáramos en la cocina
Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la boca para violarnos mientras nuestra madre dormía
Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado
Y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas
Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos a parir
a riesgo de nuestras vidas
Queremos flores del que se protege del mal pensamiento
obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo
Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte
Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
Y nos encerraron por locas
Flores del que nos pega, del que se emborracha
Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes
Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos
Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras
Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género
Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.
Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy. Cuánto nos corresponde.
El jardín del que nos expulsaron.
Gioconda Belli




GUARDIA 4




Ese verano llegó a un pueblo en el corazón del Chaco, un parque de diversiones.

Cuando bajó el sol, la madre dejó su casita de chapa y fue con sus cuatro niños hasta el parque.

Los hijos deslumbrados subieron a la calesita y a la vuelta al mundo, y a ella le quedaron solo unos pocos pesos.

La madre vio un anciano sentado en una mesita con un cartel que decía “Lleve los mejores sueños”.

Se acercó y le preguntó ¿Cuánto me cobra por un buen sueño?

El anciano la miró a los ojos profundamente y le dijo con una sonrisa: “A Ud. nada”.

Esa noche la madre, como todas las noches de verano tuvo que esperar que la chapa se enfriara un poco para poder dormir. Soñó que estaba frente al mar con los pies descalzos hundidos en la arena húmeda. Un viento suave y fresco le daba de lleno en el rostro; quieta, muy quieta, escuchando el sonido del mar. Arriba vio unas estrellas como nunca había visto. Luces de barcos latían al fondo en el horizonte. Era una sensación de amplitud y de frescura desconocidas.

Al otro día les contó a los niños todos los detalles del sueño. La escucharon con los ojos húmedos, llenos de asombro.

Esa tarde fue hasta el parque de diversiones para agradecerle al anciano su regalo.

Buscó y buscó y nada. Preguntó a todos y uno a uno dijeron no haberlo visto jamás.

Mucho tiempo después uno de sus hijos tomó un tren y llegó hasta el mar.

Allí se quedó a vivir.

De vez en cuando le envía cartas a la madre contándole sobre el mar.

Y ella cuando la chapa se enfría, se duerme con el mar en su pecho.
Ronzerta Coanca




PISCIS
a Rodolfo Godino



Vagabundos, oscilan
entre el instinto y la culpa,

la desazón y la osadía.

Frágiles,
entregan sus cuerpos
al devenir del agua.

Balanceándose, zozobran,
cautivos, nadan a la deriva.

Enceguecidos,
acaban por ahogarse
en sus propias lágrimas.


ALFREDO LEMON


Al poeta Leónidas Escudero



(Poeta sanjuanino. El primer libro de poemas lo escribió cuando tenía 50 años "La Raíz en la roca". De ahí hasta la actualidad lleva publicados 20 libros. Estudió en la Escuela de Enología de San Juan y luego Agronomía en Mendoza. Entre algunas de las presentaciones más importantes destacadas por el poeta están "Divisadero", en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, durante 2004, además de las realizadas este año.)

Sobre su descubrimiento
Ese sobre la “inutilidad de la existencia”.
Por dentro del cuero,
Y atrás de la procesión de reverencias
Me da una profunda bronca
Su descubrimiento.
Es que lo prefiero enfilado hacia el Cipango
O hacia cualquier inalcanzable sueño.
A algunas verdades
Las prefiero calladas
Allá
Durmiendo sobre los callos de la pereza.
Jorge Leonidas Escudero
Tengo la necesidad de escribirle flores o pájaros cantores
Pero creo que uste valorara
Que intente manchar esta hojita con un poco de sangre
Quizás lo poco que me va quedando de juventud
Sea la impertinencia del sentir,
Sentir fuerte.
¿Se despide?
¿Tiene entre ojo y ojo la salida de emergencia?
Tengo la sensación
De que su poesía sigue clavada en la barra
Cagándose de risa con la ausencia
Con la soledad
Con esas piedras que usted no creyó encontrar.

La “mirada al abismo” no es para mi
Instinto de muerte;
Si su letra es salvaje e intrépida
Es porque uste es libre,
Mas le digo…

Caminar a impulso ciego
Sin noticias de nada
Un ir sin saber a que…

(Sabe Don Leonidas, quizás tenga razón, y eso pueda ser la muerte) de lo que estoy seguro, es que también, ese caminar ciego, ese sin saber, ese andar a donde no se si…
Es la misma marcha que uno emprende por atrás de los sueños.
Alejandro Arriaga





UNA COSA TRAE LA OTRA

por Liliana Chavez



Me tomé unas mini vacaciones - dijo Mónica - pero las disfruté con intensidad. Y si -pensé- la cantidad de días no suele ser garantía de nada como sucede en literatura agregué para su sorpresa. Había estado charlando con un amigo sobre aquellos textos de narrativa o poesía que los autores se afanan en hacer extensos innecesariamente hasta incluso, volverlos tediosos. Y todo venía a cuento, porque yo insistía en la admiración que me provocan los escritores que tienen la facilidad de decirlo todo en pocas palabras.
Sin ir más lejos, estaba leyendo, el libro de Micro-cuentos "69 puñaladas a la realidad" del chileno Gregorio Angelcos. En la contratapa, Carlos Iturra dice, que la brevedad otorga (cuando se ha tenido suerte en la escritura), la fascinante sensación del caleidoscopio. Y creo que es así.
Leonel Leonel Ramirez Cerquera, un querido amigo colombiano me envió de regalo una antología de minicuentos, prologado por otro escritor de ese país, Betuel Bonilla Rojas; alli hace alusión a palabras del venezolano Luis Brito García, quien en su "Maximanual del minicuento" dice que, "salvo la vida, todo debería ser breve” y agrega: “Vivimos sólo el instante, la palabra que lo llena repleta la existencia”, como si la frase bastara para definir o justificar el género.
El origen de lo que algunos catalogan como “Arte Pigmeo” (me encantó esto) se supone de raíces orientales, de la tradición oral, en forma de fábulas o apólogos que fue tomando cuerpo en la Edad Media a través de las leyendas y las parábolas. Otros, lo ven como la versión en prosa del Haiku, y hay quienes opinan que es una derivación de la literatura lapidaria, o que tiene entre sus antecedentes más inmediatos los epigramas y los poemas fractales. Es obvio entonces que no se trata de un fenómeno nuevo pero posiblemente se ha popularizado tanto por dos motivos: la explosión de las vanguardias con su renovación expresiva y la proliferación de medios como las revistas impresas y virtuales que empezaron a requerir textos breves para sus colaboraciones. Insignes cultivadores de la ficción hispanoamericana han trabajado el género: Borges, Cortázar, García Marquez, Juan José Arreola, Monterroso, Gabriel Jiménez Emán, el hispano-mexicano de origen alemán Max Aub, Marco Denevi y Ana María Shua, entre otros. Desde sus diversas estéticas publicaron minicuentos Rubén Darío, Vicente Huidobro, Leopoldo Lugones, decisivos precursores del actual microrrelato. “El dinosaurio” (1959), el famoso texto del guatemalteco Augusto Monterroso ha sido la pieza más comentada y por mucho tiempo gozó de ser el ejemplo de mayor precisión literaria. Sin embargo, hay quienes consideran que el escritor mexicano Julio Torri autor, en 1917, del legendario minicuento “A circe” debería llevarse el rédito como pionero del género pero, de seguir ahondando nos dirán que con la conciencia de la invención, en 1912, el poeta cubano José Manuel Poveda bautizó a sus pequeños textos con el nombre de Poemetos, el primero de los cuales se llamó “Mercancías raras”. Bautismos hubo muchos: microcuento, minificciones, minicuento, ultracortos o textículos como llamaba Cortázar a sus textos breves de Historias de Cronopios y de Famas.
Y no puedo dejar de mencionar al norteamericano Ambrose Bierce, (1842), reconocido como el precursor en inglés del microrelato y que, según dicen, influyó en la obra de Borges. Bierce hizo uso de una forma inesperada, poco convencional como fueron sus textos en formato de diccionario. “Violín” es un ejemplo de ello: “Instrumento para regalo del oído humano creado por la fricción entre la cola de un caballo y las tripas de una gato”
Y ya fuera de nuestro Continente y así como José María Merino, Javier Tomeo y Ana María Matute adoptaron el nombre de “nanocuento” para estos textos, me pregunto como los habrán llamado Frank Kafka o Paul Éluard y cómo Slawomir Mrozek, con su impagable humor. Y a propósito, los españoles aseveran que el microrrelato no fue importado de América Latina, y reivindican a Juan Ramón Jiménez y a Ramón Gómez de la Serna como los precursores en España, y el nacimiento del género en torno a 1917.
Eduardo Planas, director del boletín, pensará mientras lee esto que el microrrelato no se hizo para una parlanchina como yo y a lo mejor tenga razón, aunque nunca se sabe….
Y hasta que nuevamente Una cosa traiga la otra, nada mejor que deleitarlos con algunos minicuentos o como quieran llamarlos.

“El adivino”, Jorge Luis Borges.

En Sumatra, alguien quiere doctorarse de adivino. El brujo examinador le pregunta si será reprobado o si pasará. El candidato responde que será reprobado.




“Anónimo”, Gregorio Angelcos
Era un poeta de barrio pero escribía mejor que un premio Nóbel, le faltaba perversidad y cinismo para alcanzar la fama.


“El hombre Invisible”, Gabriel Jiménez Emán.

Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello.

“La cucaracha soñadora”, Augusto Monterroso

Era una vez una Cucaracha llamada Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha llamada Frank Kafka que soñaba que era un escritor que escribía acerca de un empleado llamado Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha.

“Hermanos”, Fernando Lopez.

Había dos hermanos que labraban la tierra y celebraban la vida. Uno se llamaba Sudor, el otro Pudor. A uno le fue bien.


“Tortugas y cronopios”, Julio Cortázar.

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Ahora pasa que las tortugas son grandes admiradores de la velocidad, como es natural. Las esperanzas lo saben, y no se preocupan. Las famas lo saben, y se burlan. Los cronopios lo saben, y cada vez que se encuentra una tortuga, sacan la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga dibujan una golondrina.

“Claúsula III”, Juan José Arreola

Soy un Adam que sueña con el paraíso, pero siempre me despierto con las costillas intactas.


“Noche de Brujas”, Antonio Cruz

Cegado por el pánico, desenfundó el arma y disparó repetidas veces sobre el monstruo. Nadie le había dicho que esa noche era Hallowen.



El autor de estos Cuentaforismos, dice garabatear cuentos, novelas y otras yerbas desde época inmemorial… y que a pesar de lo difícil que es lograr que a un autor del interior lo publiquen, se empecina en escribir. Pero, eso es pura humildad.
Miguel Angel Russo Lovera, cordobés, tiene en realidad, una larga y comprometida trayectoria con la cultura. Se las iremos dando a conocer, por ahora, sólo esta pequeña muestra de su libro “De faros y brumas”

Cuentaforismos
Un día, el cometa descreyó de su equilibrio cuando por primera vez miró hacia atrás y vio su etérea e inestable estela.



Y cuando terminé de llorar por las oportunidades perdidas, abrí los ojos, ví a otras muchas alejarse por el oeste y una multitud insinuándose en el este.


Las culpas engendraron miedos y los miedos procrearon culpas… y no supieron quién era quién.


Había una vez un valle, rodeado de desiertos, que se jactaba de su fertilidad, con la cual daba vida a una vegetación y una fauna variada y exuberante que se perfeccionaba día a día. Y con la perfección aumentó el sentimiento de omnipotencia: nada podría detener su crecimiento.
Sin embargo, con modestia y mucha cautela, las arenas del desierto comenzaron a invadir el valle. Grano a grano. Casi imperceptibles. Hasta que fue demasiado tarde y la omnipotencia se tornó impotencia y el valle fértil, un páramo.



Y la Nostalgia hizo peligrar el goce de lo posible por causa de lo imposible.



Quedé muy triste cuando una noche tuve un sueño que se perdió. Lo busqué, incansable, sin encontrarlo. Sin embargo, no perdí la esperanza y me mantuve alerta en el reposo. Y con el transcurrir del tiempo fue grande mi alegría al verlo regresar en puntas de pie disfrazado de otro sueño.



Poetas del Interior

Dice Dolly Pagani en el prólogo del libro “Patitos Degollados”: La intensidad de lo mínimo sería el rótulo adecuado para estos poemas de Gustavo Borga. Hay un registro amargo, irónico, condenatorio, provocativo, una bronca paradigmática. Pese a ese ir y venir por pasillos oscuros se filtra la luz de un corazón distraído.


Desde la noche
que interrumpieron
su sueño
la niña
comenzó a tejer.

Tejió
veinte años.

Terminé
dijo un día
y arrojó la red

sobre sus padres.

* *

A vos
te doy mi piel.

Tomá
Probátela
(Ahora
Sabrás lo que se siente)


Y de su Libro “Hermoso niño rubio “ este poema.


En las radiografías
que me sacaron

aparecen
por todo mi cuerpo

tus manos




Gustavo Borga
Nació en Villa María en diciembre de 1960.




Trópico
Jorge Luis Carranza



En la noche
ya el ventilador
solo hace ruido.

Se escuchan cada tanto a lo lejos,
unos truenos.

Ya van varias tormentas
que prometieron
y no cumplieron.

¿Quién selló la puerta
que da al viento Sur?

Más allá de la mitad de la noche,
todo está quieto.

Hoy por hoy,
en la noche que no pasa;
solo aire del Trópico.

Más allá de la mitad de la vida;
el alma con sus pequeñas certezas
sus preguntas
y sus miedos;
es esa camisa a la luz de la luna,
inmóvil,
allá en el patio,
tendida en la soga.




Arte digital / Noche Tropical de Al Jerrill / Diciembre 2006


Por la calle de Alcalá
Pablo Carrera



Buenas buenas
Veo que tuvo éxito el paseíto por París
Como para ir cerrando el capítulo Europa 2009, les dejo las alternativas madrileñas, vale?
Gracias a facebook me mantenía conectado con la gente de este lado del mundo mientras viajaba. Y uno de mis contactos, Gonzalo, que pasó un par de meses viviendo en Madrid, me recomendó no dejar de pasar por la Chocolatería San Ginés.
Y lo bien que hizo.
Para llegar a esta maravilla de España, es preciso partir de Puerta del Sol, por calle del Arenal (como quien va para la Plaza Mayor). De paso por esta calle, les cuento que en el Nro 8 vive el Ratón Pérez. Si, el que se lleva los dientes. Hay una placa que lo anuncia (cosas de españoles...). Bue, avanzando un poco, frente a una de las callecitas que llevan a Plaza Mayor, nace un pasaje. O Pasadizo de San Ginés, que lleva a la mentada chocolatería. En el lugar, que por otra placa que hay en su frente me entero data del 1894), nos adentramos a un bar que mantiene vivo el reflejo de la época que lo viera nacer, salvo por los artefactos eléctricos y las botellas de bebidas más nuevas.
Café, alguna que otra cuestión líquida pero lo principal, chocolate con churros, es lo que ofrece la casa.
El chocolate en cuestión es increíble. Si ponderé el de Les deux Magots, este no se queda atrás. La diferencia es que el de aquí es PURO CHOCOLATE con un dejo de líquido. Es densísimo, exquisito, pesado como pocos, pero imperdible.
Los churros nada que ver con los nuestros. Son hilos finitos de masa, casi del grosor de una lapicera Parker (medio antiguo en la comparación, pero bien gráfica). No chorrean ni destilan manchones de grasa ni kilos de azúcar. De hecho, cuando pedí azúcar, me trajeron impalpable.
Para una nochecita fresca, una tarde fría, no se puede dejar pasar.
Recomendado totalmente para los turistas que andamos a veces medio perdidos sin saber a dónde ni qué.
Los precios? excelentes. Más que accesibles, 7 euros la taza con una buena dotación de churros. A aprovechar la oferta!
Volviéndonos por el pasadizo hacia la calle del Arenal, justo en la esquina (y bien podría ser mojón referencial para dar con la Chocolatería) está un local que llama la atención por su cartel en mayólica: Los Cien Montaditos.
A rigor de verdad, hay un montón por toda la ciudad. Vi otro en Fuencarral arriba, y me comentó mi amiga Nani que había otro cerca de la Glorieta de Quevedo.
Viene a ser una especie de fast food más cuidado.
Muy bien puestos por dentro, apenas uno llega le dan una papeleta grande donde con una lapicera marca las opciones que pretende comer.
Qué son los montaditos? tapas. Pero en panes flauta minis, de unos quince cmts de largo. Se parten por el medio y el relleno depende de lo que uno elija. Ojo. A no confundirse. Uno piensa que no llenan ni una muela, pero al sexto ya está pensando en envolver el resto en la servilleta y dejar para más tarde.
Las opciones son muchísimas. Cien, para ser exactos. Hay de todo y para todos los gustos. Recuerdo uno de tortilla de papa, con una salsa picante tremenda, otro de jamón serrano, otro de salmón y queso crema, otro de lomo.
Como opcional a la comida chatarra de un fast food, me parece excelente. Más considerando que cada montadito sale UN EURO! si! bastante económico. Y hay combos de lo más interesantes, que tientan pero ojo, no enganchar uno muy grande porque en serio, son llenadores! Vienen acompañados de papas fritas y vino, cerveza (una guasada de gigante el chop) o gaseosa.
Bueno gentes, espero que les sirvan mis recomendaciones de lugarcitos interesantes por si los encuentra la vida en el viejo continente. A partir de la próxima, volvemos a reseñar lugares nuestros.
Nos estamos leyendo!




Poesía y dignidad

Por qué razón, nos preguntamos desde nuestra adolescencia, el ser humano debe luchar con desesperación, con angustia, por su dignidad. ¿Por qué luchar por cosas sensatas, elementales? Por cosas o situaciones (que por otra parte se dieron sin dificultad en momentos históricos diversos) que no requieren discusión o planteos intelectuales. El derecho a trabajar ocho horas, el derecho a la libertad sexual, el derecho a ser ateo, el derecho a la eutanasia, el derecho a la huelga, el derecho a la ternura, a no ser discriminado por el color de piel, por el largo del cabello, por sentir la igualdad del otro, por la belleza o la fealdad. Es terrible cómo a lo largo de los siglos el Poder, las castas, los dogmas, el autoritarismo, los templos laicos o sagrados, han intentado destruir lo mejor del hombre. Velos y más velos sobre su sensibilidad, sobre su posibilidad de imaginar, de pensar, de amar.
Wallace Stevens, poeta estadounidense, señaló: “…la maravilla y el misterio del arte, como por cierto de la religión, consisten en la revelación de algo absolutamente otro, gracias a lo cual la inexpresable soledad del pensamiento se quiebra o se enriquece. El poeta, el hombre religioso, ni siquiera sueñan con dictar las reglas del juego: se limitan a andar por el mundo con el amor de lo real de esa realidad otra) en sus corazones.”
“Hay algo más importante que la lógica: la imaginación” dijo en una ocasión nuestro amado Sir Alfred Hitchcock. Giacometti, suizo y escultor, señaló algo que siempre se supo: “el arte es un medio de ver”. “La pasión del amor es amar sin medida”, escribió san Agustín en sus Confesiones. Y dijo más: “La pasión del amor no puede comprenderla quien no la sienta.”
Vivimos una promiscuidad mental, una promiscuidad física. Tal vez desde siempre. Uno sospechó que en el siglo XXI ciertos temas no existirían. Todo se ha vuelto vulgar y obsceno, banalidad que invade de manera corriente cada gesto, cada nuevo hábito. El deseo no existe, existe el poder, el discurso político, la afectación, la fachada; simulacro, parodia. Sobre eso se montan mitos, leyendas, delirio, saturación, desvergüenza. Vivimos el espejismo de la pasión, de lo otro, charlatanerías prolijas y hasta correctas, pornografía en el arte, en la información, en las estadísticas, en referencias de la vacuidad. Teatralidad y simulación.
“La pregunta sobre el origen del Estado debe precisarse así: ¿en qué condiciones una sociedad deja de ser primitiva?” También reflexiona el autor de La sociedad contra el Estado y Arqueología de la violencia: “…quizás la solución sobre el momento del nacimiento del Estado permita esclarecer las condiciones de posibilidad (realizables o no) de su muerte”. Las investigaciones e ideas del renombrado antropólogo y etnólogo Pierre Clastres (1934-1977) sobre las poblaciones primitivas dan una antropología de alternativa. En esas sociedades se trabajaba sólo cinco horas, lo necesario. Ahora todo debe ser explotado. Por supuesto Clastres es un teórico no siempre recordado.
Podemos hablar de polarización crispada, de una cultura oficial materializada en manifiestos, premios o arquitecturas de poses, celestiales. Pero también del esfuerzo desesperado de soñadores, del pensamiento utópico, de una vida plena de poesía, de realidad caótica pero vital.

“La historia corre mientras el espíritu medita. Pero este retraso inevitable crece hoy en proporción a la aceleración histórica”, escribió Albert Camus en 1954. El sentir, el pensar, parecería que no es parte de la ética, de la imaginación, del otro, del diferente. De lo auténticamente humano. La poesía fue comparada en muchas ocasiones con la mística y con el erotismo. Pero el poeta nombra a las palabras más que a los objetos, la experiencia poética es una tonalidad verbal, un clima interior. La palabra es el reverso de la historia, es el reverso de lo cotidiano. Exige, como la mística y el amor, una entrega. Por eso la insensatez del creador, del amante o del místico; lo imaginativo del soñador en un pujante querer decir, un balbuceo permanente de libertad.

"…Pues el encuentro de todos los seres en uno engendra la cesación de ellos y acaba con su nacimiento, pero al desunirse los seres el nacimiento vuelve y se desvanece la cesación. Y este perpetuo movimiento alternante nunca tiene fin, unas veces reuniéndose todos los seres en uno por el Amor, otras separándose todas las cosas arrastradas por la repulsión del Odio. Esta lucha la manifiesta el conjunto del cuerpo humano tan pronto todos los miembros reunidos por Amor en uno se obtuvo un cuerpo, floreciendo la vida en su plenitud; tan pronto separados nuevamente por funestas discordias andan errantes cada uno por su lado en las rompientes del oleaje de la vida". Esta es la mirada de Empédocles.

El poeta no sabe nunca qué es lo que va a ocurrir. Todo está en el poema, en la pasión del lenguaje, en la rebelión contra el vacío.

Carlos Penelas
Buenos Aires, febrero de 2009

sábado, marzo 07, 2009

Eduardo Galeano / Mujeres ( 1/3)

jueves, febrero 26, 2009

Boletín Literario Basta ya / nº 98 / Febrero 2009


Boletín Literario
Basta ya!
Año 4 / nº 98
Febrero de 2009


Córdoba / Argentina


Sumario
Pileta libre / Jorge Carranza
Una cosa trae la otra / La memoria y la nostalgia encajadas entre serpentinas / Liliana Chavez
Carnaval / Daniel Quintana
La Sin Bombo / Eduardo Planas
Uruguay late al compás de la música, la murga y el carnaval / Adriana Pozzo
Carnaval toda la vida (tres reseñas y ninguna flor)
El Carnaval de Venecia / Ulrich
¿Para Niños? / Carnaval en el Zoo / Fabían Sevilla
París je t´aime / Pablo Carrera
Carnavalía / Tribalistas: Marisa Monte /Arnaldo Antunes / Carlinhos Brown



Boletín Literario Basta Ya! / Año 4 / nº 98 / Febrero 2009
Revista Cultural

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Dibujos: Matías Arese: “De Carnaval”
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Pileta libre
Jorge Luis Carranza



La natación tiene su encanto.
Un largo crawl:
El ojo derecho en la brazada
puede ver un trozo de cielo,
un árbol,
personas que pasan al borde
de la pileta.

Al hundirse de nuevo el rostro en el agua
hay un mundo de burbujas
y de silencio.

Un largo pecho:
los dos brazos hacia delante
surcan el agua
sin ruido.
Solo se escucha
la respiración.


Un largo crawl.
Un largo pecho.
Un largo crawl.
Un largo pecho.

Conviene no apurarse
ni pensar cuanto falta
hasta el otro borde,
sino bracear y bracear
a un mismo ritmo.

Tiene su encanto la natación.

A esta altura,
la prefiero así.
Sin un profesor
que diga qué hacer
ni cuanto.

Pileta libre.
Porque cada día
trae su afán.




Una cosa trae la otra
La memoria y la nostalgia encajadas entre serpentinas.

por Liliana Chavez



No había ni siquiera cesado el ruido de los petardos, cuando los chicos del barrio empezaron con las bombitas de agua. Se los ve entrando en jardines ajenos en busca de un grifo. Son todos varones y se tiran entre ellos o contra las paredes, las chicas de hoy en día los frenan en seco. En algunas casas esta semana he visto jugar carnaval, arrojar a varios a pileta de lona , mojar con la manguera, tratar de hacer puntería con una bombucha grande. Y pensaba., qué diferentes eran los festejos en otro tiempo. Cierro los ojos y me veo de la mano de mi madre camino hacia la plaza. Recuerdo con una sonrisa mis disfraces habituales, el de gitana, el de hippie y aquel de hormiguita viajera que tanto me gustaba. Vuelve nítida la imagen de mi hermano , el tercero, vestido de enanito, un traje de tafeta amarilla, bonete y zapatos con la punta hacia arriba, al mayor, en los corsos de Jesús María, disfrazado de llanero o ya más grande, alto y flaquísimo, siendo camillero una noche y a la siguiente el accidentado. Las bombitas estaban destinadas para los mayores, los chicos debíamos conformarnos con el pomo. Mi padre contaba que ese tosco botellón de plástico que para mí resultaba tan inofensivo, estuvo prohibido por mucho tiempo y los muchachos lo llevaban a los corsos de contrabando o con la complicidad de los vigilantes, era entretenido arrojar agua a los ojos de las damas o competir a ver quien acertaba los escotes. Hasta el Instituto Nacional de Ciegos se opuso a su uso y cuando se creía que finalmente sería pieza de museo, el famoso pomo fue reivindicado - allá en el 45 – autorizado a batallar contra serpentinas y papel picado.

En los barrios de la capital como en el interior, toda la familia participaba del carnaval. Era a baldazo limpio y no había lugar para el enojo, en mi infancia recuerdo hasta haber visto a mis tíos jugar con barro y colocar un chorro de pintura en los baldes con agua. A los primos mayores introducir en las bombitas, las “bulucas” como llamaban al fruto de los paraísos, lo que hacía que el bombazo doliera más.

En el centro de la ciudad de Córdoba, los carnavales tenían su zona liberada para la diversión en la calle San Martín y la Rivadavia. Se gastaba mucho dinero en decoración y montaje de carrozas y los disfrazados llevaban varas de nardo y las ofrecían a chicas o chicos que les gustaban. Pero, allá por 1932, la “República de San Vicente, se rebeló; rechazaba la prohibición de realizar corsos fuera del centro. Y por más que el interventor Ricardo Belisle enviara a la Policía, fue imposible contener el desborde popular. Ni el corte de luz ordenado opacó la fiesta. Todos los vecinos – unidos – aportaron faroles a gas o querosén y los autos, sus luces al paso de carrozas y mascaritas. El palco estaba situado en San Jerónimo al 2700. Los sanvicentinos son quienes, hasta el día de hoy, mantienen en alto una costumbre que hizo gala generación tras generación. Y esto es importante, importantísimo, aunque no lo valoremos en la dimensión que tiene ni terminemos de darnos cuenta que estas no son simples festividades, sino que hacen a nuestra identidad., a nuestra cultura. Sería maravilloso que todos pudiésemos participar de los carnavales norteños, - para dar sólo un ejemplo, - donde el habitante vallisto o de los altos, acompañado por la copla sola y ruidosa, infaltable, se comunica con sus parientes y amigos, olvidándose de penas y pesares. La copla, “el harina”, “la albahaca”, las máscaras y las siempre presentes bebidas alcohólicas hacen revivir cada año, la liturgia mundana del carnaval. Los gauchos adornan sus cabalgaduras, saltan las trincheras, enancan a sus chinas y hacen alardes caballísticos, a veces seguidos de rodadas y pechazos varoniles. Los collas, con sus diablos y sus negros y las cajas, compañeras sempiternas de las coplas, comenzarán los cantos, con sus picardías y sus recuerdos , conquistarán a las chinitas y halagarán a las suegras. En un Encuentro de Escritores, un querido amigo, Sixto Vázquez Zuleta, hablaba precisamente de la mujeres collas y de su gracia para la copla picaresca y decía que nada tenían de esa tristeza con que se las pintaba. Todas las familias participan y ensayan versos nuevos:


Dis que el carnaval viene
rio de Huaco, campo de amor;
con la cajita templada,
risa en la cara, mato el dolor.


La copla es siempre compañera de la chaya (jugar con agua, harina y albahaca) , que sirve para amigar compadres desavenidos y viejos problemas familiares, la que convoca, la que acuna a changos desvelados y ayuda a los amanecidos a encontrar el rumbo a casa. La copla se funde en la música de guitarra, bombos, violines, se bailan zambas y chacareras, imitan cumbias y se recuerdan taquiraris, especie musical, similar al carnavalito. La gente llega desde los Altos del Tolar a pie y a caballo, nada para divertirse los seis días que dura la fiesta. Y un día de estos me pondré a practicar coplas, sólo para darle el gusto a dos amigos muy queridos, al chaqueño Pedro Soto y al colombiano Flóbert Zapata para quienes va dedicada esta última copla que quedará danzando en el aire hasta que nuevamente Una cosa traiga la otra

Dis que el carnaval ha muerto,
ya lo llevan a enterrar,
echelén poquita tierra,
que se vuelva a levantar.



La Sin Bombo



Famosa era la murga La Sin Bombo, que en el Corso de San Vicente de 1927 puso todo el ritmo y eran famosos por sus bromas.
Se cuenta que tenían un gato que al maullar hacía de “violín” de la murga.
Inconvenientes tuvieron con la autoridad, que les secuestró el gato. Al irlo a buscar, el Comisario les dijo: “Vamos sáquenlo al gato”. “No, sáquelo Usted”, le contestaron.

Eduardo Planas


Carnaval



Juro solemnemente / que aún recuerdo / el carnaval./ La mañana del sábado / despertaba claridades inéditas / el sol intemperante del verano / desparramaba calor rojizo / en los paraísos./ Bien temprano, / yo salía a la calle / armado hasta los dientes: / un pomo gigante / con tapa cabeza de payaso, / una docena de bombitas / nadando en una olla / para evitar que se revienten / y un lápiz de labios de mi madre, / escondido en el bolsillo, / como último recurso.
Al mediodía / había agotado las bombitas, / lanzadas por la espalda / y a traición / a las chicas que hacían los mandados. / El pomo contaba ya varias recargas / y el rouge continuaba clandestino.
Pero el carnaval, / el verdadero, / comenzaba a la hora de la siesta / cuando quedaban liberados / los diablos y los ángeles, / cuando la cuadra derogaba la tristeza / y se abolían privilegios / para que todos fuéramos iguales, / igual que ante la muerte. / Entonces, mi cuadra / era una fiesta.
Los chicos, inavenibles, / como decía la vecina mal llevada, / tirábamos bombitas / desde arriba de los techos / mientras abajo / chisporroteaban los fuegos / de las risas / en los rostros enardecidos / de calor y de alegría. / Los hombres, / como faunos insolentes / con tarros, baldes / y hasta alguna vieja cacerola / distraída de su oficio terrenal / perseguían a las mujeres, / que empapadas y felices, / buscaban refugio temporario / en el zaguán generoso / de cualquier casa.
Después, cuando la tarde promediaba / comenzaba la otra guerra, / el combate encarnizado / del barro y la pintura, / reservado a los más devotos / militantes del dios Momo. / Don Hugo revolcaba a la Felisa / en un charco / y mi hermano le pintaba la cara / a la Malena. / Yo dejaba entonces mi atalaya / y con el lápiz de labios / de mi madre / le dibujaba una sonrisa / a las mellizas.
Más tarde, / cuando sol huía / hacia el Barrio de La Esquina / la cuadra se iba despoblando / y en el aire preñado ya de grillos, / el eco de las risas de la tarde / continuaba repicando / como melancólica campana, / mientras una temprana mascarita / desandaba la calle arenosa y larga / camino al corso o a algún baile.
Del libro “Ejercicios de la memoria”
Ed. La Posta de Ischilín

Daniel Quintana, nacido en Deán Funes. Tiene 54 años, Funcionario Judicial, periodista gráfico. Fundador del periódico estudiantil El Vigía, Viento Norte y de Revista La posta. Director de Ediciones La Posta de Ischilín. Libros; “Elogio de la Patria” (1996), “Versos cotidianos” (1998). Obtuvo premios e intervino en diversas antologías.


Uruguay late al compás de la música, la murga y el carnaval

Antes y después de Punta del Este, el URUGUAY late.



La República Oriental del Uruguay está formada por 19 departamentos, en los que se descubre la cultura del “paisito”.
En la Paloma, tuvo lugar el 2º Festival de música reggae donde convergieron grupos locales, de Tacuarembó y de Montevideo para rendir homenaje a Bob Marley, el músico jamaiquino miembro del movimiento Rastafari que fue un profeta de la paz mundial.
El tema emblemático –aunque no es de su autoría- No woman, no cry recorre el tiempo, cuando dice “no llores mujer, oh muy buenos amigos hemos perdido en el camino, en este futuro prometedor no puedes olvidar tu pasado, así que seca tus lágrimas. Pequeña no dejes caer más lágrimas, así que no llores mujer.”
Esta inspiración se muestra en el grupo musical Abuela Coca que se caracteriza porque fusiona rock, reggae y ritmos afro-latinos.

Mientras los seguidores encienden velas en botellas de plástico y hacen sentadas para mostrar sus artesanías, sin intención de venderlas, la música vibra con fuerza en el escenario. El himno de “Coca” es Santa Soledad, donde existe una danza casi ritual cuando dice “Si ves a tu alrededor reconoces donde estás, este mundo se enfermó y es por tanta impunidad, venga alguien al rescate que el galante planeta errante está desorbitado. Hoy pensamos que ya es suficiente el ritmo del barrio los marcó, somos socios en este presente, en este presente vos y yo.”
Así el grupo mezcla el candombe y el público en su mayoría uruguayos no dejan de agacharse y saltar en una danza colectiva. “Busca, busca tu destino crea crea tu camino el que espera ya no desespera desespera el que no sabe esperar, peor ahora es el turno del bueno, es el malo…el que las va a pagar.”
Mientras tanto en el Conrad la revista Gente hace su fiesta color rosa y Pampita festeja el cumpleaños con mucho glamour acompañada de las modelos de Pancho Dotto.
En el Club Social de la Pedrera otra pequeña villa de la costa uruguaya se lleva a cabo el Festival internacional de cortometrajes.

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Anticipando el carnaval montevideano se presenta en La Paloma la murga Agarráte Catalina quienes están haciendo una gira departamental para rescatar el carnaval de cada región del país, y todas las noches se escuchan los tambores con ritmo afro anunciando las llamadas.

Catalina se caracteriza porque cada tema es una puesta, y así le cantan a Dios, a la globalización, al endiosado Mc Donald, a la educación y a la revolución. Antes de irse la Cata baja del escenario a bailar con la gente, porque dicen que el carnaval es el pueblo.
Adriana Pozzo


Carnaval toda la vida
(tres reseñas y ninguna flor)

Hugo Fernando Conterno



Que propuesta más rara la de Planas, en lugar de invitarme a un corso
o regalarme un viaje a las playas de la piba de Ipanema, invitan a
escribir ... es lo que hay, que no es poco, gracias amigo.
Mis recuerdos son más literarios y musiqueiros que otra cosa, se me
explica todo lo de esta invitación aceptada por otro lado caramba,
pero no por ello menos reales, dulces o sensuales. Vamos al relato.

El "Sueño de los héroes" es tal vez la novela más porteña que leí hastahoy, y tal vez describe un Buenos Aires que nunca existió y un
carnaval que soñó Adolfo Bioy Casares, con un héroe estúpido que
prefiere el acero y el bronce al amor, o, con otros ojos, al destino
antes que los milagros. Todo es cuestión de fe y de lo que crea.
Regalé el libro y mi memoria no está para reseñas, puedo contarles que
Palermo dejó de ser Palermo, que los bosques tienen otro perfume y que
un duelo tiene gusto a tontera cuando del otro lado está la muerte,
una vez muerto la decisión puede ser otra y hasta repetimos la
historia, pero claro, con el recreo de un año eterno de cuidados y
besos, de mimos regalados por una bella y jugosa bruja. Gustó, vayan
busquen el libro, donde lo consigan créanse que son un Rey Momo.
Pero no se queden con eso, del otro lado del Río escribieron una Milonga
para nuestro personaje, ese tal Gauna, es deliciosa la voz de Jaime
Ross, es una belleza la poesía y la música, esa canción resume, mejora
y amplia el libro. Podrán decir, de algún modo estuve ahí, no es poco
lo puedo asegurar.

Lo último, Los Fabulosos Cadillacs, en la voz de Vicentico, cantan
algo sin igual: "carnaval toda la vida junto a vos, sino hay galope se
nos para el corazón ... ". Sea el galope que uno decida, del modo que se
quiera y pueda, que sea un carnaval. La pregunta, qué es "carnaval":
la fiesta pagana por excelencia, el abandono de los roles por un
momento, las mujeres bellas danzando, las bumbuchas de agua, el pomo,
la espuma loca, el peligro de un parque. Estimo que carnaval es nada
más que un poco de vida comprendida entre unas fechas que ya no
significan mucho, lo bueno es que tenemos un significante hermoso para
llenarlo de significado.

EL CARNAVAL DE VENECIA



El Véneto y especialmente Venecia son conocidas por sus particulares Fiestas Locales. Tales como lo son Matrimonios con el Mar, Festivales del Vino y conmemoraciones de la derrota de la peste o Regattas Históricas son algunas de las fiestas a las que se puede asistir.
No olvidemos el Carnaval famoso en todo el mundo por sus máscaras, La Mostra de Cine y la Biennal de Arte y Arquitectura.
Y para cerrar la Ópera en La Fenice o recitales en iglesias.


La fiesta más popular y conocida a nivel mundial, es el Carnaval cuya tradición se remonta, posiblemente, al siglo XI cuando Venecia comenzaba a dominar marítimamente importantes porciones del mar Mediterráneo.

Oficialmente se declaró existente como festividad suprema durante el siglo XIII. Sin embargo dicen que sus comienzos provienen a partir de la tradición del siglo XVII, en donde la nobleza se disfrazaba para salir a mezclarse con el pueblo. Desde entonces las máscaras son el elemento más importante del carnaval.
No obstante, es sólo hasta el siglo XVIII cuando el Carnaval de Venecia alcanza su punto máximo.
Se acercaban aristócratas de toda Europia y viajeros en busca de placer y diversión. Con la decadencia de Venecia como poder militar y mercante, el carnaval palideció hasta casi desaparecer.
En el año 1797 Napoleón Bonaparte prohibió los festejos de carnaval, que fueron restablecidos recién en 1979 de forma oficial.
Luego se recuperó algo de su festividad hacia finales del siglo XX, cuando la ciudad se vió abrumada por la invasión de miles de turistas, aunque las grandes épocas de diversión desenfrenada quedaron atrás.
El Carnaval de Venecia se caracteriza porque sus participantes usan elaboradas máscaras para cubrir sus rostros. Venecia ha tenido un desenvolvimiento magno en el arte. Es una de las ciudades con grandes bellezas arquitectónicas.
Las Máscaras de Venecia tomaron importancia con el paso de los años por su colorido y esplendor que caracterizan este gran carnaval que se celebra todos los años, a partir del mes de febrero.



El carnaval de Venecia tiene una duración de 10 días. Durante las noches, se realizan bailes en salones y las comparsas conocidas como "compagnie della calza" realizan desfiles por la ciudad. Entre las comparsas más conocidas se encuentran "Los Antiguo"s y "Los Ardientes".
Además han sido encontradas una cantidad de mascaras por toda Europa, esto hace que tengan una significativa importancia histórica.
La vestimenta del Carnaval y trajes que se utilizan son característicos de principios de los años 1700 y abundan las "maschera nobile", que es una careta blanca con ropaje de seda negra y sombrero de tres puntas. Después de 1979 se han ido sumando otros colores a los trajes, aunque las máscaras siguen siendo en su mayoría blancas, plateadas y doradas.
Ulrich






¿PARA NIÑOS?
Fabián Sevilla
Carnaval en el ZooIlustración: Steel Vázquez



Los días en el zoológico eran lentos y aburridos. Cuando los chicos lo visitaban encontraban bestias bostezando, holgazaneando y con un humor de humanos.
Se acercaba Carnaval y al león, autodeclarado Rey de los Animales, se le ocurrió hacer algo para levantar el ánimo del bicherío.
—¡Un baile de disfraces! —propuso con una garra al aire. Llamó a los monos, que solían escapar de su jaula y vagar por el lugar sin que nadie les dijera nada—. Inviten a todos a la fiesta —ordenó—. La condición: venir disfrazado de otro animal. Habrá premios para el más original, el más divertido y ¡elegiremos Reina y Rey del Carnaval del Zoo!
A los monos les encantó. Y alborotados se fueron a dispersar la invitación
por jaulas y recintos. A medida que el bestiaje se fue enterando, confirmó su presencia y dejó de lado bostezos, holgazanería y mal humor. En cambio, se ocuparon de crear y confeccionar el mejor disfraz de animal que puede usar un animal.

Llegó el día del baile. No faltaba ninguno, aunque ninguno era a simple vista quien parecía. Había que tener ojo de lince para descubrir cuál era cuál.
El camello se guardó las jorobas vaya uno a saber dónde, se pintó de verde y pasó como un cocodrilo perfecto. El rinoceronte estaba encantado bajo la piel del zorrino, pero se había vaciado diez frasquitos de colonia para no quedarse sin pareja de baile. Veintidós monos tití, uno encima del otro, pintados de amarillo y con dos barquillos en la cabeza del último eran una jirafa divina.
El papagayo, disfrazado de puma, puso un disco y con la música se armó el bailongo. Bajo una lluvia de maní y lechuga, la primera pareja en salir a la pista fue la de la boa constrictora disfrazada de gorila y el canguro enfundado en un traje de ardilla. Se bailó milonga, roca y chotis.
Hubo situaciones raras. El ratón, disfrazado de tigre, perseguía al tigre disfrazado de gacela.
—¿Ahora sabés lo que se siente? —le decía el roedor, muerto de risa mientras gruñía y mostraba sus colmillos de mentirita.
El koala salió de su eterna siesta y convenció a todos de que era una nerviosa lagartija y el pingüino, camuflado como un lobo feroz, iba de un lado a otro gritando: “¿Alguien vio a Caperucita?”.
En determinado momento, el león, bajo las plumas de un búho y en dos patas desde la rama de un árbol, anunció los premios. Hubo nerviosismo
y emoción. El más original resultó un oso polar. Le había pedido prestado el secreto al camaleón para cambiar de colores según la ocasión y ahora era blanco, al segundo rojo, al instante verde y luego, azul, violeta, amarillo. ¡Parecía un arbolito de Navidad!
—¡Aquí hay acomodo! —comentó entre dientes la cebra. Estaba fula porque había sido la menos creativa: se pintó las rayas blancas de negro y se conformó con ser un caballo azabache.
El más divertido fue el hipopótamo. Ninguno entendió cómo hizo para pasar por colibrí, abrir las alas y sobrevolar la pista de baile. ¡Increíble!
- -
Fabián Sevilla - Carnaval en el Zoo
Se anunció la Reina: la elefanta, que se había ido de bambi. El Rey fue el jabalí, que finalmente se sentía bello dentro de su atuendo de pavo real.
Entonces, el león lanzó la propuesta:
—¿Y si nos quedamos así?
Ninguno se negó. Habían hallado el modo de hacer entretenida la vida en el Zoo. Y así volvieron a sus jaulas. Pero no funcionó. A los chicos no les gustó ver a la serpiente coral bajo la pelambre del cebú o a la pantera comiendo maní como el chimpancé. Y a decir verdad, el ñandú no rugía tan bien como el león.
Pronto, todos los visitantes dejaron de ir. El lugar fue más aburrido que nunca.
—¡Cada cual a lo suyo! —ordenó el Rey de los Animales—. No hay mejor que ser uno mismo.
Y, sin contradecirlo, gustoso el animalerío obedeció. Eso sí, no sólo pensando en cómo hacer que sus días fueran divertidos y productivos, sino también... ¡en el disfraz que usarían el Carnaval del año siguiente!




CARNAVAL
Lo mejor del carnaval
es que te pones tu rostro
y nadie lo va a notar.

MARIO BENEDETTI.

El hombre del disfraz vivió su fiesta a plenitud hasta cuando la máscara se diluyó por el trajín y su propia cara no hizo más juego con su vistoso vestido.


Luis Ignacio Murcia Molina
Escritor y docente colombiano
de Antología de Minicuento

"La Tarde está como para contar cuentos"




Paris je t'aime



Buenas!! volvemos a encontrarnos, después de larga ausencia!
Coméntoles que estas vacaciones me fui a tomar fresco al viejo continente. Después de mucho tiempo, mis pasos (o mejor dicho un avión ) me llevaron a esos parajes.
Voy a hacer una reseña de algunos lugarcitos que conocí, por si se les ocurre perderse por aquellos lares y les da hambre.
Empecemos

La peli del título, pequeña joyita de varios directores que hicieron cortos referidos a historias, principalmente de amor, en los 18 arrondisements o barrios parisinos, da la idea de por donde arranco, no?

En la Ciudad Luz estuve en tres lugares que rescato, cada uno alucinante a su manera
El primero, el café del Museo del Muelle de Branly (Musee du Quai du Branly). Ubicado en el Nº 37 del Quai du Branly (no se quemaron la cabeza al ponerle el nombre), para que se den una ideita, al costado de la torre Eiffel. En si el museo está barbaro. Lo inauguró Chirac hace pocos años, contiene colecciones que antes estaban en el Museo del Hombre, y muestra piezas de arte de diferentes culturas que poblaran Africa, America, Asia y Oceanía. Como dato, de nuestra tierra hay, como no podía ser de otra manera, unas boleadoras.
El café en cuestión (hay un restó tambien) queda a un costado, sobre una terraza que en verano permite armar campamento ahi (yo fui en pleno invierno, o sea, no daba para andar terraceando).
Tiene variedad de sandwichs, degustaciones, y platos gourmets de menú como para hacer un alto en el camino.
Yo me quedé con una sopita de zanahoria, coriandro y lupines, que venía acompañada por unos pancitos tipo ciabattas acebollados calientes que estaba para no dejar absolutamente nada. Otra buena opción, la ensalada de verdes con quesos varios de pura cepa francesa para degustar.
La carta de vinos esta interesante. Si uno entendiera más seria una gloria. Pero como es el país donde se toma vino desde la cuna, es como raro pifiarle.
Los precios, bien gracias. Pasean por varios números de dos cifras, pero no prohibitivos.

Vamos a la segunda alternativa
Kong.
Ubicado en los dos últimos pisos de un edificio de La Samaritaine (tienda histórica como las Lafayette o Le Printemps), tiene una cúpula de vidrio que decora el local con vistas de la ciudad impagables.
Para los memoriosos, en la última temporada de Sex in the city, Carry Bradsahw se junta a comer allí con la ex de su novio pintor ruso. Detalle anecdótico, pero detalle al fin,
La decó estuvo a cargo de Philippe Stark, es simple, algo kistch pero no recargada.
La comida, bien gracias. El lugar, bastante carito por cierto, tiene un menú con precios medio elevadones. Pero como la cosa es conocer el lugar, y hasta un simple cafe o un trago se puede tomar, sea.
Y si no, al mediodía tienen la dignidad de tener unas opciones económicas (????) como para salir del paso (hasta hora y media después que te empieza a picar el bagre de nuevo.
Ya que se estaba allí y había música, se bailó. Pedí un club sandwich, que era un "croque", o "tostado" de los nuestros, con unos verdes y ave al medio. Vaya uno a saber que ave, calculo que pollo nomás. Venía eso sí, con unas primorosas papas rústicas. Como hacerlas primorosas? trayéndolas en un recipiente que parecía un lapicero, con todas las papas de pie. Mi amigo Jorge, quien fue el que alentó la idea de entrar, se pidió una ensalada interesante. Todo ello acompañado por un vinito (una copa) y un agua sin gas.
Carísimo.
La ensalada de frutas sale 11 euros (algo asi como $ 5). Así que calculen. Gastamos promedio veintipico de euros cada uno (sigan sacando cuentas)
Pero bue, los gustos se dan en vida.



Para ir terminando, paseando por Saint Germain des Pres, justito al frente, está un imperdible parisino: el bar Les deux Magots. Histórico, lugar de encuentros de los existencialistas, en sus mesas se han sentado Simone de Beauvoir, Saint Exupery, Borges, Sartre, Hemingway. O sea. Sintiéndome representante del Basta ya! no podia no dejar mi impronta en el lugar!
Se puede comer (tiene restaurant, de la cual recomiendo el maigret de canard, que viene a ser una parte del pato, exquisita), se puede desayunar (café y baguettes crujientes) o merendar. Yo llegué para esta última. Chocolate con patisserie. Patisserie es pasteleria. Llegué a la conclusión de que acá no conocemos lo que son los pasteles, después de estar en este lugar. Lo que comí era una bombita de chocolate con frambuesas. Totalmente liviano, siendo que era un explosivo de los que detonan de mirarlos nomás. Nunca en mi vida había probado algo tan exquisito como eso.
Aparte, el marketing es simple: una niña pasa con la fuente llena de pasteles, y ofrece. Uno ve eso, que parece foto de un rincón de la fábrica de Willy Wonka y NO puede decir que no. Aunque sea para probar!!

Un párrafo aparte merecen mis queridísimos puestos callejeros de crêpes (panqueques rellenos, en forma de pañuelito). Son espectaculares. Todos y cada uno. Desde los salados a los dulces, accesibles a todos los bolsillos y degustables a toda hora y en todo lugar. Si se quiere reventar, el de nutella con banana es el ideal.
Paso las dires web de los dos últimos lugares, por si quieren explorar un poco más. Sobre todo, el del último reseñado.
Y les dejo unas fotitos como para ilustrar el momento!
A votre santé y hasta la próxima!

http://www.kong.fr/
http://www.lesdeuxmagots.fr /

Pablo Carrera

Carnavália



Vem pra minha ala
Que hoje a nossa escola
Vai desfilar
Vem fazer história
Que hojeé dia de glória
nesse lugar
Vem comemorar
Escandalizar ninguém
Vem me namorar
Vou te namorar também

Vamos pra avenida
Desfilar a vida
Carnavalizar
A Portela tem Mocidade
Imperatriz No Império tem
Uma Vila tão feliz
Beija-Flor vem ver
Aporta-bandeira
Na Mangueira tem morena da Tradição

Sinto a batucada se aproximar
Estou ensaiado para te tocar
Repique tocou
O surdo escutou
E o meu corasamborim
(Samborim)
Cuíca gemeu
Será que era eu
Quando ela passou por mim

Lá lá lá lá lá

lá lá lá lá lá

Me diga, aonde?

(Tribalistas)

domingo, febrero 15, 2009

Boletín Literario / Edición Especial / Febrero 2009



boletín literario
basta ya!
edición especial
homenaje a julio cortázar
año 4
12 de febrero de 2009


“Rayuela” / dibujo de mariana balzan aportado por silvia loustau ©

sumario
>el cuento del fama que se cansó de trabajar/ eduardo planas
>un poema de alfredo lemon
>carta al cronopio mayor / silvia loustau ©
>“es tan difícil ser justo con la felicidad” /
liliana chavez
>cortázar según el “tata” cedrón
>dadora de las playas / julio cortázar



el cuento del fama que se cansó de trabajar





El 12 de febrero se cumplen 25 años de la muerte de Julio Cortázar en París. Con este motivo su viuda, Aurora Bernárdez, y Del Centro de Editores presentaron en enero en Madrid los relatos inéditos «Never stop the Press», «Vialidad» y «Almuerzos»


El material inédito cortazariano que ahora se publica, «De Cronopios y de Famas. Tres nuevas historias», ha sido lujosamente preparado en una gran caja roja por Del Centro de Editores. «Somos muy amigos de la viuda de Cortázar, Aurora Bernárdez, y los dos queríamos hacerle un homenaje en el XXV aniversario de su muerte —explica el editor, Claudio Pérez Míguez—. Tratamos con Aurora la posibilidad de poder hacer un libro especial, que fuera artesanal, una pieza bonita. Ella aceptó nuestra idea y nos concedió la posibilidad de publicar tres textos totalmente inéditos».Los cuentos inéditos de Cortázar son tres historias totalmente acabadas, con correcciones y mecanografiadas por él. Se titulan «Never stop the Press», «Vialidad» y «Almuerzos». Los textos están reproducidos de los manuscritos que dejó Cortázar, y han sido caligrafiados por José María Passalacqua.

«Never stop the Press» («Nunca se debe parar a la Prensa») glosa la historia de un Fama, muy agobiado con su trabajo, y una Esperanza, que le da una resolución a su conflicto: «Cuánto sufro. Soy la víctima del trabajo, y aunque ejemplo de laboriosidad, mi vida es un martirio. Enterado de su congoja, una esperanza que trabajaba de dactilógrafa en el despacho del fama se permitió dirigirse al fama», se lee en un fragmento.

El relato titulado «Almuerzos» habla de una cierta incomunicación. «Alguien acude al restaurante de los Cronopios y quiere pedir determinadas cosas, pero, claro, el camarero tiene tantas especificaciones al respecto que termina frustrándose el almuerzo y, en cierta manera, puede ser una visión de un problema de incomunicación», observa Claudio Pérez Míguez.
En «Vialidad» Cortázar plantea toda una incomunicación entre un Cronopio, que conduce temerariamente y no puede llegar a ponerse de acuerdo con el Policía que lo para. «Cómo que quién soy —escribe Cortázar aquí—. No ve quién soy yo. Yo veo un uniforme de vigilante, explica el Cronopio muy afligido. Usted está dentro del uniforme pero el uniforme me dice quién es usted. El vigilante levanta la mano...»

Los inéditos cortazarianos tienen una tirada de cien ejemplares, numerados y firmados. El precio de cada caja es de 260 euros: «Esta edición no tiene fines lucrativos. Esa cantidad es resultado de lo que ha costado editarlos», dice Pérez Míguez.

Los cables de las agencias también hacen referencia a nuevas obras inéditas escritas por Julio Cortázar, las cuales “han sido encontradas en los cajones de una cómoda familiar.”

Interrogantes: si Cortázar no las publicó en vida por algo será ¿tienen derecho entonces a editarlas ahora? No obstante, como nos gusta leer todo lo que este hombre escribió, es una muy buena noticia y, si además se trata de textos inéditos, se convierte en algo extraordinario.
Según la noticia el descubrimiento se produjo en el mes de diciembre del 2006, es decir, hace dos años. La viuda de Cortázar y un fan suyo encontraron en una cómoda cuyos cajones estaban tan repletos de obras del escritor, que a puras penas pudieron abrirlos. No se informa donde se encontraba la cómoda, si en el desván, en un almacén olvidado... nada de nada.

La obra se llamaría Papeles inesperados, de 450 páginas, con muchísimos inéditos, y será publicado en mayo de este año. Otras dudas surgen ¿Cuánto costará la obra? ¿Se publicará en e-book? ¿Cortázar estaría de acuerdo de publicar su obra en e-book? Si la persona que se encargó de poner todo en orden, que fue el mismo fan que descubrió sus obras, junto a la viuda, tardó alrededor de un año en hacer este trabajo (es decir que acabó para diciembre del 2007) ¿Por qué se espera un año y medio para publicar la obra? ¿Es que la viuda esperaba el mejor postor o que la editorial preferia esperar hasta la celebración del 25 aniversario de la muerte del escritor?

Pero desentrañemos las pistas: en el artículo de El País, donde se dice: "El resultado será [...], un libro impagable..." no se sabe si por lo extraordinario del material o por el precio. Porque podría llegar a costar carísimo, pero sin duda los buenos amantes de Cortázar no escatimarán en comprar las obras inéditas, además en el año del aniversario de su muerte, cuesten lo que cuesten. Algo más:
"En total, un volumen de unas 450 páginas, muchísimas inéditas. El mejor homenaje al autor a los 25 años de su muerte, que se cumplen el próximo jueves.”
Por nuestro lado creemos que el mejor homenaje al autor hubiera sido dar a conocer sus obras inéditas de forma gratuita.
Pensamos que todo el mundo, todos lo amantes de Cortázar, ricos o pobres, tienen el mismo derecho de conocer las nuevas obras del Cronopio Mayor.
Eduardo Planas



un poema
de
alfredo lemon

" La vida, proxeneta de la muerte ..."
Julio Cortázar
Pájaro herido, poema,
solo, en mi conciencia.

Oh, ángeles, ahora puedo ver
cómo mis negras nubes desaparecen
y un carruaje lleno de fantasmas se lleva mis congojas.

Detrás de las colinas hay ríos trasparentes,
aguas que lavan las piedras y el cansancio de los pies;
aromas sutiles, labios dulces, adolescentes,
relámpagos, húmedos huracanes hundiéndose
mientras los cuerpos celebran sus orgasmos.

Siente el beso de las víboras
y el veneno para conjurar la muerte.

Siente el goce en estado puro:
el semen del jazmín en un jardín infinito.

Dios es una orgía, un paroxismo.

Comienza a peregrinar.

Hazte cargo de tus huellas, tu heroísmo,
tus farsas, fantasías,
tus miedos, tus proezas,
tus premios, tus suicidios,
tus más secretos talismanes,
ese verdor que no perecerá.

Sube, baja, concéntrate y relájate.
Tienes el don de respirar.
Abre tu pecho y sopla,
gime, mastúrbate, bate vate.

Reconcíliate con la araña y con la estrella.
Advierte la importancia de entender. Resucita.
Vuelve a sentir las venas por tu sangre
recorriendo la geografía de tus días ...

Deja que la lluvia borre toda herrumbre.
Bebe la leche de las leonas y el vino de los reyes.

Si te angustia la cercanía del fin, puedes alejarlo:
celebra mientras te excite y te asuste
el fondo negro de una página en blanco.

Fácil resulta relacionar medicación con meditación,
oir la música del laúd y el crujir del ataúd,
mezclar marihuana y fluoxetina.

Y entonces, un río es todos los ríos
y siempre nos bañamos en el mismo
aunque todo fluya como un frágil silogismo.

Lamento por el árbol si es apenas sensitivo
y por la piedra dura que acaso no puede percibir.

Breves recuerdos son siempre un largo adiós.

Cada mañana la mañana está aún por hacerse.

Toda escritura es siempre una promesa.

Ninguna historia termina jamás.











carta al cronopio mayor

1984. 12 de febrero. La piel me arde después de todo un día de sol.

En París nieva. A la noche una voz me informa: murió Julio Cortázar. Y se me congela la respiración. Como si estuviese corriendo por las calles heladas de París hacia el Hospital Saint Lazare para estar junto a La Maga, Talita, Manuel y los Cronopios.

Con Cortázar se va un pedazo de adolescencia fascinada por los fuegos literarios y toda la pasión política.

Julio, el Cronopio Mayor, mira la vida como por un caleidoscopio al revés. Se va a París en 1951 y se pasa mirando al Sur. Nadie como él recupera la magia porteña. Y pocos como él se comprometen por la liberación americana. Apoya la Revolución Cubana, acompaña al Chicho Allende en Chile.


En 1973 está en Buenos Aires y dona los derechos del LIBRO DE MANUEL para los movimientos y organizaciones políticas argentinas. Dirige talleres de poesía en Nicaragua, la tan violentamente dulce. Durante la dictadura se prohíben algunos de sus libros y él escribe ARGENTINA ALAMBRADA CULTURAL. Su casa de París es un punto de referencia para todo sudamericano exiliado.

Ama como vive. Incendiándose. En 1982 muere de cáncer su última compañera: Carol Dunlop. Él sabe que también está enfermo. Que la muerte lo espera. Y como un elefante sabio viene a despedirse.

1983. Plena primavera democrática. Julio, Cronopio Mayor, gestiona una entrevista con el presidente Alfonsín. La respuesta no llega. Julio está con amigos. Camina la calle Corrientes. Acompaña a Las Madres un jueves de Plaza de Mayo. Después se va. Después se muere. Un 12 de febrero de l984. En un París nevado. Y algunos lloramos escuchando un cassette en el que Julio lee, con voz gutural: “estoy en París, tengo puesto un polo negro, afuera nieva…”.

Pero Julio, Cronopio Mayor, no te cansaré con mas palabras, juguemos a que te susurro: nubes, rayuela, autopista, Ché, crepúsculo, fuegos, revolución, utopía, y vos… vos sonreís.
Silvia Loustau ©
silvia loustau
syllous@yahoo.com.ar
++54-223-495-85 38
www.silvialoustau.blogspot.com










“Es tan difícil ser justo con la felicidad”
Julio Cortázar en Rayuela


Nace accidentalmente, por razones de trabajo de su padre, en la ciudad de Bruselas (Bélgica) el atardecer del miércoles 26 de agosto de 1914. Por entonces daba comienzo la Primera Guerra Mundial. Jan Jaurés y Delmira Agustini son asesinados. Nacen Adolfo Bioy Casares y Dylan Thomas.

Y…quién si no Eduardo Planas, cortazariano él, estaría proponiendo un Número Especial sobre don Julio ante un nuevo aniversario de su fallecimiento.
Me gustó lo idea, sobre todo porque fue a través de Eduardo que aprendí a querer y admirar a este autor, símbolo de una época y a la vez un adelantado. Difícil que nos topemos con otro Cortázar, con ese lenguaje – visión de vida – que simplemente dejaba deslizar, sin pretender encontrarle demasiado sentido a las cosas y las palabras. Todo lo que fue, lo pone en el lugar de un eterno contemporáneo. Ni siquiera envejeció ante la muerte.
Pensé entonces, que podía resultar interesante homenajearlo, contando a nuestros lectores, algunas anécdotas que, como dirían las abuelas, lo pintan de cuerpo entero.
Cortázar en cierta ocasión, se comprometió a trabajar en base a las obras de un artista al que no conocía demasiado, pero gracias a él termino escribiendo, apenas iniciada la dictadura, unas líneas como éstas, con la que quiero empezar a brindarles , en un juego de palabras, distintas piezas de un Modelo para armar.

“Se puede partir de cualquier cosa,
una caja de fósforos,
una lista de desaparecidos,
un viento en el tejado”

El periodista Emilio Fernández Cicco investigaba sobre Cortázar, notas para conformar el libro “El Secreto de Cortázar” publicado por la Editorial Universidad de Belgrano. A él le cuenta Ofelia (Memet para los íntimos) hermana de Julio, que el escritor siempre fue el primero, el mejor en todos los grados. Pondera su memoria impresionante y su facilidad para comprenderlo todo. Esperaba – decía – tener una hora libre del día para leer un libro. Cuenta que se recibió de Magisterio en el Colegio Mariano Acosta de Capital Federal cuando le faltaban dos meses para cumplir 23 años y lo hizo, con el mejor promedio 9:45.-
Ofelia llegaba al punto que a Fernández Cicco le interesaba, recrear ocho años en la vida del autor de Rayuela de los que poco y nada se sabía, de ese tiempo en que fue profesor en el interior del país.
Fueron seis los profesores porteños que llegaron a San Carlos de Bolívar (Pcia. de Buenos Aires). Con su título, Cortázar podía dar clases de literatura pero también de historia y geografía, materias que a él lo tenían sin cuidado. La semana previa al comienzo de clases, se sortearon las asignaturas entre los profesores y él sacó geografía. Uno de sus alumnos diría después:”Teníamos respeto por todos los profesores pero las clases de Cortázar eran muy familiares, amenas, aunque poco tuviesen que ver con la geografía: hablaba de filosofía, literatura, el uso del idioma, comentaba libros y recomendaba películas. En su tiempo libre, preparaba por entonces, su libro de sonetos titulado Presencia, que firmó con el seudónimo de Julio Denis.



En 1939 lo trasladan a Chivilcoy, allí compuso cuentos que salieron en los medios locales; a pedido de sus alumnos puso letra a la “Canción de Cuna” de Brahms; escribió una novela inspirada en su romance platónico con una alumna y realizó el guión para una película.

“Entonces, mira, a veces
la muchacha parte en bicicleta,
la ves de espaldas
alejándose por el camino.”

A él le gustaban mucho mis cielos, todo el clima de los dibujos le había gustado. La nostalgia, la melancolía lo impactaron. El silencio –dijo Oscar Mara en su momento. Nosotros, lectores no sabremos nunca si fueron esos dibujos los disparadores o los versos sobre aquella joven andando en bicicleta cuya imagen lo había dejado prendado, ya estaban en su mente.
La cosa es, que Cortázar y Mara se habían conocido en Buenos Aires en 1974. El escritor había llegado de visita luego de la asunción de Héctor Cámpora al gobierno y el pintor, se ganaba la vida humildemente, haciendo “diagramación y encuadre”. Si Cortázar viviera, aún con 95 años, seguramente – dada su memoria – recordaría quien los había presentado. Mara no lo recordó, posiblemente –dijo- fue Sara Facio o Alicia D Amico con quien trabajo o acaso fue Vicente Zito Lema. Sólo sabe que, asediado por otras invitaciones, Julio aceptó comer con él y después de conocer su estudio, lo hizo muchas veces más. Le gustaban los ravioles de la Zi Teresa, de Avda. Las Heras.
Cuando los militares tomaron el poder en 1976, Mara encaró el camino del exilio e instaló su taller en Madrid mientras Cortázar residía en Paris. Allí, se empezó a concretar lo que hasta el momento, era sólo una posibilidad conversada.
Cortázar escribió el texto entre 1977 y 1978 y, al morir su autor sin que éstos se hubiese difundido, impidió establecer si la pieza a su criterio era un cuento corto o un largo poema. Estaban escritas en formato habitual pero él mismo las pasó en limpio, a mano, con tinta negra, en cuatro cartulinas de 60x80, donde quedaron para la posteridad, guardadas en un cajonero del estudio de Oscar César Mara durante veinte años. El mismo dice: “No sé por qué después de veinte años tuve la necesidad de retomarlos” y aporta una curiosidad, Cortázar le pidió que le marcara los renglones en la cartulina pensaba que no podría escribir con letra grande manteniendo la línea.
El proyecto – pensando primero como una carpeta de Litografías – fue expuesto por Mara en Galería Dock del Plata en Puerto Madero (Avda. Alicia Moreau de Justo 380) y con el nombre “Después hay que llegar” en el Instituto Cultural de Providencia, Salones del Primer piso del 11 de abril al 4 de junio del 2000. Año en que precisamente muere en Buenos Aires, Ofelia, la única hermana de Cortázar.

“El sonido venía impreciso y sordo,
como un volcarse de silla sobre la alfombra
o una ahogado susurro de conversación”
(de la Casa Tomada, cuento)

Cortázar decía que el origen del relato había sido un sueño o más bien, una pesadilla, de la cual había despertado inquieto, tanto, como para escribir el cuento de una sentada.
Pero, según se revela en “El secreto de Cortázar” se dice que esa casa oscura, poseída e interminable era el hogar de una profesora de geografía, colega de Julio en el Colegio Normal, llamada Ernestina Yavícoli. Hay dos coincidencias entre el relato y la casa real: la entrada es de mayólica y la puerta de recepción da directamente al living. Tal vez fue inconsciente situar su sueño en esa casona, Ernestina reconoce que Julio comenzaba sus cuentos en lugares que existían en la realidad. Hoy ese lugar es una Iglesia evangélica.

Mica entre las piedras.

Así se me ocurrió llamar a estos datos sueltos que nos permitirán conocer de su vida y de él mismo, un poco más. Como un Sabía usted que…?
Su familia regresa a la Argentina en 1918, en calle Leandro Alem en Banfield, frente a las vías del Ferrocarril Roca. Poco después, el padre los abandona y desaparece definitivamente del entorno familiar.
Fue leyendo el libro Opio de Jean Cocteau (descubierto en una librería de Buenos Aires) que cambia por completo su visión de la literatura y le hace descubrir el surrealismo.
Estando en Chivilcoy dando clase y para conseguir más ingresos, comienza a realizar traducciones del inglés y del francés para la Revista Leoplán y otras publicaciones.
Los Reyes, (1949) poema dramático, es el primer libro firmado con su nombre.
Aurora Bernardez, su albacea y viuda (a pesar de que estuvo separada de Julio por treinta años, lo acompañó al final de su vida y fue declarada por él su heredera) aportó en ocasión a la Megamuestra sobre Cortazar que se hizo para conmemorar 90 años de su nacimiento una fotografía inédita que Julio se sacó con un cono sobre la cabeza en la Autopista del sur, durante un viaje que hizo con la que era su mujer, Carol Dunlop y que dio origen al libro Los autonautas de la Cosmopista.
Julio muere en Paris el 12 de febrero de 1984. Oficialmente la causa de muerte es Leucemia. Se dice que Cortázar y Carol habían recibido un tratamiento a causa de una enfermedad tropical adquirida en Nicaragua.

Qué elegir de un genio como Cortázar para cerrar con un sabor dulce, tal vez el verso suyo de un gran poema sea suficiente, de darnos más, se encargará seguramente el Director del Boletín.
Entonces:

“Todo mañana es la pizarra donde te invento”


Liliana Chavez



Bibliografía

La mayoría de los datos aportados son de información general
Y Revista Nueva – Cortazar inédito / Cortazar Ilustrado con texto de Alejandro Margulis.
Dato sobre su muerte: la quimera.typepad.com/laquimera/2006/02/lamuerte_de_co.html



15-02-2008 - 17:53
a 24 años de su muerte / “julio cortázar era un bonachón, un tipo simple, muy jodón”



El músico Juan “Tata” Cedrón no solo fue un gran amigo del escritor, también cantó poemas escritos por Cortázar, que se editaron en Paris, en un memorable trabajo discográfico titulado “Trottoirs de Buenos Aires”. El programa de LT10, “El día menos pensado”, dialogó con Cedrón y recordó al Cortázar de la intimidad.


- Tata Cedrón ¿Cuándo conoció a Julio Cortázar? Fue en Paris ¿No?


-Fue en 1972, un poco de casualidad. Yo fui a tocar a Paris y recuerdo que Paco Urondo me había dado su dirección y fui a pedirle algunos concejos. Entonces, lo vi más como un compañero que como un fanático, que también lo era. Luego, lo invitamos a un concierto y nos hicimos muy amigos, éramos como chanchos.

-¿Cómo nació “El Trottoirs de Buenos Aires”?

-Bueno, esa es otra historia. Fue luego de un tiempo de amistad. Yo hice una canción con él y con varios poetas que estaban por Europa, un poco para unirnos, entretenernos y para divertirnos. Julio me hizo un poema que se tituló “Canción sin verano”, para que yo le ponga música. Y después, Edgardo Cantón, que trabajaba con Cortázar en la UNESCO, un músico moderno, concreto, que había participado del Instituto Di Tella, lo invitó a Julio a hacer canciones y así nació “El Trottoirs de Buenos Aires”.

-Julio Cortázar y Cantón, eran dos argentinos haciendo música de Buenos Aires.

Claro, y en ese momento, Cortázar me pidió a mí que cante esos temas. Ellos había buscado otra persona, que no se porque no realizó el trabajo y como Julio era amigo mío, le dijo a Cantón que me llamaran a mí y yo estuve encantadísimo de hacerlo. En ese disco no firmó el Cuarteto Cedrón, que si bien participó del disco, porque los arreglos fueron de Canton. El acompañamiento es más tradicional, más standard, pero salió un trabajo bárbaro. Toda la producción de ese disco estuvo en mis manos.

-¿Cómo era Julio Cortázar en la intimidad?

-Era un bonachón, un tipo simple, muy jodón. Pero cuando tenía que ponerse severo lo hacía. Era un gran cuadro político, muy maduro, sabía resolver las cosas. Pero sobre todo era un tipo muy campechano, un muchachón.

-Cuando el volvió a la Argentina en 1984 recibió un golpe muy duro, que tuvo que ver con el ninguneo del gobierno nacional. ¿Usted lo vio por aquellos días? ¿Qué sensación le quedó a Cortázar?

-Él hizo lo que tenía que hacer cuando ocurrió aquello. Luego, escribió una nota sobre ese tema. Yo no noté que le hubiera quedado bronca por aquel ninguneo, sí tomaba nota de aquello. Pero no todos los ningunearon.

-No, por supuesto, todo el mundo cultural lo recibió.

-A él le quedó un muy lindo recuerdo porque la gente lo saludaba por la calle o se sentaban con él en el cordón de la vereda para charlar. Eso le gustó mucho, él nunca le dio mucha bola a la cosa oficial.

-Tata, cada uno tenemos amigos con los que nos gusta charlar de diferentes temas. ¿Cuales eran los temas que le gustaban discutir con Cortázar?

-Él un día me confesó que le gustaba mucho hablar conmigo porque yo lo hacía de una manera que le recordaba a como hablaba la gente de Buenos Aires, por los tiempos en el que se había ido. Yo tenía una manera de hablar que guardaba la forma de expresarse de los argentinos. A Julio le gustaba hablar mucho de canciones, de jazz, de Gardel, de cómo se componía una canción. También, hablábamos de las cosas cotidianas, de lo que pasaba en Argentina, de política, pero también de las historias de personajes de Buenos Aires. Comíamos muchas veces juntos en su casa y en la mía. Nos gustaba mucho hacer empanadas. Recuerdo, que muchas veces comimos con Julio Le Parc, artista plástico argentino, que hacía unos asiditos en su patio.

-Tata ¿Vuelve a la lectura de los libros de Cortázar?

Sí, me gusta mucho leer los cronopios.

-Tata, le agradecemos mucho por el recuerdo. Nosotros queríamos evocar a Julio Cortázar a 24 años de su muerte, porque fue un escritor que al igual que Roberto Arlt fue muy maltratado en los comienzos por su forma de escribir.

-Pero Julio no se hacía problema por las críticas. El trabajaba, escribía y editaba. A él la gloria lo tenía sin cuidado. Él tenía mucha gente que lo leía y lo felicitaba. Julio siempre está en el recuerdo de la gente. Yo estuve hace un tiempo con la viuda de Cortázar, Aurora Bernárdez, y estuve en el patio donde él escribió Rayuela. Esto ocurrió hace dos o tres meses y fue muy emotivo para mí. Otro recuerdo muy lindo que tengo con Julio fue cuando ganó las elecciones presidenciales François Mitterrand , que estuvimos festejando en mi casa.
Edición gráfica: Luciano Lazzarini / tomado de Herejías, periódico de Santa Fe.





dadora de las playas


De tus muchísimos amantes guardas destrezas,
inesperados sesgos,
caprichos repentinos y falsas negativas que una
sonrisa desmantela,
quizá la intermitencia de unos ojos hincados en el goce
y bruscamente, sin aviso, esa obstinada negativa a abrir
los párpados,
no sé, cosas esquivas, cambios que remontan a gustos
superpuestos,
a músicas distintas, a tantos bares donde diferentes manos
te leyeron
y donde diferentes nombres entraron en tu alerta indiferencia
de pasajera, de indescifrable francotiradora.

A mi vez dejaré en tu piel la huella de estas ceremonias,
de hábitos definidos, de maneras y de ángulos,
oh arena donde tantos arquitectos levantaron sus torres
y sus puentes
para que el viento las llevara mientras tú te volvías
al malecón o al bar
virgen a tu manera, la manera mejor y más hermosa
de ser virgen
dadora de las playas para los nuevos juegos.
julio cortázar

jueves, enero 01, 2009

Boletín Literario nº 97 Diciembre 2008



Boletín Literario
Basta ya!
Año 3 / nº 97
Diciembre 2008 / Córdoba / Argentina




Boletín Literario Basta Ya! / Año 3 / nº 97 / Diciembre 2008
Revista Cultural

Director / Propietario: Eduardo Alberto Planas
Consejo de Redacción: Adriana Pozzo, Liliana Chavez,
Jorge Luis Carranza, Hugo Conterno, Pablo Carrera, Caro Riachi, Alfredo Lemon
Colaboradores Permanentes: Mónica Ferrero, José Luis Planas Osorio, Carlos Penelas, Guillermo González, Raquel Martínez, Mariana Montenegro,
Diseño y Diagramación: Eduardo Alberto Planas
Dibujos: Matías Arese: “Pesebre”
Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión del Basta Ya!
Este Boletín se edita en forma virtual Quincenalmente
Registro de Propiedad Intelectual nº 598958. Hecho el depósito que marca la ley 11.723
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Web-blog: www.boletinliterariobastaya.blogspot.com
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“Dale una oportunidad a la paz” / John Lennon

Córdoba / Argentina
“La tarea de ablandar el ladrillo…”
Julio Cortázar.


La pizarra
Jorge Luis Carranza

Que la escritura sea alerta y pronta.
Que capture el momento
y lo entregue así, sin más.
Sencilla como
la pizarra que en la puerta del bodegón
tiene escrito con tiza “Hoy: ravioles con tuco”.
Una palabra austera como un pan,
como un camino de sierra por el que no pasa nadie,
como la ola que viene detrás de otra ola.
Casi, casi,
un trozo de aire
y de luz.








Pinito navideño

Im-
buidos
del espíritu
navideño que reina
en estos tiempos y emulando-
al periodista y escritor José Playo, el de la revista “Péinate que
viene gente”, en cuanto al “pinito”, coincidimos con el pelado Galeano en que preferimos el
cálido abrazo humano al consumismo que
tanto se incentiva anualmente. Me recuerda a un chiste
de Quino en donde Miguelito esta viendo tele
y viene Mafalda y le dice:”Que hay de nuevo”
“Bueno –contesta Miguelito-
parece que si no tenés
una
licuadora
un lavarropas
y un secador de pelo sos un tarado si no sos feliz.”
Ahora es el plasma / lcd o los celulares multimedia, con. Mp3/4 hasta 8, grabador, video y cámara de foto, sonido estéreo y bloo too, lo más. Sinceramente tampoco me gusta andar cambiando de celular cada
seis meses, pero una vez me obligaron sino me
“sacaban la antena” (¿?).
Bueno el asunto es que muchos escritores
todavía reniegan
de la compu, lo que no esta mal ni tampoco esta bien del todo. Máximo Simpson uno de los nuestros mejores poetas argentinos vivos, escribe de puño y letra, en tinta y papel. Macedonio Fernández, escribía todo en papeles, servilletas de papel, y los guardaba, los escondía y muchas veces los dejaba en las pensiones que luego abandonaba, y la dueña
por supuesto los tiraba, que iba a hacer. Así se perdieron inéditos de aquellos.
(al igual que Oliverio Girondo y sus famosos cuentos para leer en el tranvía),
La cuestión que quería llevar es que estas épocas a algunos los ponen alegre a otros tristes
Debería reinar la tranquilidad y todo es mucho ruido, mucho ruido, como canta Sabina. Lo importante es saber qué aprendimos
en este año, en este
balance que hagamos
y que podemos aprender para nosotros mismos
y para ayudar a los demás. Pinito de navidad del Dr. Crespo
deseando a todos que ni infernal ruido, ni los nervios de tener que hacer todo “antes de”, nos haga olvidar
que lo primero son las personas, luego las cosas, y que no debemos ser prisioneros de ellas, y que –fundamentalmente- no nos quiten la esperanza
de poder ver o de seguir bregando por construir
un mundo mas justo y digno.
Saludos a todos y felices fiestas.
(Recordamos que preferimos el “pesebre” al “Pinito” y al “niñito Dios” que a Papá Noel, que no sabemos que hace aquí con renos y nieve)


La casa
Carlos Penelas

Al hablar de esta casa
arcaicos campesinos se sientan a la mesa.
Me alimentan de lluvias,
de brumosos dólmenes,
de candiles que elevan escudillas.
Por sus pasillos de altas banderolas
soñaba epifanías,
revoluciones libertarias,
el tiempo de los bosques sin reyes.
Era la hora en que el caldero
llamaba en los relojes,
la hora en que mi padre partía el pan
para sus hijos.
Mi madre concebía bordados
en imágenes donde la luz era agua.
Las resurrecciones protegen
encinas y fuegos consagrados.

Estoy en donde estuve.
Mis hijos inscriben
la sombra de otras voces.
La palabra tamiza la dulzura
que engendraron los dioses.
Buenos Aires, 12 de enero de 1992



Esto es muy argentino

Luego de estar unos años afuera, vuelvo para pasar las fiestas en familia.
El taxista que me trae del aeropuerto me habla de la última novela de Paul Auster.
Cansado, apenas escucho lo que me dice.
Miro, somnoliento, por la ventanilla, noto que las plazas están repletas de personas leyendo.
Puedo ver en los bares libros sobre todas las mesas y basta que avancemos unas cuadras para que la vidriera de alguna librería aparezca frente a nosotros.
Me incorporo, bajo el vidrio para que el aire fresco termine de despertarme..
Al detenernos en un semáforo una señora que cruza la calle, llevando las bolsas del supermercado, le dice a su amiga: - 'No, no... en Cortázar la fuerza de la lectura es centrípeta, mientras que en Borges es una lectura centrífuga que
te impulsa hacia un saber enciclopédico' .
No logro entender lo que sucede.
Donde mire hay alguien con un libro en la mano.
Me bajo del taxi.
En la puerta de casa me están esperando.
Antes de soltar las valijas pregunto qué es lo que está pasando....
-Ah... claro, no sabes nada... Fue hace 6 meses... Murió Tinelli…

Carlos Penelas



Arráncame la vida
Adriana Pozzo




La película Arráncame la vida, basada en la novela de Angeles Mastreta, nos lleva a Puebla (Méjico) de 1930. Es la historia de Catalina Guzmán una joven de quince años que intenta salir de su pequeño mundo con un militar Andrés Ascencio, bastante mayor que ella y que se encuentra dominando la trama del poder político.
Ese amor inicial sumiso de una apasionada mujer mejicana por el candidato a gobernador del estado de Puebla se transforma y se convierte en una progresiva desvinculación de su papel de subordinación conyugal, cuando empieza a descubrir el contexto social que la rodea y la corrupción política.
La música es el hilo conductor, pues cuando era pequeña su padre siempre le cantaba Cielito lindo “De la sierra morena, cielito lindo vienen bajando, un par de ojitos negros, cielito lindo de contrabando…
Esta mujer toma conciencia de la injusticia social que se comete de la mano de su marido y una nueva música suena en su alma cuando se enamora de un director de orquesta, progresista y de su edad. Allí se escucha con toda la fuerza el bolero Arráncame la vida, que juntos cantan con frenesí.
Arráncame la vida de un tirón que el corazón, ya te lo he dado, apaga uno por uno sus latidos pero no me lleves, al camino del olvido. Arráncame la vida de un tirón que mi razón se fue contigo oblígame a vivir para tu amor pero no me obligues a decirte adiós.”
Un desenlace dramático la deja sin su amor verdadero, cuando ha logrado madurar y descubrir el sentido de la justicia social. Es allí que decide ser la protagonista de su vida, en forma inteligente, con belleza y mirada social.
La imagen final muestra a una Catalina con plena conciencia de sí misma. Que ha logrado neutralizar la corrupción del general y darse cuenta que su amante no la supo cuidar. Sola mirando hacia el horizonte sabe que un futuro la espera y está dispuesta a caminar. Piensa en Carlos y sus manos arrancadas de golpe, pero se siente divertida con su futuro, casi feliz.
El director es Roberto Sneider para quien esta película representa la valiosa oportunidad de ver el Méjico del pasado, lo que ha avanzado en ciertos aspectos y lo que ha permanecido igual.


Poetas del Interior


Arbóles, sonidos, lágrimas



Las lágrimas vuelan con el viento
entre remolinos de sal.

En medio del sendero
me aturdo en la nostalgia,
me ciego en mi locura.

Los sonidos son mantras
que avivan mi interior.

Hay un sol que incendia el cielo
en la sierra sangre.

Los árboles yacen aturdidos
por el calor y la lluvia que no llega.

Una alfombra de verde
muerde mis pies,
descalzo voy en busca del llamado,
a tientas voy para parirme
en el roce dulce de la muerte.

José Luis Colombini
Villa Dolores
De su libro “Remolinos de sal”


POEMA PARA MI AMIGO DUENDE JUNKA WI
Junka Wi: Duende de AbraPalabra

El siguiente poema, lo escribí en lengua Whemú, privativa de una estirpe de Duendes cuyo orígen se remonta a la noche de los tiempos y cuyo pueblo se asentó originalmente en los Montes Urales de la estepa Rusa.
Este poema habla de mi relación con el Rey Duende Junka Wi y que menciona las burlas de los mortales que no creen.
Para aquellos que tengan el corazón de niño, su lectura le provocará la concesión de muchos de sus deseos, ya que este poema habla del amor sano y de la amistad sin fronteras y de todo lo que es posible con la fe.
En mi nombre y en el de mi amigo Duende Junka Wi, les deseamos paz, salud y prosperidad y que Jesús bendiga vuestros hogares.

¡FELICES FIESTAS 2008 / 2009!
Raúl y Patricia Lelli

SOUSORE TEMIN BIÁ

Miosi puy hass
Soyunh ashedd melton ishis
Sahane win iñique wuas
Son sousore temin biá Junka Wi ñaha.

Ellen astud puy hass
Ashedd melton ishis nobar nú
Caldare neme mo buom
Soyás son temin biá.

Das damú iñique wuas
Sereth dem neme sha tsá
Daram sá al soyás
¡Oshoo! Simth da guhá.

¡Mohosmahá Junka Wi!

© Raúl Lelli


Una cosa trae la otra.
De las emociones…

Por Liliana Chavez

Compararía este Una cosa trae la otra, con esas Ediciones Especiales que suelen editar los diarios en ocasiones. Tengo tanto por contarles que no sé por donde empezar. Y como ha sucedido antes, algunos dirán: “por el principio” y sí, el principio fue ser invitada por la Revista Literaria AERA para presentar mi poemario “Sobre lo baldío” en la sede central de la SADE en Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Y qué decir, fue más de lo que esperaba. Como ocurrió en Córdoba, mucho afecto y energía positiva. Amigos que me dio la literatura, amigos de la palabra y de los silencios – ese tiempo que dura un abrazo -. Necesito agradecer en primer lugar a mi amigo Alejandro Drewes que junto a Silvia Long-Ohni, son coordinadores de las Lecturas de AERA desde elaño 2005 y a quienes estuvieron presentes en el evento: Adela Salas, Marcela García Ferre, Jorge Paolantonio, Gustavo Tisocco, Elisa Dejistani, las chicas del Grupo Pretextos (Gaby Delgado, Bibi Albert, Alicia Marquez) , Arturo Trinelli, Matias Tisocco, Paula Mones Ruiz, que aparte de amiga presentaba también su libro “La Clave”. A Eugenio Polisky; mi presentador de lujo, a los poetas invitados a la Lectura de ese día : dos grandes por cierto, Ernesto GOLDAR Y Héctor Miguel ANGELLI. Y aclaro que si falta alguien de mencionar no es por olvido, voy a dar su nombre cuando mencione otros pasajes emotivos y bellos que me sucedieron. Porque para mi felicidad y sorpresa, se acercó al evento un poeta con mayúsculas al que admiro y quiero: Máximo Simpson y por suerte tenía otro compromiso. Digo por suerte, porque eso facilitó un encuentro posterior del que luego les hablaré. Gracias también a quienes no pudieron estar presentes y sé que les hubiese gustado: A Carlos Penelas, que tenía una presentación en el mismo horario, a Mary Acosta, Laura Chiesa y Sebastián Olasso, entre otros.
Tenía previsto regresar a Córdoba el domingo 30 pero, con tanta magia dando vuelta, decidí quedarme para poder concurrir a la Cena de Poetas contemporáneos. Gustavo Tisocco es un amigo pero además, un hombre que todo el tiempo trabaja para la difusión de otros.; tarea que no siempre es reconocida como se debiera; destina mucho tiempo a ese blog que permite a numerosos poetas tener un espacio y difundir su obra. Al final del artículo, estarán las direcciones de la web que les permita comprobar de lo que hablo y también otra, donde podrán ver las imágenes de lo que fue esa fiesta.

En el ínterin, sucedieron muchas cosas que reconfortaron mi alma y que sonaron como semillas en un palo de lluvia. Acá aparece Adolfo Zutel, excelente poeta, narrador y amigo, que puso a mi disposición su tiempo para poder hacer que todas las sonrisas desembocaran en mi cara. Un almuerzo y muchas horas de charla nada menos que con Máximo Simpson y en otro momento, un café con otro grande, Hugo Caamaño. Café prologado con anécdotas, con pensamientos que no podían dejarse pasar, porque estos dos seres coincidían en algo inusual en la actualidad: contaban con un preciado valor: LA HUMILDAD.
Y aquí, quiero detenerme en un proverbio de la Biblia “Donde hay soberbia hay ignorancia; donde haya humildad, habrá sabiduría”.
Tal vez, sea un valor de cada uno o la experiencia que llega en cierta etapa de la vida.

Y ahora….
MÁXIMO SIMPSON.






El Basta ya! le realizó anteriormente bajo el título de HOMENAJE , una reseña de su trabajo publicando en ese Nro. 91 de agosto de 2008, algunos de sus poemas. Pero esta vez la nota pasará por Máximo Simpson persona.

-Soy Liliana Chavez, dije ante un portero eléctrico que interrogaba con una voz muy particular. Y a los segundos, pude ver a Máximo caminar por el corredor hacia la puerta. Nos esperaba. Se levanta tarde y el mediodía era su hora adecuada. Tiene muy buen humor y lo dice como lo hace Cacho Garay, poniéndose serio, como al pasar. Y uno se queda mirándolo hasta que reacciona.
Viste un camisaco celeste, pantalón gris, está cómodo con sus zapatillas Pampero verde aceituna. Me gusta como hablan sus manos y me gustaron sus brazos cuando me abrazaron. Como amigos separados por un ancho tramo de tiempo. Allí , en su sala de estar, su biblioteca, sus cuadros , también pinta, yo no lo sabía; lo hace maravillosamente bien. Y varios de sus obras son tapa de sus propios libros. Hay dos fotos de su padre que llaman la atención, parecen iguales pero no lo son. Se pone de pie para verlas como si fuese la primera vez. Sobre el hogar otras muchas otras …de sus afectos , de sus seres queridos . Cada cosa tiene su anécdota aunque parezca que sólo se trata de simples objetos. Sobre su escritorio una gran lámpara encendida, sin embargo lee sin anteojos y tiene 79 años, si es que no se sacó ninguno, él dice que nació en el 29, yo no me consta. También hay una fuente redonda, sobre ella un posa-pava de acero, la pava encima. Por supuesto el mate, compañero infaltable, amargo dice él y por mi parte agrego, “muy dulce cuando se toma en su compañía”.
Es tan humilde que no habla de él, quiere saber de Adolfo , quien me acompaña. Le interesa su tarea como toxicólogo; saber sobre gérmenes hospitalarios, contaminación, sobre lo que sucede con el Riachuelo y la presencia de metales tóxicos en el agua, sobre la pobreza y sobre lo que él -tan acertadamente -, define como “asesinatos de tránsito”. Después quiere saber más de mí, pregunta, opina, enseña, aconseja. Todavía siento su mirada mientras le leo, su atención, todavía percibo cuánto dice cuando hace silencio. Para todo se toma tiempo, como si escribiera en su mente lo que saldrá en palabras.
Y yo que soy totalmente abstemia, de pronto me encuentro aceptando un vaso con vino tinto para acompañar unas empanadas que no olvidaré. Picantes y de carne para mí, de pollo para él al igual que Adolfo. Hablamos de autores y de un amigo en común que está lejos. Todo tiene sabor a nostalgia en ese espacio. Cómo no ser feliz en ese entorno, cuando soy de las que ando persiguiendo lo que ya fue, temblando ante los recuerdos que me formaron a través de los años. Va y viene Máximo, el mismo que ha sido relojero, corrector de pruebas, vendedor de baratijas, periodista, investigador, profesor universitario y por cierto, poeta y escritor. Es generoso a la hora de dedicar sus libros porque me llama “mi muy querida amiga y poeta” y junto a la firma, la fecha y el lugar, Casa Solariega, como le gusta definirla, me dibuja una flor con muchos pétalos y sale de ella un “aroma increíble”.
Por momentos me siento en el cómodo sillón que da a su jardín de invierno y desde allí lo observo, hay paz y luminosidad en ese rostro, hay un hombre increíble, tan mágico como su poesía.

Hace mucho

Hace mucho que el tiempo me hace daño,
me golpea en la frente y yo me quedo
mirándolo extrañado,
Susceptible del año y la semana,
de la hora, del día y del fragmento
del más leve decurso.
Y hace mucho que estoy pensando en esto,
que husmeo en los rincones
de lo que transcurre.

A veces un zapato es como un libro,
como un sueño tenaz, como una piedra,
y a veces un recuerdo es un milenio,
una sombra tal vez,
un derrumbe del ser hacia su centro,
una brizna de tierra que nos cubre.

De su libro “Poemas del Hotel Melancólico”
Editorial Botella al Mar, 3º Edición, Montevideo, 2007.



Y ahora….
HUGO CAAMAÑO





Café Ópera, Corrientes y Callao, a las 18:30 horas. Hugo lo frecuenta desde hace mucho tiempo, cuando se reunía allí con su entrañable amigo Joaquín Giannuzzi.
Se pone de pie y saluda con la mano en alto cuando nos ve llegar, en realidad, al que reconoce es a Adolfo, por él accedió al encuentro. Si no es a las señas, imposible verse entre tanta gente. Un vocerío infernal invade el ambiente. Gritan los goles de San Lorenzo que juega contra Huracán. Recién cuando el partido termina y mucha gente se retira podemos hablar mejor. Hugo es cordobés y ama a su Córdoba, recuerda su Barrio San Martín con cierta mezcla de nostalgia y pena. Córdoba está muy venida a menos, dice, la vi chata, sucia, por momentos me costaba reconocerla. Tal vez es porque uno la ubica en el tiempo que la vivió le respondo y el asiente. Es un hombre inteligente y me alegro sobremanera haberme encontrado con su obra tiempo atrás; sólo conocía cosas sueltas pero la Provincia tuvo el buen tino de reconocer en Hugo Caamaño al poeta que es. Y publicó su Obra completa, editada en diciembre de 2007 por Alción.
Y tengo que decir, a título personal, lo hablaba con él también, que lamento los errores de impresión que encontré en la obra y cuando lo dije, el los tenía contados, apuntados y obviamente, también se lamentaba. Para un poeta, una palabra que falte o esté equivocada, puede cambiar la estética y hasta el sentido de lo que se quiere decir. Me cuesta comprender que se haga un esfuerzo tan significativo como esta publicación y no se tenga el máximo cuidado para que salga todo lo impecable que el autor merece.
Hugo me mira, tiene ojos inquietos, manos inquietas, piernas inquietas. Sale todos los días a andar en bicicleta y camina y no para. No quiere que le gane la artrosis que padece en su rodilla. Pero se lo ve espléndido, es nacido en el 23 y sin embargo, da sana envidia su lucidez y sus ganas.
Por momentos parece renegar de haber escrito tantos libros e incluso de ser poeta, se pregunta si sirvió de algo, si valió la pena, pregunta que es esto de Internet, en que quiere hacerlo incursionar su sobrino. Pero se le pasa, sabe que la palabra es la cumbre y en su vida, todo. Luego dice: por qué no habré sido músico, mi madre solía tocar el piano cuando niña y mi hermano siguió esa línea. Por qué no habré sido músico, se pregunta nuevamente. Y yo, desde mi lugar, tengo la respuesta, tal vez Hugo no hubieses vivido sin la poesía. No hubieses podido sin sacar esa rebeldía, esos vocablos que acostumbran a taladrar los oídos del lector. Por algo las cosas suceden, siempre lo he pensado así.
También es un ser generoso, me ha llevado todos tus libros, les has puesto en la tapa el número de orden en que fueron editados. La Casa del Canto, Delirios de Grandeza, El que manda de Lejos, La llama Movediza, dios, Homo Homini Lupus. Sabe que tengo la Obra Completa pero insiste en regalármelos.
Finalmente salimos los tres juntos y me da un abrazo fuerte, seguros de que nos veremos pronto. Alto, delgado, remera celeste manga larga, pantalón gris, zapatillas, casi como vestía Máximo, toma hacia la izquierda, por Corrientes. Voy a una librería – dice - quiero buscar un libro que alguien tomó prestado sin permiso de mi Biblioteca – y parte sonriéndole al presente. Vuelve la cabeza y saluda de nuevo, mientras cruzamos la avenida.

Inconsolable

Lo mejor es no estar, no existir.
No digo lo mejor es morir,
la muerte es la sumaria perfección del mal,
su trazo maestro – a lápiz o a pincel,
ya que los muertes existen, en negro,
pero existen,
y se dedican a molestarnos
con melancólicos recuerdos y amores imposibles;
pero no sólo eso,
nos señalan con vagos silbidos el camino.
Dije lo mejor es no estar, no existir.

Nadie se hace cargo de haberte creado
humanidad, desgracia planetaria,
puente en peligro de ser arrastrado
por un defecto del agua original.

De su Libro “ La llama Movediza”
Ediciones Del Doclk, 1997




Mensajes de la tierra




Desde Mendoza, por intermedio de Mariana Montenegro nos llega este hermoso CD de de Sandra Amaya y Zequech “Mensajes de la Tierra”.
“La intuición, la curiosidad, la realidad que vivo, fueron elementos que me ayudaron a componer este disco, con canciones puras, vestidas de fundamentos y sentidos, de sentimientos y emociones, de fuerzas y verdades. “, dice la compositora y cantante. ”El pensamiento y el sentimiento del Huarpe, aborigen mendocino, con toda la profundidad de su existencia, me erizó la piel, me hizo sentir el río en las venas, la arena en los pies, la inquietud del viento en la voz. Sus miradas, sus bondades, sus sonrisas, sus abrazos, sus cantos, sus bailes, sus necesidades, sus alegrías…sus silencios… todo…TODO… me hizo sentir que el Sol y la Luna cantan dentro mío.

Esta sabiduría de los ancestros es una de las esencias vitales que me inspiró para dibujarla con las palabras y las melodías de algunos temas. La otra esencia vital es el amor, movilizador de tantas fuerzas, de tanta magia…Transmisor de sensaciones sublimes…trasgresor desde su gestación…mensajero…decidor. El amor me abrió el camino para escribirle al desespero, a los niños desprotegidos, a los que defendemos nuestros derechos de ser humanos, mujeres, a los demás, a la Madre Tierra.

Canciones: 1. Caluyo del Desierto. 2. Soy el río. 3. Violeta .4. Entre suspiros. 5. Mujeres del mundo. 6. Al compás del sonajero. 7. Hoy. 8. Quinua. 9. Niños nativos. 10. Ola penosa. 11. Con mi caja. 12. ¿Dónde estás?. 13. Memoria.

Todas estas canciones nacieron al compás de una caja (instrumento andino nativo); fueron creciendo con la dirección musical de Valdo Delgado y se enriquecieron con el aporte de los músicos, mis queridos Zequech (pájaros en Milcayac), que se mencionan a continuación: Valdo Delgado (charango), Quique Oesch (percusión), Flavio Patiño (bajo), Elbi Olalla (teclados).



Primavera, verano, otoño, invierno y otra vez primavera
Pablo Carrera




¡Buenas! Vengo esquivando villancicos y decos navideñas. Donde pisas, salta una estrella federal dorada. ¡Dios!
Por eso quise irme lejos de tanta nieve sintética, a una tierra alejada de estas tradiciones tan nuestras como el Papa Noel vestido para encarar temporada en Las Leñas o los turrones, las garrapiñadas y todas esas comidas tan frescas típicas de nosotros.
Y se me ocurrió esta peli, al probar la comida de Bambú.
La peli es coreana-alemana. Una poesía visual. No me pregunten nombres de directores ni actores, porque son como complicados. ¡Ya el título es largo!
La historia del monje en formación, en esa casita flotante en medio de un lago, educado por el monje anciano, con las estaciones sucediéndose una a la otra, mutando paisajes, permaneciendo siempre en el fondo lo mismo. Y la idea y el saber constante de que el deseo de posesión conlleva indefectiblemente en su ser la destrucción de lo que más se quiere. En fin.
Vamos al local. Desde ya les aclaro que no hay mucho espacio para ir a regodearse.
Es mas, yo he ido y he comprado para llevar. Como se han mudado, no se si ya habrán habilitado en este nuevo mesitas
Lo atiende una pareja de orientales muy simpática, que entre ellos murmuran en su lengua pero a la hora del servicio, se defienden en un castellano más que aceptable.
Es comida vegetariana. Aclaramos. TODO lo que se sirve. No van a encontrar un bife ni un salmón ni por broma.
Pero si se animan, es de lo mejor en el rubro que tiene Córdoba.
Preparan un fiambre de soja que si uno no supiera, pasa por una salchicha de las mas tradicionales a la vista. El sabor, exquisito. Es el jamón vegetariano. Con el mismo preparan un sushi que es bastante aceptable.
Los highlights: Chaw Suey (verdura crocante salteada con más verduras crocantes), Chaw Fan (ídem con arroz), el Chaw Mien (idem con unos fideos ponjas que son como cabellos de ángel) y el Chaw Mi Fen (ídem al anterior, pero acá los fideos son de arroz. No vas al baño por una semana pero vale la pena)
También tienen unos bollitos de masa rellenos, llamados Pan China. Un manjar. El relleno, obviamente, es de verduras. Los doran en sartén con algún medio graso y quedan crocantones por fuera.
Obvio que también tienen las clásicas empanaditas chinas, esas rectangulares, que acá se llaman Arrolladitos Primavera.
Postres no les vi. Pero sí y también para llevar y es una de las cosas supremas de este local, jugos naturales. Y acá viene la recomendación de porqué vale la pena ir: en mi vida había probado algo más rico que el jugo de apio y anana. Parece engendro. No no, es una exquisitez!!! Justifica por demás el desplazamiento hasta el local!!
Bueno, esperando que les hayan servido mis reseñas, que no los hayan intoxicado en los lugares donde los mandé e invitándolos a que me cuenten sus impresiones de esos lugares, o informándome sobre nuevos (uno trata de actualizarse), les dejo mi email particular: carrera.p@gmail.com. Desde ya agradezco a ustedes los comentarios que a través de Eduardo me llegan siempre.
Que tengan unas muy lindas fiestas. Que sean la excusa para juntarse con los que más quieren. Y que el año 2009 nos encuentre de nuevo a todos en este maravilloso emprendimiento del Pelado.
Los saluda.
Pablo


Bambú
Tristán Malbrán 4100 (esquina Bustos)
Cerro de las Rosas
4816680



Lemon Chelo / Pesebre / Matías Arese






Hay acciones que reconfortan y que en ésta o cualquier época del año, son un auténtico regalo. Mejor que decir es hacer dice el dicho y lo creemos así.
Iniciativas como ésta encienden la esperanza, nos hacen saber que no todo está perdido.


Nota Editorial


“Las aventuras de Muci (I)”, así se llama el cuento para niños que Marcela Cantero presentó en el Salón Auditorio de la Bolsa de Comercio el pasado 26 de noviembre. ¿De qué se trata? Es la historia de un murcielaguito que ve muy poco. Es nacido en una caverna de Punilla, provincia de Córdoba lo que permite - a través de la narración – que los niños aprenden sobre el hábitat natural y la vida de los murciélagos.

Muci se presenta en formatos diferentes: en Braille con ilustraciones texturazas y en papel convencional con su traducción al inglés, realizada por Conrado Seifert.
El cuento en Braille, no se vende sino que se regala a las instituciones que lo precisen y así la narración llega a las provincias de Buenos Aires, San Juan, La Pampa, Santa Fe y La Rioja y a otros países como Bolivia, Colombia, Chile, Cuba, España y Méjico. La distribución es posible gracias a la solidaridad de mucha gente que comprendió el objetivo único de lograr una infancia feliz para todos los niños.
Susana Peñaloza colaboró en el armado del dibujo en Braille, y Juan José Ferrero, Director de la Biblioteca para Discapacitados Visuales, en la impresión.
La presentación del libro estuvo a cargo de Ethel Aparicio, Presidenta de SADE; Eduardo Chaves, y Conrado Seifert, Coordinador de la Secretaría de Extensión de la Facultad de Lenguas, Universidad Nacional de Córdoba, (Foto)



Se disfrutó además del Coro del Colegio de Abogados de Córdoba, con la dirección del Maestro Hugo Pera; y de la actuación especial de Eduardo Chaves, distinguido autor y narrador de nuestro medio.
Hubo un brindis obsequio de la Fundación Banco de Córdoba y regalos para los niños de las siguientes empresas: Luigi Albertinazzi, Fiorani, Van Loo Group y Naranpol.

Como dice la canción de Fito Páez:
"Quién dijo que todo está perdido,
yo vengo a ofrecer mi corazón…".


Marcela Cantero: mcantero@sinectis.com.ar


Recomendado:

El programa se llama “Residentes”, interesante para quienes gustan de la música electrónica. Lo pasan por Canal C, Canal 15, Cablevisión y Multicanal, los Jueves a las 23:30 hs. y se repite los domingos a las 22 horas. Lo conduce Sol Cafferata con producción de Charly Gutierrez y Ruso Moncholi.

El lunes 8, el primer programa tuvo cobertura de Ricchie Hawtin, una entrevista a Edu Vazquez y la biografía de Carl Cox. El jueves 18, Cobertura de John Digweed en el Orfeo, Biografía de Paul Van Dyk y entrevista a Sergio Saffe DJ.






Dale una oportunidad a la paz






Boletín Literario Basta ya!
Año 3 / nº 97
Diciembre 2008

martes, diciembre 16, 2008

Boletín Literario Diciembre 2008



Boletín Literario
Basta ya!
Año 3 / nº 96
10 de Diciembre de 2008
Córdoba / Argentina
“La tarea de ablandar el ladrillo…” Julio Cortázar



De cronopios, duendes y otros seres ¿ imaginarios ?
Eduardo Planas




Para no caer en frases comunes, no tendría que decir que “el año se pasó volando”. Será que antes no pasaban las horas tan rápido, el tiempo era más lento, ese relojito que corre y corre sin parar lo hace ahora cada vez más veloz.
Desde marzo aquí reinaron la incomprensión, intolerancia, como nunca antes. Todos gritan. Todos creen tener su verdad. Como dijimos en una oportunidad, la carencia de un proyecto común entre los argentinos pareciera ser la característica de estos tiempos.
Surgieron palabras, conceptos que creíamos superados. Volvieron viejos fantasmas que pareciera haber desatado y esparcido al abrirse una especie de caja de Pandora.
Pero no obstante ello, y la mediocridad que pareciera reinar en los mass medios, en la pantalla permanente instalada como un tótem en nuestros hogares, no es menos cierto que debo rescatar como positivo, una usina de debates que se ha generado en ámbitos culturales o intelectuales, donde realmente se trataron -y se tratan- con elevado nivel los grandes temas que en verdad debieran ocupar la agenda de los argentinos.

Ya ha sido debatido en el pasado -sobre todo en la fecunda década del 70- cual debía ser el papel de los intelectuales en una sociedad, en nuestros países donde no reinan precisamente la justicia y la dignidad. Valen para ellos los famosos textos y Conferencias de Julio Cortázar al respecto (Obra Crítica, Tomo III), y de otros destacados autores, que llevaron a una generación de hombres de la cultura a asumir un compromiso político concreto. Tampoco se trata de repetir esa experiencia. Ahora hay ámbitos de discusión y participación en horizontalidad.

Lo destacable de todo esto es que subterráneamente la gente esta inquieta. Cada vez son más los grupos, virtuales o no, blog, revistas, colectivos, en definitiva, hay personas que hacen algo para cambiar aunque sea un poco este estado de cosas que a veces pareciera ser agobiante: vivir pendiente de la suba del dólar, el euro, el mercado, el Merval, los precios.
La vida de otras personas -llámense cronopios, duendes o como se les ocurra- transcurre por otros andariveles, para tratar en lo posible de agregar algo mágico a lo cotidiano.
Deambulan por allí buscando alguna terraza para mirar al cielo, se entristecen cuando un niño pierde un globo, buscan desenfrenadamente un ajedrez para jugar o espejos para reconocerse. Nadar y amar. Nada más que esto. No es poco. Gracias a todos ellos por existir. Son la sal de la vida.


Terrazas
Jorge Luis Carranza

Estábamos en el continente de la infancia.
En noches de verano
subíamos a la terraza
y nos quedábamos un rato
cuando ya todos dormían.

Allí arriba,
soplaba siempre una brisa fresca.

La ropa tendida
se movía
y su sombra
también se movía.

La luna era más luna
y las estrellas como un mar.

Hablábamos en voz bien baja
para no romper la intimidad.

Había mucha belleza ahí, toda junta.

Era estar en mitad de la noche
con otros en silencio,
cuidando de ese silencio.

Un secreto compartido
en el círculo apretado de un corazón
que por entonces
no tenía sed.





GUARDIA 3

En un pueblo al Sur existe una plaza con una fuente al centro.
Allí suceden cada tanto cosas extrañas con los globos.
Se sabe que la plaza de un pueblo usualmente tiene una fuente, una calesita y niños con globos.
Hay niños con globos porque hay vendedores de globos y molinetes de plástico.
Los niños pudientes del pueblo no se conforman con tener un solo globo.
Quieren dos o más.
Cuando esos niños se acercan con sus globos a la fuente, sin como ni porqué, un globo se les vuela y desaparece cielo arriba.
El llanto inconsolable de esos niños motivó que la cuestión fuera estudiada por científicos que analizaron detenidamente las corrientes de aire, el peso de los diferentes globos, sus densidades. A la fecha no han encontrado explicación alguna a tan particular fenómeno.
Hace poco le consulté al Guardia de la Plaza qué pensaba al respecto.
Me miró y sonrió.
Luego me dijo: es que con un globo es suficiente. ¿para qué más?.
Y continuó barriendo las hojas como si nada.



RRONZERTA COANCA
Pintura de: Víctor Hugo González Albornoz (Chile)



Poemas inéditos

Espejo I



¿Quién es este desconocido que habita el espejo?
¿Por qué me mira así?
¿Qué ojos desvelados lo llevan
a sentir pena o ternura por mi?
¿O a recordar el día sin abandono, en el ocaso,
hendido y distante, desolado, desde una silla?
Temo a ese hombre desprotegido,
al corazón insospechado que sale de sus labios.
Temo esos ojos sin control que miran
a un hombre que se mira
en la desnudez del silencio y del destierro.

Mano con globo reflectante. Litografía (1935
M.C. Escher (1898-1972)

Espejo II
No sé quién es este hombre.
Este hombre que lleva mi rostro,
una fecha de julio de 1946 en su pecho,
un furor oculto, agazapado, en sus manos.
Detrás de sus ojos navegan barcas celtas.
Y un mar, un vacío esplendente
evocando hembras de pesados cabellos,
solitarias, perdidas.
No sé quién es. A veces siente la ternura furtiva,
la sombra de una mirada oculta,
el jadeo clandestino de la noche.
A veces lee bajo la luz de una lámpara de pie
o vacila detrás del ventanal, de los vientos melancólicos del sur.
¿Qué ve en mí?
¿De qué se apiada? ¿Por qué tiembla?


Espejos III

Un desconocido habla por teléfono desde mi cama.
Lo veo mientras la lluvia cae sobre el ventanal
de la biblioteca. La radio me impide sentir
la intimidad de la lluvia, el calor del insomnio,
las imágenes que pesan y rozan las flotantes nostalgias.
Me doy cuenta que soy un inquilino en esta casa.
Que las palabras son errantes. Siento envejecer mis manos.
La penumbra devoran estas voces desiertas.
No he muerto aún pero estoy fuera.
Me reconcilio con un viejo poema, con un retrato,
con los ríos bellísimos que cruzan los pájaros,
o con esa pequeña brisa que acaricia mi hombro.
(El unicornio es una claridad desvanecida.)
Sé que son matices, elegías dispersas,
pausas inequívocas que ven el reverso de una frutera,
que palpan a contraluz lo fugaz del viento,
el pubis de la amada como una lengua peregrina.
Un desconocido habla por teléfono.
Un animal deambula por la noche cerrada.

Carlos Penelas
Buenos Aires, noviembre de 2008




Jennifer Koivu: "Reflections of mirrored images"




Una cosa trae la otra
Peones en la ciudad ajedrez



Liliana Chavez Esta Córdoba nuestra siempre me impacta. Tiene una magia de la que carecen otras ciudades. Y definitivamente – creo - que no sólo pasa por su edificación de antaño, por los duendes que atrevidos, corretean por el aire, sino por su gente de venas bohemias, sus artistas callejeros, sus artesanos, sus vendedores ambulantes y aquellos seres que prefieren o no, la intemperie de la noche.
Paso ciento de veces por un lugar y no puedo evitar asombrarme de las mismas cosas. Algunas duelen y mucho. A nadie le gusta ver la recova del Cabildo plagada de colchones ni poseída por olores nauseabundos. Han hablado estos días del tema en los noticieros, se presta para la polémica, no hay dudas y, cualquier solución que se procure, seguramente conformaría a unos y elevaría el reclamo de otros. Pero así también esta ciudad tiene cosas bellísimas que pasan por nuestros ojos con sólo quedarnos media hora sentados en el banco de una plaza. En Independencia y Rosario de Santa fe; esquina de capullos, esos algodones del Palo Borracho suavizando la tarde, ante los ojos extasiados de mi amiga Juany Rojas, excelente poeta, que no se cansa de decirme, “no, este árbol no se ve en Chile” y se inquieta por sacar la foto desde el ángulo más conveniente.
Es hermosa mi Córdoba pensaba al día siguiente, mientras caminaba por la Plazoleta del Fundador y me quedaba observando a los hombres que juegan ajedrez en el lugar, las mesas con los tableros pintados; un jugador que parte y que al momento, otro reemplaza. El ajedrez me ha perseguido en estos días. Tengo varios cuentos que hacen referencia al juego, me atraen sus piezas como un imán y no sé porqué. En el Paseo de las Artes hay un puesto donde venden tableros con las piezas en corcho, buenísimo para regalar y he visto otros totalmente novedosos, con soldados como piezas. Y claro, si el ajedrez es precisamente un juego de estrategia, en el que no se persigue otra cosa que la derrota del enemigo por dominación del tablero, lo esencial es tomar las piezas enemigas y desalojarlas. La partida termina en la situación de Jaque Mate (cuando el rey no puede librarse del ataque directo de una ficha contraria), con el empate, llamado tablas o por abandono de uno de los jugadores. Lo que me llama la atención es que sea un juego originario de la India, nacido allá por el siglo VI. No sé porqué, hubiese pensado en Inglaterra posiblemente, ya que fue donde se realizó el Primer Torneo Internacional a mediados del siglo XX. Pero tantas cosas tienen un origen impensado, tantas…
Paso por el Hospital de Niños; me admiro del mercado persa que se ha generado en el lugar, venden juguetes, gorras de niño de todos los estilos y comida. Los remiseros por su parte, reclaman, cortan las arterias principales y el caos una vez más. Entonces vuelve a mi mente la idea del ajedrez. Nuestra ciudad es eso, un gran tablero, donde cada uno mueve las piezas como sabe o puede , los vendedores ambulantes tratando de instalarse donde hay ausencia de controles. También aquel automovilista que no tiene sus papeles en regla y trata de evadir a los municipales, todo así, procurando poner a la intendencia en JAQUE. Todos son un pequeño o gran Kasparov, Petrosian, Karpov, Morply, Tahl, Kamsky, Keres, Lasker o un Capablanca.
Ajedrez….tantas veces usado como motivo en pintura: Ludovico Carraci, en el Siglo XV, o por Alice Ken Stoddard, Honoré Daumier, Eugene Delacroix en el Siglo XVII o Vito Campanella, premiado en la Bienal de Arte Contemporáneo en 1999. Pensar en magníficos poemas sobre el tema: Borges, Ferlinghetti, Francisco Lallana, Nicolás Guillén entre otros. Y en uno que mi amiga Fany Jareton, inteligente como toda ella.



Ajedrez en la vida…cada uno de nosotros una pieza, un movimiento, un desplazamiento sobre un tablero donde a veces se gana, a veces se pierde, a veces logramos un empate, simplemente.
Quiero contarles una leyenda: Dicen, que cierto soberano de la India, tiranizaba a su pueblo de una manera cruel, de qué otra. Y un sabio brahmán inventó el chaturanga con el fin de enseñarle a tratar debidamente a sus súbditos. En el juego, el rey nada podía hacer sin la ayuda de las otras piezas; no obstante ser él mismo la principal. Una lección que debería ser aprendida por cualquier empleador o gobernante.
Sorprendido, el soberano prometió no tiranizar más a su pueblo y quiso concederle al sabio una gratificación por semejante ingenio. Y éste queriendo darle una nueva lección le pidió que lo recompensara con la cantidad de trigo que resultara de poner 1 grano en la primera casilla, 2 en la segunda, 4 en la tercera, ocho en la cuarta y así sucesivamente doblando la cantidad. El soberano, estimando que el tablero tenía 64 casillas, imaginó que la recompensa no sería más de un saco de trigo y a simple vista, le pareció una petición muy modesta. Pero después de realizado los cálculos, resultó que todo el trigo de la India no era suficiente para recompensar al brahmán.
Y como una cosa trae la otra, digo que, como ama de casa que soy, necesito sí o sí hacer un movimiento, dejar el casillero de la literatura y envolver con aromas el recuadro de mi cocina. Hasta la próxima.




Lemon Chelo / En jaque / Matías Arese




La sal de la vida
Pablo Carrera




Buenas! Vengo demorado por problemas con la compu. Mil perdones por la ausencia!!!
Y vuelvo con una peli que vi el año pasado y que me gustó. "La sal de la vida" (Politiki kouzina en su original). La temática: la necesidad de condimentar nuestras vidas con especias. Un niño de origen griego, residente en Istambul, crece en un ambiente rodeado por sabores y olores de las especias del almacén de su abuelo, quien le enseña que tanto no solamente las comidas como la vida misma deben ser aderezadas. Así, el primer amor, las charlas familiares y el ambiente político tenso entre Grecia y Turquía, son momentos que se van sucediendo, hasta decantar en el exilio de parte de la familia que separa a ese nieto y abuelo.
Fanis, el protagonista, hacia el final se da cuenta de que ha olvidado un toque de sal en sus días. Situación que en la cocina de Vittorio, el lugar que toca reseñar, no quisieron recrear.
Vamos a la crítica: el local se emplaza en un solar de Villa Belgrano bastante amplio, con jardín que rodea la casona, una linda galería para fumadores al frente y un salón amplio dentro. Buena la atención, desde que uno llega hasta que se retira.
De arranque, la panera es tentadora, sobre todo, por unos pancitos de masa de pizza que son un manjar. Y ahí empieza la sal a correr, porque hay que reconocer que son bastante saladitos…
Impera la idea de cocina tradicional italiana. Algunos toques más continentales se notan vale la pena aclarar. De entrada, varias opciones. Recomendables: las aceitunas rellenas, empanadas como milanesas. Una exquisitez. Y la mozzarella rellena sobre un coulis de tomate. Impecables (saladitos ambos por cierto).
La carta es amplia, pasea por pizzas (y si, los pancitos del arranque como que llevan a considerar la posibilidad), pastas (muy buenas y al dente por cierto), risottos, aves, pescados y carnes. Hay unos bifecitos exquisitos, presentados como saltimboca (vienen a ser bien aplanados, doblados en dos, al medio llevan una feta de jamón crudo y algunos le ponen unas hojitas de salvia, después se pasan por harina y voila!). El pescado es una buena opción, habría que condimentar un poco menos para poder valorar el ingrediente principal.
El pollo relleno también se deja comer gustoso. No defrauda para nada.
En materia postres, la variedad es interesante. Recomendado por sobre todo: la ensalada de frutas tibias, con un toquecito mágico que hace inolvidable ese postre.
La carta de bebidas es generosa. Y un tema no menor: tiene menú infantil (bastante bien elegido por cierto)
Quizás hay un exceso de sal en la cocina. O el dueño tiene acciones en Celusal. No sé. Creo que teniendo un poco de prudencia con el tema, advirtiendo que condimenten poco, los que tengan problemas con la tensión, el colesterol y demases, pueden ir tranquilos a este local.
Y hacer como recomendaba el abuelo de Fardis: condimentar cada uno, tanto las comidas como sus propias vidas.
Hasta la próxima!!

Vittorio Café Ristorante
Av. Gauss 5759
Villa Belgrano
TE.: 03543-444539







EL NADADOR

Los músculos en equilibrio y el pulso justo
antes de zambullirse en la piscina o en el río
al pie de la montaña.

El hombre
-pez ciego y sin destreza-
flameando, flotando,
en la intención fluctuante del deseo.

Y la palabra, el pensamiento,
retumbando en la página, el espíritu
como un águila, firme.

Plena atención, tensión precisa:
la mano entregándose al ritmo del lenguaje;
y el nadador al flujo, la ondulación del agua.

ALFREDO LEMON



Dibujo / Watermask



Desde ayer

Hace tiempo
que se repite el entorno
La misma ventana
la misma silla
La misma mesa
el mismo silencio

Hace tiempo
que nadie me despide
que nadie
comprende que me voy
tampoco que regreso.

Hace tiempo
que me cansa el calendario
que me sobran los minutos
que se está agotando mi estadía.

Por eso desde ayer
he comenzado
a vivir.

Sara Gutiérrez Grau


MUJER

Te miré y naufragué en tus ojos
olvidé que era un cazador ungido
perdí los huemules en tu boca
y cayeron las flechas
de mis manos

El hacha ritual se deslizó
sin ruido
para palpar la textura luminosa
de tu piel
Me transformé en vapor
sobre tu desnudez
bebiendo de vos el agua primordial
de tu ternura
mis dedos aprehendieron
tu humedad
tu latido y el son…


Impregnado de vos mi tacto
expulsó toda soledad .
Supe que tus labios me eran
estrella y pan
fuego y aduar

…y perdí nuevamente
los huemules
sobre tu desnudez
de estrella y luz.
CARLOS ARGUELLO



Rock del lado de acá / Turistas

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Turistas nace en 2006, en principio por culpa de constantes llamados telefónicos entre Sebastián Riga (voz y guitarra) y Agustín Molinari (bajo, letras) para intercambiar melodías y letras con el solo fin de despuntar un vicio que arrastraban desde la adolescencia: escribir canciones. Justo en el punto en el que las mismas se encuentran en estado embrionario, otro conspirador se sumó a la causa: Víctor Brizuela, guitarrista de Enhola y ex-guitarrista de Ocio Pop, antiguo grupo liderado por Sebastián Riga. A partir de ese momento comienzan a delinear un repertorio con el objetivo de formar un grupo y salir a tocar por Córdoba. El nombre del grupo surge de una extraña combinación entre una canción de Gang Of Four, otra de Andrés Calamaro y un comentario al pasar de una chica perceptiva. Por las diversas formaciones de Turistas pasaron Pablo Varela (batería), Manuel Albarenque (batería), Santiago Tosello (guitarra) y Sebastián Boglione (violín). Luego de tocar en varios bares de la ciudad con distintas formaciones, el grupo se afianza en la actualidad con la incorporación de Lisandro Masuet en guitarra y Javier Bogado en batería. Durante 2007 actuaron en diversos escenarios, destacándose dos importantes fechas en Casa Babylon. También grabaron un demo con la producción de Ariel Arnaudo (Enhola) que tuvo rotación en programas de radio como Cualquiera, (conducido por Kill CJ Carballo, 97.5 La Rocka), El Show De Max De Lupi, (Radio Las Rosas 107.3), Mirá Lo Que Trajo El Gato, con la conducción de Daniel Migani (Power 102.3) y en Conductores Suicidas, conducido por Fabián Aranda (Power 102.3). En Noviembre de 2008 grabaron su primer trabajo discográfico, producido con el apoyo de la marca Mikah. Las canciones de Turistas se caracterizan principalmente por tener una fe ciega en esa octava maravilla llamada rock.
CONTACTO: Alejandro Vexenat (3513650031) / losturistas@gmail.com WWW. myspace.com/turistasweb


En el Día Universal de la Declaración de Derechos Humanos

Boletín Literario Basta ya!
año 3 / nº 96
Diciembre de 2008
Córdoba / Argentina
Director /Propietario: Eduardo Alberto Planas